Editorial Contrainforme #1 | Por la vivienda, por salarios y pensiones dignas, en defensa de unos servicios públicos y de calidad, ¡construyamos la huelga general!
Los acontecimientos políticos en las últimas semanas se han sucedido a ritmo vertiginoso.
Las fuertes movilizaciones, la caída de los decretos de vivienda en el Congreso y el adelanto electoral son una muestra de la fragilidad gubernamental. Los dos decretos de vivienda, que fueron rechazados con los votos del PP, VOX y Junts, serán aprobados en un nuevo Consejo de ministros para después pasarlos a la Diputación Permanente, que sustituye a las cámaras una vez estás se han disuelto, donde Sánchez no necesita a Junts. Toda una maniobra con intenciones electorales para intentar presentar al PSOE como la única opción posible para aplicar medidas de vivienda, y así evitar el centro del problema, que los decretos, son completamente insuficientes, y que no suponen ninguna solución real.
El gobierno más progresista de la historia
Sánchez lleva más de 8 años gobernando y, en todo este tiempo, su gobierno no ha aprobado NINGUNA medida que vaya en la dirección de crear un parque de vivienda de alquiler público. La explicación es muy sencilla: hacerlo le exigiría enfrentar los intereses económicos de los grandes rentistas, de los bancos, los fondos buitre y de inversión, del Ibex y del capital extranjero.
Aunque Sánchez pretenda aparecer como la única alternativa, la menos mala frente a PP y VOX, las dos últimas legislaturas del PSOE, lejos de frenar el ascenso de la ultraderecha, le han abierto camino. Hoy la ultraderecha gobierna en la mayoría de Comunidades Autónomas y, probablemente, PP y VOX puedan formar gobierno después de las elecciones del 29 de noviembre. Llamarse el gobierno más progresista de la historia mientras la clase trabajadora somos cada vez más pobres, crea el caldo de cultivo para la reacción.
La realidad es que llevamos años sin conseguir revertir o defendernos de los ataques que el propio PSOE ha realizado, como la última reforma laboral. Y en este capitalismo en crisis los ataques van a incrementarse: el proceso de luchas masivas en Francia, en contra de unos recortes históricos, son muestra del plan de ajuste que se está empezando a imponer en el conjunto de la UE.
La convocatoria electoral
Nos vemos abocados a unas elecciones en la que no tendremos ninguna alternativa mayoritaria para la clase trabajadora. El Frente Amplio electoral a la izquierda del PSOE, en el enorme escenario de polarización que se viene, es la reedición, por tercera vez consecutiva, de un PODEMOS-SUMAR cuya crisis expresa el fracaso del proyecto neoreformista.
Paralelamente, vemos como la derecha y ultraderecha cada vez más envalentonada nos amenazas con reformas de todo tipo para aplicar cuando entren en el gobierno. Es por ello por lo que sea cual fuere el gobierno que surja de las próximas urnas, en especial ante un gobierno del PP-VOX, es imprescindible el desarrollo de organismo de frente único de lucha de la clase trabajadora y sus aliados. La forma de enfrentar a la ultraderecha y poder demostrar a los trabajadores/as que ésta no responde a nuestros intereses, es la de organización de masas y lucha, y una batalla ideológica permanente y constante, para demostrar que el problema no son nuestras hermanas migrantes de clase y sí los mismos empresarios, a quienes también defiende el PSOE.
Necesitamos abrir un nuevo camino que apunte a superar a esa nueva-vieja izquierda que no tiene más horizonte que el de ganar cuotas de poder cada vez mayores para gestionar el capitalismo, en medio de un mundo que se quema por la guerra y la crisis social y ecológica.
¡Hacia la Huelga general!
La convocatoria de huelga general del próximo 11 de noviembre “por el derecho a la vivienda y salarios dignos para pagarla”, impulsada por el sindicalismo alternativo en unidad de acción con el Sindicato de Inquilinas, y respaldada por CCOO y UGT, responde a la enorme presión de un movimiento, que ha protagonizado, en las últimas semanas, un verdadero levantamiento popular que recuerda al estadillo del 15M de hace quince años.
La convocatoria de huelga general es una oportunidad para toda la clase trabajadora para presentar nuestras demandas y reivindicaciones, para demostrar que existimos como clase, con unos problemas comunes y que sin nosotros el país no funciona. Tenemos que asegurar que la huelga general es un éxito para parar los pies a bancos, patronal y instituciones, ¡si no se garantiza vivienda y salarios dignos no trabajamos!
Para que la huelga general sea un éxito es necesario que se sumen y llamen a la huelga todos los sectores de trabajadores que actualmente están en procesos de lucha, como la comunidad educativa, entre otros. Además, todo el movimiento barrial y popular tiene que convertirse estos días en centros de organización de la huelga: las asambleas de vivienda, de estudiantes, los centros sociales, los grupos culturales, los que luchan contra la opresión… Tenemos que conseguir colocar todas las instituciones obreras y populares al servició de la construcción de la huelga, con agitación en los barrios, las fábricas y los centros de estudio.
En nuestra opinión, la clase trabajadora organizada necesitamos luchar para imponer un programa que expropie las viviendas de los grandes tenedores, las grandes multinacionales energéticas y los bancos; un programa que revierta las privatizaciones de todos los servicios públicos y que asegure salarios y pensiones dignas para llegar a fin de mes, que cuestione, a su vez, qué es público y quién debe controlarlo, y cree sus propias instituciones para ello.
ACCIÓN
Preparemos la huelga general: Impulsa o participa en los comités de huelga que se conformen en tu empresa, centro estudiantil o barrio. Organiza la agitación a la huelga. Participa de las movilizaciones previas a la huelga general.
Organízate con Corriente Roja: Para que la huelga general no se quede solo en un día de lucha, sino que sea una chispa que encienda la autoorganización y lucha del conjunto de la clase trabajadora, organízate con Corriente Roja para luchar por un gobierno de los trabajadores y trabajadoras.




