Nuestro partido se solidariza con los inmigrantes haitianos que están siendo brutalizados por el régimen capitalista de los Estados Unidos y con el pueblo haitiano que sufre las crisis más recientes y agudas que afectan a su país.

Declaración del Workers’ Voice / La Voz de [email protected] [email protected] sobre la situación actual en la frontera con los Estados Unidos, 23/9/2021

¡Por la abertura de las fronteras! Derecho de ingreso de todos lo que requieran asilo, haitianos y otros. Esta no es una cuestión moral. Como potencia hegemónica imperialista mundial, que lucra con el pillaje y la hiperexplotación del Sur Global, y de las Américas en particular, los Estados Unidos son más cómplices que otros países en el sufrimiento del pueblo haitiano.

Haití vive actualmente una profunda crisis, una crisis impelida por el asesinato del presidente Jovenel Moïse en julio, y por el terremoto de agosto que alcanzó una magnitud de 7.2. La violencia de las “gangues” es avasalladora. De acuerdo con las Naciones Unidas, el terremoto de agosto afectó a 800.000 personas. Un mes después, 650.000 aún precisaban de asistencia humanitaria de emergencia.

Esta situación impulsó a decenas de millares de haitianos a buscar refugio en los Estados Unidos. La mayoría está viniendo para el centro de inmigración en Del Río, Texas. Lugar de violencia practicada por agentes de frontera que se tornan bandidos a caballo, una reminiscencia de sus ancestros cazadores de esclavos. Biden dijo que está aplicando y continuará implementando las políticas de frontera de la era Trump para expulsar a más de 14.000 haitianos en busca de asilo, en las próximas tres semanas. De acuerdo con un reportaje de The New York Times del 19 de setiembre:

“Por lo menos una docena de inmigrantes dijeron que se sintieron engañados por los Estados Unidos. Ellos dijeron que fueron informados por oficiales uniformados que el vuelo en que estaban embarcando tenía destino a la Florida. Cuando subieron, por el contrario, algunos protestaron y fueron esposados a bordo… La directora de migración e integración de la oficia de migración haitiana, Amelie Dormévil, dijo que varios de los repatriados le dijeron que fueron esposados por las muñecas, los tobillos y la cintura durante el vuelo”.

Citando “cuestiones de seguridad en curso”, las autoridades haitianas dijeron que será imposible prestar seguridad adecuada o alimentación a los que están siendo deportados de regreso por los Estados Unidos.

Las promesas de campaña de Biden, de un régimen más “humanitario” que el de Trump, son palabras vacías

Realmente, no hay diferencia entre los dos partidos del régimen de los Estados Unidos, sea en términos de brutalidad, sea en su aspecto más profundo, la función de clase como partidos capitalistas. Para ellos, la inmigración tiene un propósito: servir a la clase capitalista de los Estados Unidos y, en particular, al agronegocio, el trabajo doméstico, el comercio minorista y la hotelería, y a las industrias de alta tecnología. Para los capitalistas, inmigrantes y otros trabajadores que no se encuadran en su lógica de lucro son, en verdad, subhumanos[1].

Debemos recordar también la larga historia de opresión del imperialismo en Haití. Haití fue el primer país del mundo fundado por ex esclavos que hicieron una revolución contra sus opresores racistas. Los ex colonos racistas franceses y los imperialistas americanos jamás podrían perdonar eso. Debemos recordar también que Francia hizo pagar a Haití decenas de miles de millones de dólares (en valores de hoy) por la “propiedad” –en tierra y en la forma humana– que “perdió” durante la Revolución, deudas que Haití llevó casi 150 años en pagar. Los imperialistas del Norte hace siglos someten al pequeño país caribeño a la servidumbre con el endeudamiento, las dictaduras impuestas, y un régimen de desempleo crónico que lleva a la inmigración de mano de obra para servir al capital regional e imperialista.

En un nivel de clase más profundo, sabemos que las fronteras nacionales son una creación que sirve a la clase capitalista. Las fronteras existen para impedir la libre circulación de trabajadores y, a mismo tiempo, permitir la libre circulación de capitales. El imperialismo devasta la reproducción comunal y suprime los salarios en los países del Sur, generando un vasto ejército excedente de trabajadores de bajos ingresos que pueden ser explotados por medio de la inmigración selectiva del Norte. Además, las fronteras sirven a la clase capitalista porque promueven la ideología patriótica y el chovinismo y, por lo tanto, las divisiones dentro de la clase trabajadora.

