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LIGA OBRERA SOCIALISTA DEL PERU

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LIGA OBRERA SOCIALISTA DEL PERU

agosto 13, 2026

La LIGA OBRERA SOCIALISTA, es una corriente política de orientación trotskista aspirante a sección peruana de la Liga Internacional de los trabajadores LITCI.

MANIFIESTO A LA CLASE TRABAJADORA

Un puñado de hombres y mujeres de diversas regiones del país nos estamos organizando dispuestos a construir la herramienta libertaria que los trabajadores y oprimidos del Perú y el mundo necesitamos para librarnos del yugo capitalista imperialista, con este supremo objetivo damos nacimiento a una nueva organización nacional internacionalista enmarcado en la necesidad de contribuir a la solución de la crisis de dirección revolucionaria mundial que adolecen los trabajadores y revolucionarios del Perú y el mundo.

Estamos frente a una situación mundial compleja y de conflicto Inter imperialista

Con la restauración del capitalismo en los Estados Obreros cambió el orden mundial. A partir de entonces reinó la hegemonía norteamericana, en el marco de una curva ascendente capitalista, con la sumisión de las nuevas burguesías china y rusa y su integración en la nueva división del trabajo mundial (globalización).

La curva descendente de la economía está marcada con la gran recesión de 2007-09, toda la evolución del capitalismo desde entonces ha llevado a la disputa entre el imperialismo hegemónico y decadente (EE. UU.) con el imperialismo emergente de China. El ataque brutal del imperialismo y las burguesías a las condiciones de vida de los trabajadores vienen generando una polarización social y política, y conduce a una creciente inestabilidad política global que tiende a agudizar la lucha de clases.

En este contexto se inscriben las luchas de resistencia del pueblo Palestino contra el estado sionista de Israel y la lucha del pueblo ucraniano contra la invasión imperialista rusa y la guerra iniciada por la alianza Israelí-estadounidense, representan los puntos más altos de la lucha de clases a nivel mundial.

La guerra iniciada por el imperialismo norteamericano contra Irán, coloca a la orden del día el carácter bonapartista del imperialismo, al querer ser la “policía del mundo”, donde quien no obedece a su programa colonizador, responde con guerras e invasiones, como fue el secuestro del presidente Venezolano Nicolas Maduro y que también amenaza hoy con una invasión a Cuba

Entendemos también que no existe “Imperialismo malo e imperialismo bueno”, hacer la caracterización de China como país imperialista, es entender que la disputa entre USA y China es una disputa entre dos imperialismos, uno dominante y otro emergente. La China desde su entrada a la OMC en el año 2001, viene implementado una política agresiva de exportación de capitales que es originada a partir de la explotación de la clase trabajadora china y con los nuevos oligopolios creados por la china y que entran en países de África, Asia, América latina y otras partes del mundo, con el objetivo de implementar una política de colonización al “estilo chino”, apoderándose de extensiones geográficas, infraestructura de esos países y recursos naturales, sin ni siquiera disparar un solo tiro.

Afirmamos categóricamente que la clase trabajadora no está derrotada, a pesar de la precarización de la juventud y los pueblos y sectores oprimidos – mujeres, negros y LGBTI. Ellos luchan, se sacrifican, derrumban gobiernos y generan impactos de cambios sociales cualitativos como vemos hoy lo que está pasando con el pueblo boliviano, que está luchando contra un gobierno títere del imperialismo USA, que se moviliza y coloca a la orden del día a quien pertenece el poder.

Por ello afirmamos que a pesar que hace más de un siglo y medio fue escrito el programa político de la clase trabajadora mundial y que inicia con estas sabias palabras: ¨LA HISTORIA DE LA HUMANIDAD ES LA HISTORIA DE LA LUCHA DE CLASES”, esta premisa se encuentra tan vigente que desde la Primera Guerra Mundial y la más grande experiencia que ha conocido la humanidad como transformación de la sociedad la Revolución de Octubre, comenzó el periodo de crisis y agonía mortal del capitalismo.

