Tarjeta roja a Socrates!
Ninguna tregua al gobierno PS y su presidencia europea
El 30 de mayo, centenas de miles de trabajadores de los sectores publico y privado participaron en la huelga general convocada por la CGTP[1]. En algunas zonas del pais la actividad quedo a «media maquina», y en sectores como las autarquias locales[2] y la salud, la huelga tuvo impacto nacional. Identico resultado positivo tuvo el paro en muchas grandes empresas, destacandose los trabajadores del Metro de Lisboa, que enfrentaron con exito las limitaciones impuestas por el gobierno PS contra el derecho de huelga y mantuvieron todas las lineas cerradas.
Es verdad que el pais no quedo paralizado con esta huelga general, pero tambien es igualmente verdad afirmar que el hecho de que centenas de miles de trabajadores hicieron la huelga y desafiaron al gobierno Socrates tiene un fuerte significado politico y crea problemas al gobierno. Las acciones de protesta contra las medidas del gobierno continuan, y algunas movilizaciones localizadas obtienen victorias, como la reapertura de las urgencias medicas en Vendas Novas.
Por seu lado, el gobierno PS mantiene la generalidad de las medidas ya tomadas y continua queriendo implementar mas medidas de destruccion de derechos en el campo de la salud y en el sector laboral. Las lineas orientadoras de las alteraciones al codigo de trabajo, recientemente presentadas por la comision encargada de elaborar el «libro blanco» de las relaciones laborales, van en este sentido destructor de los derechos laborales y procuran anular la actual prohibicion de despidos sin justa causa.
La respuesta y el enfrentamiento con la politica liberal del gobierno PS/Socrates tiene que continuar, y las organizaciones sindicales y los partidos de izquierda que se oponen a esta politica deben promover acciones unidas para derrotar a este gobierno.
El periodo que ahora comienza y que se va a prolongar hasta diciembre (la presidencia de
La primera manifestacion de respuesta a la politica laboral de esta Europa de los «flexidespidos» ya llevo, el 5 de julio, a muchos miles hasta Guimaraes[3] (cerca de 20.000), lo que expresa una fuerza de repudio claramente mayor del numero de manifestantes que participaron organizados por el aparato sindical. El acto de Guimaraes es una claro sinal de la disposicion popular para la lucha, que debe ser canalizada para la realizacion de una gran manifestacion nacional contra los ataques a los derechos laborales que se preparan en el marco de esta presidencia portuguesa de
Es preciso mostrar la «tarjeta roja» al gobierno Socrates durante su presidencia europea, confrontandolo y tornando mas visible el descontento popular que su politica origina. Tambien en el Parlamento, su politica debe ser globalmente cuestionada. Es preciso contrariar el clima de «paz social»‘ que el PS y el PSD quieren presentar durante




