En estos días, una notició llamó mi atención: la BBC publicó un artículo en su página en portugués que informa: “En Estados Unidos, miles de estudiantes universitarios pasan hambre y no tienen donde dormir” (1).

Alejandro Iturbe

El artículo está basado sobre una investigación reciente realizada por una profesora de la Universidad de Temple (Filadelfia) en conjunto con el centro Wisconsin Hope Lab. Es considerado “el estudio nacional más amplio sobre este tema”. Para él, se trabajó sobre cuestionarios respondidos por más de 43.000 estudiantes de 66 universidades ubicadas en 20 estados (incluía estudiantes de los cursos técnicos que facilitan el acceso a esas universidades).  

El resultado fue que 6% de los estudiantes universitarios no había comido por lo menos un día el mes anterior por falta de dinero; la cifra crecía a 9% en los cursos pre-universitarios. Además, un 36% de los entrevistados no comía lo suficiente (aunque lo hiciera diariamente). Las causas que llevan a esto son: “el aumento del costo de los estudios, la dificultad para encontrar un empleo de tiempo parcial, la falta de auxilio adecuado, y el ‘desconocimiento’ del problema por parte de algunas instituciones”. Además de la “inseguridad alimentaria”, los investigadores evaluaron que muchos alumnos vivían una situación de “precariedad de alojamiento” porque se veían obligados a dormir en colchones inflables en los cuartos de otros colegas  y a cambiar de lugar con mucha frecuencia.

«En toda mi carrera, nunca trabajé con algo tan triste», expresó Sara Goldrick-Rab, coordinadora del estudio. Agregó que la mayoría de las universidades simplemente “ignoran” el problema ya que consideran que deben ser los propios alumnos o sus familias los que garanticen la satisfacción de estas necesidades.   

En el país rico del mundo, crece la pobreza

La noticia llamó mi atención pero, realmente, no me sorprendió, Estados Unidos es, sin dudas, el país de mayor desarrollo capitalista del mundo sobre la base de la expoliación de gran parte del, planeta. Ese desarrollo se percibe claramente en muchas zonas de esas grandes ciudades. Al mismo tiempo, junto con esa riqueza y opulencia, el país muestra, de modo cada vez más agudo, las peores consecuencias del capitalismo.

Años atrás, tuve la posibilidad de viajar a Estados Unidos para participar de actividades de una organización socialista de ese país. Así pude tener algún contacto con ciudades como Nueva York, Los Ángeles y Chicago. En esos momentos, me impactó mucho la cantidad de gente que pedía limosna por la calle con la frase “Some change for a coffee” (“Algunas monedas para un café”).

Eran los homeless (sin techo). Desde hacía varios años, los gobiernos municipales habían suspendido o disminuido los fondos destinados a los refugios donde podían comer, dormir, tomar un baño y cortarse el pelo. Muchos de esos refugios debieron cerrar y quienes obtenían ayuda en ellos se vieron obligados a vivir en edificios abandonados e inseguros o bajo puentes, y a pedir limosna para poder comer.

Desde entonces, se sumaron nuevas camadas de homeless provenientes de la clase trabajadora e incluso de la clase media arruinada por la crisis. Han conformado verdaderos “barrios de indigentes”, como Row Kid en el centro histórico de Los Ángeles, donde viven 13.000 personas. Para empeorar su situación, sufren los embates de empresas como Urbanitas que quieren “limpiar” la región para desarrollar proyectos inmobiliarios con altísimos lucros (2). En un proceso que se da en varias ciudades del mundo y que se ha denominado “gentrificación”.

La realidad para los trabajadores

En 2017, las estadísticas estimaban que más del 13% de la población del país vivía por debajo de la línea de pobreza (23,000 dólares de ingresos anuales para una familia de cuatro personas). Hablamos de casi 41.000.000 millones de personas en total, pero el porcentaje es mucho mayor en las comunidades  negras y latinas.

Es necesario señalar que el índice de pobreza es más del triple del porcentaje de desempleo ese mismo año (que había descendido hasta poco más del 4%).  Para millones de familias, tener un empleo estable y cobrar un salario no es suficiente para no ser pobres. Es la consecuencia de que gran parte de los puestos de trabajo creados en los últimos años pagan el salario mínimo establecido en 7,25 dólares la hora a nivel nacional pero es más bajo en algunos estados (5,25) y subir un poco en otros: en California es de 10 dólares (3).

