Como todos los 1° de Mayo los trabajadores y los pobres reivindicamos a los “mártires de Chicago” saliendo a luchar por los derechos que nos quieren arrebatar los diferentes gobiernos capitalistas, pero este en especial lo conmemoramos, en medio de la crisis económica, social y ambiental más grande que ha tenido el planeta en el presente siglo, acelerada por la pandemia del Coronavirus y el manejo criminal que los gobiernos del mundo le dieron.

Por Comité Ejecutivo del PST

Estamos ante un incremento del desempleo, del hambre, de la muerte de miles de pobres producto de la pandemia de Covid-19 y ante la disyuntiva de no tener planeta donde existir, pues hoy producto de la voracidad de los capitalistas en todo el mundo, múltiples especies entre ellas la especie humana está amenazada por el calentamiento global.

Hoy el planeta es un enfermo grave que padece un cáncer que lo carcome. Ese cáncer se llama Sistema Capitalista de Producción que está diseñado para que en esencia unos pocos amasen la riqueza del mundo, mientras la inmensa mayoría de la población se muere de hambre. Este cáncer puede hacer metástasis si no salimos a luchar y combatirlo.

En Colombia, con el gobierno de Iván Duque se han incrementado las masacres, y el asesinato selectivo de luchadores sociales a manos de las supuestas disidencias y de bandas criminales “Bacrim” que actúan a lo largo y ancho del país protegidos por los organismos de seguridad del estado, como lo vemos en el departamento más militarizado del país, El Cauca, donde es más fuerte este flagelo y  donde actúan 12 batallones de alta montaña del Cauca.

Pero además se han incrementado el desempleo, la miseria y la represión mientras que las 20 familias más ricas del país han visto aumentadas sus fortunas, como lo afirman varias revistas económicas, entre ellas Forbes. De estas penurias son víctimas particulares las mujeres y los jóvenes, así como los inmigrantes entre quienes es mayor el subempleo y la pobreza.

Este gobierno ha aprovechado la pandemia para declararnos una verdadera guerra social. El único objetivo de todas las reformas que proponen es agrandar las ganancias de los capitalistas industriales y financieros quitándole lo poco que tenemos los trabajadores y los pobres en nuestros bolsillos.

Es inaudito que el gobierno hable de una reforma tributaria para ponerle impuestos a los más básicos bienes de consumo y al salario de los trabajadores, cuando se han gastado miles de millones de pesos en aviones de combate, tanquetas y armas sofisticadas para el ESMAD, vehículos lujosos para los altos funcionarios del estado y cuando todos los políticos burgueses aprovechan las arcas del estado para la corrupción. Hoy dicen cínicamente que “no hay caja” mientras que ostentan sus grandes riquezasy mientras que gastan casi la mitad del presupuesto nacional en el pago de la odiosa deuda externa, dinero hay pero ellos prefieren gastarlo en armamento, corrupción y girarlo a la gran banca internacional.

La lucha es hoy… mañana es tarde

Este plan del gobierno tenemos que enfrentarlo ahora mismo. No podemos esperar hasta las elecciones de 2022, ya cuando sea demasiado tarde para derrotarlo como quieren hacernos creer la mayoría de las fuerzas que se reclaman alternativas y de izquierda, que hoy están más interesadas en sus componendas políticas hacia las elecciones parlamentarias y presidenciales, que en la preparación del paro nacional y la unificación de las luchas.  Desgraciadamente la mayoría de los miembros de las organizaciones obreras y populares, obedecen a esta política y no hacen nada para organizar la lucha contra el gobierno. No basta con declaraciones rimbombantes. No podemos actuar como lo hacen los perros viejos que lo únicos que saben hacer es ladrar echados en el piso mientras las cosas pasan delante de sus ojos.

En esa lucha tenemos una necesidad urgente de exigir unificadamente la vacunación masiva  para salvar la vida y parar el genocidio que por medio de la negligencia y la apropiación privada de conocimiento científico se está cometiendo. Ya llevamos más de 70 mil muertos, las cuarentenas parciales y demás medidas incoherentes no sirven mientras que sigan atestadas fábricas, call centers y transportes públicos. Hasta ahora el plan de vacunación no abarca ni el 1% de la población, miles continúan enfermando y muriendo, mientras que los corruptos se apropian descaradamente de las pocas dosis que llegan mientras varios trabajadores de salud de primera línea denuncian que no han recibido la primera dosis. Es urgente el quiebre de patentes y la expropiación de la industria farmacéutica para lograr la producción propia de vacunas, y poner la ciencia al servicio de la vida y no de la ganancia, es urgente para dejar de depender de la llegada de las migajas a altísimos precios que nos corresponde en la rapiña mundial.

Por eso el Partido Socialista de los trabajadores llama a los dirigentes de esas organizaciones a que cambiemos radicalmente la política. Es el momento de preparar un verdadero Paro Nacional Indefinido, es el momento de echar abajo la reforma tributaria y con ella al Gobierno Criminal de Duque, es el momento de hacer un gran pacto o acuerdo de las organizaciones obreras y populares para organizar la lucha.

Por Un 1° De Mayo Unitario Internacionalista

Exijamos Ruptura de Las Patentes Y Vacunación Masiva Ya