Mar Sep 27, 2022
27 septiembre, 2022

Colombia | Un gabinete que va más hacia el continuismo que hacia el cambio

El Gobierno de Gustavo Petro, resultado del estallido social, se abrió paso con la propuesta de hacer un pacto con la burguesía y sus partidos para dirigir un proceso de transformaciones que no afectara el establecimiento. La conformación de la bancada parlamentaria, del equipo de campaña, de la comisión de empalme y los primeros nombres del gabinete son muestras de la propuesta de Pacto Histórico.

Por PST – Colombia

El Gabinete o equipo ministerial de un Gobierno es un reflejo de su política de alianzas y de los intereses de clase que representa. Así bien, al momento de escribir este artículo la comisión de empalme – que da una idea de los ministros posibles – y los ya anunciados de Petro, nos dicen mucho de lo que será su Gobierno, la concreción de la política del Pacto Histórico, un pacto de gobernabilidad con los mismos políticos de siempre a quienes se ha dicho combatir, en aras de convencerlos de unas cuantas reformas, pero sin cambios de fondo.

Los aliados del continuismo y la burguesía

El Ministerio de Hacienda es el más importante de un gabinete porque allí se define la viabilidad económica de las políticas de los demás ministerios, para el cual ha sido nombrado el economista José Antonio Ocampo, quien fue ministro de agricultura del gobierno neoliberal de César Gaviria, fue director de Planeación Nacional y Ministro de Hacienda del gobierno de Samper y codirector del Banco de la República en el gobierno de Santos. Defiende la regla fiscal, una medida regresiva que no permite realizar gastos sociales más allá de los límites presupuestales establecidos, además de una nueva reforma tributaria que aspira a gravar a los grandes empresarios, pero que no ha planteado todavía un alivio a los asalariados que deben tributar.

El Ministerio del Interior será ocupado por Alfonso Prada, ex director del Sena y secretario general de la Presidencia de Santos, donde dirigió todo un entramado de sobornos a los parlamentarios desde la Casa de Nariño. El liberal Luis Fernando Velasco estará en el Departamento Administrativo de la Presidencia y Armando Benedetti en la secretaría privada. En la cartera de relaciones exteriores estará el conservador Álvaro Leyva Durán, que se ha caracterizado por su participación en los procesos de paz. Para el Ministerio de Agricultura estará la liberal Cecilia López Montaño, quien ha anunciado que no habrá expropiación sino un aumento en los impuestos de las tierras improductivas.

Para Educación se encarga al ex ministro Alejandro Gaviria, un “nuevo aliado” que viene de ser rector de la Universidad de los Andes, principal benefactora del programa que privatizó recursos de la educación pública además de endeudar a cientos de estudiantes, conocido como Ser Pilo Paga. Gaviria, además, fue ministro de salud del gobierno de Santos, defensor de la ley 100 y de las EPS.

En el Ministerio de Defensa fue nombrada Mónica Cifuentes, ex asesora jurídica del proceso de paz y ex procuradora delegada ante la JEP por Fernando Carrillo, su nombre se recuerda porque se alineó con Néstor Humberto Martínez en la solicitud de extradición de Santrich. Hasta el momento, no se sabe su opinión sobre una de las demandas más sentidas de la juventud: el desmonte del ESMAD.

En el Ministerio de Justicia se anuncian los nombres de la ex fiscal Martha Lucía Zamora o Luis Guillermo Pérez, quien fuera presidente del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo.

Otros ministerios relegados a lugares de menor importancia también serán ocupados por liberales o por nombres que proceden de la política tradicional: María Isabel Urrutia en el Ministerio del Deporte, el empresario Saúl Kattan en el Ministerio de las TIC y el ex congresista Mauricio Liscano o el senador Iván Darío Agudelo en el Ministerio de Ciencia.

Los que vienen de la izquierda…

El primer nombre anunciado por Petro en sus ministerios fue la vicepresidenta Francia Márquez quien entraría a ocupar un nuevo Ministerio de la Igualdad, dedicado a temas de la mujer, LGBTI, pueblos afro e indígenas. Desde allí desarrollaría su agenda en favor de los oprimidos, sin embargo preocupa que se trate de un ministerio decorativo es decir, que se limite a “focalizar” los programas de gobierno en estas poblaciones.

En el ministerio de salud la designada será Carolina Corcho, líder de la Federación Médica Colombiana y fue parte del burocratizado Comité Nacional de Paro; durante la pandemia fue crítica de la política de Iván Duque y está en contra de las EPS, lo que podría sugerir que es la intención del nuevo gobierno promover reformas importantes en este nivel.

En medio ambiente la ministra será Susana Muhamad, líder del Pacto Histórico en Bogotá; en cultura, Patricia Ariza conocida activista y artista de teatro; y en vivienda la ex secretaria de hábitat durante su alcaldía, Catalina Velasco. Para el Ministerio de Trabajo estará Francisco Maltés, liberal que ocupó la presidencia de la CUT y ha promovido desde allí una política de conciliación con los empresarios.

Un gabinete para cuidar los recursos del gran capital

Como podemos ver, hay algunos ministros que provienen de la izquierda, la academia o de organizaciones sociales, pero las carteras más importantes y los cargos de confianza de la presidencia – que son las que definen la viabilidad política y económica de las demás – están en manos de los partidos burgueses.

Los ministerios son en realidad agencias de negocios de los empresarios del sector y la mayoría de los nombres anunciados por Petro más que hoja de vida tienen un verdadero prontuario al servicio de los gobiernos anteriores, incluido el de Uribe, y están al servicio de planes neoliberales de explotación y opresión.

Estos ministros manejarán los recursos con los que los “ministros de izquierda” tendrían que contar para ejecutar sus planes de reformas sociales; un gabinete conformado para dar tranquilidad al gran capital y con el que difícilmente se podrá “vivir sabroso”.

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