Jue Jul 25, 2024
25 julio, 2024

El estalinismo en Angola: la masacre del 27 de mayo de 1977 (parte I)

Por J.G. Hata

Presentación

Un grupo de trotskistas de Angola presenta en este texto un estudio inicial sobre el estalinismo en ese país al final del período colonial, en los primeros años de la independencia, y sus consecuencias actuales. El 27 de Mayo es el punto represivo del partido tras la independencia. Prisiones, torturas, asesinatos, campos de concentración y hasta desapariciones de niños cuyas madres dieron a luz en cautiverio.

Un país que se transformó en una dictadura utilizando inicialmente símbolos tan queridos por el movimiento marxista y que hoy mantiene descaradamente a varios presos políticos, exiliados o simplemente silenciados en sus derechos más elementales. Lea el texto y comprenda la política y los métodos utilizados por el estalinismo en su versión africana.

Introducción

Fui acusado en los tribunales conservadores/En la corte de los jueces reformistas/Fui condenado/Sin acusación formada ni confirmada/Sin un juicio siquiera rudimentario/Sin derecho a la defensa elemental/Fui a la celda del tiempo y de los hombres/Y al público trabajador no me permitieron presentar documento que yo tengo a mi favor…[1]

Nito Alves

En Cruzei-me com a História, José Samuel Chiwale, uno de los nacionalistas de la lucha de liberación nacional de Angola, afirma que describir la historia de Angola es como pedir a varios ciegos que narren las características de un elefante. Uno tomará la cola y describirá al elefante según la cola que tocó, otro tomará la pata y asociará el elefante con la pata, otro que tuvo contacto con la trompa describirá al elefante como trompa. En realidad, el elefante que en esta narrativa personifica el país es la suma de la descripción que cada uno hace en función del espacio geográfico con el que mantuvo contacto con este país. Esta es la complejidad de la historia política angoleña, sobre todo cuando es secuestrada por actores políticos, politizados y partidarizados[2].

En cuanto al 27 de Mayo de 1977, la complejidad es mucho mayor dado el silenciamiento de las pocas fuentes y el trauma de los supervivientes que presenciaron de primera mano el asesinato de más de 80.000 ciudadanos, en su mayoría jóvenes, que en una determinada fase de su caminata juraron protección mutua como compañeros de trinchera. Aún así, la historia se resiste, y poco a poco van emergiendo algunas fuentes documentales, bibliográficas y testimonios de la larga noche somnolienta de casi 30 años[3].

Por lo tanto, observando algunas fuentes bibliográficas, documentales y testimonios de supervivientes, analizaremos las razones profundas detrás del mayor asesinato poscolonial en el África austral, y buscaremos comprender las consecuencias de ellas en la actualidad.

El 27 de Mayo de 1977

El 27 de Mayo de 1977 es un hecho político ocurrido en el seno del Movimiento Popular para la Liberación de Angola-MPLA, que a pesar de tener esta fecha como epicentro de las convulsiones, protestas multitudinarias para algunos e intento de golpe de Estado para otros, sus causas se encuentran en la propia historia de la formación del MPLA, en su construcción ideológica y en los perfiles de sus dirigentes, herederos directos de una cultura clasista oriunda de la Ley del Indigenato [Estatuto de los Indígenas] de los años 1920. Al final de la represión el saldo fue más de 80.000 ciudadanos muertos y desaparecidos.

Las raíces del 27 de Mayo

Es imposible comprender las causas del 27 de Mayo sin conocer la historia del MPLA, a pesar de su reconocida nebulosidad, que desde la fundación ha estado marcado por varios conflictos internos, muchos de los cuales desembocaron en violentos enfrentamientos armados. El MPLA fue fundado el 10 de diciembre de 1956, como resultado de la fusión de partidos y movimientos, como el Partido Comunista Angoleño-PCA, el Movimiento para la Independencia de Angola-MINA, el Partido de Lucha Unida de los Africanos de Angola-PLUAA, la Comisión Federal del Partido Comunista Portugués, la Comisión de Lucha contra el Imperialismo Colonial Portugués, Gente de la Angola Negra y del Mensaje.

