No olvidemos que estamos hablando del imperialismo yankee, el mismísimo que ha cometido los más horrendos crímenes por todas partes del planeta, enfermos de superioridad de todo tipo, los que se creen dueños de todo y hasta del planeta entero.

Corriente Obrera Lit-ci, Estados Unidos

Es exactamente el poder enajenado y corrupto que demócratas y republicanos han dirigido todos estos años y que muchos continúan apoyando, engañados por la tergiversación de la historia, de la desinformación y por estar atrapados sin poder romper con el círculo vicioso de las elecciones corporativas, y por sentirse obligados a tener que votar por uno de los dos verdugos, en la que la única diferencia entre ellos es el estilo de cómo ejecutarnos políticamente, ya que los republicanos lo hacen mientras al mismo tiempo te insultan y los demócratas lo hacen mientras te declaman un bonito discurso con mentiras insultantes, pero de todos modos los dos nos cortaran la cabeza. Nosotros pensamos que existe otra alternativa; organizando, luchando y unificando las luchas dispersas para ir construyendo un movimiento independiente de los dos partidos corporativos en el gobierno, que sea revolucionario, socialista e internacionalista.

Los que se están presentando para presidente y vicepresidente son de los mismos partidos políticos que han estado abusando de la mujer inmigrante, con acciones de terror para sembrar el miedo, porque buscan así de una u otra forma detener el flujo migratorio. Son las mismas fuerzas políticas que han permitido los crímenes que la policía comete, que han destruido los servicios de salud y la educación y por lo tanto son los responsables por el contagio masivo y muertes por coronavirus. De lo que se debe estar seguro es que a ellos no les importa que esa realidad se sepa, ya que ese es uno de los objetivos, dar a conocer ese terror del imperio salvaje. Horror que ha sido implantado antes aquí en el país y en otras regiones del planeta , como en VIETNAM Y CENTROAMÉRICA, para solo mencionar un par de ejemplos; donde no solo hicieron desaparecer pueblos enteros, sino también cuando capturaban mujeres que luchaban contra los aliados del imperio, utilizaron todo tipo de despotismo como la violación sexual, como arma para intimidar a sus enemigos, tal cual lo vienen haciendo con las mujeres inmigrantes en cautiverio, en este caso con  esterilizaciones masivas, abusos sexuales, quitándoles sus hijos, separando familias, con deportaciones express y utilizando agentes federales de ICE, la patrulla fronteriza y la guardia nacional mexicana para reprimir, entre  muchas otros formas de agredirlos .

Agregamos como dato y para no olvidar, en El Salvador cuando cualquiera de las instituciones armadas capturaba mujeres, las violaba, después las mataban, las dejaban desnudas y desmembradas en áreas bastantes transitadas por la población y con retenes militares que no permitían las cubrieran. Todo esto ocurrió bajo los gobiernos de dictadura militar apoyados y dirigidos militar y económicamente por los Estados Unidos, por demócratas y republicanos. Los mismos que continúan en el poder y por los únicos que dejan que la población escoja en las “elecciones”, y por eso decimos que votar por cualquiera de los dos partidos corporativos es cometer un suicidio político colectivo

VOTAR POR DEMÓCRATAS O REPUBLICANOS ES COMETER SUICIDIO POLITICO COLECTIVO

Las elecciones que se desarrollan en este país no son democráticas ni libres, sino que por el hecho de ser exclusivamente corporativas, son en la práctica corruptas y antidemocráticas, porque no permiten para nada candidatos obreros y planteamientos políticos basados en la necesidades del pueblo pobre y trabajador , e ir y votar es estar dando el visto bueno, se está aprobando y sin cuestionamientos el sistema electoral y sus resultados. Con el voto se legaliza la antidemocracia política corporativa, se dice sí a que la inmensa mayoría de la población no tenga representación política verdadera en las elecciones. El ir y votar así como están organizados los procesos electorales aquí en los Estados Unidos es legitimar también los resultados, y por lo tanto da el derecho a ese gobierno que resulte “elegido” a implementar las políticas en favor de ese 1% corporativo que representan los demócratas y republicanos, y que precisamente continuará su brutal ataque directamente al ya crítico nivel de vida de los trabajadores, estudiantes y pueblo pobre en general.

