¿Qué es el bloqueo a Cuba?

El bloqueo económico a Cuba es una medida que diseñaron las administraciones imperialistas de Eisenhower (1953-1961) y Kennedy (1961-1963) para derrotar a la revolución cubana de 1959.

Por Ricardo Ayala y Roberto Herrera

En la fase final de la lucha antidictatorial contra Fulgencio Batista, el Movimiento 26 de julio (M26) obtuvo la simpatía de un sector del establishment estadounidense, que decretó un embargo de armas contra el régimen de Batista desde el 14 de marzo de 1958.

El proceso de medidas y contra medidas entre la revolución cubana y el imperialismo llevó al bloqueo del 19 de octubre de 1960, que se considera el inicio del embargo contra el actual régimen cubano.

La medida fue tomada por Eisenhower como respuesta a la expropiación, por parte del gobierno cubano, de 376 empresas. El 3 de enero de 1961, Estados Unidos rompe relaciones diplomáticas con Cuba, que no se restablecerán hasta el 20 de julio de 2015, bajo la administración Obama.

El 7 de febrero de 1962 el expresidente Kennedy, después del fracaso de la invasión de Bahía de Cochinos, impuso un bloqueo con el objetivo de romper todo vínculo comercial con la isla. En 1959 Cuba importaba el 70% de sus productos de Estados Unidos y enviaba el 73% de sus exportaciones. La intención de Kennedy era asfixiar económicamente la naciente revolución cubana.

Después de la caída de la URSS, el bloqueo comercial se transformó en una política más amplia que combina varias leyes distintas, como la Ley para la Democracia en Cuba, de 1992, conocida también como Ley Torricelli; la Ley para la Libertad y la Solidaridad Democrática Cubana, de 1996 (conocida como Ley Helms-Burton) y Ley de Sanciones Comerciales e Incremento del Comercio, de 2001.

Durante los cinco años de “deshielo” de la administración Obama, el bloqueo se relajó y se restablecieron las relaciones diplomáticas y las embajadas de ambos países, además se retomaron los vuelos comerciales, se multiplicaron los viajes de estadounidenses a Cuba y se flexibilizó el embargo comercial. Esto permitió a empresas como Airbnb, Google, Verizon y Marriott hacer negocios en la isla

La administración Trump acabó con el “deshielo” de Obama y adoptó 243 medidas para reforzar el bloqueo, pero de ellas cuatro son las medidas centrales: La aplicación del Título III de la Ley Helms-Burton, la restricción del envío de remesas, la restricción de los viajes “no personales”, como de cooperación académica y la prohibición a ciudadanos norteamericanos de negociar con cerca de 200 empresas cubanas, la mayoría vinculadas al grupo económico de las FAR.

La administración Biden básicamente ha mantenido las políticas de Trump hacia la isla. 

¿Todo es culpa del bloqueo? Para una política revolucionaria en Cuba

El bloqueo económico contra Cuba ha sido y es un crimen imperialista que debe ser derrotado. Sea contra Cuba o cualquier otra nación más débil, pues los únicos que sufren con la falta de medicinas y artículos básicos, producto del bloqueo, son los de abajo. No obstante, esta lucha no debe significar apoyo político a los gobiernos y regímenes, sometidos, sea el cubano, el iraní o cualquier otro[1].

Sin embargo, el debate sobre el bloqueo estadounidense a Cuba ha adquirido un carácter verdaderamente insólito. A fines de junio, la Asamblea General de las Naciones Unidas votó 184 contra 2 solicitando el fin del bloqueo a Cuba. Tan solo Estados Unidos e Israel votaron por mantener la medida. Se abstuvieron solo los gobiernos más incondicionales al imperialismo estadounidense como Brasil, Colombia y Ucrania[2].

En relación con el debate sobre el bloqueo económico a Cuba, la conclusión que saca el vocero del imperialismo británico, la revista The Economist (18/06) es: “Joe Biden debería sacar la conclusión obvia… Hasta ahora ha dejado intactas las políticas de Trump sobre Cuba para no enfadar a los cubanoamericanos más belicosos. En cambio, debería retomar la estrategia de Obama”.

La primera conclusión que deberíamos sacar aquí tiene que ver con la farsa mortal que representa el “sistema de Naciones Unidas” y todos los discursos melosos sobre el “derecho humanitario” y el “derecho internacional” que salen desde la ONU, un maquillaje del verdadero funcionamiento del sistema imperialista y su política de pillaje e intereses “crudos” y “duros”.

Estamos ante el hecho de que 184 Estados del mundo se oponen al bloqueo, la Unión Europea como un todo se opone al bloqueo, incluso la mayoría de los estadounidenses está en contra del bloqueo. Para el año 2016, 62% de los estadounidenses consideraba que aliviar el bloqueo era benéfico para ellos mismos[3], e inclusive entre los cubanoamericanos el bloqueo no tiene apoyo mayoritario. Para el año 2019 el 80% de los cubanoamericanos consideraba que el bloqueo había fallado y el 49% se oponía al bloqueo, una cifra que cayó, pues dos años antes, 63% de ellos se oponía al bloqueo[4].

Y sin embargo pese a estos datos abrumadores, el imperialismo estadounidense aplica su propia política unilateral, que es mantener el bloqueo. Ambos partidos del establishment estadounidense los demócratas y los republicanos mantienen el bloqueo exclusivamente por cálculos electorales, para no perder el apoyo del poderoso lobby empresarial cubanoamericano que muchas veces puede definir las elecciones en la Florida y en el país (por ejemplo, la elección de George Bush en el año 2000 se definió en La Florida).      

¿Por qué sucede esto y qué significa?

Pero ¿qué significan realmente estos hechos? ¿Por qué se mantiene el infame bloqueo y cuáles sus reales consecuencias sobre el pueblo cubano?

