Esta semana, los titulares de la prensa destacaron los movimientos de las mayores centrales sindicales brasileñas para incentivar la formación de una lista con Lula (PT) y Geraldo Alckmin (PSDB) para las elecciones de 2022. Força Sindical, UGT, CTB y Nova Central llegaron a reunirse con el “tucano”para “pedirle explícitamente” que acepte ser vicepresidente del petista.

Por: PSTU Brasil*

La CUT no participó de la reunión, celebrada el día 29, pero el presidente de la central, Sérgio Nobre, en una entrevista con el diario Valor Econômico , declaró que «no tiene nada en contra de la propuesta». Que ganar las elecciones es un desafío, pero que “gobernar es un desafío aún mayor” y que, por eso, es necesario “juntar a todo el mundo”.

Desafortunadamente, vemos que la mayoría de las direcciones de las centrales sindicales se alinean nuevamente con un proyecto más de conciliación de clases. Después de 13 años de gobiernos petistas de conciliación y todo lo que vino después, estas direcciones aún no aprendieron la lección.

Negociaciones con viento de popa

Las negociaciones para viabilizar la lista Lula/Alckmin marchan viento en popa, según declaraciones y elogios mutuos intercambiados en entrevistas de prensa. Lula ha elogiado el gobierno de Alckmin en San Pablo y ha dicho que «quiere una lista para ganar las elecciones» y volver «a los buenos tiempos». El petista incluso llegó a decir que Alckmin es el “único tucán al que le gustan los pobres” .

Las ponderaciones de Lula son coherentes con los gobiernos del PT que, de hecho, no enfrentaron ni rompieron con la burguesía y el sistema capitalista. Al contrario, fueron gobiernos, como acostumbra decir el propio Lula, en los que “los empresarios nunca ganaron tanto dinero”.

Alckmin es uno de los principales representantes de la burguesía. Durante sus mandatos como gobernador del Estado de San Pablo, aplicó al pie de la letra los planes de banqueros y empresarios, privatizando, desguazando servicios públicos, atacando a los trabajadores del metro, a los profesores y a los empleados públicos en general, además de hacerse conocido internacionalmente por la violenta desocupación que promovió en el Pinheirinho, en São José dos Campos (SP).

El respaldo de estos dirigentes sindicales a un frente con el ex gobernador intenta conciliar los intereses de clases completamente antagónicas, algo que ya se ha vuelto común en la práctica de estas centrales. Basta ver el reciente apoyo que le han dado a la desgravación del impuesto sobre la nómina de pagos, que desvía recursos que deberían destinarse a la salud, la educación y los servicios públicos hacia los bolsillos de los patrones, con la descarada excusa de mantener los empleos. Algo que ya se comprobó que no ocurrió desde que fue adoptada.

No se puede caer en trampas ni repetir errores

La destrucción que el gobierno de Bolsonaro viene imponiendo al país es indiscutible. Su política ultraliberal y de ultraderecha resultó en muertes, desempleo, carestía, inflación, hambre y miseria. Por no hablar de las amenazas a las libertades democráticas, en las prácticas de las milicias parapoliciales y de los ataques a los pueblos indígenas, quilombolas, y a mujeres, negros/as y LGBTs.

Por todo eso, ante el desastre del gobierno de Bolsonaro, muchos activistas y trabajadores pueden pensar que realmente se necesita cualquier alianza para enfrentar a la ultraderecha.

Pero no se puede caer en trampas ni repetir errores. Una lista y un eventual gobierno en alianza con la burguesía no tendrá ningún compromiso con la defensa de medidas a favor de los trabajadores y los más pobres, como la derogación de las reformas laboral y previsional o la revocación de la Enmienda Constitucional 95 que impuso el Techo de Gastos que congeló las inversiones en servicios públicos o incluso las privatizaciones.

Nosotros también estamos dispuestos a hacer, en las luchas y en las calles, la más amplia unidad con todos los que estén dispuestos a sacar ahora el gobierno de Bolsonaro, y para eso, construir una Huelga General.

Sin embargo, una verdadera salida a la actual crisis, y para resolver los problemas históricos que hacen penar a la clase trabajadora y a los sectores más marginados y oprimidos, no se puede construir con la burguesía y sus representantes, como Alckmin, que en definitiva son los que se benefician de los ataques al pueblo. Tampoco es solución la que presenta el PT, que gobernó con empresarios y banqueros durante 13 años, y ya indica que pretende hacer un gobierno aún más a la derecha.

En la fase actual del imperialismo en decadencia, en la que asistimos a países como el Brasil en un avanzado proceso de recolonización, con profunda desindustrialización, desnacionalización, depredación y rapiña, las organizaciones de los trabajadores viven en un dilema permanente: recorrer un camino independiente de los patrones y su Estado, defendiendo una perspectiva revolucionaria de ruptura con el sistema capitalista, a través de la movilización; o convertirse en gestores de este sistema de explotación, ayudando a los capitalistas a permanecer en el poder, asociándose con los patrones en las empresas, defendiendo ajustes fiscales, medidas neoliberales, y otros ataques.

La adhesión de las direcciones de estas centrales a un frente con la burguesía, luego de boicotear y frenar el proceso de luchas por el Fuera Bolsonaro ya es una opción para el segundo camino. Vale la pena mencionar una opción peligrosa. Como se destaca en el Manifiesto del Polo Socialista y Revolucionario, una iniciativa que ha reunido a diversos activistas, de la que también es integrante el PSTU, “aflojar la lucha por el Fuera Bolsonaro hoy, esperando derrotarlo con las elecciones de 2022 es un política criminal, pues ignora la tragedia que él impone ahora a la población. También es peligrosa porque subestima el peligro que representa un gobierno que trabaja todos los días para implementar una dictadura en el país ”.

Alternativa socialista y revolucionaria

Ante la actual crisis capitalista, que cada día lleva a la humanidad a la barbarie, es necesario luchar por una alternativa socialista y revolucionaria. Una alternativa que pueda, de hecho, traer los cambios necesarios para garantizar empleo, derechos, salud, educación, vivienda, el fin del aumento abusivo de los precios de los combustibles, el congelamiento de los precios de los alimentos, en definitiva, condiciones de vida dignas para la mayoría de la población.

Como destaca el manifiesto, “para cambiar la vida del pueblo, no basta con cambiar el gobierno actual. Es necesario cambiar todo el sistema, acabar con el control de la burguesía y el imperialismo sobre nuestro país, acabar con el capitalismo. No lograremos este objetivo con las elecciones. Para ello, es necesario fortalecer la lucha, elevar la conciencia, avanzar en la organización independiente de la clase trabajadora, la juventud y los sectores más marginados y oprimidos de la población ”.

Hacemos un llamado a todos los sectores combativos del movimiento sindical, a los militantes de izquierda, la juventud, para construir con nosotros un polo que defienda una salida clasista, socialista y revolucionaria.

Lea y firme el Manifiesto por la construcción del Polo Socialista y Revolucionario.

*Joaninha de Oliveira es profesora, miembro de la Ejecutiva Nacional de CSP-Conlutas y militante del PSTU; Luiz Carlos Prates (Mancha) es metalúrgico, miembro de la Ejecutiva Nacional de CSP-Conlutas y militante del PSTU.

Artículo publicado en www.pstu.org.br, 2/12/2021.-
Traducción: Natalia Estrada.