EN MEMORIA DE WALTER GARZÓN

Homenaje póstumo del Movimiento al Socialismo (MAS) de Ecuador

Conocimos a Walter Garzón en los primeros días de mayo del 2012, cuando llegó a Quito con el objetivo de buscar a su hija Carolina Garzón Ardila, que había desaparecido pocos días antes de la casa donde vivía transitoriamente con algunos amigos. Por cerca de dos años tuvimos la oportunidad de compartir su lucha incansable y enriquecernos con su aporte político, ideológico y humano.

Desde el primer momento pudimos apreciar la gran energía que Walter desplegó, no solamente en la búsqueda de su hija por la cual sentía un inmenso amor, sino en la tarea de militante socialista consecuente con sus principios e ideales revolucionarios, es decir, una actividad de lucha solidaria por la causa de todas las personas desaparecidas en el Ecuador, cuya situación se desenvolvía en el silencio y la indiferencia social y estatal, y que forma parte de las injusticias de un sistema basado en la desigualdad y las opresiones de todo tipo.

Walter no podía estar quieto ni un minuto; las 24 horas del día le resultaban cortas para todo lo que hacía: reuniones en la fiscalía, en el Ministerio del Interior y diversas dependencias del Estado que tenían que ver con el tema de la desaparición, lecturas de los expedientes, de la prensa, de la Constitución y todo lo relacionado con los derechos humanos.  Pero lo más importante de la actividad diaria de Walter fue su vinculación con la gente, con todo tipo de gente y, en primer lugar, con los padres, las madres, los hermanos, los parientes, los amigos de  las personas desaparecidas en el Ecuador. Fue así como mentalizó y organizó, en primer lugar, el Comité “Buscamos a Carolina” y luego la Asociación de Familiares y Amigos de Personas Desaparecidas en el Ecuador (ASFADEC) que logró unir y organizar a los que no tienen voz y pasará a la historia como una organización emblemática de los derechos humanos.

Recordamos, los que estuvimos cerca de él en esos aciagos días, su obsesión por ubicar todos los carteles pegados en las vías públicas, -y que muy pocos prestamos atención en el trajín diario- con las fotos de personas desaparecidas y un anuncio que dice: ¡ayúdanos a encontrarla(o)¡ Luego de tomar los datos localizaba a los familiares y les brindaba su mensaje de esperanza, de ánimo, de dolor compartido.

Walter se ganó la simpatía, el apoyo y la admiración de mucha gente que ha experimentado, no solamente el drama de la desaparición, sino de la impunidad ante los asesinatos, el femicidio, la indolencia de los funcionarios públicos, de la policía, los trámites tortuosos, la falta de resultados, en general, la ausencia de justicia, pues, como dice una de las consignas que gritan los familiares en la Plaza Grande: ¡la justicia también se halla desaparecida¡.

Con firmeza, con valentía, sin altanería ni grosería, pero sin amilanarse ni agachar la cabeza, enfrentó siempre a los agentes estatales y paraestatales que pretendían apagar su voz, neutralizar su fuerza, acallar las protestas, disimular las duras realidades sociales, alargar los plazos hasta el infinito, dejar que el manto del olvido cubra las injusticias flagrantes que todos los días cobran víctimas en el Ecuador. Por eso no es exagerado afirmar que sentó una cátedra de lucha y fue un pionero, ejemplo de una causa social, humana, digna y trascendente. Volvió a recrear una situación que años atrás la protagonizó la familia Restrepo -coincidentemente de nacionalidad colombiana- ante la desaparición de sus dos hijos adolescentes desaparecidos durante el nefasto período del presidente Febres Cordero.

No podemos dejar de mencionar en este homenaje a Walter Garzón, su labor de militante socialista revolucionario. Desde su juventud Walter estuvo vinculado al movimiento obrero y al Partido Socialista de los Trabajadores, en cuyos principios teóricos y su accionar en defensa de la clase trabajadora y todos los desposeídos creía firmemente. En tal condición fue muy importante su aporte al Movimiento al Socialismo del Ecuador, hermano menor del PST, parte del partido internacional, la Liga Internacional de los Trabajadores-Cuarta Internacional (LIT). Era el más puntual en asistir a las reuniones del núcleo partidario y siempre nos alentó a cumplir a cabalidad nuestras tareas militantes. Hablaba poco, prefería escucharnos, se interesaba mucho por comprender la realidad ecuatoriana y cuando intervenía lo hacía con propiedad y conocimiento de causa. Nos alentó desde el comienzo a vincularnos con las organizaciones de trabajadores, pero debemos reconocer que los años 2012 y 2013 no fueron los mejores para alcanzar dicho objetivo, por   el dominio y el control que tenía el régimen de Correa sobre el movimiento social y también por nuestras limitaciones políticas.