Se ha producido una rara unanimidad, que abarca desde la vocera del imperialismo inglés The Economist, pasando por el establishment de la Unión Europea, y empresarios latinoamericanos que, en aras de ampliar sus inversiones, se oponen al bloqueo. Estos se unen con el PC de Cuba, el Foro de São Paulo y demás organizaciones estalinistas, que siguen considerando a Cuba como “el último bastión del socialismo” achacando todos los males de la isla al bloqueo. En este bloque están los que reprimieron o apoyan la represión y prisiones y condenas a cárcel de activistas, hasta los que declaran de manera hipócrita la legitimidad de las mismas para sus proprios fines imperialistas. Pero ambos bandos justifican sus posiciones en función del infame bloqueo.

Hay, por otra parte, varias organizaciones que desde el apoyo a las movilizaciones del pueblo cubano y condenando su régimen, la represión y exigiendo la libertad a los presos, igualmente consideran que estas han ocurrido fundamentalmente por los efectos del bloqueo. Es decir, el bloqueo, es el punto de encuentro de posiciones políticas directamente opuestas, ¿estaríamos ante un inusitado facto que lo explica “todo”? Aquí hay algo que no cuadra.

A lo largo de este artículo intentaremos demostrar que quienes defienden “el fin del bloqueo” considerando que esto va a salvar las “conquistas de la revolución” viven en un pasado que ya no existe.

Los Estados y empresas capitalistas europeas y latinoamericanas son más realistas que aquellos que hablan de Cuba y el PCC como “bastión del socialismo” o como “Estado obrero”. La oposición abrumadora de los Estados capitalistas europeos y latinoamericanos al bloqueo no tiene que ver con que se hayan vuelto “socialistas”, sino que desde los años 1990-1994 Cuba está abierta a los negocios.

Por otra parte, los capitalistas de todas partes del mundo no les interesa qué tipo de régimen político tengan los países. Les interesa que haya estabilidad política, que sus negocios prosperen y que sus ganancias se multipliquen.

El presidente Miguel Díaz-Canel y Raúl Castro, al centro, en una celebración del aniversario de la Revolución cubana-Yamil Lage/Agence France-Presse — Getty Images

Nuestra opinión es que el Estado cubano es un Estado capitalista, su función principal es promover, proteger, organizar y profundizar el capitalismo y el saqueo imperialista en Cuba. Por lo tanto, la única forma que tienen las masas cubanas para defender su vida y su libertad es luchar contra la dictadura de Díaz-Canel, que es el vehículo político de la colonización.

El capitalismo realmente existente en Cuba

Veamos algunos ejemplos de grupos capitalistas que han visto florecer sus ganancias asociados con el Estado capitalista cubano: el grupo Melía, de capital imperialista español, parte del Ibex 35, tuvo ingresos por 3.664 millones de dólares en Cuba por 20 años. Miguel Facusse que fue hasta su muerte uno de los empresarios más ricos y más odiados de Honduras, dueño de la Corporación Dinant y de 17.000 hectáreas sembradas de palma africana, responsable de la contrarreforma agraria en el Bajo Aguán, que ha dejado cerca de 150 campesinos muertos, se hizo rico cuando invirtió en Palma africana en Cuba durante el periodo especial (1990-1994)[5].

Y así podríamos seguir con ejemplos de grandes empresas capitalistas que han aprovechado las “oportunidades de negocios” en Cuba, por ejemplo: Sherritt (productora de níquel canadiense), Imperial Tobacco (tabaco inglés), Nestlé (lácteos suizos), actualmente en la isla hay operando 280 compañías extranjeras de unos 40 países[6].

Además, en Cuba desde el año 2013 existe una Zona Franca, la Zona Especial de Desarrollo Mariel que: “ha logrado el establecimiento de más de 50 usuarios entre los que se encuentran las empresas Brascuba, Unilever Suchel, Devox Caribe, Womy Equipment, Richmeat, Nescor, Mariel Solar Energy, Grupo BM Internvest, Profood, Vidrios Mariel, Suchel TBV, Grupo TOT Color, y el Concesionario ViMariel (Entidad de capital vietnamita) que desarrolla un parque industrial”[7]. Pese a la existencia de la Zona franca para albergar inversiones extranjeras cargadas de privilegios tributarios (un simulacro de las Zonas Especiales de Exportaciones chinas implantadas en el inicio de los 80) podemos señalar que ni Cuba, ni ningún otro país caribeño o centroamericano integran las cadenas productivas exportadoras del capitalismo imperialista, preexistentes en el sudeste asiático antes que Partido Comunista chino abriese sus “zonas exportadoras”.

Es muy importante que se entienda que  los distintos ciclos de reformas económicas cubanas (las de 1994-1995, las de 2008, las de 2012, 2013, 2014 y las recientes del año 2019-2021) no han hecho más que radicalizar la entrega de recursos, trabajo e inteligencia cubana al capital extranjero aumentando la semicolonización de la isla, que padece de las mismas lacras sociales de los países latinoamericanos: dependencia de divisas extranjeras, deudas y entrega de los recursos naturales a los monopolios imperialistas.

Así por ejemplo en un anuncio del 9 de diciembre de 2020, acicateados por la crisis pandémica y las medidas del gobierno del Trump el Ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca indicó que: “En el turismo, la biotecnología, la industria farmacéutica y en el comercio mayorista, los proyectos de empresas mixtas pueden tener una participación equitativa o incluso minoritaria para la parte cubana” además: “En el sector financiero estamos promoviendo la participación de fondos de inversión y también autorizando que las empresas de capital totalmente extranjero puedan establecerse en parques científicos tecnológicos como el que ya existe en la capital”[8]   Ya en agosto de 2021, el gobierno cubano ha autorizado inclusive la existencia de empresas privadas de hasta 100 empleados[9].

