El Gobierno Norteamericano Incrementa su Nivel de Agresión Contra Venezuela.

Por: Leonardo Arantes

Las últimas semanas hemos sido testigos de un recrudecimiento en la ofensiva injerencista del imperialismo norteamericano contra Venezuela, subiendo varios niveles en la política de agresión contra el país.

Además de que el pasado 26 de marzo el Fiscal general de los EE.UU. Willian Barr lanzara acusaciones de narcotráfico y terrorismo contra Nicolás Maduro, así como contra varios ministros de su dictatorial gobierno y ofreciera recompensas por sus cabezas, posteriormente el Secretario de Estado Mike Pompeo, emite declaraciones planteando una propuesta de gobierno de transición para Venezuela, sin la participación de Maduro ni Guaidó, conformando un consejo de estado que sería integrado por representantes del chavismo y de la oposición burguesa y que convocaría a elecciones legislativas y presidenciales en un periodo de 12 meses. Quedando en evidencia que el gobierno norteamericano se asume con el derecho de decidir sobre los rumbos políticos de Venezuela y de cualquier otro país.

Luego el pasado miércoles primero de abril el Secretario de Defensa Mark Esper anunció el despliegue de destructores navales, barcos de combate, helicópteros, aviones de la fuerza aérea y patrullas de la Guardia Costera, integrantes del comando sur, para “labores de vigilancia”, en costas del Caribe, cercanas a Venezuela duplicando su presencia militar en la región, con el argumento de evitar el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.

Este anuncio y todo el despliegue militar se realizó haciendo alusión al gobierno de Nicolás Maduro (que fue acusado una semana antes de narcoterrorista) al afirmar que no permitirían que “gobiernos corruptos aprovechasen la crisis del Covid19 para introducir drogas en EE.UU. y lucrarse con ello”. En declaraciones posteriores al anuncio Donald Trump declaró a la prensa que: «Los actores corruptos, como el régimen ilegítimo de Maduro en Venezuela, dependen de las ganancias derivadas de la venta de narcóticos para mantener su poder opresivo».

Todo este incremento de la presión política contra el régimen dictatorial de Maduro, son la continuidad de una permanente política de agresiones que desde el año pasado se expresa en un conjunto de acciones políticas, como el desconocimiento político y diplomático de Maduro como Presidente, la proclamación de Juan Guaidó como Presidente encargado, el reconocimiento inmediato de este último por parte de los gobiernos de derecha del continente y del imperialismo, principalmente el norteamericano, intentonas de golpes militares como el del 30 de abril de 2019, y el intento de hacer entrar al país una supuesta “ayuda humanitaria” a través de la frontera colombiana (Cúcuta) con la intención de dividir las FF.AA. nacionales y dejar a Maduro sin su única base de apoyo.

Esta política de agresiones también se manifiesta en la implementación desde mediados de 2019 de una serie de sanciones económicas, que no hacen más que agravar la crisis económica venezolana y las penurias a las que el gobierno mantiene sometida a la población trabajadora y sectores populares del país. Lo cual no ha estado ausente en esta oportunidad, siendo que simultaneo al anuncio del despliegue militar, la presión del imperialismo yankee llevó a la petrolera Rosneft a terminar sus operaciones en Venezuela y traspasar sus activos al gobierno ruso, lo que persigue asfixiar aún más la maltrecha economía del país.

El Contexto Internacional y las Posibilidades de una Invasión Militar Directa.

En el actual contexto de crisis sanitaria mundial y por la actual situación de la lucha de clases en el continente, vemos con dificultad que el imperialismo norteamericano apueste a la carta de una invasión militar directa contra Venezuela, debido a que esta podría causarle graves complicaciones políticas, al correr el riesgo de que la intromisión militar se prolongue más de la cuenta, generando reacciones adversas en su territorio y en el resto del continente, pudiendo también unificar a diversas fuerzas políticas continentales en torno a la lucha antiimperialista y en rechazo a la agresión.

Consideramos que las acciones actuales son continuidad de esta política de agresión y provocación, aumentando el nivel de presión contra el gobierno de Maduro. No obstante no podemos descartar que el imperialismo implemente otro tipo de acciones militares y de provocación como invasión del espacio marítimo, violación del espacio aéreo e incluso algún enfrentamiento con algún componente de las FF.AA, por ejemplo la Armada (Marina), que genere algún saldo de muertes a fin de generar crisis a nivel de las FF.AA. y propiciar una eventual división de las mismas.

Total Rechazo al Injerencismo Imperialista.

Esta nueva ola de injerencismo y agresión se da en un contexto de agravamiento de la crisis generada por la pandemia del Covid19 en EE.UU., pasando este país a ser hoy el epicentro de la pandemia con un numero de contagiados que aumenta de manera exponencial (cerca de los 400.000 contagiados), amenazando con colapsar el sistema de salud y con superar el número de victimas fatales ocurridas en Italia y España.

