Antonio Ferreira de Barros, expresidente del Sindicato de los Trabajadores Metalúrgicos y militante del PSTU, conocido como Macapá, fue condenado a 16 días de detención en primera instancia. El sindicato apelará contra esta decisión antidemocrática.

Por Sindicato de Metalúrgicos de São José dos Campos

La Justica Federal condenó al expresidente del Sindicato Metalúrgico de São José dos Campos y Región, Antonio Ferreira de Barros (Macapá) por un presunto crimen de desobediencia. El motivo sería el supuesto incumplimiento de una decisión judicial que impedía la ocupación de la autopista presidente Dutra durante las movilizaciones obreras. La decisión fue tomada por el 3er Juzgado Federal de São José de los Campos.

Macapá fue condenado arbitrariamente a 16 días de detención por defender, el empleo de los trabajadores de General Motors, mientras era presidente del sindicato.

En agosto de 2015, los metalúrgicos iniciaron una huelga que paralizó toda la producción de la automotriz contra el recorte de 798 empleados, realizado en la víspera del Día del Padre. En total, fueron 14 días de paralización, en una de las movilizaciones más importantes del sector y que, al final, conquistó la anulación de los despidos.

Como parte de la movilización que culminó victoriosa, los trabajadores ocuparon Vía Dutra, en una marcha, el 14 de agosto de 2015. Fue un acto nacional, que reunió a representantes de centrales sindicales, partidos políticos, parlamentarios y hasta el alcalde de la ciudad. También reunió a casi todos los trabajadores metalúrgicos huelguista.  La Corte utilizó este hecho para alegar la desobediencia a una acción civil pública de dos años antes, que imponía la “obligación de no bloquear, obstaculizar o interrumpir el tráfico en la vía Presidente Dutra y adyacencias, por ningún medio, en toda su extensión”.

La decisión de la Justicia Federal es arbitraria porque, además de desconocer la justa lucha en defensa del empleo en nuestra región, interpretó como permanente la vigencia de una medida prohibitiva contra la entidad sindical. La sentencia también ataca un principio fundamental de la Constitución, el derecho a la manifestación.

El Sindicato de Metalúrgicos de São José dos Campos y Región repudia la decisión e informa que apelará porque considera esta una arbitrariedad y una amenaza a la libre organización de los trabajadores. Es un ataque no solo a un individuo, sino al sindicato de conjunto y, en consecuencia, a una categoría reconocidamente combativa y conocedora de sus derechos.

Desafortunadamente, este no es el primer caso en el que se intenta criminalizar la lucha legítima de los metalúrgicos. En otra ocasión, el expresidente del sindicato también fue condenado; esa vez por la Justicia Estatal, por defender el empleo, los derechos y el aumento salarial de los metalúrgicos de la Eaton, en el 2016. En esa oportunidad, hubo una huelga a consecuencia de una Campaña Salarial, pero la empresa llamó a la Policía Militar para intimidar el movimiento legítimo de los trabajadores. La policía actuó brutalmente contra los dirigentes sindicales. Macapá y el sindicato apelaron contra esa decisión y el caso se tramita en segunda instancia, en el Tribunal de Justicia de São Paulo.

Antonio Macapá trabaja en el Sindicato Metalúrgico de São José dos Campos y Región desde el 2009 y fue presidente de la entidad durante dos mandatos, además de secretario general. Militante del Partido Socialista de los Trabajadores Unificados (PSTU-B) y de la Liga Internacional de Trabajadores (LIT), también es miembro de la dirección de la Central Sindical y Popular CSP-Conlutas en Vale de Paraíba y en el estado de São Paulo. El compañero fue candidato a diputado federal y ha dedicado su vida siempre a combatir y luchar contra las injusticias sociales en nuestro país.

Luchar no es un crimen

Frente a los ataques de la Justicia, donde se busca criminalizar las luchas de los trabajadores y un contexto más amplio, en las que son amenazadas las libertades democráticas en el país, hacemos un llamado a los sindicatos, centrales sindicales, partidos políticos y los más diversos segmentos de la sociedad civil a sumarse a la campaña para exigir la anulación de la condena del compañero Macapá.

No podemos admitir que líderes que defienden a la clase trabajadora sean víctimas de este arbitraje. Necesitamos combatir la persecución que viene llevando a cabo la Justicia contra los compañeros en todo Brasil, ejemplo de ello, lo que estamos viendo con la prisión de Paulo Galo y otros activistas por la quema de un monumento en honor al colonizador y asesino Borba. Gato.

El Sindicato Metalúrgico refuerza que la criminalización de las huelgas y movilizaciones obreras representa un atraso civilizador, y la Justicia lo demuestra con la condenación de Macapá. No podemos doblegarnos ante la restricción de nuestras libertades y el sagrado derecho a manifestarnos. Por tanto, seguiremos organizando las luchas de los trabajadores en defensa del empleo y los derechos. ¡No al encarcelamiento de Macapá! ¡Por la anulación ya de la condena!