Con todos estos datos lo que queremos demostrar es que desde hace ya más de 30 años las relaciones sociales que el Estado cubano promueve, organiza y defiende son las relaciones capitalistas de producción y de cambio. Estas relaciones capitalistas van de la mano de un aumento del sometimiento nacional al imperialismo europeo y canadiense, por lo tanto, de un aumento en el proceso de colonización del país, además con estas medidas se han profundizado y radicalizado todos los males de las sociedades capitalistas: el hambre, el desempleo, la migración forzada, el racismo[10], la homofobia[11], el autoritarismo[12], la censura cultural[13], la religiosidad sacrificial y fundamentalista[14] y un largo etc.

Por eso quienes como Atilio Borón o la CLACSO señalan de forma bastante cínica que: “Si Washington mantiene el bloqueo es porque sabe muy bien que sin él la economía cubana florecería como en ningún otro país de la región”[15] o bien que el bloqueo es el: “principal obstáculo para el desarrollo y para el mejoramiento de las condiciones de vida del pueblo [cubano]”[16] lo que hacen es plantear falsas expectativas no en un socialismo, y sí en el capitalismo realmente existente en Cuba.

Cuba: bloqueo, revolución y restauración 

Las corrientes que hablan de Cuba como un “estado obrero” (por ejemplo, la Fracción Trotskista) no se atreven a explicar: ¿Cuáles son los medios de producción que están nacionalizados en Cuba? ¿Cuál es el plan económico central que existe en Cuba? ¿Cómo hay monopolio del comercio exterior si las empresas pueden importar y exportar directamente del mercado mundial? Y, sobre todo, ¿cómo existe un Estado obrero que desde hace 30 años no hace más que promover, organizar, desarrollar y proteger por la fuerza de las armas las relaciones capitalistas de producción en la isla?

Sin contestar estas preguntas es directamente imposible una correcta ubicación del bloqueo en la historia del proceso cubano, que es la clave en este momento del debate político en América Latina.

Lo primero es ubicar los bloqueos comerciales y porqué ocurren. La tradición del bloqueo comercial es parte de las formas en que las clases dominantes han luchado entre ellas y contra los pueblos, más modernas que los asedios medievales y diseñadas en la época capitalista moderna tienen el objetivo de arruinar el comercio y la riqueza de un país con el objetivo de doblegarlo.

La revolución francesa y la revolución haitiana, recibieron asedios y bloqueos comerciales, también la revolución rusa, pero cambios más modestos como las transformaciones que quería emprender Lázaro Cárdenas en México o Jacobo Arbenz en Guatemala también fueron duramente contestadas por el imperialismo británico y estadounidense.

Los bloqueos comerciales son crueles, porque tienen la filosofía de hambrear y diezmar a un pueblo con el objetivo de vencerlo política y/o militarmente, por eso es que las fuerzas burguesas inclusive en sus momentos “progresistas” como durante las guerras napoleónicas usaban los bloqueos comerciales (como el bloqueo continental a Gran Bretaña en 1806). Actualmente por ejemplo tienen distintas formas de bloqueos y sanciones: Cuba, Irán, Corea del Norte, Venezuela y Siria. En el pasado lo tuvo también Nicaragua.

El bloqueo comercial burgués contrasta mucho con las expresiones internacionalistas proletarias que siempre conciben la lucha internacional como solidaridad internacional efectiva y militante con los pueblos y sus causas, contrastan los bloqueos burgueses e imperialistas con la solidaridad internacional de los comuneros de París o de la Rusia Soviética de los primeros años de la revolución rusa.

Pero el hecho es que es iluso creer que por alguna razón humanitaria o democrática el imperialismo y las burguesías no van a hacer uso del bloqueo comercial, no ya si se intenta una revolución social, sino si tan siquiera se toman medidas democráticas y de independencia nacional. Las únicas naciones que nunca han sido sancionadas son las que se mantienen voluntariamente como colonias.

Entonces la discusión no es si el bloqueo existe o no o si es injusto o no, es obvio que es injusto, el debate es: ¿Con qué medidas se responde al bloqueo para evitar la asfixia y el descalabro económico que pretende producir?

Y aquí está la gran diferencia que la mayoría de la izquierda mundial no nota, no se puede igualar la respuesta al bloqueo de los años 1959-1961, que las respuestas al bloqueo que vienen dando la dirección cubana desde 1968-1972, hasta nuestra fecha.

Esto es importante pues la revolución cubana es una hija directa de la política de embargo y bloqueo.

Es sabido que la dirección cubana en sus orígenes tenía un programa y una orientación lejanas a las ideas socialistas el mismo “Che” Guevara dice: “El movimiento era el heredero directo del Partido Ortodoxo y su lema central: «Vergüenza contra dinero.» Es decir, la honradez administrativa como idea principal del nuevo Gobierno cubano”[17]. Fue en el proceso de marcha y contramarcha de respuesta y contra respuesta del imperialismo y la dirección cubana que el proceso y la dirección cubana se fueron radicalizando, puesto que la independencia nacional o la “honradez administrativa” como dice el Che, eran imposibles sin expropiar las empresas imperialistas. Finalmente, Cuba se transforma de un Estado capitalista en un Estado obrero burocráticamente deformado[18].

Solo para recordar, esta marcha y contramarcha[19]: en febrero-marzo de 1959 se redujeron las facturas de electricidad y alquileres de las viviendas, el 17 de mayo se decretó la Ley de Reforma Agraria que confiscó todas las propiedades de más de 402 hectáreas (con compensación sobre la base de valores de la tierra según la evaluación a efectos fiscales)[20].

