Vie Jul 12, 2024
12 julio, 2024

PSTU: 30 años de lucha por el socialismo y la revolución

Artículo editorial de Opinião Socialista, Brasil

Al cerrar esta edición, estudiantes y trabajadores de Paraná ocupaban la Asamblea Legislativa, contra la privatización de las escuelas, sufriendo una fuerte represión por parte de la Policía Militar. Varios manifestantes fueron detenidos, entre ellos un militante del PSTU. En Rio Grande do Sul, la población atraviesa un importante proceso de autoorganización ante el desprecio de los gobiernos frente a la mayor catástrofe climática que jamás haya azotado el país y algunas manifestaciones comienzan a aparecer.

Los empleados públicos federales, con el sector de Educación a la cabeza, se encontraban en una fuerte huelga contra el ajuste cero del gobierno Lula, reflejo del Marco Fiscal y su política de austeridad, a favor de banqueros y multimillonarios.

A principios de año, los estudiantes de la USP se cruzaron de brazos contra la falta de docentes y, más recientemente, realizaron una ocupación denunciando y exigiendo la ruptura de todos los vínculos y acuerdos con el genocida Estado de Israel. Las manifestaciones en defensa del pueblo palestino, de hecho, continúan en todo el mundo y también aquí en el país, como en São Paulo, donde más de 3.000 manifestantes salieron a las calles el 26 de mayo.

El año pasado, la capital paulista se opuso a la privatización del Metro y de la empresa de agua y saneamiento Sabesp, por el gobierno ultraderechista de Tarcísio. En São José dos Campos, los trabajadores de la GM realizaron una huelga de 17 días, que derrotó la política de despidos en masa de la multinacional, mientras, en Jacarei, en la misma región del Vale do Paraíba, los obreros de Avibrás continuaban en huelga por salarios y contra la desnacionalización de una de las únicas empresas de tecnología que quedan en el país.

¿Qué tienen en común estos acontecimientos aparentemente tan diferentes?

En primer lugar, muestran los efectos de la barbarie capitalista, cuya mayor expresión es la que vive hoy la población de Rio Grande do Sul, especialmente los más pobres, víctimas directas del gran agronegocio y de las grandes empresas y multinacionales, que contaminan y deforestan, y de los gobiernos, que no invierten en políticas mínimas de prevención.

Estas luchas también muestran que la clase trabajadora no permanece inerte ante una política neoliberal, llevada a cabo por las tres esferas de gobierno, que sólo beneficia a los banqueros y a los superricos, mientras el país es entregado a las multinacionales y al capital financiero internacional.

Pero, si usted es un lector atento, notará que hay un elemento común en estas luchas: en todas verá a la militancia y las banderas rojas del PSTU ondear, siempre al lado de la clase trabajadora, los obreros, los pobres, la comunidad y los activistas, en defensa de Palestina o de los estudiantes. Y si está, además de atento, curioso e investigando periódicos de hace 30 años, notará esas mismas banderas en manifestaciones contra las privatizaciones, por la reforma agraria, o incluso en el inicio de lo que se convertiría en la Marcha del Orgullo LGBTI+.

Una historia que viene de antes

El Congreso de Fundación del PSTU, que tuvo lugar entre el 3 y el 5 de junio de 1994 en São Paulo, marcó un hito en nuestra historia. Pero esta trayectoria se remonta a mucho más atrás.

La principal corriente que constituía el partido, la Convergência Socialista (CS), expulsada del PT por defender el “Fora Collor”, en momentos en que la dirección de ese partido estaba en contra, había sido fundada en 1978 y desempeñó un papel destacado en la formación del propio PT. Pero la propia Convergência no había comenzado allí, ya que tuvo sus orígenes en la Liga Operária, una pequeña organización originada de un grupo de ex exiliados de la dictadura, vinculada a la corriente fundada por Nahuel Moreno.

Si tiramos de este hilo de la Historia, llegaremos a la corriente trotskista que combatió heroicamente contra el estalinismo y la degeneración del Estado soviético, garantizando la continuidad de una tradición revolucionaria, y, junto con ella, la perspectiva de un horizonte socialista para la humanidad. Retrocediendo aún más, llegamos al Partido Bolchevique de Lenin, que mostró que era posible que los trabajadores tomasen el poder, destruyesen el Estado capitalista, reemplazándolo por un Estado de otro tipo, dirigido y controlado por la clase trabajadora.

Como puede ver, querido lector, esta historia es larga y no cabe en una sola edición de “Opinião Socialista”. Por eso, en este número iniciamos un especial sobre los 30 años del PSTU, que recorrerá sus orígenes hasta la actualidad.

Se trata de una serie de artículos, que comienzan mostrando la actualidad de la revolución socialista y el inicio de esta historia de tres décadas. También podrá ver, en las redes sociales, un poco más de esta trayectoria, que no está hecha sólo por fechas e hitos, sino por personas reales, de carne y hueso, que dieron y siguen dando sus vidas por un futuro socialista.

Sea parte de esta historia

El PSTU atravesó diversas coyunturas, desde la avalancha neoliberal del gobierno de FHC hasta los gobiernos de conciliación de Lula y Dilma, y ​​toda la “ola rosa” que atravesó América Latina, hasta el retorno de la derecha tradicional al poder, con Temer, y la extrema derecha bolsonaroista.

Entre errores y aciertos, el partido mantuvo algo que no tiene paralelo en la izquierda: la coherencia de permanecer, incondicionalmente, al lado de la clase trabajadora, sin capitular ante ningún gobierno ni dejarse llevar por los cantos de sirena del aparato del Estado, en la lucha por la revolución socialista.

En un momento en que la barbarie capitalista se muestra de manera tan cruel, como en la crisis climática, que pone en riesgo el futuro mismo de la humanidad, o en la creciente precarización de la clase trabajadora, la falta de perspectiva para la juventud, el genocidio de la juventud negra, la opresión a las mujeres y LGBTI+, el genocidio indígena, y todo esto para que 0,001% de los superricos puedan acumular la mitad de las riquezas, el socialismo se muestra más que posible. Es una necesidad urgente, para ayer.

Le hacemos entonces una invitación, que palpita de indignación ante un sistema que sólo tiene para ofrecernos miseria y hambre. Venga y conozca un poco de nuestra historia y de nuestras ideas. Aquí no encontrará cargos ni privilegios, sino a un grupo de personas, con un programa para cambiar este sistema de una vez por todas y luchar para que todos podamos vivir plenamente, sin explotación ni opresión, y de la forma más plena que la vida nos permite.

Artículo publicado en www.opiniaosocialista.com.br, 6/6/2024.-

Traducción: Natalia Estrada.

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