Sobre nuestras conciencias recae ahora una gran responsabilidad: continuar con el legado de un gran compañero que supo luchar por los desposeídos con las banderas del internacionalismo, del sindicalismo revolucionario, del amor del padre, del amigo, del militante, del defensor inclaudicable de los derechos humanos. Nuestra deuda y nuestro compromiso es construir un partido revolucionario en el Ecuador como herramienta para encontrar a Carolina y a los demás desaparecidos, para continuar en el combate por una sociedad sin exclusiones: el SOCIALISMO, en honor a uno de nuestros mártires que el capitalismo nos ha arrebatado tempranamente.

Querido Walter, recibe a nombre del MAS ecuatoriano nuestro reconocimiento y afecto, que quizá puede resumirse en una palabra: ¡GRACIAS¡. Gracias por tu ejemplo de lucha, gracias por compartir tus conocimientos y experiencias, gracias por enseñarnos a ser consecuentes con los principios y la ética revolucionaria, por saber valorar a todos los compañeros y a la gente más sencilla, por transmitir alegría aún en las circunstancias más difíciles, gracias por todo. Nuestra gratitud hacia tí es extensible por supuesto a la organización en la que tú militaste muchos años: el PST, a la cual le debemos tantas enseñanzas valiosas, especialmente a compañeros como Lucho que han participado en varios eventos de nuestro movimiento. También a personas como Alix Mery, a María Espinosa por su valioso aporte jurídico y humano, a Lina María, a Alba y otros amigos que han participado en tantas actividades relacionadas a la búsqueda de nuestra amiga y compañera Carolina.

¡CAMARADA WALTER: PRESENTE¡ ¡NUNCA TE OLVIDAREMOS¡

Saludo del PSTU de Argentina

Queridos camaradas del PST de Colombia:

En medio de la lucha de clases vamos sumando camaradas y victorias; también perdiendo.

No importa cuál es la razón por la que se pierde, siempre es culpa del capitalismo.

Hoy nos toca perder a Walter Garzón, compañero de militancia del PST de Colombia, compañero nuestro de la LIT. Por lo que sabemos su salud estaba delicada, porque lo más importante de su vida era la búsqueda de Carolina, su hija y también nuestra compañera, desaparecida por este sistema.

Ya van 4 años sin noticias de Carolina. Si no fuera por su padre, Walter, su madre Alix y su familia, junto a los compañeros y compañeras del PST de Colombia, del MAS de Ecuador y de la LIT, el caso estaría olvidado en un cajón o en el cesto de Correa o de Santos, en el mismo lugar donde ellos y todos los que nos gobiernan, arrojan las injusticias  y todo lo que consideran desechable.

Las vidas de Walter y de Carolina eran vidas para la revolución, para construir la LIT, para forjar la herramienta que necesitamos, el partido mundial de la revolución obrera y socialista.

En esa tarea compleja y necesaria se encuentra la necesidad humana más elemental, la de vivir dignamente, la de terminar con las injusticias de este mundo.

Era el mundo por el que Walter luchaba y por el que seguiremos la pelea contra quienes nos oprimen y explotan, nos desaparecen y asesinan.

Por ello, le hacemos llegar nuestras condolencias y afecto y le mandamos un gran abrazo en la distancia a Alix, a su familia y a Walter, que se extiende a todo el partido colombiano.

Estamos acá, firmes, para lo que necesiten.

¡Fuerza camaradas!

¡Walter Garzón, hasta el socialismo siempre!

Comité Ejecutivo y Secretaría de la Mujer del PSTU de Argentina

::::::::::::::::::::

Palabras de Darío Iza miembro de ASFADEC

A Walter Garzón

Vi a un hombre caminar, como si caminase el esqueleto de un mundo distinto, lo vi mirar, como mira un enamorado a un imposible, así cabizbajo, así con ganas nauseabundas de respirar, lo vi pasar a mi lado y sin decir una sola palabra giró su cabeza, cerró los ojos, trató de aspirar el aire que quedaba entre tantos caminantes, como desfalleciendo, como preguntando por dónde es el camino, enderezó su cuello y siguió despacio, pensando tal vez cuantos metros cuadrados limitan la pintura de una chica, de sus sueños, sus silencios o su ausencia. Detrás de él, su sombra parecía negarse a seguirle, parecía rota, parecía querer vivir; pero él, sin decir nada, sin llorar palabras, parecía dibujar con sus ojos, posibles hechos, posibles soluciones, a qué, ¡vah, no sé! solo lo vi caminar, sin embargo, me dolió en el alma, que sus pasos griten: En dónde estás.