Esta ley suscitó las primeras reacciones del gobierno estadounidense, la dirección cubana originalmente quería indemnizar a los expropiados y según su versión oficial las nacionalizaciones fueron legales[21], aunque los canadienses y los británicos aceptaron las indemnizaciones, los estadounidenses las rechazaron y aumentaron el cerco y el asedio.

El 13 de octubre de 1960, el régimen revolucionario había nacionalizado 376 empresas cubanas y el 24 de octubre de 1960, había estatizado 166 propiedades total o parcialmente perteneciente a intereses estadounidenses. El bloque tal como lo conocemos hoy se inicia el 19 de octubre de 1960.

Hasta aquí la fuerza de los hechos y las circunstancias empujaron a la dirección cubana hacia transformaciones en las relaciones sociales de producción, pero esto no es suficiente. Las transformaciones sociales no pueden ser puramente nacionales, implican también el triunfo internacional de otros procesos revolucionarios y la profundización de la revolución en el sentido de una mayor democracia de los productores directos, de una mayor democracia obrera.

La dirección cubana desde su propio inicio combatió activamente contra cualquier forma de democracia obrera, señala Alexander: “El proceso de reestructuración del movimiento sindical culminó en el XI Congreso del Confederación de Trabajadores de Cuba, que se reunió del 26 al 28 de noviembre de 1961. En el proceso de elección de los 9.650 delegados a esa reunión, la democracia sindical que dos años antes había dado lugar a enérgicos debates en prácticamente todos los sindicatos del país llegó a su fin. Prácticamente no hubo verdaderas elecciones. En la mayoría de los casos, sólo había una lista de candidatos […] Cuando llegó el momento de que el XI Congreso eligiera a los nuevos dirigentes de la CTC, Lázaro Peña, el Comunista veterano que había encabezado la CTC durante el primer período de Batista, fue restituido al puesto de secretario general”[22]

El internacionalismo de los inicios la revolución cubana ha sido ampliamente secundado por la izquierda latinoamericana y parte de izquierda mundial. Entre 1961 hasta 1967, a través de la construcción de las OLAS y la Tricontinetal8, mucha de la izquierda mundial, incluido Nahuel Moreno y Joe Hansen, creían seriamente que la dirección cubana preparaba una guerra de guerrillas continental, similar a la que se llevaba adelante en Indochina, pero esta hipótesis no fue confirmada por la historia, de hecho, las intenciones reales del castrismo eran otras. La OLAS y la Tricontinental estaban lejos de ser una Internacional como la concebían Marx, Lenin y Trotsky, era más una coordinación desde arriba de aparatos político-militares y movimientos de liberación nacional, inclusive ese limitado carácter se esfumó cuando la dirección cubana se integró verticalmente al estalinismo ruso entre 1968 y 1972.

En estos años se articula el Partido Comunista Cubano, copiando el modelo del PCUS, y Castro empieza una normalización diplomática con distintos gobiernos burgueses como el mexicano, el francés y el español8, así mismo empieza un apoyo incondicional al PCUS y los partidos comunistas pro soviéticos, empezando con el apoyo cubano a la invasión rusa a Checoslovaquia en 1968, siguiendo con la campaña antichina en 1969.

A partir de 1972, la respuesta de la dirección cubana al bloqueo fue abandonar el internacionalismo así sea formal y servir básicamente con retaguardia y santuario de las organizaciones político-militares castroguevaristas, radicalizar el control monolítico del PCC de las organizaciones de masas e integrarse verticalmente en el CAME8, lo que condenó a Cuba a ser un país que iba a mantener la estructura dependiente asociada al monocultivo de caña, la posibilidad planteada hipotéticamente por Guevara en el año 1964 de una industrialización cubana, se esfumó producto de la propia política del PCC.

Es decir, el elemento central del aislamiento cubano que facilita la agresión del bloqueo es sobre todo producto de la misma política del castrismo, el aislamiento se radicalizó aún más cuando en 1979-1981 toda la orientación de la dirección cubana fue convencer a los sandinistas en no avanzar hacia la construcción de un Estado obrero y por el contrario mantener la “economía mixta, el pluralismo político y el no alineamiento”[23]

El sentido de la restauración capitalista

Finalmente, como hemos señalado con el fin de la URSS y el fin de la integración al CAME, la política para enfrentar el bloqueo de la dirección cubana fue restaurar el capitalismo. Es decir, justo lo contrario de los primeros años de la revolución.

Estos son los mismos pasos dados por la burocracia China en 1978 y por la Perestroika de Gorbachov en la ex URSS. Ese es el sentido de la disolución en 1994 de la Junta de Planificación y la Ley de Inversiones de 1995, estas medidas son el corazón de como la dirección cubana enfrentaría de ahora en adelante la política de bloqueo, profundizando las relaciones capitalistas.

Los que como Atilio Boron afirman que sin bloqueo Cuba sería “un paraíso” y “una potencia” es simplemente una mentira cínica o una ilusión ingenua, sin el bloqueo Cuba sería un país capitalista, con lucha de clases, con explotación, sometido a la colonización de las multinacionales, sin duda muchos de los sufrimientos más agudos del pueblo cubano se aliviarían parcialmente y por eso nosotros queremos que se acabe el bloqueo, pero eso no quiere decir que las causas profundas por las que ocurrieron los hechos del 11 de junio se esfumen o que la lucha de clases se detuviera de alguna forma en Cuba o que la lucha democrática contra la dictadura no mantuviera su plenitud y su actualidad.

El bloqueo como regulador de la hegemonía capitalista en Cuba

Ahora veremos un aspecto más desconocido, más fino, pero absolutamente clave para entender porque el bloqueo se mantiene y porque la administración Trump decidió revertir las medidas de bloqueo pese a que casi nadie de la burguesía y el imperialismo querían retornar a un bloqueo “duro”.