Si tomamos el salario mínimo nacional y lo multiplicamos por 170 o 180 horas da un salario mensual promedio de entre 1.232 y 1.305 dólares, y un salario anual de entre 14.790 y 15.660, varios miles de dólares por debajo de la línea de pobreza. Es la razón por la que millones de trabajadores del sector de servicios  (como los supermercados y las cadenas de fast foods) y del sector agrícola estén luchando por un salario mínimo de 15 dólares la hora.

Existen otras expresiones de la voracidad de ganancias de la burguesía estadounidense a costa de los trabajadores: el sistema de salud del país es el más caro de todo el mundo por el altísimo costo de los medicamentos, de los estudios y de los tratamientos: incluso en un hospital “público”, una consulta con un simple análisis de sangre puede costar 700 dólares y una radiografía, 300. Si se tiene la mala suerte de tener que internarse para una cirugía menor (como apendicitis), la operación, los estudios y el costo de un pos-operatorio de cinco días puede llegar a 30.000 dólares (4). Las operaciones y atenciones médicas de mayor complejidad son mucho más costosas. Si una familia trabajadora no tiene seguro médico (o el seguro no cubre esos estudios y procedimientos) queda altamente endeudada y con riesgo de perder sus pocos bienes.

Lo mismo sucede con los estudios universitarios, actualmente casi imprescindibles para obtener para conseguir un empleo un poco mejor remunerado. Estudiar en una universidad de tipo medio cuesta miles de dólares anuales (ni hablar entonces de las más prestigiadas). Muchas familias trabajadores se sacrifican y ahorran desde el nacimiento de sus hijos para que puedan acceder a ese nivel de estudio y tener una vida mejor. Muchas veces, incluso, se ven obligadas a elegir cuál de sus hijos va a estudiar porque el dinero ahorrado no alcanza para todos.

 La vida también es muy dura para los trabajadores en el país más rico del planeta. No alcanza con la voluntad de estudiar y de superarse, no alcanza el dinero ahorrado con el sacrificio de años porque el costo de los estudios universitarios y de lo necesario para realizarlos aumenta de modo constante. Como resultado,  miles de estudiantes universitarios, hijos de familias trabajadoras, pasan hambre y viven precariamente.

¿El “sueño americano”?

Los publicistas del capitalismo nos quieren vender que Estados Unidos es “la tierra de las mil oportunidades”; que allí se puede cumplir el “sueño americano”: no importa el origen social que se tenga, con  trabajo, esfuerzo y dedicación es posible ir mejorando constantemente el nivel de vida.

La realidad es que ese “sueño americano” hace mucho que murió. Esto lo reconocen incluso, analistas surgidos del riñón del imperialismo. Robert Putnan es profesor de la Universidad de Harvard y fue asesor de tres presidentes (Clinton, Bush y Obama). En su último libro “Our kids” (“Nuestros niños”) analiza que este sueño está actualmente fuera del alcance de cada vez más familias por el aumento creciente de la desigualdad social como resultado de varias de décadas de deterioro en la calidad de los empleos y en los salarios. Y que esto se expresa en todos los aspectos, entre ellos la cantidad y calidad del estudio al que se accede y, con ello, la posibilidad de ascenso social (5).                                        

Todo lo que Putnan analiza sin disfrazarlo  tiene un nombre: son las consecuencias del capitalismo. Incluso en el país más rico de la Tierra, para cada vez más familias trabajadoras, el “sueño americano” es hoy en realidad una pesadilla.    

Notas:

  1. http://www.bbc.com/portuguese/geral-44035476?ocid=socialflow_facebook
  2. https://www.elconfidencial.com/mundo/2015-04-14/urbanitas-contra-homeless-la-batalla-por-el-corazon-historico-de-los-angeles_759527/
  3. http://salariominimo.me/estados-unidos/
  4. http://www.aseguratuviaje.es/seguros-de-viaje-temporal/seguro-de-viaje-para-estados-unidos/cuanto-cuesta-atencion-medica-estados-unidos.html
  5. http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/04/150410_el_sueno_americano_desigualdad_finde