Esta diversidad creará no sólo una visión inclusiva sino también crisis internas debido a las diferentes corrientes ideológicas en el seno del MPLA entre maoístas, titistas, prosoviéticos y nacionalistas. Así, no fue hasta octubre de 1976, durante la III Reunión Plenaria del Comité Central del partido, que se adoptó el marxismo-leninismo como orientación política y económica. Volvamos, entonces, a las crisis internas:

La primera crisis se produjo en 1962, tras el ascenso de Agostinho Neto a la dirección del MPLA, con la oposición de Viriato da Cruz, defensor de una retirada estratégica de la elite criolla. Contando con que la mayoría era negra, Viriato estaba dispuesto a sacrificar su posición en la jerarquía siendo que él también formaba parte de esa elite, lo que Agostinho Neto no digirió muy bien. A esta posición contribuye el hecho de que Agostinho Neto no quiere ver muy distante de los círculos del poder a su antiguo colega y padrino de casamiento Lúcio Lara, que pasa a controlar la formación de cuadros, y a Iko Carreira, responsable de seguridad. Para Neto, era preferible tener cerca a un grupo no negro; de esta manera, su cargo no se vería amenazada y seguiría siendo el centro de atención junto a las masas negras. Otro factor que puede haber contribuido a la posición de Neto es el aura mesiánica que Neto traía después de algunas detenciones, concretamente en 1955 y 1961, la primera de las cuales causó una gran conmoción internacional, con personajes famosos del mundo haciendo campaña para exigir su liberación, entre los que se destacaban Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir, François Mauriac y Nicolás Guillén. Finalmente, Viriato da Cruz abandona el partido.

En 1968 se inicia otra crisis, esta vez liderada por los comandantes Daniel Chipenda y Barros Freitas “Jiboia”, que pasó a ser conocida como la Revuelta del Este. Esta crisis durará hasta muy cerca de la conquista de la independencia de Angola. Las demandas se centraban en la exclusión de los combatientes del Este en detrimento de los del Norte y de los afroeuropeos, y el autoritarismo de Neto. Bajo la mediación de la Organización de Unidad Africana y de la República de Zambia surgieron algunos intentos de reconciliación de las partes; sin embargo, las diferencias se mantuvieron, dando origen a la iniciativa de un Movimiento de Reajuste del partido, el grupo pasó a denominarse Revuelta Activo, y ponen en discusión la democracia interna y la gestión del proceso de lucha de liberación nacional y, una vez más, Neto ve que lo apuntan con los dedos. Las caras visibles en este frente son Mário Pinto de Andrade, Fernando Paiva, Gentil Viana, Joaquim Pinto de Andrade y Manuel Videira. La posición oficial del partido no se conocería hasta 1974 en la conferencia de Lusaka, capital de la República de Zambia.

Tanto la “Revolta do Leste” [Revuelta del Este] como la “Revolta Ativa” [Revuelta Activa] mantienen acalorados debates con el ala de Agostinho Neto, que, como por arte de magia, sale victorioso, pues dispone de un recurso de última hora: la presencia en la conferencia de los guerrilleros de la Primera Región Política Militar del MPLA, única región donde el MPLA mantenía una guerrilla efectiva, siendo estas las voces legítimas para hablar de la lucha. Aquí es donde la atención se centra en el comandante Bernardo Alves Baptista, “Nito Alves”, quien en defensa de Neto acusa a los demás contendientes de oportunistas. Al final, la conclusión del Congreso fue la esperada, con la victoria de Neto, la expulsión de los integrantes de la Revolta do Leste y de la Revolta Ativa[4]. Este Congreso pone en escena a los dirigentes del MPLA, a Nito Alves, y a los comandantes de la I Región[5], como João Jacob Caetano, “Monstruo Inmortal”; José César Augusto, “Kiluange”; Benigno Vieira Lopes, “Ingo”; y Sebastião Francisco, “Certeza”.