Una diferencia fundamental entre la LIT-CI y el resto de la izquierda es la respuesta a la pregunta ¿Quién restauró y cuando se restauró el capitalismo en Rusia, China o Cuba? Para la mayoría de la izquierda el capitalismo lo restauraron las masas cuando tumbaron los regímenes estalinistas de partido único. Este análisis es un sin sentido total y ha hecho que la mayoría de la izquierda sea enemiga de las luchas democráticas en la antigua URSS, en Cuba, en China.

Para nosotros la restauración es producto de la propia política de la burocracia, que destruye los estados obreros, destruye las conquistas de la revolución y transforma los viejos estados obreros en dictaduras capitalistas. Esto es lo que ocurrió en la URSS en 1985 con la Perestroika, en China en 1978 durante las “cuatro modernizaciones” y en Cuba en 1994 durante el “período especial”[24].

Esto le da todo un nuevo sentido al bloqueo y a la política sobre el bloqueo porque detrás de los insuflados discursos sobre “el comunismo” o sobre “la libertad”, de ambos lados lo que hay es una muy realista, muy calculada y muy ruda pelea entre cuatro burguesías por ver quién y cómo se comanda el capitalismo cubano: la burguesía cubanoamericana cercana al partido republicano, la burguesía imperialista demócrata, la naciente burguesía cubana de la FAR (el grupo GAESA) y el imperialismo europeo.

Del otro lado está el pueblo y la juventud cubana tanto la que está en la isla como la que esta exiliada en Miami, España, Italia o Costa Rica, que es la única fuerza social que le interesa realmente que el bloqueo se acabe de una buena vez.

El asunto es como va: el plan original de la dirección cubana era indemnizar a los expropiados estadounidenses, esto no es nuevo, el Estado cubano llego a acuerdos para indemnizar a las empresas de Suiza y Francia (1967); Gran Bretaña, Italia y México (1978); Canadá (1980) y España (1986). [25]

Durante un tiempo largo el “exilio duro” cubano creía que iba a regresar a la isla a través de una invasión o un golpe de mano, nada de eso ocurrió y el tiempo pasaba. Finalmente, el exilio cubano terminó integrándose plenamente a la burguesía imperialista estadounidense con una fuerte representación en el partido republicano y una representación menor pero importante en el Partido Demócrata. Jorge Mas Canosa el líder hasta su muerte en 1997 de la Fundación Nacional Cubana Americana es tal vez el modelo de este exilio integrado plenamente a la política imperialista norteamericana, Marcos Rubio, Ted Cruz y Bob Meléndez serían otros ejemplos en ese sentido.

Cuando cae la Unión Soviética la impresión que tienen tanto demócratas, como republicanos es que la isla no va a resistir y que va a implosionar, por eso el bloqueo se transforma en una política de Estado, bipartidista a través de la Ley Torricelli (1992) y la Ley Helms-Burton (1996). Aquí la ideología les hace una mala pasada al establishment, pues su diagnóstico es que “el socialismo fracasó”, cuando lo que realmente había ocurrido es que las masas del este de Europa habían derribado a las dictaduras de partido-único. Las masas movilizadas no pueden ser sustituidas con embargos, golpes de mano o avionetas. El régimen dictatorial aguantó los noventas restaurando el capitalismo con ayuda del imperialismo europeo y canadiense que ya había recibido sus indemnizaciones, normalizado las relaciones diplomáticas y estaba listo para hacer negocios, en ese sentido los militares cubanos y los empresarios europeos/canadienses resultaron ser más pragmáticos empresariales que el “exilio duro”.

Entonces el tema del bloqueo no es solamente una medida económica de Estados Unidos hacia Cuba, es un aspecto de la política interna norteamericana, cada vez más complicada porque Florida con 20 millones de votos y una inmigración masiva de cubanos y puertorriqueños es un estado clave en todas las elecciones estadounidenses desde el año 2000. Ese año un conteo amañado permitió el fraude electoral de George Bush, los republicanos nunca han ganado una elección sino ganan también La Florida y los cambios demográficos y generacionales hacen cada vez más cambiante el panorama político en La Florida, así que el dominio político de los cubanoamericanos republicanos está puesto en entre dicho.

Primero por una migración puertorriqueña masiva después del huracán María, luego porque la joven generación cubana no tiene recuerdos de la revolución cubana, pero tampoco del “sueño americano” y como todos los jóvenes estadounidenses hace parte de los movimientos sociales estadounidenses por la vida, el medioambiente, los derechos laborales, etc.

Por ejemplo, las movilizaciones colegiales de 2019 contra la violencia por armas en Miami y Florida fueron movilizaciones dirigidas por jóvenes cubanoamericanos que enfrentaban tanto a Trump, como a la NRA y al lobby de las armas del Partido Republicano.

En este marco es que Obama en 2014-2015 decide “Mover ficha” y con una política audaz de deshielo decide colocar a las empresas yanquis en mejor posición para competir por el mercado cubano[26].

Cobraron impulso los negocios agrícolas que ya venían descongelándose desde el año 2001, con inversiones de Archer Daniels Midland (ADM) y Cargill, AJC y Koch Foods[27], también durante el deshielo de 2014-2019 incursionaron IDT (sector de telecomunicaciones) así como T-Mobile, Sprint y Verizon (telefonía celular), así como las aerolíneas American Airlines, Delta, Southwest y Jetblue. También empresas como empresas como Airbnb, Google, Verizon y Marriott.

Además, Obama, levantó los límites al envío de remesas, para el año 2016 según el Departamento de Estado las remesas hacia Cuba llegaron a los US $3.000 millones, según Havana Consulting Group, (una consultora especializada en la economía de la isla) la recepción de remesas aumentó de forma notable entre 2009 y 2017, al pasar de unos US$1.600 millones a unos US$3.500 millones al año12. Obama desarrolló una especie de turismo comercial y académico tolerado (12 tipos de viajes distintos) que incluyó a más de 600.000 estadounidenses que viajaron a Cuba en el año 2018[28].

