El 24 de enero, el joven Moïse Mugenyi Kabagambe, de solo 24 años, fue brutalmente asesinado por su jefe y pandilleros en Barra de Tijuca, Rio de Janeiro. Moïse, refugiado congoleño, trabajaba en el puesto de playa Tropicália, y fue asesinado por querer cobrar el pago atrasado de dos días de trabajo.

DECLARACIÓN CONJUNTA: Consciência Negra | Em Luta | Femafro

La muerte de Moïse es fruto de la violencia, del racismo y de la xenofobia. El joven, que dejó el Congo en virtud de la guerra con apenas 11 años de edad, fue golpeado con trompadas, puntapiés y al menos treinta paladas, con extrema crueldad.

El racismo y la xenofobia son agravados por la explotación capitalista, que pone al África y a los africanos en una condición infrahumana. Recordamos que el Congo, país arrasado por una rapiña permanente de los imperialismos norteamericano y europeo, y China, tuvo el conflicto más mortífero luego de la Segunda Guerra Mundial. A pesar de la riqueza de la extracción de minerales como el litio y la bauxita, un elevado porcentaje de la población vive por debajo de la línea de pobreza. Mientras tanto, la clase capitalista congoleña, heredera de Mobutu y de los Kabilas, continúa chupando la sangre de los lugares en disputa entre los señores de la guerra y otros poderes locales, como el de Paul Kagame, héroe autorizado del imperialismo que cumplió un papel criminal en la segunda Guerra Congoleña.

Para muchos jóvenes congoleños la única opción es la emigración, por rutas dominadas por el tráfico en todo el mundo y que los llevan a una situación extremadamente vulnerable y aislada en países donde acaban por ser explotados. Moïse en el Brasil encontró un trabajo ultra precario, sin libreta de trabajo y sin ningún derecho, y fue asesinado al reclamar lo mínimo de lo mínimo:  el salario por los días trabajados. En el Brasil y en el mundo, la violencia racista y xenófoba continúa cobrando vidas negras y de inmigrantes.

La historia de Moïse retrata la verdadera cara del capitalismo, la verdadera cara de la farsa “humanitaria”, y el drama al cual millones de africanas y africanos son condenados desde el nacimiento. Hay registro en los últimos años, de otros cuatro inmigrantes congoleños asesinados por la violencia racista y xenófoba en el Brasil, sin investigación y sin justicia.

Desde Portugal, expresamos toda la solidaridad a la familia de Moïse y a las comunidades congoleñas e inmigrantes en el Brasil. Repudiamos la violencia racista que el Estado brasileño promueve diariamente, herencia de los siglos de colonización y esclavitud por los cuales hasta hoy no hubo reparación, y que es ahora fortalecida por la ofensiva ultra reaccionaria y la guerra a los pobres que impone el gobierno genocida de Jair Bolsonaro.

¡Basta de violencia racista y xenófoba!

¡Vida negras importan!

¡Investigación de los responsables y justicia para Moïse Kabagambe!

¡Legalización, derecho al trabajo y derechos sociales y laborales para todos los inmigrantes!

Publicado en emluta.net, 10/2/2022.-
Traducción: Natalia Estrada.