Hasta aquí estamos ante el cierre del primer período de crisis internas en el MPLA, que sólo no alcanzó dimensiones catastróficas porque Neto tenía la necesidad de realizar una gestión interna para los demás frentes en los que estaba involucrado el partido, los sucesivos enfrentamientos con el Frente Nacional de Liberación de Angola-FNLA, las tropas coloniales portuguesas y, posteriormente, la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola-UNITA, e incluso en el extranjero ante la hostilidad de algunos países fronterizos con los que el FNLA mantenía una fuerte relación, como era el caso del antiguo Zaire[6]. Sin embargo, otro escenario se estaba diseñando con el surgimiento de la I Región, su control de las bases, las señales claras de la inminente independencia de Angola, los alineamientos geoideológicos, y el poder de influencia que este grupo tendría en el próximo Congreso. Además, a lo largo de los debates en Lusaka, la I Región había dejado claro, a pesar de haber apoyado a Neto, que la implantación del MPLA en su región no tenía nada que ver con los dirigentes del partido, en su mayoría en el extranjero, sino con los jóvenes guerrilleros que no escatimaban esfuerzos en nombre de la causa.

La independencia y e inicio de las divergencias con la I Región

En la madrugada del 11 de noviembre de 1975 se proclama la independencia de la República de Angola y cuatro días después Nito Alves es nombrado ministro de Administración Interna.

Las primeras divergencias manifestadas poco después de la proclamación de la independencia surgen en la formación del ejército angoleño, las Fuerzas Armadas Populares de Liberación de Angola-FAPLA, con el descontento por los rangos militares y el nombramiento de Iko Carreira como ministro de Defensa, contrariando las expectativas que había en torno al legendario comandante Monstruo Inmortal.

Otro episodio que agravó las divisiones ocurrió cuando Nito Alves y José Van Dunem participaron en el XXV Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética-PCUS, en marzo de 1976, y fueron recibidos excepcionalmente con honores de Estado, generando celos y abriendo espacio a la especulación de que se estaba armando una conspiración contra Neto, y que Nito Alves se preparaba para reemplazarlo; también lo acusaron de promover un debate racista contra líderes cercanos a Neto y a su esposa de origen portugués. En abril ya se hablaba de un golpe de Estado preparado por Nito Alves y sus compañeros, en su mayoría de la I Región.

De marzo a octubre habrá un clima de agitación en todos los barrios de Luanda y sus alrededores, con una elevada ola de criminalidad, saqueos en comercios y un aumento sucesivo del costo de vida, además del intercambio de acusaciones entre las partes que ahora estaban en guerra abierta.

Del 23 al 29 de octubre de 1976 se realiza la III Reunión Plenaria del Comité Central del MPLA, que entre otros temas analiza el convulso período económico, político y social, la reestructuración de las FAPLA, la reestructuración de la Organización de la Mujer Angoleña – OMA, la vinculación de la juventud directamente al partido y la extinción de los Ministerios de Información y de Administración, este último dirigido por Nito Alves. Si la extinción de este Ministerio era una señal clara de que era necesario reducir el poder que Nito Alves detentaba en el seno de la sociedad, no menos importante fue la constatación salida del Pleno del Comité Central que se mostró inclinado a la dirección, como se confirmó en nota:

El Pleno del Comité Central del MPLA constató la acción perniciosa de sectores vinculados a la reacción interna y externa, y de grupos izquierdistas que intentan, alimentando corrientes disgregadoras y utilizando el nombre de dirigentes, causar confusión ideológica, perturbar la cohesión de las estructuras del Movimiento, y dividir a los militantes[7].