La revolución proletaria no ha logrado hasta ahora poner fin a esta agonía. Por el contrario, no cesan de crecer los sufrimientos que esta acarrea al conjunto de la humanidad y en particular a su parte más valiosa y creadora, los trabajadores. En su agonía, el capitalismo imperialista amenaza llevar junto con él a la humanidad a la tumba, una prueba de ello es la guerra iniciada contra Irán y la posibilidad de arrastrar a la humanidad al holocausto de la tercera guerra mundial. O, en el mejor de los casos, hundir a la gran mayoría de ella en un abismo sin fondo, de barbarie, miseria y degradación.  Sin embargo, esto sólo será posible, si la revolución socialista mundial no logra revertir este proceso.

Esta confrontación abierta entre revolución y contrarrevolución la vivimos cotidianamente en el mundo entero, este periodo prolongado de guerras y revoluciones no ha habido jamás en la historia,

Sin embargo, este periodo signado por revolución y contrarrevolución se ha visto mediado por direcciones de conciliación de clases en el seno de la clase trabajadora y en muchos casos se han constituido en verdaderas barreras contrarrevolucionarias que han impedido el avance de posiciones revolucionarias y por esta vía a nuevas revoluciones triunfantes.

Esta constatación nos lleva a plantearnos la necesidad de contribuir modestamente a ese propósito construir el estado mayor de la revolución socialista internacional que conduzca triunfante las nuevas revoluciones para librarnos del yugo capitalista imperialista.

Es decir, una dirección revolucionaria mundial. Desde la Liga Socialista Revolucionaria del Perú, batallaremos por construir la dirección revolucionaria que los trabajadores y el pueblo oprimido necesita en nuestro país.

Somos conscientes que ninguna organización nacional tiene destino sino crece al calor del debate y las orientaciones de una dirección internacional, por ello apostamos por construir la Liga Internacional de los Trabajadores en nuestro país.

Nuestros principios son:

  1. Independencia de clase: Romper con la conciliación de clases y lograr la independencia política de los trabajadores frente a la burguesía y el imperialismo.
  2. Gobierno de trabajadores: La instauración de un gobierno de los trabajadores y el pueblo, como paso previo a la construcción del socialismo.
  3. Internacionalismo: La convicción de que la revolución socialista es un proceso internacional, lo que impulsa la construcción de organizaciones mundiales.
  4. El centralismo democrático>: total libertad en la discusión y la amplia unidad en la acción.
  5. Protagonismo de las masas: Apoyo militante a las rebeliones populares, luchas obreras, movimientos sociales.

La situación política nacional

Consecuentes con estos lineamientos, debemos abordar la situación política nacional, caracterizado por la asunción del gobierno de Keiko Fujimori, que llega auspiciado por el gran capital de las empresas trasnacionales a quien representa y  a puesto su gobierno al servicio de este sector de la gran burguesía. No podemos ser una isla en el marco de la situación internacional. El nuevo gobierno nace bajo el auspicio del imperialismo estadounidense. Su principal objetivo será contener las agresivas inversiones chinas en el país, con la finalidad de permitir el dominio norteamericano, para tal fin ha anunciado una serie de inversiones en el terreno militar y portuario en contraposición a las inversiones chinas, planteando una confrontación abierta entre estos dos países imperialistas. Similar al conflicto abierto por las inversiones en el canal de Panamá.

La implementación de su plan de gobierno como esta formulado requerirá de un plan de ajuste contra los trabajadores y los pueblos del interior que reclaman con justicia ser atendidos frente al abandono histórico sobre todo los pueblos del sur del país. Esta política de mano dura planteada durante la campaña electoral profundizará una mayor crisis y polarización social entre los trabajadores y el nuevo gobierno.

