La sociedad de los bajos salarios que se está construyendo en España desde hace años afecta no solamente a los jóvenes profesionales que viven en las grandes ciudades, sino que se ha extendido como el aceite por el conjunto de la sociedad. No en vano, España -dentro de la Unión Europea a 15- es el país con los salarios más bajos. Solo por detrás de Grecia y Portugal. En 2005, según Eurostat, los ingresos medios en la ‘Vieja Europa’ ascendían a 34.412 euros brutos, muy lejos de los 20.438 que se perciben en España. Una cifra que, sin embargo, puede resultar una quimera para multitud de ciudadanos.


 


Los números cantan. En estos momentos, algo más de 19 millones de personas -más del 40% de la población- cuenta con unos ingresos mensuales inferiores a 1.000 euros mensuales brutos. O, lo que es lo mismo, 14.000 euros anuales antes de pagar impuestos incluyendo dos pagas extraordinarias.


El colectivo más importante lo forman los asalariados. Los datos proceden de una publicación de la Agencia Tributaria (Mercado de Trabajo y Pensiones en las Fuentes Tributarias) y ponen de manifiesto que nada menos que 10.412.147 trabajadores declararon en 2005 a Hacienda unos ingresos inferiores a dos veces el Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que ese año quedó fijado en 7.182 euros al año.


 


Precariedad salarial


 


Los bajos salarios, desde luego, no tienen nada que ver con el pasado. La propia Agencia Tributaria destaca en su informe que «prácticamente el total» de las personas que se incorporaron en 2005 al mercado laboral cobraba menos de dos veces el SMI, llegando «incluso a producirse una recesión», dice el Fisco, en el número de asalariados que cobra más de cuatro veces el salario mínimo.


 


Tras los asalariados, el colectivo más perjudicado por los bajos ingresos son los pensionistas. Los datos de la Seguridad Social dicen lo siguiente: en España se pagan en estos momentos -mes de marzo de 2007- 8.237.070 pensiones, pero de ellas nada menos que 7.040.457 son inferiores a 1.000 euros al mes. Es decir, que casi nueve de cada diez pensionistas (el número de pensiones y pensionistas no tiene por qué coincidir) cobran menos que los ‘mileuristas’. Aquí no hay que olvidar que casi 4,5 millones de pensionistas sobrevive con menos de 600 euros al mes.


 


Subsidio de desempleo agrícola


 


Pero como dice el dicho, otro vendrá que bueno te hará. Los ingresos de prácticamente la totalidad de los parados inscritos en los registros públicos de empleo y que cobran alguna prestación económica son inferiores a 1.000 euros al mes. Y hay que tener en cuenta que dentro de este colectivo se encuentran (últimas cifras oficiales) 1.422.300 trabajadores sin empleo dentro del sistema contributivo. Porque si se suman los asistenciales (aquellos que siguen cobrando por razones de necesidad pese a haber agotado sus prestaciones) habría que añadir otros 409.900 ciudadanos que, ni de lejos, llegan a la condición de ‘mileuristas’.


 


De la misma forma, habría que sumar otros 171.500 jornaleros de Extremadura y Andalucía que siguen cobrando el subsidio de desempleo agrícola, el antiguo empleo comunitario, que, lejos de reducirse al calor de la bonanza económica, continúa estabilizado en cerca de 200.000 beneficiarios. Dentro del nivel asistencial también habría que incluir a los 478.220 ciudadanos que cobran una pensión no contributiva, y que beneficia a quienes no han podido cotizar a la Seguridad Social.


 


Este es el cuadro de los nuevos ‘mileuristas’ españoles (ingresos inferiores a 14.000 euros brutos al año)


 


Asalariados que cobran menos de dos veces el Salario Mínimo Interprofesional: 10.412.147


Pensionistas del nivel contributivo con ingresos inferiores a 14.000 euros al año: 7.040.457


Desempleados (nivel contributivo): 1.422.300


Desempleados (nivel asistencial): 409.900


Régimen Especial Agrario (empleo comunitario): 171.500


Pensiones No Contributivas: 478.220


Total: 19.934.524