Gracias por todo amigo, estuve hace unas semanas contigo, te sentía así. Me hablaste de todo, me dijiste que la esperanza de los viejos está en los sueños de los jóvenes, pero te dije a nosotros nos hace falta ustedes, lo que ya caminaron, lo que nos hicieron el camino. Lina Maria Garzon Ardila, Alba Ardila, Alix Ardila, Stephany Carolina Garzon Ardila. Estoy, estamos con ustedes

:::::::::::::::::::::::

Palabras de la Comisión Ecuménica de Derechos Humanos,  CEDHU

Lunes, 12 de Septiembre de 2016 18:06

Don Walter

El 28 de abril de 2012 su vida y la de su familia cambió para siempre porque su hija, Carolina Stephanía Garzón Ardila desapareció en la ciudad de Quito, lejos de su hogar en Bogotá, Colombia.

Walter Garzón, padre de Carolina, inmediatamente arribó a nuestro país para buscar a su hija y tocó todas las puertas necesarias para encontrar apoyo en su búsqueda y en el camino fue hallando más personas en situación similar a la de él, en busca de un ser querido, esperando su regreso, esperando las gestiones de la justicia y la fuerza pública para encontrarlos.

Juntó a otras personas familiares de desaparecidos fundó la Asociación de Familiares de Desaparecidos en Ecuador, ASFADEC; retomaron el espacio de la Plaza Grande, todos los días miércoles a las 11h00, las fotografías de Carolina Garzón, Telmo Pacheco, Luis Sigcho y otras personas desaparecidas hacían presencia en frente al Palacio de Carondelet, al sonido de las bubuzelas. Querían molestar, querían incomodar al poder que les negaba la posibilidad de conocer la verdad y obtener justicia.  Debieron soportar varios intentos, a veces sutiles, a veces no tanto, de acallar sus luchas y de dividir la organización.

Don Walter era perspicaz, inquieto e impaciente, más de una vez se ganó una mala cara, un desprecio por parte de funcionarios públicos, de gente en la plaza que le pedía que no haga tanta bulla, pero él sabía que no estaba pidiendo favores a nadie, estaba exigiendo sus derechos y los de sus compañeros y compañeras de ASFADEC, él solo quería encontrar a su hija.

Su temple no mostraba a simple vista el profundo dolor que le ocasionaba esta desaparición, su deterioro físico, emocional y económico, se manifestó en una enfermedad que le obligó volver a su natal Colombia y hacer posta en la lucha con su esposa Alexi Ardila.  Desde aproximadamente dos años Alexi Ardila ha tomado el lugar de su esposo en la búsqueda incesante de Carolina, hasta hoy que ocurrió su lamentable deceso.

Desde la Comisión Ecuménica de Derechos Humanos,  CEDHU, expresamos nuestros sentimientos de pesar y solidaridad con su esposa, una guerrera al igual que él, a su familia y con su lucha. De igual manera expresamos nuestra solidaridad con ASFADEC, que esta enorme pérdida no decline sus consignas, sino que las motive y las fortalezca.

:::::::::::::::::::::::::::::::

CORPORACION CLARETIANA NORMAN PEREZ BELLO

Nuestro sentimiento de pesar y fortaleza a la familia de Lina Garzón, voluntaria de nuestra Corporación y a su compañero Alejandro Quiceno del equipo de la Corporación Claretiana y Cooperante de Comundo.
Hemos recibido la triste noticia del fallecimiento del señor padre de Lina Garzón, don Walter Garzón, que ha partido de este mundo hoy 12 de septiembre en la madrugada, luego de ser recluido el día de ayer en el Hospital del Tunal en la Ciudad de Bogotá.
Líder social, Sindicalista, defensor de los derechos humanos.
Su dolor y angustia de los últimos años por la búsqueda incesante de su Hija Carolina Garzón desaparecida en el Ecuador se quedan ahora en la familia y en la gran familia de los derechos humanos.
Seguiremos exigiendo respuestas de los gobiernos para conocer su paradero.

Mensajes de Camaradas y amigos:

Manuela y CV:

La noticia del fallecimiento de Walter, nos llena de tristeza y rabia.

Walter padeció casi todas las desgracias que este sistema descarga sobre la clase trabajadora a lo que se le sumo la desaparición forzada por esto, el mejor homenaje que podemos darle a nuestro compañero es continuar su lucha por la construcción del partido y la aparición de Carolina.

Walter hasta el socialismo, siempre.

Manuela y CV.