El apoyo al fin del bloqueo llegó al punto más alto entre los cubanoamericanos en el año 2018, el 63% estaba a favor de levantar el bloqueo.

Esta política de Obama, celebrada por el partido demócrata yanqui, por el Times de Londres, por la Unión Europea y por los gobiernos latinoamericanos y la izquierda estalinista estaba planteando seriamente el fin del dominio republicano en La Florida y un desarrollo del capitalismo cubano negociado de manera tripartita entre EEUU, Europa y los militares cubanos.

Cuando Trump gana las elecciones, cambia el panorama político e intenta asegurarse una base electoral entre los latinos, es sabido que la migración nicaragüense, venezolana y cubana votó mayoritariamente por Trump esperando que “hiciera algo contra las dictaduras”, pero a Trump no le interesa nada la suerte de “países de mierda” como él llama a los países del tercer mundo, quería una nueva base electoral sólida y golpear la política demócrata.

Por eso la política de Trump tiene como eje cuatro cosas: la activación del Titulo III de la Ley Helms Burton, que nadie había utilizado nunca desde el año 1996, el fin de los múltiples vuelos (12), dejando solo la posibilidad de un tipo de vuelo, el personal y restringiendo y haciendo más difícil el envío de remesas, una de las medidas más antipopulares porque sólo daña a los cubanos de a pie.

¿Porque Trump apostó por activar el Titulo III de la Ley Helms Burton? Justamente porque la burguesía cubanoamericana estaba quedando desplazada de la hegemonía sobre el proceso capitalista en Cuba, la burguesía cubanoamericana primero pensó que le iban a devolver sus propiedades de antes del 59, pero eso no ocurrió y no va a ocurrir, mientras tanto los demócratas, los europeos y los militares cubanos se mantenían haciendo negocios y ganando influencia política, Trump patea el tablero usando el Título III.

Este título permite establecer demandas en los tribunales de Estados Unidos contra empresas que hagan negocios o se beneficien con negocios o instalaciones “expropiadas” por el gobierno cubano. Esta cláusula nunca había sido aplicada y los burgueses europeos viendo las implicaciones extra territoriales que tenía, construyeron un estatuto de protección a sus empresas y además llegaron a un acuerdo con Clinton en 1997-1998 de qué no se iba a usar esa cláusula.

Trump entonces decide romper el equilibrio interburgués, porque es una medida que le ganaría el apoyo de un sector de cubanoamericanos, pero daña a las empresas europeas y desfinancia a los militares cubanos, para Trump y su ideología de “America First!” es un golpe contra los “globalistas” demócratas y contra los “globalistas” europeos, así como un reafianzamiento de su base social reaccionaria y un arma de chantaje ideológico a la nueva generación de jóvenes cubanoamericanos[29].

Es una medida crudamente realista porque se basa en generarle ilusión a casi 200.000 cubanos y sus familias que sostienen reclamaciones sobre las propiedades o daños en Cuba desde el año 1959[30], pero eso es una ilusión para engañar a los migrantes de clase media empobrecida, porque las posibilidades de demandas serían solo para los cubanos ricos de Miami, las demandas deben de calificar y por lo tanto las reclamaciones pasan de 200 000 a 6000, entre las características que deben tener las reclamaciones están ser: “propietarios de bienes valorados en más de US$50.000 en el momento de la confiscación (más de US$427.000 actuales, ajustados a la inflación) (…) no puede haber cubanos comunes viviendo en las propiedades («porque afectaría a las familias más humildes» (…) que la propiedad no sea actualmente una embajada o residencia diplomática (…), pagar una cuota de casi US$6.700 (que es casi 17 veces el valor de una demanda corriente [para desalentar] la presentación de «casos frívolos»)”.

Hasta el momento la medida ha sido sobre todo un negocio para los bufetes de Miami: “hasta ahora [la preparación de las demandas] han significado más de cuatro millones de horas de trabajo que las firmas de abogados han cargado a sus clientes, un 85 % de ellas a los demandados”, claramente la medida es para ilusionar a los pobres de clase media cubana que podrían votar a Trump, pero solo los ricos, muy ricos cubanoamericanos podrán afrontar los costos de acceder a este megasubsidio estatal, que eso es lo que es esta medida, un megasubsidio del Estado estadounidense y de las empresas europeas a los ricos, muy ricos de Miami.

En el momento que escribimos este artículo existen 37 demandas al amparo del Título III contra 51 empresas de quince países (incluidas empresas de EEUU, de Cuba y europeas, mayoritariamente españolas). Algunas de las empresas demandadas son: “Amazon, Visa, BBVA, Mastercard, Barceló, Pernod, Meliá, Expedia, Iberostar, Accor, Royal Caribbean, NH Hoteles, Trivago y MSC[31].

Pese a que se esperaba una avalancha de demandas la verdad es que han sido pocas (37), pero han tenido un efecto corrosivo sobre la inversión capitalista europea en Cuba, pues las empresas europeas y canadienses tienen que pensar que pasará si son demandadas o si tienen que sacar dinero para ello o si vale la pena arriesgarse a invertir en Cuba si reciben una demanda en EEUU.

Hasta el momento el único acuerdo que se ha logrado es una demanda contra la empresa suiza Holcim: “La multinacional Lafarge Holcim aceptó resolver el caso pagando una indemnización, de la cual no se informó el monto, con la familia Clafin, que la había demandado en una corte del sur de Florida en octubre de 2020 por hacer negocios utilizando bienes que les expropiaron en la isla[32]. Quién llegó al acuerdo es la familia Clafin quienes tiene certificados 12 de las 37 demandas bajo el título III.