Las elecciones son el proceso que mueve inversiones multimillonarias por parte de las corporaciones, individuos millonarios como Trump y hasta gobiernos extranjeros como el de Israel, China y Rusia entre otros, también para promover políticos que están a favor de ciertos intereses privados y prácticamente es la compra y venta de intereses políticos y comerciales en el gobierno. Con las inversiones millonarias en las elecciones se manipula también la información y logran influenciar con masivas campañas las preferencias electorales, claro que siempre dentro de la esfera política corporativa exclusivamente demócrata y republicana, todo otro planteamiento político está de plano excluido.

En ese sentido, ir y votar por cualquiera de los dos partidos políticos burgueses es votar en favor de las deudas que a los estudiantes les están imponiendo para alcanzar niveles universitarios, es permitir que sigan pisoteando la dignidad de la mujer, votar es continuar negando la igualdad y respeto para los inmigrantes, e implica dar más poder a todas las instituciones policiales y militares que les han dado el derecho a matar civiles y salir libre de ello, y es restringir el derecho a organización sindical. Votar por Biden o Trump es aprobar que sigan atacando el ya precario nivel de vida, es permitir sigan con su incapacidad para dirigir la batalla contra el COVID-19, dejando que más personas se infecten y mueran, es dejar que los ricos y sus gobiernos continúen destruyendo el planeta con la deforestación y contaminación que sus industrias producen, pero más que nada votar por cualquiera de los dos partidos es permitir que sigan suprimiendo el derecho al planteamiento y representación política obrero-socialista, sacando totalmente del panorama electoral toda expresión que intente traer al debate las necesidades verdaderas de los trabajadores.

No hay que caer engañado ni ceder a las presiones electorales, pues tal cual han estado organizadas es para que sigan ganando los mismos partidos de siempre, y con eso permitir que mantengan secuestrado los puestos del gobierno por las fuerzas políticas de las multinacionales, así que votar por cualquiera de los dos partidos corporativos en el poder es cometer un suicidio político colectivo.

El gobierno estadounidense, en parte se impone a través de dos planteamientos políticos, que juntos conforman un solo poder burgués, corporativo e imperialista, y estos son el partido demócrata y el republicano. Han compartido el poder por más de 150 años y llamar a apoyar a uno u otro partido corporativo es traicionar los intereses proletarios, es creer en la política del sistema capitalista, que vende como producto separado a demócratas y republicanos. Las organizaciones comunitarias y las que dicen son de “izquierda” y llaman a votar por los demócratas, sencillamente responden a los fondos recibidos para hacer campaña electoral corporativa, y es lo que este tipo de organizaciones comúnmente hacen.

O tal vez responden a la influencia pequeño burguesa o burguesa que el sistema capitalista ejerce en ellas por no tener una dirección socialista, revolucionaria y proletaria. Llamar a dar apoyo crítico a los candidatos demócratas, es no entender la esencia del juego electoral estadounidense, en la que están utilizando todo tipo de recurso político para despertar las pasiones electorales con la intención de mantener atrapados al pueblo y clase obrera dentro de este proceso .Están utilizando candidatos de las minorías raciales aunque no les representen, de la extrema derecha, otros señalados de ser socialistas aunque no lo sean, candidatos de diferentes orientaciones sexuales, latinos, afroamericanos, asiáticos y mujeres etc., todo con un solo objetivo político fundamental: que las elecciones vuelvan a tener gran influencia y despierte gran interés, ira, odio, preocupación, miedo y pasión en la población .

En ese sentido llamar a apoyar a uno, es llamar a apoyar al otro, por que gobiernan juntos sin importar cual está en la presidencia, alternándose dicho puesto ejecutivo casi dos períodos presidenciales por partido, así ha funcionado el bipartidismo en este país.

Ambas instituciones políticas son de la clase burguesa, racistas, anti clase obrera, represivas, anti inmigrantes e imperialistas, y por venir alternándose la presidencia los dos partidos son responsables de todos los problemas que afectan a la población y a los trabajadores a nivel nacional e internacional.