Al final, se crea una comisión de investigación encargada de investigar la realidad o no de la preparación de un golpe de Estado liderado por Nito Alves y José Van Dunem y termina exhortando a los militantes a combatir el divisionismo, el sectarismo y el oportunismo, prometiendo sancionar con dureza a cualquiera que ataque la unidad en el seno del MPLA[8]. Palabras muy familiares para Nito Alves, solo que esta vez él fue la víctima, a diferencia de la conferencia de Lusaka de 1974 cuando el centro de la acusación fueron los integrantes de la Revolta do Leste y de la Revolta Ativa, y para colmo, esta vez el partido estaba investido de poderes estatales, lo que hizo más contundente su acción. Meses después, en su defensa, como si quizás creyera en su poder de persuasión o en la inocencia de Neto en el complot montado en su contra, Nito Alves envía una carta al Comité Central del MPLA donde comienza protestando por el aislamiento a que fue sometido, con las siguientes palabras:

El Comité Central no puede permitir que yo permanezca, frente a mis acusadores, con las manos abusiva y agresivamente atadas a mi espalda golpeada y mi cuerpo preso y atado con mil cuerdas y mil nudos a un puesto de suplicio y martirio, donde los la reacción interna exhibe y empuña su látigo contrarrevolucionario[9].

También criticó a la dirección del partido por el hecho de que durante sus 20 años de existencia no había realizado un solo congreso donde discutiese las cuestiones fundamentales de cada fase de la lucha anticolonialista y antiimperialista. No deja de lado a la Comisión de Investigación, a la que califica de indisciplinada, por no haber cumplido su función, ni oírlo durante los dos meses que esta tenía para investigar los hechos, que, en palabras de Nito Alves, daban indicios de que había una sentencia previa. Y así sucedió.

El 21 de mayo de 1977, Nito Alves y José Van Dunem son expulsados ​​del Comité Central del MPLA, sin que se concluyeran los trabajos de la Comisión de Investigación. La ola de indignación en los órganos de base del partido aumentó, y, en respuesta, hubo un movimiento de masas que se estructuró para protestas, con el fin de llamar la atención del presidente Neto sobre la injusticia que había cometido, claro, con la inclusión de militares, en una sociedad recientemente independiente y con una guerra civil en curso, como tal militarizada en todos los sectores, que al mismo tiempo, facilitaba la infiltración de la Dirección de Información y Seguridad de Angola-DISA. Días después, Agostinho Neto se reúne en el palacio presidencial con Nito Alves y José Van Dunem e intenta persuadirlos para que hagan una autocrítica pública, que estos rechazan porque entienden que no han hecho nada. Neto finaliza la reunión diciendo que a partir de ese momento no respondería por la integridad física de estos.

ESTALINISMO EN ANGOLA: LA MASACRE DEL 27 DE MAYO DE 1977 (Parte II)

Represión, tortura y asesinatos

En la mañana del 27 de mayo (viernes) se escucharon disparos y proyectiles, algunos dicen que las escaramuzas comenzaron en la tarde del 26 con la detención de Nito Alves y de José Van Dunem, llevados a la cárcel de São Paulo, pero lo que llama la atención en la mañana del 27 de mayo, además de los disparos, está en las palabras que del locutor de la Radio Nacional de Angola: ¡Kudibanguela! ¡Weia! (Hagámoslo). Eran las palabras de un programa extinto desde hacía tiempo por pertenecer al ala de Nito Alves y organizaciones del Poder Popular, que, entre palabras y canciones cantadas en Kimbundu, pedía a la población ir al frente de la radio, y también exigía la liberación de los presos políticos y el fin de la represión de la DISA. La Radio Nacional estaba bajo el control de militares de la 9° Brigada, leales a Nito, que en ese momento pasaba hambre en los cuarteles y estaba sin uniformes adecuados, y de gente popular que era humillada sin cesar con las largas colas en las famosas Lojas do Povo [Tiendas del Pueblo], para comprar un kilo de arroz o una barra de jabón.