Recientemente en España, los juzgados de Palma donde tiene personería jurídica el grupo Sol Meliá desestimó una demanda similar a la de la familia Clafin, pero en este caso de la familia de exiliados Sánchez Hill, según el diario El País: “La hotelera mallorquina sospechaba que este pleito era el paso previo a una reclamación en Estados Unidos amparada por la ley Helms-Burton, que permite a particulares y empresas del país reclamar una indemnización por los bienes que les fueron confiscados durante el castrismo[33].

Los grupos empresariales españoles por voz de su representante Xulio Fontecha, presidente de la Asociación de Empresarios de España en Cuba, dijeron que: “el gremio está preparado para resistir el endurecimiento del embargo, basado en su experiencia y arraigo en la isla”[34]. Pero esta resistencia de los grupos empresariales españoles no es ningún “antimperialismo” es expresión de un choque interburgués, ellos no están dispuestos a subsidiar vía demandas judiciales a los exiliados ricos de Miami. En todo caso saben que el artículo 6 del Estatuto de Bloqueo de la Unión Europea les da derecho a: “a compensación por cualquier daño, incluidas las costas procesales, que se le cause al amparo de la aplicación de los textos legislativos que se enumeran en el anexo o de acciones basadas en ellos o derivadas de ellos». El alcance de los daños que pueden reclamarse es, por lo tanto, muy amplio, en consonancia con la finalidad protectora del estatuto de bloqueo[35]

Es decir, al final la lucha contra el Bloqueo ha terminado en una cosa macabra que no tiene nada que ver con el antimperialismo y mucho que ver con la pelea entre “tiburones” y “piratas” imperialista que buscan subsidiarse a costa de los erarios públicos de Estados Unidos y Europa. Es decir, Trump y el Titulo III de la Ley Helms Burton y el artículo 6 del Estatuto del Bloque de la UE, lo que permitirá es que los ricos de Miami demanden a los ricos españoles y las leyes gringas los subsidien, las empresas europeas seguirán haciendo negocios en Cuba y si tienen perdidas exigirán que sus Estados los subsidien.

Al final los trabajadores de los dos lados del continente subsidian a un grupo u a otro de piratas. En medio de ese espectáculo vergonzoso que solo sirve para regular quién tiene la hegemonía de los negocios y del proceso capitalista en Cuba, las familias cubanas sufren para enviar medicinas, remeses o ropa.

Por eso es que frente a la triada de: Trump, los capitalistas europeos y los militares cubanos, los cuales se aprovechan cada cual a su manera del sufrimiento de las familias cubanas, nosotros le apostamos a una tríada diferente:  1) al pueblo cubano y la juventud cubana en la Isla, que salió con valentía el 11 de junio y que hoy carga con lo peor de la represión, pero que ya ha probado la libertad de la protesta y ya no echará atrás; 2) a los jóvenes progresistas migrantes en Miami, España, Italia  y América Latina que son parte de sus movimientos de masas y que luchan activamente contra el bloqueo y por las causas justas, democráticas y auténticamente socialistas en sus países y 3) al movimiento de masas de Estados Unidos, del que son parte los jóvenes cubano americanos, que saben que un pueblo que oprime a otro pueblo no puede ser libre y que debe luchar contra los bloqueos y embargos que su propio imperialismo hace contra los otros pueblos del mundo.

Notas:

[1] Ver: https://litci.org/es/66419-2/

[2] https://news.un.org/es/story/2021/06/1493662

[3] https://www.nytimes.com/interactive/projects/cp/international/obama-in-cuba/most-americans-support-ending-cuba-embargo-nyt-poll-finds?fbclid=IwAR3tLRLlsRUu_b3XZtVBa0UI-Qev8FU6o3C_iuR5JZu4k3D09pI3hPLhIc8

[4] https://www.nbcnews.com/news/latino/support-u-s-embargo-cuba-increases-among-cuban-americans-miami-n957266?fbclid=IwAR1nubdGQoo76QWozQozzJZMEctcKfHMiYEezk6Us8F3DIKSWNSrol8OfqI

[5]     Facusse realizó esas inversiones desoyendo inclusive los consejos de Huber Matos, uno de los comandantes de la revolución cubana y exiliado en Costa Rica desde 1960, quien creía que la recién concebida ley Helms-Burton iba a hacer implosionar el régimen de Castro, Matos murió en el exilio en Costa Rica y Facusse se volvió uno de los hombres más ricos de Centroamérica. Ver https://ipsnoticias.net/1996/03/cuba-huber-matos-pide-a-honduras-frenar-inversiones/

[6] https://www.jornada.com.mx/notas/2021/03/10/mundo/cuba-se-abre-a-las-inversiones-extranjeras/

[7]     http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0252-85842021000200005

[8]     https://www.jornada.com.mx/2020/12/09/mundo/037n3mun

[9] https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-58132205

[10] http://ptcostarica.org/alto-a-la-represion-en-cuba-las-vidas-negras-importan/

[11]https://litci.org/es/represion-una-marcha-lgbt-cuba-dictadura-homofobia-regimen-castrista/

[12]https://cubalex.org/category/infografias/

[13] https://www.amnesty.org/es/latest/news/2018/08/cuba-new-administrations-decree-349-is-a-dystopian-prospect-for-cubas-artists/

[14] En 2009 se inició «de forma silenciosa» un proceso de devolución de inmuebles expropiados por el Gobierno a la Iglesia Católica en la década de los 60 del siglo pasado. Las autoridades religiosas solo hicieron públicas algunas de estas devoluciones en 2013 y 2014.  En https://diariodecuba.com/cuba/1521844431_38235.html __cf_chl_jschl_tk__=pmd_26b1d0848b254f88cc47550b29dc046e194d9bfa-1627405259-0-gqNtZGzNAfijcnBszQmO