Saludo de Hipólito desde Medellín:

Compañeros PST Colombia Ante la ausencia injusta de nuestro camarada Walter, es un golpe profundo que solo endurece nuestra voluntad de luchar por una sociedad Socialista , que si la hubiéramos conquistado, garantizaría la vida de quienes inexorablemente enfrentaremos las enfermedades y la in equidad social.

Pero lo importante es recordar al camarada, pues nunca doblego su moral ante la adversidad, pero siempre llevo el peso de no encontrar a Carolina y es un aspecto psicológico y moral de mayor trascendencia que incansablemente testimonio en su lucha por encontrar viva a Carolina.

Gracias y mil gracias Walter, solo nos queda el mejor de las memorias y no detener la marcha por la revolución mundial. El mejor militante, el más humilde de los compañeros, el más abnegado obrero.

Eres Walter una luz que ilumina nuestro propósito de transformación de una sociedad que te arrebato no solo tu vida sino lo que más amaste tu hija Carolina, y es nuestra la obligación de continuar en tu búsqueda.

A su compañera y sus hijos, queda en el PST su familia, y seguiremos acompañando con voz y grito el derecho que tienen de encontrar a Carolina que fue  el mayor esfuerzo de Walter pudo realizar en su vida.

A la clase obrera, que ha perdido uno de sus más valiosos luchadores, pero el consolido un partido que batalla sin fronteras. Viva el PST, Viva la LIT-CI.

Hipollito

Septiembre 12 de 2016

Luz H desde Barcelona:

Camaradas, envío una corta despedida que he escrito, así como un breve saludo enviado por Adriana Lalinde, hermana del detenido desaparecido Luis Fernando Lalinde Lalinde, que envía desde Medellín

Compañeros,

Con mucha tristeza he recibido la noticia del fallecimiento del camarada Walter, no he podido evitar recordar las últimas ocasiones que pude verlo, en medio del desarrollo de la campaña por la búsqueda de Carolina, y sobre todo, recordar cómo con él, militando en el equipo obrero, asistí a mis primeras asambleas sindicales y mítines obreros, así como el viaje a Puerto Gaitán en medio del conflicto de los trabajadores de Pacific Rubiales.

El papel de Walter en todo ese proceso inicial de acompañamiento al movimiento obrero en Bogotá fue de gran importancia. Su capacidad organizativa y su extracto obrero, fácilmente lo ponían en sintonía con los trabajadores. Es así como con él acompañamos tareas de Sinaltram, de las trabajadores de la Clínica Medery, la fundación de Sintraholcim…

A partir del 1 de mayo de 2012, día en que, después de la marcha del Día de los Trabajadores, se enterará de la abrupta desaparición de su hija, la tarea fundamental que asumió Walter, fue ponerse al frente de la lucha por su aparición. En Ecuador jugó un papel importante en la creación de ASFADEC, movido por la convicción que sólo la organización y la lucha de los familiares de personas desaparecidas, permitía avanzar en encontrar  a las víctimas de este flagelo, que en ese país ya superan las 1700. En todo el proceso que se desarrolla hasta hoy día, el PST y la LIT- CI han apoyado y acompañado a la familia de Carolina.

Los quebrantos de salud, tanto física como espiritual, las crisis personales y familiares, la situación económica calamitosa, no son más que consecuencia directa de la desaparición de nuestros seres queridos. Es otra consecuencia de la inoperancia de dos estados que en estos más de cuatro años, no han dado respuestas satisfactorias sobre el paradero de Carolina.

El movimiento revolucionario mundial pierde un militante comprometido y a toda prueba. Y a los que quedamos, reponernos de la tristeza para continuar el camino. Envío a su familia y a los camaradas del partido, toda mi solidaridad.

Camarada Walter Garzón, Hasta el socialismo, Presente¡¡¡¡

Que aparezca con vida, Carolina Garzón¡¡¡¡¡

LUZA

Adriana Lalinde:

Me dolió hasta lo más hondo esta noticia, te recuerdo, lo recuerdo juntos, luchando, esperando, buscando,les abrazos, le abrazo, te abrazo…

Adriana Lalinde

Raquel Eliana PSTU-B: Toda nuestra solidaridad desde Brasil a la familia y los camaradas del partido. Walter y Carolina presentes.

Natalia Estrada PSTU-B Todo nuestro apoyo y solidaridad a Alix y toda la familia, a los compañeros del partido y a los amigos que junto con nosotros sigue en la búsqueda de Carolina. Un abrazo apretado en el dolor por la pérdida de Walter. Hasta el socialismo, compañero!

Nicolás, desde Cali:

Hoy nos deja un perenne Buscador de Utopías. Compañero Walter Garzón, tu incansable búsqueda de un mundo mejor y de tu hija y compañera de lucha Stephany Carolina Garzon Ardila, seguirá en la nuestra y en la de millones de personas que luchamos por una sociedad y un ser humano a la altura de la humanidad.

