En el otoño de 1988 más de 30.000 obreros metalúrgicos de la mayor empresa siderúrgica de América Latina protagonizaron una de las mayores huelgas de ocupación del Brasil y del mundo, reflejo de un país que sufría con una hiperinflación crónica, desempleo, miseria y rebaja salarial en los rendimientos de la población.

Por: Erlon Couto, de Volta Redonda – Rio de Janeiro

La década de 1980 estuvo marcada por la reorganización sindical y política de los trabajadores brasileños, que desencadenaron más de 6.500 huelgas en todo el territorio y en diversos gremios, que se combinaban con la lucha en el campo por reforma agraria y con manifestaciones gigantescas en las capitales, que exigían democracia y elecciones directas para presidente de la república.

Es en este escenario histórico de la Nueva República, de gran tensión y movilización popular, que Volta Redonda gana atención nacional e internacional por la osadía de una generación de obreros y de una ciudad que enfrentan al ejército y a la truculenta y asesina policía de José Sarney y Moreira Franco.

La ciudad

Volta Redonda (RJ) surge junto con la primera usina siderúrgica del Brasil que moldeó el perfil de la clase obrera nacional. Millares de jóvenes trabajadores rurales, predominantemente negros y negras, vinieron del sur de Minas Gerais y alrededores para construir la Compañía Siderúrgica Nacional y la ciudad del acero en el final de la Era Vargas.

El distrito fue emancipado el 17 de julio de 1954, y en 1973 la ciudad fue declarada por el gobierno federal de la dictadura militar como área de seguridad nacional, situación que perduró hasta 1985.

En 1988, la ciudad poseía 180.000 habitantes aproximadamente, y era una caldera política que se dinamizaba y se diversificaba en las Asociaciones de Moradores, en las CEB’s (Comunidades Eclesiásticas de Base), Pastorales Sociales, el movimiento estudiantil, los Colectivos de Ocupantes [de tierras abandonadas] Urbanos, partidos y sindicatos, siendo el más importante el Sindicato de los Trabajadores Metalúrgicos.

El Sindicato

El Sindicato de los Trabajadores Metalúrgicos de Volta Redonda y Región, hoy Sindicato de los Metalúrgicos del Sur Fluminense, fue fundado el 19 de mayo de 1945, y en la década de 1970, con el fin de la intervención militar en la institución, fue electo Valdemar Lustosa, que luego de tres mandatos sería combatido por el Nuevo Sindicalismo de la recién fundada Central Única de los Trabajadores (CUT).

Cabe destacar que el Sindicato de los Metalúrgicos de Volta Redonda fue uno de los principales protagonistas en la creación y consolidación de la Central Única de los Trabajadores y desde la victoria del Grupo de Oposición Sindical, en 1983, siempre denunció y combatió la condición sumisa de la CSN en mantenerse como proveedora y fuente de subsidios para el sector privado de bienes durables y bienes de consumo a merced de las multinacionales montadoras de automóviles y fábricas de electrodomésticos.

Huelgas

El 20 de agosto de 1987 estalla la tercera Huelga General en el país, movilizando alrededor de 25 millones de trabajadores. En Volta Redonda, comerciantes, estudiantes, conductores de ómnibus y profesores garantizan una amplia paralización. En la CSN el ejército reprime a los trabajadores, que son obligados a retomar los trabajos hacia el final de la tarde. Era preciso dar un basta a esa represión.

1988: ocupación, lucha y asesinatos

El 7 de noviembre se inicia la huelga de los metalúrgicos de la CSN, que ocupan sectores estratégicos de la usina y se mantienen irreductibles y determinados a garantizar sus demandas, siendo la más emblemática el turno de seis horas.

El ejército y sus batallones del centro sur fluminense son movilizados en una caravana de guerra que envolvió blindados, tanques, artillería, decenas de soldados y un efectivo truculento de policías militares que invadían y cerraban el comercio, agredían a los trabajadores en las calles y que promovieron un toque de queda sin plazo para su fin: Volta Redonda estaba sitiada y la CSN completamente cercada.

Los metalúrgicos se mantenían firmes en la huelga, y en respuesta a la truculencia militar la ciudad se sublevó a través de los movimientos sociales. La consigna era solo una: ¡la huelga continúa!

Cuando el ejército invade la usina, el enfrentamiento es inevitable y el saldo trágico: centenas de obreros heridos y tres jóvenes metalúrgicos brutalmente asesinados: Carlos Augusto Barroso, 19 años; Valmir Freitas Monteiro, 22 años; y William Fernandes Leite, 23 años.

La conmoción en la ciudad fue generalizada y algunas asambleas y actos se hicieron inolvidables, como la misa campal en que la población bramó ‘el pueblo unido jamás será vencido’, y el acto del sindicato en que se entonó y se cantó la Internacional Comunista con centenas de personas que ocupaban las calles. La tragedia quedó conocida como “la masacre de Volta Redonda”.