Nuestro partido cree que los trabajadores tienen el derecho de vivir y trabajar donde deseen. Defendemos la plena libertad de movimiento de los trabajadores, independientemente de que haya una “razón legítima” (explotación imperial de sus países de origen) para su migración.

Defendemos los derechos de todos los trabajadores y pueblos oprimidos del expoliado Sur global de migrar para el Norte imperial, con los mismos derechos económicos, sociales y políticos de los trabajadores nativos que, de una forma u otra, se beneficiaron de los emprendimientos imperiales de los capitalistas de su nación. En los Estados Unidos, luchamos por el derecho de todos los inmigrantes a la ciudadanía plena, inmediata e incondicional, y por igualdad de derechos económicos.

En los Estados Unidos, también luchamos por el fin de todos los ataques de la ICE (agencia migratoria) y otras políticas que instigan el terror en las comunidades de inmigrantes. En último análisis, buscamos la abolición de la ICE por completo y, con eso, el fin de la implementación de la frontera imperialista, que existe para perjudicar a los trabajadores; pero eso requiere un mayor nivel de organización y movilización independientes. Como la reivindicación de la abolición de la policía, esta última tarea no puede realizarse sin un enfrentamiento directo con el sistema que esta defiende. Como la policía y el ejército, la ICE forma parte del poder ejecutivo y armado del sistema capitalista. Es una organización que defiende la propiedad privada y la apropiación privada del valor que los trabajadores crean. La abolición de cualquiera de esos órganos, por lo tanto, no puede ser realizada por medio de apelaciones morales, pues su única función es reprimir brutalmente a la clase trabajadora. Esto no puede realizarse por medio de reformas legislativas, donde la propuesta más osada es simplemente sustituir una fuerza policial por otra y continuar haciendo valer la frontera, como fue propuesto por AOC (Alexandria Ocaso-Cortez, del ala izquierda del Partido Demócrata) y Dansers. Además, la abolición de la ICE no es una tarea solo para los inmigrantes: ella solo puede ser realizada por medio de la acción revolucionaria e independiente de masas, por la clase trabajadora como un todo.

La lucha por los derechos plenos para los inmigrantes en los Estados Unidos no es una lucha solo para los inmigrantes. Todos los trabajadores deben apoyar el derecho de todos los inmigrantes de organizarse y formar sindicatos. Solamente a través de la lucha conjunta, toda la clase trabajadora en los estados Unidos puede resistir la legislación y las condiciones antisindicales de “right-to-work” (NT: se trata de legislación antisindical) en los Estados, recuperando el derecho de organización y el de huelga.

El principal obstáculo a la capacidad de nuestra clase para luchar es la falta de una organización de masas de la clase trabajadora de los Estados Unidos, capaz de dirigir las luchas de nuestra clase contra el régimen bipartidista y contra el capitalismo imperial como un todo. Workers’ Voice / La Voz de [email protected] [email protected] lucha para construir tal organización, sin la cual será imposible construir un gobierno de los trabajadores. Tal gobierno sería un gobierno donde inmigrantes y minorías raciales estarían representados de forma abrumadora, dada la actual composición de la clase trabajadora en este país y el compromiso de la propia clase dominante en mantener una política que sostenga la inmigración.

Tal gobierno revertiría la relación imperial de los Estados Unidos con el Caribe y América Latina. En lugar de ayuda restringida, relaciones comerciales desiguales y vigilancia de frontera brutal actualmente ofrecidas por los Estados Unidos, un gobierno de los trabajadores crearía un programa de trabajo internacional, enviando brigadas de trabajadores de los Estados Unidos para construir infraestructura, construir economías para los trabajadores, y aumentar la producción rural y urbana sin sacrificar el medio ambiente. Solo un gobierno de y para la clase obrera podrá poner en pie de igualdad a los trabajadores de todas las nacionalidades, compañeros en la construcción de una sociedad organizada para el bien de muchos y no para la ganancia de pocos.

¡Solidaridad y libre circulación a nuestros hermanos, hermanas, haitianos de todos los géneros, y a todos los inmigrantes!
¡Fin de todas las deportaciones!
¡Documentos y legalización para todos!
¡Pago de Reparaciones para Haití!

[1] https://lavozlit.com/immigration-and-imperialism/
Traducción: Natalia Estrada.