1- El pueblo boliviano viene luchando heroicamente en contra de la miseria y la explotación provocada por las multinacionales, a través de grandes insurrecciones que han tumbado a dos gobiernos atados al imperialismo. Los bolivianos tomaron la bandera de la nacionalización del gas como centro de sus reivindicaciones, por un sencillo motivo: se trata del último recurso natural importante que cuenta el país victimado por décadas de planes neoliberales.
 


2- Defendemos la nacionalización, sin indemnización, de los recursos de hidrocarburos de Bolivia. Que esos recursos naturales, así como su industrialización y comercialización, pasen a manos de los trabajadores y del pueblo boliviano. De la misma manera que defendemos la nacionalización de todas las reservas de petróleo de Brasil, bajo control de los
 trabajadores.
 
El uso de los recursos naturales de un país es un derecho inalienable de cualquier pueblo. Nosotros luchamos para que el pueblo brasileño tenga ese derecho, y no podemos dejar de defender ese mismo derecho del pueblo boliviano. No puede ser libre un país que oprima otro. No queremos que Brasil y sus empresas hagan en Bolivia lo mismo que hace EEU y sus empresas en Brasil. Ellos explotan al pueblo brasileño para garantizar las ganancias de sus empresas. No podemos defender la expoliación del pueblo boliviano para garantizar las ganancias de Petrobrás!

3 – No son los "intereses del pueblo brasileño" que están en juego en Bolivia, como quieren nos hacer creer la prensa y la burguesía. Están en juego los intereses de Petrobrás y de sus accionistas mayoritarios, lo que es muy distinto.
 
Petrobrás vive un proceso acelerado de privatización y responde esencialmente a los intereses de sus grandes accionistas. El Estado todavía posee 55,7% de las acciones con derecho a votar en el Consejo de Administración de la empresa (las acciones con derecho a voto), por eso decimos que es estatal. Pero ya no posee la mayoría del capital social total de la empresa. Hoy día más del 60% del capital de Petrobrás es privado y prácticamente 50% de las acciones están en manos extranjeras.
 
Brasil, al revés de utilizar la auto suficiencia en la producción de petróleo para disminuir el valor de los combustibles pagados por el pueblo, la empresa está obteniendo ganancias extraordinarias, que van a parar los bolsillos de sus accionistas mayoritarios y para aumentar el superávit primario del Gobierno. O sea, esas grandes ganancias acaban de una u otra forma en los cofres de los bancos y de las grandes empresas.
 
Petrobrás en Bolivia está actuando asociada a las multinacionales, para explotar al pueblo boliviano. Controla el 10% del PIB de ese país y las dos principales refinerías de gas. No son, por lo tanto, intereses de Brasil y  de los brasileños que están siendo tocados, mas bien son intereses de esa empresa y de sus grandes accionistas.
 
4 – El PSTU defiende que la nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia sea consecuente y no se quede en la mitad del  camino con la negociación de mayores impuestos, como apuntala el Gobierno de Evo Morales. Es necesario que se avance en la expropiación sin indemnización de todas las empresas petrolíferas de capital extranjero. Fue para eso que el pueblo boliviano derrumbó a dos gobiernos, y fue esa la promesa electoral de Evo.
 
5 – Por último, debemos exigir al Gobierno Lula el apoyo a la nacionalización de los hidrocarburos en Bolivia, y que a la vez tome medidas en el mismo sentido en Brasil, suspendiendo las subastas de los pozos, nacionalizando sin indemnizar las reservas, la industrialización y comercialización de los recursos petrolíferos del país, estatizando todo el sector de energía, de telecomunicaciones, siderúrgico y nacionalizando al sistema financiero. A penas de esa forma los recursos naturales del país estarán al servicio de los brasileños y sus ganancias serian utilizados para producir vida digna al revés de ganancias para las grandes empresas.
 
San Paulo, 3 de mayo de 2006
 
Dirección Nacional del PSTU