La ocupación de la radio dura sólo 2 horas, entre las 6 y las 8 de la mañana, cuando es rodeada por tropas cubanas comandadas por Rafael Moracén[10] y Henriques Santos “Onambwé”, subdirector de la DISA. Los ocupantes se rinden, incluido el locutor, quien es golpeado al mismo tiempo que el programa está en el aire. Rafael Moracén toma cuenta de los micrófonos y lanza palabras de llamado a la tranquilidad de la población y a Neto. Fuera de la radio, las razias no cesan y matan a civiles que participan de las protestas.

A las 14.00 horas, Onambwé y los cubanos se dirigen a la 9° Brigada, donde militares del ala de Nito Alves habían detenido a comandantes y miembros del gobierno que, al día siguiente, aparecieron quemados vivos en la zona de Boa Vista, en Luanda. La muerte de estos comandantes provocará la mayor cólera por parte de Neto, que procederá con la sentencia extrajudicial por todo lo que vendría, con la consigna: no habrá contemplaciones, no perderemos el tiempo con juicios. Seremos lo más breves posible.

El destino de la mayor juventud revolucionaria que había tenido Angola estaba trazado, y los motivos para ser detenido podían ser los más objetivos posibles o de los más abyectos, como el hecho de ser un estudiante o ser una mujer hermosa codiciada por los comandantes de la situación. Los días siguientes fueron auténticas masacres: organizaciones de masas fueron atacadas, entre ellas mujeres, sindicatos y la juventud, las Fuerzas Armadas (9° Brigada), la Administración Pública y los Ministerios, los Órganos del Poder Popular, y claro, para quien detiene a jóvenes por tener un 4º grado, no podían quedar afuera los libros, por lo que se quemaron obras de Marx, Engels y Lenin[11]. El final dado a los cabecillas del presunto atentado, a sus familiares, a personas cercanas o a simples simpatizantes, ejecutados fríamente por la Comisión de las Lágrimas, es verdaderamente escalofriante:

Nito Alves: fue capturado cerca del pueblo de Piri, su región de origen, donde se había refugiado en los primeros días posteriores al 27 de Mayo de 1977. Para presionarlo a que se rindiera, tuvieron que arrestar a toda su aldea natal, sometiendo a la población a malos tratos y trabajos forzados en las primeras horas del día. Su cuerpo fue acribillado a balazos y arrojado al mar con una pesa. No aceptó que le tapasen los ojos, porque quería ver a sus asesinos.

Monstruo Inmortal: el legendario comandante y padrino de casamiento de Agostinho Neto, fue atado de pies y manos a la espalda, ligados a los testículos, y presionado por un garrote. Los verdugos dejaron un grabador en la habitación mientras desde afuera apretaban el garrote. Se dice que lo cegaron y arrojaron su cuerpo desde un avión.

Sita Valles: regresa a Angola en junio de 1975, después de estudiar en Portugal desde 1971. Se une al MPLA y tiene la misión de reorganizar el sector intelectual, levantando sospechas por parte de Lúcio Lara quien la acusa de ser enviada por el Partido Comunista Portugués. -PCP para controlar el MPLA, y es separada del MPLA. En 1976 se casa con José Van Dunem. En la resaca del 27 de Mayo, es arrestada junto con su marido.

Antes de ser asesinada, fue violada por miembros de la DISA. Algunos relatos afirman que había tantos miembros que disputaban quién sería el primero en violarla, que tuvieron que hacer fila para hacerlo. También fue asesinado su hermano, Ademar Valles, por el simple hecho de ser su hermano.

La CIVICOP y el 27 de Mayo

En abril de 2019, por iniciativa presidencial, se creó la Comisión de Reconciliación en Memoria de las Víctimas de los Conflictos Políticos-CIVICOP, ocurridos entre el 11 de noviembre de 1975 y el 4 de abril de 2002, la proclamación de la independencia y el fin de la guerra civil. Por lo tanto, no se trata de una comisión creada exclusivamente para abordar la masacre del 27 de Mayo. Sin embargo, incluyó entre sus planes la búsqueda e identificación de los restos mortales de las víctimas y la emisión de certificados de defunción. En una iniciativa solicitada desde hace tiempo por familiares y la sociedad angoleña, el 26 de mayo de 2021 el presidente angoleño João Manuel Gonçalves Lourenço pidió disculpas a las familias en nombre del Estado angoleño.