El Monumento

El 1 de mayo de 1989 se inauguró el Memorial 9 de Noviembre, un monumento proyectado por Oscar Niemeyer en homenaje a los tres trabajadores muertos en la huelga de 1988. Fue implosionado el día siguiente por elementos de la extrema derecha ligados al Ejército. Los trabajadores y el sindicato recuperaron el Monumento 9 de Noviembre, dejando vestigios aparentes para que esa violencia nunca fuese olvidada.

La privatización

Con la elección de Collor de Melo, la década de 1990 en el Brasil estará marcada por la rapiña de las privatizaciones de las empresas e industrias públicas. La CSN era un blanco en potencia, pero faltaba un elemento de gran importancia: el sindicalismo de conciliación de clases.

La política de asociaciones y los foros tripartitos

La Força Sindical fue fundada el 8 de marzo de 1991 y el año siguiente derrotaba a la CUT en Volta redonda, conquistando uno de los primeros sindicatos obreros de su historia.

En 1993, la empresa fue privatizada por el gobierno del entonces presidente Itamar Franco, que ya había despedido a 70% de los empleados de la empresa, y la llamada política de asociaciones [parcerías] quitaba derechos de los metalúrgicos y mantiene hasta hoy uno de los más bajos salarios del gremio metalúrgico en el país.

Nuevas elecciones deben realizarse inmediatamente

En los últimos meses, el Tribunal Regional del Trabajo de la 1° Región determinó la realización de nueva elección para elegir a los directores del Sindicato de los Metalúrgicos del Sur Fluminense. Por determinación judicial, el actual presidente de la entidad, Sílvio Campos, no podrá estar al frente de la organización del pleito electoral. Además de determinar el alejamiento de Sílvio Campos de la comisión electoral, la Justicia del Trabajo determina el plazo de 90 días para la publicación del edicto de convocatoria a nuevas elecciones.

Frente Único Sindical sostiene a la Oposición Metalúrgica

La Oposición Sindical Metalúrgica viene caminando con un Frente Único formado por la CSP-Conlutas y la CTB, y está preparada para el pleito electoral que puede renovar a los directores del sindicato, derrotar a la CUT y extirpar la política de conciliación de clases de la Força Sindical.

Ganancia de Muerte durante la Pandemia

En plena pandemia mundial, la CSN despidió a más de 200 obreros y mantuvo su operación normal, en un acto de crueldad y desprecio por la salud y el bienestar de los trabajadores y de sus familias.

Aún en el tercer trimestre, la empresa anunció una ganancia de R$ 1.200 millones y un EBITDA (ganancia antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización) de R$ 3.500 millones, representando un avance de 124% en relación con el monto de R$ 1.500 millones del tercer trimestre de 2019. Los ingresos líquidos presentaron un alza de 45% en el comparativo anual, con el valor llegando a R$ 8.700 millones.

CSN mantiene contaminación crónica en el municipio

La CSN mantiene un depósito de residuos de escoria tóxica con montañas que llegan a los 20 metros de altura y está localizado a menos de 100 metros del Paraíba del Sur, cuyas aguas son la principal fuente de abastecimiento de la ciudad de Rio de Janeiro y de diez millones de personas.

Son innumerables las denuncias y relatos de problemas respiratorios y alergias provocados por el polvo de este depósito de escorias que está en un área urbana y no para de crecer.

Club de los Trabajadores es cerrado arbitrariamente

Como si en Volta Redonda no bastase la contaminación del aire y la superexplotación de los obreros, la dirección de la CSN cerró recientemente uno de los más tradicionales clubes vinculados a la empresa, que ya venía sufriendo con el desmantelamiento y el abandono.

El Club Recreo de los Trabajadores que hace más de 60 años sirvió a los trabajadores de la ciudad podrá ser destruido para ser vendido a la especulación inmobiliaria. Esta política está siendo aplicada para diversos predios históricos que criminalmente fueron incorporados al patrimonio privatizado de la empresa, así como terrenos, estancias, hoteles y un bosque de 132 hectáreas.

Solo la lucha puede devolver Volta Redonda y la CSN para los trabajadores

Solamente la organización y movilización de los trabajadores de Volta Redonda puede garantizar una ciudad que atienda sus necesidades e intereses y devolver la Compañía Siderúrgica Nacional a los metalúrgicos. En estas elecciones, presentamos una candidatura independiente y de clase, con una profesora y un metalúrgico que son la voz y el grito de la juventud, de los metalúrgicos, de los negros y negras, de las mujeres y LGBTQI+, de los profesionales de la educación, y de todas y todos los trabajadores de la Ciudad del Acero, sin ahorrar una única crítica a los ataques de la CSN de Benjamim Steinbruch.

¡La lucha cambia la vida y nosotros venceremos!

Artículo publicado en www.pstu.org.br, 13/11/2020.-
Traducción: Natalia Estrada.