En el día 22 de julio, el Juez Ricardo Basílico dictaminó la libertad condicional al exvicepresidente de la Nación, Amado Boudou, que está condenado a 5 años y 10 meses de prisión impuesta en el marco de la causa de Ciccone Calcográfica. El argumento utilizado por el juez es que Amado cumplió las dos terceras partes de la condena.

Por PSTU-Argentina

En declaraciones radiales para “Habrá Consecuencias”, programa conducido por el periodista Ari Lijalad, la abogada de Boudou, Graciana Peñafort, declaró que si esa es la situación de un exvqicepresidente imaginemos como será para el resto de los presos que no están en esa condición. Es cierto lo que dice Peñafort, la situación de numerosos detenidos y judicializados en el país es mucho peor.

Es el caso de nuestro compañero Sebastián Romero, quien se encuentra en prisión domiciliaria por haber luchado contra el Gobierno de Macri y su infame Reforma Jubilatoria. Sebastián ni siquiera tiene condena, y aún si fuera condenado por lo que se le imputa, ya estuvo en prisión más de la mitad de la pena que le correspondería si se comprobara de lo que lo acusa esta Justicia al servicio de los ricos. Mientras “Pepín” Rodríguez Simón, operador de las causas de persecución macristas, ahora está prófugo de la Justicia sin problema. Cuando no se presentó Sebastián pusieron precio a su cabeza con orden de captura internacional y hoy usan ese argumento para mantenerlo preso.

También están los casos de Luis D’Elía quien cumple encierro domiciliario por tomar una comisaria pidiendo justicia por el militante social “Oso” Cisneros, o Milagro Sala, quien lleva 5 años presa por orden del Gobernador de Jujuy, Gerardo Morales y su Corte Suprema puesta a dedo.

En una situación similar se encuentran procesados Daniel Ruiz y Cesar Arakaki quienes enfrentan un juicio en su contra por el mismo motivo que Sebastián Romero. Daniel estuvo 13 meses en “prisión preventiva” en Marcos Paz. Hoy enfrentan un juicio oral que lleva meses, en el  cual aún no se presentó una prueba. Una farsa al servicio de la persecución de los luchadores.   

Reclamamos inmediata libertad para Sebastián Romero, Milagro Sala y Luis D’Elía, así como el desprocesamiento y absolución de Daniel Ruiz, Cesar Arakaki y de todos los luchadores judicializados. Llamamos a todos aquellos que están contra la persecución y cárcel por motivos políticos a sumarse a esta campaña.