Esta profundización de la crisis social e inestabilidad política que se abre con el nuevo gobierno se verá agravada por los altos niveles de criminalidad y corrupción que campea en el país y sus instituciones que junto a la delincuencia cogotera (sicariato, extorsión), sin dejar de lado el mayor flagelo la CORRUPCION, seguirán siendo el pan de cada día en la política nacional, lo cual contribuirá a la perdida acelerada de su protagonismo ante los trabajadores y el pueblo.  A esto se suma las exigencias que vienen librando los pueblos del interior, buscando ser atendidos en sus reclamos ancestrales. Estamos convencidos que la respuesta a estos problemas por el nuevo gobierno será la política del garrote, lo ha planteado en plena campaña electoral, al señalar que las leyes que ha promulgado el actual congreso referido a beneficios económicos para los trabajadores serán sometidas a evaluación del Tribunal Constitucional, controlado totalmente por el fujimorismo para que sea el organismo que apruebe si dichas conquistas de los trabajadores queden consentidas y pueda implementar el Ministerio de Economía. Estos elementos serán la base para una mayor movilización y desgaste del gobierno en los próximos 100 días. Keiko llega al gobierno con mucha sed de venganza que deberá implementar desde el primer día de iniciado su gobierno. No podrá esperar mas tiempo debido a la posibilidad que se pueda generar convulsiones sociales al pretender implementar su plan de ORDEN Y CONTROL. Estos factores serán un acicate para el gobierno que merecen ser tomados en cuenta. En este contexto se inscribe el pedido de Facultades Legislativas que espera que el congreso lo apruebe y durante el plazo de 120 días emita las leyes que favorezcan a implementar su plan Neoliberal y su contra reforma laboral anunciada y perfilada en dicho requerimiento al congreso. Sin embargo el control de la cámara de Diputados no controla y tendrá que hilar muy fino para sacar el acuerdo favorable a dicho plan.

Ello requiere que nuestra organización que nace al calor de este nuevo proceso político debe adecuar sus fuerzas para contribuir con la lucha por enfrentar los planes de hambre y represión que estamos seguros como todo gobierno burgués ira a implementar el gobierno de Keiko Fujimori. Los trabajadores y el pueblo explotado no podemos tener ninguna esperanza ni confianza en este nuevo gobierno o que será a favor de la clase trabajadora, muy por el contrario, será de total sumisión al imperialismo estadounidense y a la burguesía nativa agente de las transnacionales imperialistas.

A nivel de la vanguardia nadie duda del carácter entreguista, pro patronal y autoritario que tendrá el nuevo gobierno, sin embargo, no ocurre lo mismo con la clase obrera y sectores populares que votó por ella como si fuera el  “mal menor”. Importantes sectores tienen ilusiones que el gobierno de Keiko pueda traerle soluciones a sus innumerables problemas de subsistencia,  sobre todo después de la decepcionante actuación de la llamada “izquierda electorera” y al mismo tiempo que perdió la confianza en la fuerza de la lucha de los trabajadores por culpa de las direcciones burocráticas y conciliadoras, que por su cálculo político prefirieron la campaña electoral y no la movilización de las masas a pesar de la arremetida del gobierno de Balcázar con normas legales contrarias a los trabajadores del sector público y privado.

Necesitamos tener claramente identificado que nuestro enemigo principal es el gobierno y por lo tanto tenemos la imperiosas necesidad de formular un plan alternativo que nos permita al inicio resistir a sus planes y buscar su derrota en perspectiva, ligándonos para ello a la clase trabajadora y a los pueblos del interior, como única forma de acompañar a las masas en su desencanto de la ilusión del gobierno fujimorista. La única salida para los trabajadores es derrotar al gobierno de Keiko o esté terminará derrotándonos en toda la línea a la clase trabajadora y a los pueblos del interior. El otro enemigo no menos importante son las corrientes centristas y reformistas que actúan en el seno del pueblo trabajador, a quienes debemos combatirlos con la misma fuerza que lo haremos al gobierno. Lo cual conlleva a mantener en alto nuestra independencia de clase como única garantía de conducir a las masas en lucha hacia el triunfo.

A este propósito ponemos a disposición de los trabajadores, la juventud, la mujer trabajadora, el campesinado y sectores empobrecidos de la ciudad y el campo esta nueva herramienta de lucha política para liberarnos del yugo capitalista imperialista a hacerla suya y juntos emprender este largo camino por nuestra segunda independencia política, social y económica de la clase trabajadora y del pueblo pobre.

Iquitos, agosto 2026

COMITÉ EJECUTIVO NACIONAL

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