En junio de 2022, en plena campaña electoral para las Elecciones Generales, la CIVICOP presentó los restos mortales de los presuntos cuerpos de Nito Alves, Monstruo Inmortal, Arsénio José Lourenço Sihanuk e Ilídio Ramalhete[12].

Todo lo que sucedería después en el ámbito de la CIVICOP terminó exponiendo sus objetivos reales, que incluye minimizar los crímenes del 27 de Mayo, con el reparto de culpas entre los asesinos y sus víctimas, redefinir la agenda del 27 de Mayo, ser un poderoso instrumento de propaganda electoral para las elecciones generales, demonizar a la UNITA y excluirla de la sociedad civil, desde la concepción hasta el plan de ejecución de la misma.

Según el antropólogo Ruy Llera Blanes[13], la CIVICOP ha estado marcada desde sus inicios por un oscurantismo con relación a su rigor[14] e intencionalidad, hasta el punto de cuestionar el objetivo mismo de la reconciliación efectiva. Para el antropólogo, no se siguió un proceso de construcción de transparencia con respecto a la creación de una comisión independiente, que incluya actores nacionales e internacionales, y familiares. Blanes habla también de la ausencia de un protocolo en materia de investigación sobre ejecuciones extralegales, arbitrarias y sumarias, como los Protocolos de Minnesota de 1991 y el Protocolo de Estambul adoptado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Raza, Clase y el 27 de Mayo

Existía un sentimiento generalizado de que con la independencia alcanzada en 1975 nada había cambiado. Este sentimiento era alimentado por las elites que controlaban el país; casi siempre personas blancas o mestizos ocupaban los mejores cargos.

Según la investigadora inglesa Lara Pawson, clase y raza son dos procesos indisociables. Angola tenía una experiencia de colonialismo durante siglos y vivió bajo el fascismo durante 50 años, lo que contribuyó a que el sistema portugués se estructurara sobre la base de ideas de jerarquía racial. Negar el papel de la raza es negar la realidad. Agrega que el elemento racial trasciende la cuestión de los rasgos fenotípicos, como el color de la piel, e involucra aspectos culturales del negro.

En el período colonial, entre 1926 y 1961, Portugal instituyó la Ley del Indigenato. Aquí no se puede confundir el significado de indígena con el que se le da, por ejemplo, en el continente americano, el de población nativa antes de la llegada del invasor europeo. El invasor portugués en África colocó como criterio de clasificación de indígena el proceso de asimilación, reflejado en la supremacía racial blanca. Eran indígenas los individuos de raza negra o descendientes de ella que, por su ilustración o costumbres, si no se diferenciaban del común de esa raza, no formaban parte de la nación portuguesa, y su integración dependería de la transformación gradual de sus hábitos y costumbres (Artículo 1°). El negro asimilado adquiría valores eurocentristas y podría obtener algunos privilegios, como la posibilidad de ascender en la administración colonial. Este sistema de estratificación racial tuvo profundas consecuencias económicas y políticas en el nuevo Estado angoleño.

Volvemos a recurrir a Pawson cuando presenta el testimonio de la ex viceministra de Salud, Teresa Cohen, una persona negra que afirmó categóricamente ser europea como la escritora Pawson (blanca). En este encuentro la ministra hace una clara distinción entre ella y otros angoleños, es decir, los otros (negros africanos), y ella (mujer negra asimilada), que, por lo tanto, se considera blanca. Lo que evidencia la mentalidad de las elites políticas angoleñas.

