Sáb Feb 24, 2024
24 febrero, 2024

La situación en el Territorio Yanomami es resultado de la negligencia de los gobiernos

Son impactantes las imágenes difundidas recientemente para mostrar la situación de calamidad sanitaria en el Territorio Yanomami, en los Estados de Roraima y Amazonas. Esta situación es resultado de la negligencia de los sucesivos gobiernos, situación que se agravó aún más en el gobierno de Bolsonaro (PL).

Por: Redacción PSTU Brasil

Tras la difusión de las imágenes, diputados federales, senadores y ministros del Supremo Tribunal Federal (STF) se pronunciaron como si esta situación no fuera ya de conocimiento público. Desde hace años, los pueblos indígenas y las entidades que representan a los pueblos indígenas han denunciado la desatención del poder público y los ataques que viene sufriendo el Territorio Yanomami por parte de “garimpeiros” ilegales.

El estudio “Minería de oro y violencia en la selva amazónica” realizado por los centros de estudios Forensic Architecture (FA), de Inglaterra, y Climate Litigation Accelerator (CLX), de Estados Unidos, señala que el Territorio Yanomami ha vivido, en los últimos tres años, una rápida expansión de la extracción de oro y el consiguiente aumento de la violencia contra los indígenas. Esta escalada aumentó con las acciones de Bolsonaro a favor de los “grileiros” [acaparadores de tierras] y “garimpeiros” [buscadores de oro] y con una política de total omisión en relación con los pueblos indígenas.

En 2019, la extracción de oro era de 500 hectáreas. En los tres años desde que Bolsonaro asumió, la tasa de crecimiento se ha duplicado, devastando otras 1.000 hectáreas de la selva amazónica”, informa el estudio. Los investigadores también muestran que las vastas extensiones de la selva y las comunidades indígenas que viven en ella han sido sometidas a una violencia creciente envalentonada por la retórica y las políticas del gobierno de Bolsonaro.

Desde 2019, las comunidades indígenas han visto un aumento en los ataques de los mineradores de oro. El pueblo de Palimiu, en el Estado de Roraima, por ejemplo, sufrió seis ataques violentos solo en 2021, dice el estudio. Aún según los investigadores, las minas clandestinas fueron instaladas en áreas que deberían ser preservadas porque son “vitales para regular el clima local y del planeta, y esenciales para combatir el cambio climático”.

El Territorio Yanomami ocupa un área de aproximadamente 230.000 km², en la frontera entre Brasil y Venezuela, albergando alrededor de 26.000 indígenas. Demarcado en 1992, el Territorio Yanomami es el más grande del Brasil, con 9,6 millones de hectáreas. Se estima que, actualmente, alrededor de 20.000 “garimpeiros” se encuentran dentro del Territorio Yanomami, un número de invasores muy cercano a la totalidad de indígenas. Este es el peor momento de invasión desde que se demarcó y se homologó el territorio, hace treinta años.

Emergencia de salud pública

El Ministerio de Salud declaró emergencia de salud pública para enfrentar la calamidad sanitaria de los pueblos Yanomami.

Según el Ministerio Público Federal (MPF), 52% de los niños yanomami están desnutridos. En las comunidades más aisladas, el índice llega a 80%. Incluso, según el MPF, la situación crítica también se nota con la malaria. Hubo 44.000 casos de la enfermedad en menos de dos años, y el escenario es que toda la población yanomami, compuesta por 28.000 indígenas, fue infectada, quedando el brote fuera de control.

Los indicadores de muertes y enfermedades, la constatación de falta de medicamentos básicos y la falta de atención de salud en el Territorio Yanomami no son nada nuevo. Son problemas que se vienen arrastrando desde gobiernos anteriores, pero que se han agudizado a lo largo de la administración de Bolsonaro. Hubo numerosos alertas y pedidos de socorro… no se hizo nada.

Bolsonaro impuso una política de total falta de interés por los pueblos indígenas: una política genocida. La situación del pueblo Yanomami era de conocimiento público, sin embargo, la oposición a Bolsonaro (que ahora es gobierno) tampoco apuntó a una política concreta para resolver esta situación.

Defender el territorio y el pueblo Yanomami

El pasado sábado 21, acompañado de ministros, el presidente Lula (PT) viajó a Boa Vista (RR) a causa de la crisis sanitaria de las poblaciones del Territorio Yanomami.

El petista prometió proteger el Territorio Yanomami y acabar con la minería ilegal [garimpo]. El presidente no dijo cómo ni cuándo. Como ya informamos anteriormente, se estima que alrededor de 20.000 garimpeiros se encuentran dentro del territorio indígena.

Esa promesa debe concretarse con urgencia. El pueblo Yanomami está siendo diezmado, el territorio devastado, los ríos contaminados y los bosques talados. Es necesario dejar el discurso y pasar a la acción, porque vale señalar que en los gobiernos del PT los garimpeiros también invadieron el Territorio Yanomami, sin encontrar resistencia por parte del gobierno.

Es necesario investigar esta catástrofe humanitaria que involucra al pueblo indígena Yanomami y castigar a los agentes públicos responsables, en especial las omisiones del gobierno de Bolsonaro.

Además, es necesario proteger los demás territorios indígenas. Los pueblos indígenas tienen todo el derecho de preservar sus tierras, sus identidades, sus culturas. Por eso, somos parte de la lucha por la inmediata demarcación y homologación de las tierras indígenas. Es necesario derribar el “Marco Temporal”. Tenemos que sumar fuerzas para poner fin a la violencia contra los pueblos originarios y en defensa de su cultura, por reparación histórica.

Artículo publicado en www.pstu.org.br, 28/1/2023.-

Traducción: Natalia Estrada.

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