«Mi tumba no anden buscando

porque no la encontrarán

mis manos son las que van

en otras manos tirando

mi voz la que va gritando

mi sueño el que sigue entero

y sepan que sólo muero

si ustedes van aflojando

porque el que murió peleando

vive en cada compañero.»

Luis Ángel Saavedra (ASFADEC)

En memoria de Walter Garzón, por el profundo respeto a su lucha digna y solidaria, por amor a Carolina, por amor a nuestros desaparecidas/os, seguiremos luchando, visibilizando, escribiendo y validando lo que el poder quiere negar, irrumpir e invisibilizar.

César Neto – Brasil
À
Família Garzon – Ardilla
Aos camaradas do PST (Colômbia) MAS (Equador) e da LIT-CI
Com grande tristeza fiquei sabendo da morte de Walter Garzon. Junto compartilhamos diversos momentos na luta por encontrar Carolina, sua filha querida e nossa camarada de luta pelo socialismo.
Estive algumas vezes no Equador e na Colômbia ajudando na busca por Carolina. Vivemos momentos de angustia, de esperanças, de tristezas e de desconsolo. Para mim foram emoções fortes e sempre me preocupei com os reflexos dessas emoções no estado de saúde de Walter.
Nessa convivência aprendi a conhecer e a entender esse operário marxista e revolucionário. Walter entendeu o marxismo como entendem os operários, isto é, a partir de sua própria vivência e do estudo e discussões no interior do seu partido e da Internacional.  Walter aprendeu de uma maneira diferente dos acadêmicos que entendem a teoria e as vezes querem encaixa-la na realidade. Walter, sim, era um intelectual. E foi assim que aprendi a respeitá-lo.
Walter se foi e nossa Carolina não apareceu. Estou seguro que a LIT seguirá impulsando a busca pela verdade e por justiça para esse crime hediondo.
A melhor homenagem que posso prestar a Walter Garzon é dizer à família GarzonArdillaque na sua ausência continuarei, sempre, com a mala pronta para ir aonde seja necessário para ajudar a esclarecer o desaparecimento da militante revolucionária Carolina Garzon Ardilla.
Fraternalmente,
Cesar Neto
:::::::::::::::::::::::::::
Partido Alianza Verde
Hago llegar a los familiares de Walter mis más sentidas condolencias, así como a todos los compañeros del Partido Socialista de los Trabajadores. Conocí a Walter hace muchos años y era efectivamente como ustedes lo describen un muy buen hombre y militante. Tuve ocasión de acompañarlo en los primeros meses después de la desaparición de Carolina y expresarle mi solidaridad.  Ojalá existieran más Walter en el mundo.
Un abrazo fraternal,
Manuel Manotas Pardo
Secretario de Relaciones Internacionales
Partido Alianza Verde
::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Saludo del Grupo Obrero Socialista de México Ciudad de México

13 de septiembre de 2016

Compañeros(as):

Partido Socialista de los Trabajadores-Colombia Presentes El día de ayer recibimos con obscura tristeza la noticia del fallecimiento de Walter. Lamentamos su prematura partida y nos unimos al homenaje en su memoria. Sabemos de la larga trayectoria y experiencia de lucha que durante años desempeño el compañero en el partido. Supimos del cumplimiento de la tarea más dolorosa y difícil que quedó pendiente para nosotros. Recordamos y admiramos a Walter, al padre que no necesitamos conocer físicamente. Conocimos al padre insistente armado de coraje por lo que tenemos su recuerdo mudo. Dejó esa hermosa tierra colombiana y nos dejó la misión de encontrar a Carolina. No lo conocimos, pero lo conocimos por lo que no lo olvidaremos. Lamentamos profundamente su partida sin respuesta. Manifestamos nuestro compromiso con Alix Mery y Lina. A ellas, a los amigos, compañeros y familiares de Walter les decimos que recordaremos a Walter como un luchador, de hermosas y grandes cualidades. Fraternalmente,

GRUPO SOCIALISTA OBRERO-MÉXICO-

Liga Internacional de los Trabajadores-IV Internacional.

 

Partido de Alternativa Comunista de Italia (PdeAC)

¡Camarada Walter presente!

El Partido de Alternativa Comunista de Italia con profundo dolor ha aprendido la noticia de la muerte de Walter Garzón, militante revolucionario socialista, gran luchador de nuestra internacional. Estamos al lado de su partido, el PST de Colombia, de su familia, de su compañeros y compañeras de lucha. Conocemos la pena que ha sufierto el compañero Walter por su hija, Carolina, compañera del PST desaparecida en Ecuador. También aquí en Italia rendimos homenaje a nuestro camarada Walter Garzón.