Por eso ante el desprestigio político que esto le ha ocasionado y para desviar el enfrentamiento del escándalo Trump busca trasladar la atención hacia las pretensiones de derribar a Maduro, invirtiendo grandes sumas de dinero en despliegues militares, recursos que bien podrían ser usados para enfrentar la crisis sanitarias ocasionada por el coronavirus, pero a la vez sometiendo a mayores presiones, sanciones y bloqueo económico a la población de un país como Venezuela azotado por una brutal crisis económica, un gobierno hambreador y represivo y también azotado por el Covid19.

Por lo tanto, desde la Unidad Socialista de los Trabajadores (UST), nos pronunciamos rotundamente en contra de estas intromisiones políticas por parte del gobierno norteamericano, en asuntos internos de Venezuela (así como en los de cualquier otro país del mundo), así como también de las amenazas de acciones militares, y cualquier acto de provocación similar.

Denunciamos el papel doblemente criminal de la política de Trump, quien en un contexto de crisis sanitaria mundial priva a los trabajadores de su país de recursos para enfrentar la pandemia, y a la vez agrava el estrangulamiento de la economía venezolana, aumentando las penurias que viven la población trabajadora y habitantes de los sectores populares del país.

Denunciamos a los sectores de la oposición patronal que auspician y celebran este tipo de acciones contra el país, intentándola hacerlas pasar como una solución para la crisis que azota el país. Alertamos a los trabajadores y al pueblo venezolano, que nada bueno podemos esperar del imperialismo, ni de la oposición patronal venezolana en ninguna de sus fracciones.

Exigimos el cese inmediato de las intromisiones políticas, amenazas militares, sanciones y bloqueo económico contra Venezuela por parte del gobierno norteamericano y del imperialismo de conjunto. Rechazamos la actitud colaboracionista de los gobiernos de la derecha continental.

Fuera el Imperialismo de Venezuela. Ningún Apoyo al Gobierno de Maduro. Movilización Obrera y Popular Para Salir del Gobierno

Toda esta posición, esta lejos de significar cualquier respaldo político Maduro, al contrario, la sostenemos desde el más profundo rechazo a su gobierno y régimen, al que denunciamos como una dictadura antiobrera, hambreadora y represiva, responsable de la brutal crisis que azota al país y que descarga contra los trabajadores un brutal paquete de ajuste para hacer que estos paguen los costos de la crisis, destruyendo sus salarios, violando y eliminando las convenciones colectivas, sometiéndolos a despidos, desconociendo sus derechos sindicales, laborales y sociales y haciéndoles pagar las consecuencias de la destrucción de los servicios públicos, del sistema educativo y del sistema de salud publica, resultando esto último especialmente grave en este contexto de crisis sanitaria por el Covid19.

La crisis sanitaria y económica que azota al país solo tendrá una solución a favor de los trabajadores y el pueblo humilde si se da un giro a la economía priorizando por los intereses de la clase trabajadora y no de los grandes empresarios y banqueros nacionales y transnacionales.

Lo que significa tomar medidas como el cese de los pagos de deuda externa, destinar todos esos recursos a la atención de la pandemia, para ofrecer garantías de alimentos, medicinas, implementos seguridad y servicios para los trabajadores, nacionalización bajo control de los trabajadores de la industria de producción de alimentos y medicinas, nacionalización cien por ciento de la industria petrolera, sin transnacionales ni empresas mixtas, confiscación de los bienes de corruptos y especuladores, repatriación de los capitales fugados, plan de obras públicas para la construcción hospitales y viviendas necesarias para la atención de los enfermos y para dar garantías de habitación y salubridad a la población, estatización de las clínicas privadas y de todo el sistema de salud, así como de edificios desocupados, asignándolos a las familias sin vivienda, salario mínimo igual a la canasta básica, renta mensual durante la contingencia para quienes viven del día a día y en la informalidad, ningún despido mientras dure la pandemia, reenganche inmediato de todos los despedidos, libertad inmediata para todos los detenidos por luchar y por denunciar irregularidades en el manejo de la crisis del Covid – 19, entre otras medidas que ningún gobierno burgués como el de Maduro (ni tampoco de la oposición burguesa) aplicaría.

Por eso para garantizarlas es necesario luchar por el FUERA MADURO, llamamos a los trabajadores y a las masas populares a movilizarse de manera unitaria e independiente para derribar al gobierno de Maduro, sin ninguna confianza en el imperialismo, ni en Guaidó, ni ningún representante de la oposición patronal.

Solo la movilización obrera y popular independiente los trabajadores y el pueblo venezolano podemos expulsar a Maduro del poder e imponer un gobierno obrero y verdaderamente socialista que vaya en función de los intereses de los trabajadores y el pueblo venezolano.

Total Repudio a las Intromisiones Políticas del Imperialismo y sus Amenazas Militares.
Fuera Maduro.