Pero más que tratar de predecir quién ganará las supuestas “elecciones”, o algunos se decidan por traicionar y apoyar el juego político electoral corporativo, hay que darse cuenta que cualquiera que “gane”, no detendrá el racismo, ni la proliferación de los grupos de odio racial, ya que este sistema capitalista burgués se beneficia de varias formas de la existencia de este sector social y que la “izquierda” reformista lo utilizan en sus planteamientos políticos como si esas organizaciones estuvieran ya en el poder imponiendo toda su ideología, y que por lo tanto se debe votar demócrata porque la opción Trump es continuar en un “régimen fascista” y  según esa “izquierda” hay que ir a votar ‘’porque está planteada una amenaza de vida o muerte’’.

Lo que no dicen es que así de esa manera disfrazan su apoyo al partido demócrata, tal cual lo hacen hoy y que al presentar de tal manera el supuesto “régimen fascista en el poder” lleva la plena intención de infundir miedo como táctica para presionar al pueblo pobre y trabajador a que siga preso del corrupto sistema electoral corporativo y vote.

Pero el problema con ese planteamiento se da por ser una caracterización política equivocada del régimen en que vivimos con Trump en la presidencia, porque utilizan el apoyo de los sectores que fundamentan el odio racial y la discriminación como si ya estuvieran implantados en el poder imponiendo un régimen político dirigido y controlado por ellos, es decir fascista, y no es así.

Trump con todo lo imbécil que es para gobernar, racista y corrupto, ha venido co-dirigiendo con los demócratas, con un congreso bipartidista, con los sectores republicanos que no acuerdan con él en la forma que conduce el ejecutivo. No existe un gobierno de partido único que haya declarado ilegal la existencia del partido demócrata y tampoco existe una proclama prohibiendo a los grupos de izquierda. Aunque existe cada vez más represión no es el ejército quien dirige por medio de un gobierno marcial y las protestas son permitidas. Aunque de contenido solo de clase burguesa- corporativa se han podido ver “debates políticos” por los medios de “información”, no ha estado impuesta una sola vía gubernamental oficialmente de información, y cerrado todas las demás.

La verdad es que si existe la posibilidad de que el fascismo y los racistas radicales crezcan y lleguen a instaurar un régimen basado en el totalitarismo, nacionalista,  militar y racista, pero ese no es el caso en estas “elecciones”, pues ese riesgo continuara exigiendo ya sea la presidencia este ocupada aun por un presidente  demócrata, la muestra está en que después de tantos gobiernos de los dos partidos, siempre continuaron existiendo las tendencias, sectores sociales y organizaciones supremacistas blancas y nazis todos estos años.

Pareciera que se busca so pretexto de la amenaza del “régimen fascista”, ignorar olímpicamente el nefasto plan para seguir condenando al contagio y muerte con la pandemia del COVID-19 al pueblo pobre y de clase obrera, además ese análisis presentado muestra complicidad con el imperio por tratar de influenciar que uno de los dos partidos es menos malo que el otro, y la verdad es que hasta la fecha no se ha visto un partido de derecha e imperialista que sea un poquito bueno. Pero lo que sí lograremos ver sin importar quien “gane” la presidencia, es la implementación de políticas que solo beneficiaran a las corporaciones y por lo tanto efectuarán la agudización de la represión, desempleo y la eliminación de derechos aprovechando esa nueva situación que se da con el coronavirus, pero que en verdad solo refleja su incapacidad para proteger a la población y deja al descubierto la crisis en sí del sistema capitalista que cada vez aumentan sus ataques contra la población y la clase obrera.

Ni Trump ni Biden sacarán a las masas proletarias del crítico estado en que se encuentran, porque ellos mismos vienen imponiendo esa situación por medio de sus partidos en el poder.

Recordemos también que Trump está en la presidencia por decisión del colegio electoral y no por el voto de la población, queriendo decir con esto que fue una decisión de los altos mandos demócratas, republicanos y corporativos quienes lo eligieron.

Además, el voto es un derecho vacío, por ser solo para elegir políticos corporativos y en ese sentido sin contenido político real que pueda abordar los problemas verdaderos de la población y los trabajadores. “Elegir” entre políticos corporativos y no permitir la participación de ni un solo verdadero representante obrero, no tiene nada de democrático, caer engañados y seguir siendo partícipes del relevo presidencial entre las mismas fuerzas políticas de siempre no es elegir, es resignarse al masoquismo político y permitir se siga abusando a las masas trabajadoras en todo el país. Repetimos, el juego sucio de las elecciones corporativas son una maniobra para dar legalidad a sus políticas y al permanente secuestro del poder gubernamental por parte de los dos partidos, en ese sentido ir a votar y creer en elecciones totalmente manipuladas, no tiene nada de civismo y no es para nada la voz del pueblo, es simple y sencillamente caer en el total engaño político de siempre, es la tragedia en la que vemos a los oprimidos eligiendo con mucho orgullo al próximo gobierno verdugo que cortará al pueblo y los trabajadores la cabeza en términos políticos, sociales, económicos y existenciales, y eso tiene que cambiar completamente .