!Camarada Walter presente! Hasta el socialismo siempre!

Fabiana Stefanoni por el Pdac – Italia

 

Corriente Roja de España

A la dirección del PST de Colombia

A los familiares de Walter Garzón

Madrid 14 de Septiembre de 2016

Queridos compañeros y compañeras Desde el Estado español queremos enviarles nuestras más sinceras condolencias ante la muerte del compañero Walter Garzón. Nos sumamos al dolor que embarga a sus camaradas, familiares y amigos, por la pérdida de un luchador que dedicó toda una vida a la militancia revolucionaria, a la clase obrera, a los oprimidos.

Nos llena mas de amargura el tener la certeza moral de que la desaparición de su hija Carolina y la tenaz lucha por encontrarla ha consumido las energías de Walter y sumado a su enfermedad la agonía del paso de los días sin que Carolina apareciera.

Los responsables materiales de la desaparición de Carolina y los que con su negligencia política han permitido que esta agonía se prolongara, tienen una cuota de culpa innegable en la perdida de Walter.

Nos quedamos con su recuerdo, con su ejemplo de años de abnegación y lucha. Les pedimos que en nuestro nombre trasmitan nuestras más sinceras condolencias a toda la militancia del PST y a los familiares y amigos/as de Walter. El mejor tributo a su memoria será seguir luchando por la misma causa a la que Walter dedicó su vida y no cejar en el empeño de encontrar a Carolina.

Camarada Walter Que la tierra te sea leve

¡Hasta el socialismo siempre!

Comité Ejecutivo de Corriente Roja

 

De: AR

Sept. 15- 2016

El Camarada Walter que conocí

Algún tiempo después de las movilizaciones estudiantiles de los años 70 en Cali y en todo el Valle del Cauca, empezó a llegar a la Capital del país, un número destacado de activistas socialistas, algunos con la experiencia de haber dirigido la famosa Federación Universitaria del Valle (FEUV). Esa fue una generación que fortaleció y ayudó a consolidar el trabajo de nuestra organización política en ese momento, el Bloque Socialista. Walter llegó de Cali poco tiempo después a Bogotá, pertenecía quizá a una generación algo más joven y no tanto proveniente del movimiento estudiantil, al menos no del sector universitario. Venía, eso sí, con el antecedente de haber sido estudiante del Inem de Cali. Estos institutos de formación técnica contribuyeron a formar un tipo de bachilleres que engrosaron las filas del proletariado calificado, con un nivel alto de adiestramiento y una cierta perspectiva de mundo que les permitía percibir la explotación laboral con alguna claridad. Muchos de ellos como consecuencia, tomaron posturas de izquierda. Creo que ahí residen unos primeros elementos para comprender lo que fue la vida de nuestro camarada; un hijo de su tiempo y del ascenso de esos años.

Walter fue tal vez una de las primeras y más auténticas expresiones de la  proletarización que vivió el partido, después denominado PST y ligado a la Cuarta Internacional. Una de las lejanas imágenes suyas que conservo, se ubica en el barrio Policarpa Salavarrieta, que había sido fundado por el Partido Comunista y se hizo famoso por su combatividad. Si la memoria no me falla él estaba viviendo allí, en ese barrio obrero. Con el tiempo, Walter se convirtió en nuestro militante estrella de la fábrica automotriz Colmotores. Ahí tuvo que afrontar las arremetidas de la patronal y de la burocracia sindical hasta que fue despedido de la empresa con otros trabajadores, sin que la organización gremial hiciera resistencia.

Las tareas militantes de Walter continuaron a través de los años acompañando huelgas, movilizaciones y demás. Entre sus últimas participaciones importantes que recuerdo, está la del movimiento de los trabajadores petroleros de Pacific Rubiales y pobladores de Puerto Gaitán, en el año 2011; la empresa contaba con más de 12.000 trabajadores. Cerca de 4.000 obreros fueron despedidos. Walter viajaba permanentemente al sitio, vendía la prensa partidaria, hablaba con diferentes activistas, asistía a las asambleas.

