¡Toda nuestra solidaridad con el pueblo turco! ¡Libertad a los detenidos! ¡Seguir en las calles hasta echar a Erdoğán!

Por Secretariado Internacional de la LIT
Turquía vive desde hace días, una ola de protestas y movilizaciones sin precedentes, que están colocando en jaque el gobierno Erdoğán y su régimen bonapartista.
Son las más importantes movilizaciones desde que en 2013, siendo Erdoğan primer ministro, las masas salieron a la calle por un mes, contra el intento de destruir el parque Taksim Gezi, en Estambul, para construir un centro comercial.
¿Qué hay detrás de las actuales protestas?
Si en aquel entonces, el problema no era únicamente “unos pocos árboles”, ahora la chispa que hizo estallar la ira de las masas, fue el encarcelamiento el pasado 19 de marzo del alcalde de Estambul, Ekrem İmamoğlu, del partido burgués opositor Partido Republicano del Pueblo (en adelante CHP por sus siglas en turco) , reelegido por una abrumadora mayoría hace un año contra el candidato del Partido de la Justicia y el Desarrollo (en adelante AKP por sus siglas en turco). İmamoğlu es un posible opositor en las elecciones presidenciales contra Erdoğán.
Pero lo que de verdad hay detrás de las protestas, es la ira contra un gobierno autoritario que aplasta con mano de hierro cualquier tipo de oposición política, sindical y social mientras reprime a las mujeres y resto de sectores oprimidos de la clase trabajadora. Es la indignación social ante una crisis capitalista que condena a la población turca a salarios y pensiones miserables, mientras la inflación llegó oficialmente al 44,4% en 2024, haciendo las condiciones de vida cada vez peores para la mayoría. Al mismo tiempo, la brecha entre ricos y pobres no dejó de aumentar con el 40% de la población recibiendo el 16,5% del ingreso total, mientras un 1% de superricos controla el 40% de los recursos.

Las movilizaciones en Estambul, Ankara, Esmirna y otras partes del país, protagonizadas por una juventud radicalizada y polarizada que siente que le han robado el futuro, tienen un carácter cada vez más insurreccional y podrían estar indicando el fin del gobierno de Erdoğán. En ese marco y como ya hemos señalado en otro artículo (https://litci.org/es/ocalan-disuelve-el-pkk/?utm_source=copylink&utm_medium=browser), la política de Ocalan de disolver el PKK en el DEM, en lugar de llamar a los kurdos a participar activamente en esta lucha, está resultando de gran ayuda para Erdoğán.
La respuesta del gobierno turco
Tras el arresto de İmamoğlu y otros cargos municipales, Erdoğán está reprimiendo duramente las movilizaciones, en particular de la juventud. Con el fin de cortar la posibilidad de huelgas y ahogar las protestas estudiantiles, extendió por tres días las vacaciones de final de Ramadán hasta el jueves 3 de abril.