LA RIQUEZA DE LAS CORPORACIONES CRECE, OPRIMIENDO CADA VEZ MÁS A LA POBLACIÓN POBRE Y OBRERA, PARA LOGRAR ESO NECESITAN CONTROLAR TODOS Y CADA UNO DE LOS PUESTOS EN EL GOBIERNO

Hay que recordar que vivimos en una sociedad dividida en dos clases sociales fundamentales, la clase obrera y la clase burguesa-corporativa. Los intereses, prioridades y necesidades de cada una son completamente diferentes entre ellas, y pensar que los políticos de las corporaciones van a ayudar a los pobres es una ilusión falsa, así que pensar que los demócratas están con los pobres siendo representantes de las corporaciones no es correcto, aun así los demócratas repitan eso o tengan cara de buenos o su discurso sea convencedor. Lo que sí hay que ver bien claro es que esa clase burguesa-corporativa tiene dos partidos políticos permanentemente en control de todos los puestos del gobierno y de esa manera han logrado garantizar su riqueza, privilegios y el poder total en todo el país. Esos dos partidos son los demócratas y republicanos y contrariamente el pueblo pobre y trabajador que es la gran inmensa mayoría de la población no tiene ni un solo partido político que le represente y que luche para garantizar su estabilidad en todos los aspectos y eso sólo será posible a través de lograr el control del estado, que será por la vía revolucionaria y no electorera, para establecer un gobierno obrero y popular, tal cual lo han hecho todos estos años la clase rica de este país con sus gobiernos capitalistas, burgueses y corporativos, pero para beneficio solo de ellos .

No se trata de un planteamiento político meramente teórico o intelectual, estamos hablando de una realidad que nos está costando la vida, la salud y la subsistencia no solo a los seres humanos sino que al planeta entero. Si no se cambia radicalmente el rumbo que las corporaciones han tomado para enriquecerse a toda costa, no va haber vuelta atrás cuando el daño sea mucho más drástico, por eso es que es muy importante que se tome en serio el organizarse independiente de las fuerzas demócratas y republicanas aquí en los Estados Unidos, es más, por ser este un problema que amenaza a toda la humanidad, está planteada la toma del poder por medio de revoluciones socialistas por la clase trabajadora y los pueblos pobres de todos los países, para resolver esta amenaza de una vez por todas.

La vida no se libera a medias ni con los supuestos menos malos, la vida se tiene que liberar en su totalidad, y solo será posible por medio de cambios sociales profundos, es decir, por medio de una revolución de carácter socialista, y no votando en “elecciones” corruptas. Así también como los derechos, estos no existen si son sólo letra muerta y sin aplicación real en la vida diaria, los derechos tienen que ser completos y reales, en este caso el derecho al voto es falso porque solo permite elegir candidatos de la clase social que nos oprime.

La liberación de nuestras vidas y tener derechos verdaderos se podrá lograr organizando nuestras propias fuerzas así sean modestas, y no planteando conformismos y sumisión, llamando a votar por los enemigos de clase, los demócratas. Toda lucha social tiene en sus inicios regularmente limitadas fuerzas y eso no ha importado en la mayoría de los casos, y no existen veredas cortas que lleven a la clase obrera y el pueblo pobre de forma más rápida al poder, todo tiene su propia dinámica y nunca da ventaja el recibir dinero del gobierno, ni apoyar a un sector de este, solamente obstruye el avance de las luchas y la consolidación de una firme dirección revolucionaria. De todas formas, se tiene que romper con todo aquello vinculado al poder burgués-corporativo completamente, en este instante implica no caer engañado por las presiones de las elecciones corporativas de este 3 de noviembre.