Pero su última gran batalla tuvo que darla a mediados de 2012, ante la desaparición de Carolina su hija, militante del partido y activista estudiantil de la Universidad Distrital. Una tarde de comienzos de mayo, me llamó al celular diciéndome que me quería comunicar una mala noticia. Como él ya venía bastante enfermo y estaba pendiente de exámenes y opiniones médicas, pensé que se refería a su salud, que le hubieran diagnosticado lo peor. Nos encontramos. Con gesto de preocupación y algo de esperanza, me comentó lo que sabía hasta el momento sobre la desaparición de Carolina en Ecuador. Era muy pronto y quizá alguna explicación posible podría surgir. Pero pasaron semanas, meses y ya años

La realidad de los hechos le fue ratificando la convicción de que se trataba también de una lucha política. Movilizar, organizar, confrontar, desconfiar, ser combatiente. Esto no era nuevo para Walter. Era continuar la lógica de su vida militante. Cada vez que llegaba del Ecuador nos veíamos y me planteaba un análisis de la situación, de la compleja batalla contra  el Estado y el corrupto sistema de justicia de Correa.

Walter incluso se lanzaba por propia cuenta a construir hipótesis, a preparar argumentos para rebatir a jueces y funcionarios. Pero su cuerpo orgánico le hacía resistencia al mismo tiempo, esa fue la otra parte de la realidad que lo fue cercando. La que le ganó finalmente. No obstante, vale decir que la vida de Walter se prolonga en el partido, su persistencia, su obsesión por las tareas organizativas. Mantener su memoria y ejemplo es para nosotros una consigna.

Adiós hermano, camarada.

María Espinosa, Abogada del caso Carolina

A Walter Garzón:

Familia, compañero, defensor de derechos humanos. Porque los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos. Viejo!!!!… así aprendí a decirte después de un día que estabas en mi casa y conversamos con mi papa por Skype y mi papa insistente me repetía “mija cuídese” y vos cerraste la conversa diciéndole no se preocupe don Bernardo yo se la cuido… y mientras escribo estas letras la casa huele a café recién hecho y arepa quemada, tu menú de todos los días; resuenan malos chistes y largas conversas de marxismos, trosquismos, ateísmos y otros ismos… y la mesa está llena de fotos de Carolina, de cartas a ministerios, de recortes de prensa y afiches de otros, “son mi gente” los llamabas, cientos de rostros desconocidos que vos recolectabas de postes y paradas de bus para dedicarte también a buscarlos, porque la única manera de soportar tu dolor era a punta de solidaridad y militancia… Y te me volviste familia….

Ya llevabas al menos 6 meses en quito buscándole a tu hija y yo escuche tu voz en una radio, enérgico, rabioso, acusando el estado y te llame; en un café de la amazonas fue el reencuentro y de tu morral empezaron a salir fotos de Carolina y hablabas emocionado y seguro de encontrarla, a tu muchacha, a la estudiante, la militante, la mujer fuerte, la hija…. Y del morral salieron también fotocopias con rostros y nombres desconocidos y me hablabas con dolor de los cientos de desaparecidos que hay, de la falta de unidad de las familias, de la indolencia y de la inoperancia del estado y empezaste a hablar de Carolina, de la negligencia fiscal, de la falta de hipótesis, de tu certeza de que nunca se ahogó y en una hoja a puño y letra un plano de Paluco, del rio, de esa casa, de ella; y desde ese día ya no me pude desprender más de vos… recuerdo mucho el primer escrito que hicimos juntos sobre el caso para que lo firmara los que en ese entonces eran tus abogados, ese día me dijiste que de razón yo no  era solo abogada porque era la única que le había parado bolas a tus teorías… Luego vinieron las primeras reuniones con los familiares, los plantones, las marchas… ese brillo en tus ojos inquietos, esos pies ligeros y firmes, esa voz enérgica, esa terquedad, esa ternura para acercarte al dolor de otros, esa energía inagotable.

Y te me volviste un maestro… Y de tantos recuerdos dos se me acumulan en la retina con insistencia estos días; iban a ser las 6:00 de la mañana y me llamaste a contarme tu sueño, Carolina iba en un bus azul y te subiste y te sentaste a su lado y ella te dijo “pichurria porque se demoró tanto”… y me pediste que nos fuéramos a buscarla en los buses, que recuerdas que era una calle larga, un muro blanco, un árbol, un bus… un bus… un bus que no sabíamos a donde va. Y ese día viniste a mi casa y fuimos a buscarla en buses, siguiendo tu intuición, siguiendo tu dolor, ese fue el único día que una lagrima deshizo tu sonrisa. Lloramos, no hubo café, y renato se quedó contigo en el cuarto, como curándote. Cuando los achaques de salud empezaron a hacerse evidentes aquí en ecuador, no había apetito, nuestras charlas eran más cortas, tus pasos se volvieron más lentos, te pedí que te fueras, que volvieras a Bogotá, que descansaras, que buscaras ayuda médica y un psicólogo para aliviar un poco la carga … te reíste y me dijiste que la psicología estaba muy sobre valorada, que no necesitabas ningún psicólogo y zanjaste esa conversa. Meses después nos tomábamos un café junto a la parada del trasmilienio del Banco de la República, salimos de una de esas cansinas reuniones diplomáticas donde todos los funcionarios ofrecían solidaridad, apoyo, y decían ponerse en tus zapatos (Como si fuera fácil llenarlos… pobres canallas)… y yo salí frustrada, triste, llena de rabia porque el caso no avanzaba, tal como ahora, y seguíamos sin respuestas y llore y putie mucho, por todo; y ese día me hablaste de ismos nuevamente, de luchas sindicales, de juventudes rebeldes, de libros, de recovecos en el centro, y yo lloraba y maldecía y vos dijiste, ¿cuál era el psicólogo al que tenía que ir?. La palabra exacta en el momento exacto; me volviste el llanto risa, nos terminamos los cafés, nos fuimos, yo ya estaba curada… para que luego digan que hace falta un psicólogo.

