Dom Dic 04, 2022
4 diciembre, 2022

Brasil | ¡Derrotar al innombrable, sí! Pero elegir el mal menor, ¡no!

En la recta final de su mandato, Bolsonaro abrió las arcas y derramó una serie de medidas electoralistas, en un intento desesperado por revertir el creciente rechazo de la población.

Por: PSTU Brasil

Pero ni eso sirvió para aplacar el creciente rechazo a su gobierno. Primero, porque el paquete electorero es minúsculo, comparado con la crisis que castiga a la gran mayoría de la población, con 33 millones de personas pasando hambre; desempleo en masa, enmascarado por una precariedad brutal; y caída de los ingresos, al mismo tiempo que la inflación de los alimentos no se detiene y la carestía persiste.

En segundo lugar, porque, al tiempo que otorga unas exiguas medidas con plazo de validez electorero, Bolsonaro ataca tras bambalinas a la clase trabajadora y a los más pobres.

Para mantener los más de R$ 19.000 millones del Presupuesto Secreto para los políticos corruptos de Centrão, el presidente viene haciendo una serie de cortes en áreas como Salud, Educación y vivienda. La “Farmacia Popular”, que brinda medicamentos gratuitos a la población más pobre, perdió 60% de su presupuesto. La Educación Básica perdió R$ 1.000 millones en el presupuesto para 2023.

Durante el gobierno de Bolsonaro, el monto destinado a combatir la violencia contra las mujeres también se redujo en 90%. El programa “Casa Verde e Amarela”, antes “Minha Casa, Minha Vida”, perdió nada menos que 95% de sus recursos, paralizando 140.000 obras de vivienda popular. Ni hablar del veto del Supremo Tribunal Federal al piso de Enfermería, atendiendo las redes de planes privados de salud.

Corrupción

La tempestad de malas noticias sobre el gobierno incluye las más recientes revelaciones sobre las 51 propiedades adquiridas en los últimos años por el presidente y su familia inmediata, pagadas en efectivo. Además de ser incompatible con el salario de Bolsonaro y su familia, comprar inmuebles con montones de billetes es notoriamente una práctica de bandoleros o de milicianos, para no revelar el origen de la fortuna, en general ilícita; sea adquirida a través de “rachadinhas”[1] u otros delitos propios de ese sector más marginal de la burguesía.

La mentalidad corrupta de esta gente es tal que, aunque la familia posee más de 100 propiedades, el diputado Eduardo Bolsonaro fue sorprendido recibiendo de manera irregular un subsidio por vivienda de 6.000 reales (U$S 1.200, aprox.).

Entonces, el innombrable tiene que irse. ¡Y ya va siendo demasiado tarde!

Voto útil

Al cierre de esta edición, la fórmula Lula-Alckmin realizaba un acto público con excandidatos presidenciables, para expresar su frente amplísimo y la adhesión de sectores de peso del mercado financiero. Henrique Meirelles, el banquero de BankBoston, ex ministro de Michel Temer y padre del Techoo de Gastos, posó junto a Lula, Alckmin y también Guilherme Boulos e incluso Luciana Genro, del PSOL.

En el acto, Meirelles hizo pública su adhesión oficial a la fórmula Lula-Alckmin. Aprovechó los focos para defender una Reforma Administrativa “rigurosa”; es decir, ataques a los servicios y empleados públicos, además de la privatización. El mercado financiero, es decir, los banqueros e inversores, recibieron bien este “refuerzo” a la campaña y la Bolsa de valors subió casi automáticamente.

Nadie puede decir que está sorprendido por las palabras de Meirelles. El banquero compuso el primer mandato del gobierno de Lula, cuando, en la presidencia del Banco Central, ayudó a implementar la Reforma de la Previsión. Luego, con Michel Temer, impuso una Reforma Laboral que alteró más de 100 puntos de la CLT [Consolidación de Leyes de Trabajo, el Código Laboral].

Pero este acto también marca algo más: la capitulación total del PSOL ante el Frente Amplio y ante la unidad de Lula-Alckmin con la burguesía. Boulos abdicó de postularse para la presidencia o el gobierno de São Paulo, atendiendo los pedidos de Lula. Y justificó su adhesión al Frente diciendo que revocaría la Reforma Laboral. Si Lula ya se desdijo de eso hace mucho, con Meirelles lo que se apunta no es la derogación sino el avance, en un futuro gobierno, contra lo que resta de los derechos, además de más privatizaciones y ajuste fiscal.

Luciana Genro, de la corriente MES [Movimento Esquerda Socialista], a su vez, se colocó como representante de la izquierda del PSOL y, al aceptar ese rol, muestra ahora que solo marcaba una posición interna, aceptando, de hecho, el proyecto de la dirección mayoritaria del PSOL. Ese proyecto que ella misma acusaba era un “anexo del PT”. Estamos viendo una adhesión pura y simple al Frente Amplio lulista, con la burguesía y el imperialismo, donde una vez más la clase trabajadora será sacrificada en el altar del proyecto capitalista aprobado por la Faria Lima, avenida símbolo del poderío burgués, en São Pablo.

¡Vamos con Vera, 16!

Lo que llaman “voto útil”, es decir, el voto por la fórmula Lula-Alckmin para dirimir el proyecto en primera vuelta, es un voto inútil para la clase trabajadora. Esto se debe a que no avanza en la conciencia de clase, en la organización y en la movilización de los trabajadores y trabajadoras, los únicos que realmente pueden derrotar de verdad a Bolsonaro y resolver el desempleo, el hambre y la carestía.

Por el contrario, la fórmula Lula-Alckmin le indica a la población que basta con votar para destituir a Bolsonaro. Y listo. Y que los intereses de los trabajadores y las trabajadoras son los mismos que los de los banqueros, los grandes empresarios y el agronegocio, y no antagónicos.

Sin embargo, inevitablemente, un futuro gobierno de alianza de clases atacará a los trabajadores, como ya ha adelantado el propio Meirelles, y lo que puede quedar es decepción, desorganización y desmoralización, si no se construye una alternativa de la clase trabajadora, independiente de la burguesía, socialista y revolucionaria.

Lejos de derrotar el bolsonarismo, este tipo de proyecto de gobierno, que cambia algo para que todo siga igual, abona el suelo para la extrema derecha.

Derrotar a Bolsonaro implica resolver el desempleo, el hambre y la carestía, además de todos los demás problemas que aquejan a la clase trabajadora. Y para eso hay que atacar a los superricos y multimillonarios. Por lo tanto, la tarea en esta primera vuelta es presentar, contra el innombrable, una alternativa de independencia de clase, como lo hacen el Polo Socialista y Revolucionario y el PSTU.

En estas elecciones, el voto en la lista 16, en Vera presidente y Raquel Tremembé vicepresidenta, es un paso adelante en la construcción de esta alternativa socialista y revolucionaria. Un paso adelante en la lucha por avanzar en la conciencia, las movilizaciones y la organización de la clase trabajadora. Valorice tu voto y utilícelo para fortalecer un proyecto socialista.

Artículo editorial de Opinião Socialista n.° 643, publicado en www.pstu.org.br, 21/9/2022.-

Traducción: Natalia Estrada.


[1] Rachadinha o desvío de salarios de asesor es la práctica de corrupción caracterizada por pasar parte de los salarios de asesores a parlamentarios o funcionarios fantasmas que reciben el salario y pasan parte de este a un diputado o a alguien de su familia, ndt.

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