Viendo el discurso de Nito Alves donde afirmara que sólo habría justicia cuando blancos y mestizos barriesen las calles, opinión muy aprovechada por sus detractores y que es utilizada sutilmente para ubicarlo en oposición a Neto, Pawson hace la siguiente reflexión: donde existen sólo negros limpiando las calles es un signo evidente de racismo, por lo que la afirmación de Nito Alves expresa la ambición de un trato igualitario, y como tal trae el ideal de justicia, y que las tergiversaciones hechas revelan que hay cierta resistencia entre portugueses y angoleños en aceptar esta existencia.

Conclusión

«Al pueblo de Angola y a su máximo líder, el presidente Neto, que nos encontramos ahora en la emisora ​​de radio, combatiendo aquí, manteniendo esta posición. Que la transmisión iba a ser puesta en manos de los revolucionarios, con Agostinho Neto. Que se encuentra combatiendo […] que se encuentra aquí confundido […]» – Rafael Moracén – militar cubano.

«No habrá contemplaciones […] Ciertamente no perderemos el tiempo con juicios. Seremos lo más breves posible» – Agostinho Neto.

La masacre que comenzó el 27 de Mayo de 1977 no terminó sino hasta 1979 con la disolución de la DISA. El número de víctimas mortales varía de 30.000 a 80.000, probablemente nunca obtendremos las cifras reales, ni es eso lo que está en causa, sino conocer las razones profundas detrás del 27 de Mayo, cómo y por qué ocurrió tal drama, hasta el punto de que a menos de un año y medio después de la independencia se produjo este cambio brusco en las relaciones entre miembros de un mismo partido. ¿Cómo es posible que los héroes se conviertan de repente en villanos?

Como podemos constatar con la exposición del tema, el 27 de Mayo es el corolario del camino político que tomó el MPLA a lo largo de su fundación, es el estallido de la ausencia de una cultura del diálogo. La naturaleza ideológica de los distintos grupos que dieron origen a este movimiento siempre había provocado varias divisiones, como la Revuelta del Este y la Revuelta Activa, lamentablemente mal comprendidas y, como tal, poco estudiadas dentro del partido, pero que sólo retrasaba la discusión de los varios problemas que afectaban al partido y a su dirección. Cabe señalar que Nito Alves, en una de sus críticas al partido, apuntaba el hecho de que durante sus 20 años de existencia nunca había realizado un único congreso.

Otra pregunta que quedará sin respuesta es la vía por la cual el ala de Nito Alves pretendía hacer oír sus demandas. ¿Manifestación popular para llamar la atención de Neto o golpe de Estado? Aquí las voces divergen en el interior del MPLA. Algunos defienden la tesis de golpe de Estado por el hecho de que hubo intervención militar y quienes afirman que fue una manifestación popular dicen que los militares fueron llamados sólo para brindar protección al vasto público que iba a manifestarse.

Una variable que debe ser estudiada para comprender los Estados africanos poscoloniales es el papel de la raza. El racismo y la cultura de clase heredada de la colonización habrían exacerbado aún más las ya deterioradas divergencias ideológicas. La división de la sociedad colonial entre indígenas y asimilados creó los pilares de la Angola poscolonial, con la sensación de que nada había cambiado ya que la elite política, mayoritariamente asimilada, seguía disfrutando de los privilegios de este estatus, a diferencia de la mayoría que tenía un papel de hecho en la lucha anticolonial.

Finalmente, la CIVICOP, como comisión para la memoria de las víctimas de los conflictos políticos debería ser un instrumento de reconciliación entre las personas y la historia. No se puede hablar de memoria sin verdad. Y, para ello, los criterios como imparcialidad, transparencia e inclusión darían más credibilidad a esta comisión, que ha actuado al ritmo y los intereses del régimen político para su autoperdón y propaganda política.

Referencias

BLANES, Ruy Llera. Reconciliação sem Justiça: A CIVICOP e o 27 de Maio em Angola, Diario Expresso, 2023.