“Pastores y fieles aseguraron que la nación caribeña está en medio de un auge sin precedentes de adoración evangélica, con decenas de miles de cubanos asistiendo a los cultos sin problemas, desde metodistas, bautistas, presbiterianos y pentecostales, hasta nuevos grupos apostólicos. Al mismo tiempo, las iglesias –incluida la Católica– desarrollan una acción social cada vez mayor, que va de la capacitación a campesinos, al apoyo a la ciudadanía en caso de desastres naturales y la protección a enfermos.”  https://www.chicagotribune.com/hoy/ct-hoy-8828836-lejos-del-pasado-oscuro-evangelicos-crecen-en-cuba-story.html

[15] https://radiolaprimerisima.com/noticias-generales/destacado/cuba-victima-de-su-exito/

[16] https://www.clacso.org/pronunciamiento-frente-a-la-campana-de-manipulacion-contra-cuba/

[17]   https://www.archivochile.com/America_latina/Doc_paises_al/Cuba/Escritos_del_Che/escritosdelche0024.PDF

[18] La definición de Estado Obrero Burocrático es la usada por el marxismo para caracterizar sociedades como la URSS, los países del Este de Europa y Cuba. El concepto es una polémica con los estalinistas que definían a la URSS y Cuba como “Estados Socialistas” o “democracias populares”. Estado Obrero Burocrático significa un Estado cuya característica central es que existe monopolio del comercio exterior, nacionalización de las principales empresas y planificación central de la economía, pero el Estado está dirigido por una burocracia privilegiada que atenta contra las mismas bases sociales del Estado.

[19]   La periodización que hacemos sigue la que fabricaron Daniel Gaido y Constanza Valera, en el siguiente artículo https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-50492016000200012

[20]   “La Ley de Reforma Agraria estableció el pago de indemnización mediante Bonos de la Reforma Agraria, con un interés del 4.5% anual, amortizables en 20 años. La Ley 851 estableció en su Artículo No. 5 que el pago por los bienes expropiados se realizaría mediante bonos de la República, que se amortizarían en un plazo no menor de 30 años a partir de la fecha de expropiación y con un interés no menor del 2%. Para el pago de los bonos y sus intereses se crearía el “Fondo para el Pago de Expropiaciones de Bienes y Empresas de Nacionales de los Estados Unidos de América”. Este Fondo se nutriría con el 25% de las divisas extranjeras obtenidas por las compras de azúcar de EE.UU. a Cuba cada año en exceso a 3 millones de toneladas largas españolas y a un precio no menor de 5.75 centavos libra inglesa FAS” En http://rpi.isri.cu/sites/default/files/2021-02/RPIDNo9_Diplomacia3_0.pdf

[21]   “En un caso sin precedentes sobre Cuba, el Tribunal Supremo de Justicia de Estados Unidos dictaminó, el 23 de marzo de 1964, en Nueva York, que los tribunales estadounidenses deben reconocer la validez de las nacionalizaciones de propiedades estadounidenses hechas por el Gobierno Revolucionario de Cuba.” En https://www.bc.gob.cu/noticia/las-nacionalizaciones-fueron-legales-y-estados-unidos-lo-sabe/381

[22]Alexander, Robert J. 2002, A History of OrganizedLabor in Cuba, Westport, CT: Praeger. La cita de Alexander es tomada del artículo de Daniel Gaido y Constanza Valera antes citdado.

[23]   https://archivoleontrotsky.org/dossies/9

[24]   Aunque este análisis es parte integral de las elaboraciones de la LIT-CI es particularmente esclarecedor leer el trabajo de Martín Hernández, el Veredicto de la Historia.

[25]   https://www.tsp.gob.cu/en/node/5660

[26]   https://www.france24.com/es/20191217-se-cumplen-cinco-a%C3%B1os-del-acercamiento-de-obama-a-cuba-que-luego-congel%C3%B3-trump

[27] https://panamericanworld.com/revista/economia/que-empresas-de-estados-unidos-hacen-negocios-con-cuba/

[28]   Es importante señalar que pese a los delirios estalinistas sobre el éxito cubano, la verdad es que la economía cubana se parece mucho a la economía centroamericana y caribeña, dependen predominantemente de las remesas familiares y del turismo, dos signos inequívocos de dependencia.

[29] Visto en relación con la forma en que Donald Trump ha hecho su fortuna y hace política, en realidad el uso del Titulo III de la Ley Helms-Burton es coherente, Trump ha hecho fortuna litigando y contralitigando todos sus procesos y se ha abierto espacio político demandando y acallando en los tribunales a sus adversarios o denunciantes más incomodos, ver al respecto el libro de David Cay Jhonston ¿Cómo se hizo Donald Trump?

[30]   https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-48128428

[31] https://www.lavanguardia.com/vida/20200503/48925571921/el-titulo-iii-de-la-ley-helms-burton-cumple-un-ano-en-vigor.html

[32]   https://www.efe.com/efe/america/economia/primer-acuerdo-en-demandas-ee-uu-por-uso-de-bienes-confiscados-cuba/20000011-4550256

[33]   https://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:0OdckcDOHmYJ:https://elpais.com/economia/2021-05-04/archivada-la-demanda-contra-melia-por-los-hoteles-sobre-terrenos-expropiados-en-cuba.html+&cd=2&hl=es-419&ct=clnk&gl=cr

[34]   https://www.france24.com/es/20190417-cuba-ue-estados-unidos-embargo

[35]   https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:52018XC0807%2801%29&from=ES#:~:text=Con%20arreglo%20al%20art%C3%ADculo%206,ellos%20o%20derivadas%20de%20ellos%C2%BB.