El régimen ha cerrado muchas cuentas y sitios web. También está interviniendo en instituciones educativas como las universidades, desalojando y deteniendo a sus representantes electos. Ha suspendido un canal de televisión de la oposición y expulsado al corresponsal de la BBC, además de detener a varios periodistas solo por cubrir las protestas en las que ya hubo más de 2000 personas detenidas de los que al menos 316 siguen encarceladas en espera de juicio. La mayoría enfrenta cargos relacionados con la participación en protestas.
El papel de Turquía como potencia regional y la hipocresía de la UE
En su aspiración de convertirse en una potencia regional, el régimen turco se convirtió en el principal puente entre el gobierno de transición en Siria y el imperialismo y espera explotar su reconstrucción en beneficio del capital turco. Y siguiendo el ejemplo de la UE, planea enviar a parte de los 3 millones de refugiados sirios, de regreso a Siria.
Y es que si la dictadura presidencial turca y su estado policial, se sienten ahora más arropados con Trump, Erdoğán sabe que tampoco tiene mucho que temer de la vecina UE. Más allá de los habituales llamados vacíos a respetar los derechos democráticos, la UE y sus gobiernos, miden muy bien el tono de sus palabras de protesta y critican con mucho tacto y delicadeza a este, porque en su giro militarista les interesa seguir teniéndolo como socio.
Además de su papel de guardián fronterizo, por el que el gobierno turco ha creado una amplia red de centros de internamiento y deportación financiados con dinero de la UE, donde se violan sistemáticamente los derechos humanos de las personas refugiadas para evitar que lleguen a Europa, Turquía es miembro de la OTAN y tiene el segundo ejército más grande de la alianza.
Y viene avanzando significativamente en su industria de defensa produciendo sus propios aviones, tanques y portaaviones, además de exportar drones armados. En 2024, las exportaciones de su industria de defensa alcanzaron los 7,1 mil millones de dólares. Una vez más, es preciso denunciar el cinismo y la hipocresía repugnante de la UE, que habla de paz y valores democráticos mientras abandona al pueblo turco, se prepara para la guerra y sigue sus negocios con el gobierno asesino de Netanyahu.
No confiar en CHP ni en ningún otro partido burgués.
Desde la LIT queremos enviar todo nuestro apoyo y solidaridad al pueblo turco que se moviliza y sigue luchando pese a la represión. Saludamos con entusiasmo la valentía y resistencia heróica de la juventud, que sigue a la cabeza de las movilizaciones y exigimos la liberación de todas las personas detenidas. Llamamos a las organizaciones sociales, estudiantiles y de clase de Europa y resto del mundo, a manifestarse y salir a la calle en apoyo y solidaridad con el pueblo turco y frente a las embajadas turcas en sus respectivos países.
Alertamos de que pese a las palabras del presidente del CHP, Özgur Özel, de continuar las movilizaciones y llamar a boicotear las empresas que según él, apoyan al gobierno, este partido burgués no tiene otro proyecto que estabilizar la situación, encauzando tan pronto como le sea posible las protestas por la vía electoral, dentro del mismo régimen burgués y al servicio de la misma oligarquía capitalista.

El 23 de marzo CHP convocó unas primarias en 81 provincias de Turquía para impulsar al principal opositor de Erdogán (que sigue en la prisión de Silivri por cargos de corrupción) como su candidato presidencial. Y desafiaron a Erdoğan impulsando una recogida de firmas para pedir la liberación de İmamoğlu, con una petición llamada «Libertad y elecciones anticipadas» (actualmente programadas para 2028).
De este modo, se presentan antes las masas con promesas de más libertades democráticas y algunas medidas cosméticas, pero con un programa que mantendrá las mismas políticas capitalistas que han llevado a la clase trabajadora y la juventud a la actual situación de pobreza, miseria y desesperación.
El único camino para lograr las libertades democráticas y la justicia social que el pueblo turco necesita, es organizándose desde abajo, de forma independiente a los partidos políticos de la burguesía, en los lugares de trabajo, en los barrios y en las universidades.
Es preciso preparar la autodefensa frente a la represión del Estado y las bandas fascistas y llamar a unificar la movilización estudiantil con las protestas obreras, hasta lograr la libertad de todos los detenidos.
Hay que preparar las condiciones para una huelga general exitosa que logre echar abajo a Erdoğan e imponga la convocatoria de una Asamblea Constituyente. Una constituyente libre y soberana, que redacte una nueva constitución sobre la base de una nueva ley electoral democrática y de una plataforma reivindicativa que recoja las principales aspiraciones políticas, sociales y económicas de la mayoría social, y el derecho de autodeterminación del pueblo kurdo.
¡Abajo Erdoğan!
¡Preparemos la Huelga general!
¡Por una asamblea constituyente libre y soberana!
¡Por el derecho de autodeterminación del pueblo kurdo!