CHIWALE, Samuel. Cruzei-me com a História. Sextante Editora, Lisboa, 2008.

FRAGOSO, José, PEDRO, Lucas, Nito Alves: A Última Vítima do MPLA no Século XX. Fundación 27 de Maio, Luanda, 2010.

MATEUS, Dalila Cabrita, MATEUS, Álvaro, Purga em Angola: O 27 de Maio de 1977. Texto Editores, Lisboa, 2015.

MARQUES, Alexandre, Segredos da Descolonização de Angola. Publicaciones Dom Quixote, Lisboa, 2013.

MICHEL, Miguel Francisco, Nuvem Negra: O Drama do 27 de Maio de 1977. Classica Editora, Lisboa, 2007.

NUMA, Abílio José Augusto Kamalata, Angola Prólogo ao Projecto do Mwangay: Democracia e Construtivismo. Luanda, 2015.

PACHECO, Carlos. Agostinho Neto o Perfil de Um Ditador: A História do MPLA em Carne Viva. Nova Veja, Lisboa, 2016.

PAWSON, Lara. Entrevista concedida a Mwangole TV. 2014.

Traducción: Natalia Estrada.


[1] FRAGOSO, José; PEDRO, Lucas, 2010, p. 47.

[2] FNLA, MPLA, UNITA.

[3] Mi primer contacto con una obra que aborda la masacre del 27 de Mayo ocurrió en 2008, el libro Nuvem Negra: o drama do 27 de Maio, de Miguel Francisco Michel, exmilitar sobreviviente y ahora abogado. Curiosamente, en 2015 Francisco Michel se convirtió en abogado del caso 15+Duas, jóvenes también acusados ​​de intento de golpe de Estado.

[4] Hasta 1976, los miembros de Revolta Ativa todavía buscaban reincorporarse al MPLA, sin encontrar la opinión favorable del partido.

[5] La I Región Política Militar del MPLA cubría las provincias de Luanda/Bengo, Kwanza Norte, Zaire, Uíge y Malange.

[6] Actual República Democrática del Congo. Según Dalila Cabrita Mateus y Álvaro Mateus, en marzo de 1973 Monstro Imortal [Monstruo Inmortal] acabaría detenido en el Puerto de Kinshasa, cuando se disponía a tomar el barco que lo llevaría a Brazzaville, gracias a la denuncia de los Servicios de Seguridad del Gobierno Revolucionario Angoleño en el Exilio (GRAE), creado por Álvaro Holden Roberto, líder del FNLA.

[7] Ver MATEUS y MATEUS­ 2007, p. 65.

[8] La Comisión estaba dirigida por José Eduardo dos Santos y tendría 2 meses para presentar las conclusiones, a partir del 8 de noviembre de 1976, lo que nunca sucedió.

[9] Ver FRAGOSO y PEDRO 2010, p. 82.

[10] Rafael Moracén, elevado a la categoría de general de brigada del Ejército cubano, describe detalladamente su participación en Angola en la entrevista “Secretos de Generales”, publicada en el diario Granma, con motivo del 50° Aniversario de las Fuerzas Armadas de Cuba.

[11] MATEUS y MATEUS, 2007, p. 118.

[12] Hermano gemelo de Júlio Ramalhete, también víctima del 27 de Mayo.

[13] BLANES, “Reconciliación sin Justicia: CIVICOP y el 27 de mayo en Angola”, Diario Expresso, 2023.

[14] Ídem, ¿Quién identificó los sitios de excavación? ¿Con qué conocimiento y metodología? El 16 de noviembre, la TPA emitió un Informe Especial donde presentaba los pasos dados en los trabajos de identificación. Se refería al recurso de testimonios orales y principalmente a la intervención de un investigador brasileño, el geógrafo Ary Resende Filho, profesor de la Universidad Federal de Mato Grosso, en la identificación de tumbas y fosas comunes mediante un medidor de suelos. Sin embargo, esta metodología no es reconocida en las prácticas forenses internacionales.

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