UNA ALTERNATIVA POLÍTICA QUE NO SE LOGRA ENTENDER COMPLETAMENTE

Sabemos que hablar de una alternativa política en oposición a las fuerzas corporativas demócratas y republicanas es todavía percibida como abstracta, como algo que no está allí, que suena bien pero que todavía no existe, que no está exactamente en estos momentos aquí en vivo. Y entendemos el punto señalado, pero el problema radica en el hecho que esa alternativa se le quiere ver así de inmediato como si se tratara de un candidato o una campaña electoral corporativa de las que ya es costumbre ver cada cierto tiempo, y no debe verse así por ser completamente diferente.

Esa alternativa no se puede ver dentro de esos parámetros, ya que se tiene que ir construyendo, se tiene que ir creando poco a poco con las diferentes luchas populares existentes y las nuevas que vayan surgiendo. Proceso que no es automático ni fácil, que tiene su propia dinámica, pero que tiene que ir abriendo su propio camino, ya que será la única forma de romper esa influencia política que las corporaciones ejercen en la población a través de los demócratas y republicanos y su trampa electoral.

Alternativa que en cierto modo está ya aquí presente, ciertos posibles componentes, en los que se oponen a los crímenes policiales, en los que defienden de los inmigrantes, los que están por el respeto a la comunidad LGBTQ, por los derechos e igualdad de la mujer y de los inquilinos, en las huelgas de trabajadores de la educación, la salud y de producción de automóviles y otras luchas de los trabajadores. Como así también en los que ya están hartos de los dos partidos corporativos y ven en los planteamientos socialistas una alternativa viable. Es cuestión que los dirigentes, las bases o sectores de estos movimientos avancen, discutan y se decidan enfocar dentro de un proceso político organizativo, que consolide la creación de esa nueva alternativa política socialista y revolucionaria que urge construir. Los problemas sociales existen, la represión es real, las muertes por la pandemia nos acechan, el dominio déspota de las corporaciones nos hunde, la pobreza crece, hay más gente pobre viviendo en las calles y continúan violentando el derecho a una representación política obrera y socialista. Como podemos ver, los elementos que pueden dar inicio a la construcción de esa nueva alternativa política están claramente presentes, y tomando estos en cuenta creemos férreamente en esa posibilidad de que se puede avanzar y hacerla realidad.

Por lo tanto, continuamos planteando la necesidad de  construir esa nueva fuerza  política obrera y popular con total independencia de los dos partidos políticos de las multinacionales en el poder, y debe ser nuestra herramienta para impulsar todas las luchas, para organizarnos mejor, para fortalecer nuestras capacidades políticas socialista y revolucionarias, y así juntos dar los golpes necesarios a este podrido sistema social de la corrupción, racismo y represión, que en este país se trata de un sistema capitalista que también es imperialista, y ha estado dirigido por demócratas y republicanos, que hay que dejar de apoyar y comenzar a creer en nuestras propias fuerzas para cambiar todo, organizándonos e impulsando nuestras luchas.

! DIGA NO A LAS ELECCIONES CORPORATIVAS- NI BIDEN, NI TRUMP !

! ¡ELIJA LA LUCHA DEL PUEBLO Y LOS TRABAJADORES COMO ALTERNATIVA !

! ANTE EL RACISMO Y LA PANDEMÍA EL DERECHO A LA VIDA Y LA IGUALDAD-       DEBE IMPERAR !

! PLENOS DERECHOS PARA TODOS LOS INMIGRANTES, YA !

! 4 HORAS DE TRABAJO DIARIO- POR 8 DE PAGO PARA REDUCIR RIESGOS Y CREAR TRABAJOS PARA LOS DESEMPLEADOS !

! QUITAR LOS FONDOS POLICIALES E INVERTIRLOS EN LA EDUCACIÓN/SALUD !

! JUICIO Y CASTIGO AL GOBIERNO -POR LA NEGLIGENCIA ANTE EL COVID-19 !

! ANTE LA PANDEMIA EXIGIMOS RENTA-SALARIO Y SALUD CUBIERTAS    COMPLETAMENTE PARA TODOS LOS TRABAJADORES !

! NI DEMÓCRATAS- NI REPUBLICANOS – POR SER HIPÓCRITAS Y TIRANOS !

¡CONSTRUYAMOS LA ALTERNATIVA OBRERO-SOCIALISTA QUE DIRIJA EL PAÍS !

! POR NUESTROS DERECHOS E IGUALDAD – TODOS A LUCHAR !

Corriente Obrera, Los Ángeles California 26/10/2020.