El Partido Socialista de los Trabajadores, llama a todas las organizaciones sociales, sindicales, populares, indígenas, negras, estudiantiles, LGBT, de mujeres, etc. a que nos unifiquemos y convoquemos un Encuentro Nacional de Emergencia, amplio y democrático, para ponerle hora y fecha al Paro Nacional.

Por PST-Colombia

El Gobierno de Iván Duque – que tuvo seis meses legislando en medio del Estado de Emergencia – sigue mandando a la población al matadero. Hoy, Colombia se ubica en el quinto lugar de los países con mayor número de contagios, con cerca de 800.000 personas infectadas y 25.000 fallecidas, gracias a que los decretos de emergencia tienen como principal preocupación las ganancias dejadas de recibir de un puñado de capitalistas y banqueros, mientras aumenta el desempleo y el hambre en los hogares de la clase trabajadora y los pobres.

En estos meses, el Gobierno de Duque se ha negado a tomar alguna medida que pudiera garantizar un confinamiento estricto, dando a los trabajadores un mínimo vital o una renta básica, teniendo los recursos para hacerlo, pues solo debía dejar de pagar la fraudulenta Deuda Externa. Pero prefirió hacer caso omiso de la pandemia, a pesar de que hasta el Papa, uno de los mayores beneficiarios de estos préstamos al ser ‘director’ del Banco del Vaticano, dice que los pobres no deben recibir el peso de la actual crisis capitalista.

Pero con la reapertura, no solo terminaron las medidas de aislamiento, sino que tuvo un efecto que el Gobierno no se esperaba, la reactivación de la movilización social y el descontento que aumentó con una cuarentena sin garantías, donde se aprovechó para que los ricos se enriquecieran aún más.

21S… a parar para avanzar

Las movilizaciones espontáneas, que encontraron en el asesinato de Javier Ordóñez un detonante, hicieron que el Comité Nacional de Paro, CNP, convocara la jornada de protesta del 21 de septiembre, que llevó a miles de personas a las calles, a pesar de que las centrales sindicales hicieron todo lo posible por dispersar las luchas, desconocer las movilizaciones de la juventud y promover caravanas en vehículos que son excluyentes para la mayoría de la población.

En estas movilizaciones, se hicieron presentes sectores que durante toda la pandemia estuvieron en las calles luchando por una cuarentena con garantías y contra los decretos de emergencia, la Coordinadora de Organizaciones Sociales, la Coordinadora Nacional Sindical Social y Popular, el Bloque por el Paro Nacional Indefinido, se unieron a otra gran cantidad de organizaciones contra la brutalidad con la que se ha reprimido la justa protesta de la juventud, el cinismo del gobierno ante las masacres y asesinatos de luchadores populares y todas la medidas de este gobierno que han favorecido a capitalistas y banqueros, aumentando más la miseria en la clase trabajadora.

Para los diferentes sectores de la clase obrera que están enfrentando las medidas de este gobierno y las privatizaciones, como los obreros petroleros y del carbón, los empleados del SENA e ISA, el magisterio, entre otros, esta jornada es un paso adelante que confirma el gran potencial de lucha de los trabajadores y el pueblo, pero se necesita la unificación de esas luchas y la convocatoria a acciones nacionales, que permitan aglutinar el descontento popular.

En las calles un grito unificó las voces – “A parar para avanzar, Viva el Paro Nacional” – y grito no es porque las personas confundan una marcha con un paro, es porque claman que se organice un paro verdadero como única forma de detener los planes del Gobierno.

Las masas van más allá de los dirigentes

Pero lo que mejor nos mostró la jornada del 21 de septiembre es que hay disposición de lucha, a pesar de la pandemia y del miedo por poder ser contagiados por la Covid-19, a pesar del temor a la represión, la juventud y los trabajadores salimos a la calle.

Las centrales sindicales en el CNP convocaron caravanas de vehículos en lugar de marchas y no decretaron siquiera un paro de 24 horas en el magisterio, donde hay todas las condiciones para hacerlo, su política fue no aglutinar, sino de que cada quien convocara “lo suyo”. Pero en las calles la gente se unificó, las distintas expresiones de lucha en las calles sobrepasaron las expectativas, no solo en Bogotá, sino en todo el país, y a pesar de que muchos sectores políticos llamaban a la desobediencia civil como una acción que cada persona debía enfrentar individualmente, nos juntamos para demostrar que la única forma de echar abajo toda esta política del gobierno es en la calle. Incluso pasó en Bogotá que concentraciones que se habían convocado por separado, terminaron confluyendo en una sola marcha, el instinto nos hace buscar la necesaria unidad.

Este gobierno de Iván Duque no quiere sentarse ni siquiera a negociar con los representantes de las centrales sindicales el Pliego de Emergencia, menos el pliego de 104 puntos, y está decidido a salvar a los corruptos y a los capitalistas, como lo viene demostrando con el regalo que le quiere hacer a la empresa Avianca, mientras sus altos directivos se reparten bonos multimillonarios. Es claro que el pliego no vamos a conquistarlo en mesas de concertación con el Gobierno sin que haya movilización en las calles, no tienen sentido las cartas “respetuosas” del Comité Nacional de Paro y sus tímidos llamados a “negociar” sin paro.

Encuentro Nacional de Emergencia

Por eso, ante la pregunta de qué debemos hacer, el Partido Socialista de los Trabajadores, llama a todas las organizaciones sociales, sindicales, populares, indígenas, negras, estudiantiles, LGBT, de mujeres, etc. a que nos unifiquemos y convoquemos un Encuentro Nacional de Emergencia, amplio y democrático, para ponerle hora y fecha al Paro Nacional.

Si las actuales direcciones de las centrales sindicales, que tienen la mayor capacidad de convocatoria, que pueden unificar a todos los sectores en conflicto, continúan con su política de dividir, de desgastar la movilización con acciones pequeñas y desorganizadas, de desconocer a la mayoría de trabajadores no sindicalizados, a la juventud, de mantener “cada loro en su estaca”, será necesario que las bases empiecen a discutir la necesidad de construir una nueva dirección que sí esté a la altura de los acontecimientos y las necesidades actuales. Por lo pronto llamamos a que entre todos exijamos la convocatoria del Encuentro Nacional de Emergencia y la organización del Paro Nacional, ya tenemos el pliego, tenemos que organizarnos para conseguirlo.

No es momento de que la juventud esté por un lado y los trabajadores sindicalizados por otro, no es momento de dividirnos por cálculos electorales, es momento de la unidad para luchar. Es el momento de continuar la lucha que se expresó el 21 de noviembre de 2019 y realizar asambleas en los sindicatos, en los barrios y en las diferentes organizaciones, no solo para elegir los delegados a ese Encuentro de Emergencia, sino en organizar los comités de paro para que se concrete en la acción el Paro Nacional indefinido.