En la edición anterior de Opinião Socialista, publicamos un artículo titulado “Un papel vergonzoso”, sobre la posición de los partidos dichos de izquierda que apoyaron la candidatura del diputado Baleia Rossi (MDB-San Pablo) a la presidencia de la Cámara de Diputados. El proceso y el resultado confirmaron, sobradamente, nuestra opinión. La vergüenza de esa izquierda de colaboración de clases fue aún mayor de lo que podía preverse.

Por: Bernardo Cerdeira

El bloque que apoyó a Baleia Rossi sufrió una derrota humillante. Arthur Lira (PP-Alagoas), candidato de once partidos del centro (centrón) y apoyado por Bolsonaro, fue electo en el primer turno con 302 votos.

Baleia Rossi tuvo solamente 145 votos. Considerando que los partidos dichos de izquierda (PT, PDT, PSB y PCdoB) que lo apoyaron reúnen cerca de 120 votos, esos significa que, incluso con posibles bajas, la supuesta “derecha democrática” solo consiguió agrupar pocas decenas de votos.

Como era de esperarse, la compra de diputados por Bolsonaro funcionó abiertamente, por medio de la liberación de enmiendas y dinero para sus bases electorales. Con esa acción, el gobierno y el centrón arrastraron a la mayoría de los diputados del DEM, algunos del PSDB, y del propio MDB de Baleia. Conclusión: Bolsonaro, Arthur Lira y el centrón masacraron al bloque de oposición.

Eso tuvo consecuencias. Rodrigo Maia, el mayor derrotado, rompió con el DEM y comienza a discutir la afiliación a otro partido. El bloque de centro-derecha se debilitó.

Sin oposición. La derrota de una política oportunista

La elección confirmó lo que decíamos. La política del PT y de los partidos que se dicen de izquierda debilitó la lucha contra Bolsonaro y mostró que no existe una verdadera oposición al gobierno. Veamos los hechos.

En el Senado, el PT y esos partidos apoyaron a Rodrigo Pacheco (DEM-Minas Gerais), el candidato de Bolsonaro a la presidencia de esa Cámara. Fortalecieron, por lo tanto, el gobierno y ni siquiera se colocaron como oposición.

En la Cámara de Diputados, apoyaron a Baleia Rossi, corrupto de derecha, del MDB, apadrinado por Michel Temer y Rodrigo Maia. Por su parte, Maia, como ex presidente de la Cámara, encajonó más de sesenta pedidos de impeachment contra Bolsonaro y articuló las peores políticas liberales contra los trabajadores en el Congreso, como las reformas laboral y de la previsión, y la ley de tercerizaciones.

Aquí, el perjuicio de la política oportunista es doble. Por un lado, Rodrigo Maia y Baleia Rossi nunca fueron una oposición real al gobierno. Están solo contra sus “exageraciones” antidemocráticas. Al intentar presentarlos como oposición democrática, el PT confunde a millones de personas que lo siguen. Al mismo tiempo, debilita la formación de una verdadera oposición al gobierno Bolsonaro, que actualmente no existe, debido justamente a la conciliación y a la parálisis de los partidos de la llamada izquierda.

El perjuicio fue peor. Para sostener de hecho una candidatura de la derecha liberal, que ni siquiera era de oposición al gobierno, el PT abrió mano de levantar una candidatura que luchase por fortalecer la movilización por el Fuera Bolsonaro y Mourão; vacunación para todos; auxilio de emergencia; defensa de los derechos de los trabajadores y de los derechos democráticos; fin de las privatizaciones; contra los ataques a los sectores oprimidos como mujeres, negros, LGBTs, indígenas, quilombolas; y otras reivindicaciones urgentes.

O sea, colaboró para debilitar el movimiento de los trabajadores y de los sectores populares que precisan de una orientación exacta sobre qué hacer en este momento, esto es, cómo luchar contra el gobierno donde este puede ser combatido y derrotado: en las calles, en las fábricas y en los lugares de trabajo.

Frente Amplio: una estrategia de colaboración de clases

Este episodio de las elecciones para las presidenciales de las dos cámaras del Congreso confirma lo que ya decíamos en el artículo anterior. El PT y los partidos de la dicha izquierda solo se preocupan con dos cosas.

En primer lugar, con las elecciones para presidente en 2022. No están preocupados ni pretenden de hecho sacar a Bolsonaro y Mourão ya, y es preciso agregar que para las próximas elecciones presidenciales su estrategia está definida: constituir de nuevo un frente amplio con sectores de la burguesía. Para eso, intentarán fortalecer la derecha democrática, pero en estas elecciones fracasaron y se hundieron junto con ella.

En segundo lugar, el PT en especial, solo se preocupa en ocupar espacios dentro de las instituciones burguesas, como los puestos en la mesa directiva de la Cámara y conquistar cargos parlamentarios y ejecutivos (alcaldes, gobernadores y la Presidencia). Sin embargo, hasta desde ese punto de vista fracasó en este episodio.

La otra cara de la moneda de estas políticas es el abandono de una preocupación mayor por organizar la lucha de los trabajadores y de los sectores populares. Sus parlamentarios y dirigentes no llaman a la movilización popular y no se refieren a la necesidad de organizar y fortalecer los movimientos sociales frente a los ataques de la burguesía y de su gobierno.

La conclusión general es que esa colaboración del PT con la burguesía hace mucho tiempo ya se tornó una defensa del capitalismo, del Estado burgués y de sus instituciones, y no de los trabajadores que él pretende representar.

Artículo publicado en Opinião Socialista n.° 606, disponible en www.pstu.org.br, 10/2/2021.-

Traducción: Natalia Estrada.