El último 7 de agosto, millares de lésbicas, bisexuales, gay y trasngéneros tomaron las calles de toda Polonia en protesta contra las políticas LGBTfóbicas y en defensa de la activista transgénero Malgorzata Szutowicz, más conocida como Margot, recientemente condenada a dos meses de prisión por las luchas que ha llevado a cabo contra los ataques LGBTfóbicos en curso en el país. Además de Margot, otros 48 activistas del movimiento LGBT fueron presos durante las manifestaciones.

Por: Pedro Henrique Ferreira y Alex Figueiredo*

La prisión de estas activistas LGBTs representa un duro ataque y una profundización de la polarización política por la cual Polonia ha pasado; esas prisiones deben ser repudiadas internacionalmente. Esa situación refleja la tentativa de un proyecto de segregación a las LGBTs, que viene ocurriendo en el país desde inicios de 2019.

Parlamentarios locales y gobiernos vienen implementando un conjunto de leyes que prohíben actos de “propaganda de la ideología LGBT” en más de cien ciudades polacas, componiendo las llamadas Zonas Libres de LGBTs. En esas regiones, quedan prohibidas marchas del orgullo o cualquier manifestación o actos callejeros que involucren la lucha por derechos de esa población en sus territorios.

Además de atacar el derecho de luchar, esas leyes son interpretadas como una prohibición a la expresión de la homosexualidad, la bisexualidad y la transexualidad en esos territorios. Persiguen las demostraciones públicas de afecto entre LGBTs y expresiones de identidades de género que no sea la cisgénero. Según el diario Balkan Insight, esas medidas ya están en aplicación en un tercio del territorio del país.

En la práctica, LGBTs están siendo hostilizadas y expulsadas de esas regiones. Intentan imponer el exilio de las zonas libres o la clandestinidad del armario. Para las LGBTs trabajadoras y pobres la dificultad de costear vivienda y conseguir empleo hace que la salida de esos lugares sea imposible. Resta solamente la lucha por la liberación, contra la opresión y la explotación del capitalismo.

Las leyes anti LGBTs tienen como principales articuladores el partido de ultraderecha Justicia y Ley (PIS en la sigla en polaco) del reelecto presidente Andrzej Duda y sectores de la Iglesia católica. Afirman que “las ideologías LGBTs” serían contrarias a las costumbres del pueblo y del país. Esas legislaciones amenazan la libertad de ser quienes somos y de luchar contra la opresión. Víctima de esa persecución, la activista Margot está presa bajo la alegación de haber cometido el “crimen” de colgar la bandera del arco iris en estatuas públicas de la ciudad.

¡Exigimos liberación inmediata y fin de los procesos contra Margot y los 48 activistas perseguidos! ¡Fin de las “zonas libres” ya, y el derecho de libre elección y garantía de vivienda a todas las LGBTs trabajadoras!

Ultraderecha: enemiga declarada de las LGBTs

El presidente de Polonia, Andrzej Duda, fue uno de los únicos recibidos por Donald Trump en la Casa Blanca desde el inicio de la pandemia. El ultraderechista americano elogió la campaña del polaco. No en vano poseen muchas semejanzas: LGBTfóbicos, nacionalistas, racistas, machistas y conservadores.

Trump, cuyo padre era componente de la célebre Ku Klux Klan, se eligió con el discurso LGBTfóbico y racista. Recientemente, aprobó la norma elaborada por el Departamento de Salud y Servicios Humanos que limita el derecho a la atención a personas transgénero en los servicios de salud. Eso, en un país que es epicentro mundial de la pandemia y donde el sistema de salud es pago, privado y altamente restricto. Una política de muerte para las personas trans.

En el Brasil, sectores conservadores ligados al genocida Jair Bolsonaro y a las iglesias neopentecostales usan como disculpa la mentira de la “ideología de género” para destilar su odio contra mujeres y LGBTs, en especial a personas trans. Luego de la participación del actor trans Thammy Miranda en la propaganda de Natura, Eduardo Bolsonaro afirmó en Twitter que “van penetrando y empujando garganta abajo [haciéndote tragar] una conducta totalmente atípica para los padrones brasileños”. Es decir, los mismos argumentos que Andrzej Duda y el PIS usan para profundizar la violencia y el odio contra las LGBTs en Polonia.

Intentan imponer la idea de una nacionalidad pura, compuesta por blancos, heteros-cis y ricos. Una idea racista y LGBTfóbica que no tiene nada que ver con toda la diversidad de los trabajadores del Brasil, de Polonia y de todo el mundo.

¡Exigimos punición ejemplar a las autoridades y políticos polacos y brasileños responsables por esa legislación ultrarreaccionaria en Polonia y por la campaña de odio y preconcepto en el Brasil!

Una salida socialista para las LGBTs trabajadoras

No podemos aceptar que los ricos y poderosos, en medio de la mayor crisis sanitaria del siglo y una de las mayores crisis económicas del capitalismo, aumenten la opresión contra LGBTs, mujeres, negros e inmigrantes. La burguesía hace eso para explotar aún más a la clase trabajadora y profundizar sus ataques. Desempleo, guetificación y violencia a las LGBTs y refugiados, falta de acceso a cuidados de salud y prevención del Covid-19 son algunos ejemplos de la barbarie capitalista.

La situación de Polonia demuestra que es necesario luchar por el fin de la marginalización a los oprimidos y por el derecho inmediato y universal a las identidades de género.

Exigimos cuotas laborales y estabilidad en el empleo para toda comunidad LGBTI y garantía de cuarentena general ya, con renta digna. ¡Las legislaciones lgbtfóbicas deben ser derribadas, así como la criminalización, las prisiones y las agresiones a las LGBTs!

Las legislaciones opresoras y conservadoras de Polonia y en el mundo también están al servicio de las ganancias multimillonarias de los ricos, que desean empujar a cualquier costo la cuenta de la depresión económica contra los trabajadores. Por ese motivo, las LGBTs en conjunto con toda la clase trabajadora tienen como tarea destituir a la burguesía. Esos chupasangre LGBTfóbicos y explotadores deben ser privados del control económico y político. ¡Es cada vez más urgente derribar este sistema podrido y construir una sociedad socialista, sin explotación, sin opresión, y libre de la LGBTfobia; social y sexualmente libre!

*Pedro Henrique Ferreira y Alex Figueiredo son integrantes de la Secretaría LGBT del PSTU de Rio de Janeiro, Brasil.

Artículo publicado en www.pstu.org.br, 17/8/2020.-

Traducción: Natalia Estrada.