Y te me volviste cómplice… compañero. Y creo que podría llenar hojas con recuerdos, con silencios, con miedos y quejas… porque de esas también tengo muchas yo no te idealizo, ni pretendo hacer romántica esta relación que también tuvo rupturas, discusiones, gritos, silencios; si no hubiese sido así no seriamos nosotros, no te extrañaría, no te brindaría mi admiración y mi respeto. Ahora todo eso me lo reservo, lo atesoro, los iré sacando cuando me tome cafés en tu nombre… Desde que me llegó la noticia de tu partida se me instalo la tristeza y la rabia juntas… esta despedida nos agarró distantes, en kilómetros y en palabras… nunca lo dijiste pero siempre he creído que me culpaste de tu regreso a Bogotá… aquí todo era tenso entonces, tu salud empezaba a rebelarse, tu sonrisa, tus charla, tu fuerza era cada vez más escasa, algunos familiares te convirtieron en su victimario, el estado hizo eco de sus miserables acusaciones y el caso en Bogotá no avanzaba y te fuiste y entre nosotros se instaló la distancia… ya no habían ni arepas, ni ismos, ni café…. Y desde la distancia en kilómetros te mando estas letras.

El día de tu partida llegaron a mi casa amigos y familiares convocados por ti, apenas supieron de tu partida llegaron a darle su abrazo y apoyo a Alix, a llorarte y como al comienzo los volviste a juntar; algunos de ellos hace tiempo no se hablaban, o se decían frases de pura cortesía, ese día el abrazo fue honesto, fue duro, fue el reencuentro. En 2012 viniste para unirlos, ahora los unes de nuevo. Y ahí con vos Darío, Mayra, Daniela, Ángelo… tus jóvenes rebeldes te acompañan; ahí con vos tus compañeros de partido que nunca se fueron. Ellos son la mejor prueba de tu amor, de tu lucha, de tu ejemplo. Vos que hablabas de la necesidad de visibilizar a los desaparecidos, de mover la solidaridad de la gente, de lograr que esta lucha no solo fuera de familiares sino también de amigos; ahí están los amigos, despidiéndote de este ahora, leales, fuertes, incansables como vos. Aquí en Ecuador están los familiares, muchos con miedo de que les pase lo mismo y algún día se vayan sin respuestas, sin verdad, sin justicia; pero dispuestos a seguir, hoy a las 11H00 se encontraran en la plaza grande gritaran los nombres de sus hijos, de sus hijas, gritaran tu nombre.

Y te nos volviste eterno, te quedaste, estas y estarás con nosotros cada vez que alguien alce la voz y busque a un desaparecido… Que nadie vacile, que nadie se calle ni sea cortés, por esta muerte tendrán que pagar; a Walter se lo llevo la tristeza disfrazada de enfermedad, el dolor que se anclo en su alma y el Estado tendrá que responder por su muerte, por su silenciosa y larga agonía, por su dolor. No hace falta nombrar a sus verdugos, son tantos, tan atroces y miserables, gobernantes y autoridades se hacen llamar…. Canallas los llamo yo; tan canallas que se atreven a enviar cartas de condolencias, y volverán a decir que entienden de este dolor y se ponen en nuestros zapatos, en los tuyos… ellos no saben mirar a los ojos, no sostiene batallas dignas, no conocen del amor. Cada vez que un hombre de tus dimensiones muere disminuye la humanidad; tu nos inspiras, te multiplicas en nosotros. Y nosotros y nosotras vengaremos esta muerte, lucharemos esta muerte, dignificaremos tu vida, la vida de Carolina, la vida de los que han desaparecido y están presentes, sin miedo, movidos por el amor, por la dignidad, por por la alegría que nos enseñas.

Aquí estas y aquí te quedas porque los que mueren por la vida no pueden llamarse muertos. Te quiero.