Mié May 22, 2024
22 mayo, 2024

Bolsonaro: vacunación falsificada puede ser solo el comienzo de una estela de escándalos

Este miércoles 3 amaneció con imágenes de la Policía Federal realizando una serie de órdenes de allanamiento e incautación en la casa de Bolsonaro. Hablando de un expresidente que contradijo tranquilamente decenas de artículos del Código Penal, entre ellos un intento de golpe y el reciente contrabando millonario de joyas, no deja de ser irónico que el operativo de la PF se haya producido por la falsificación de la cartilla de vacunación.

Por: Diego Cruz

Además del registro en la casa de Bolsonaro y de los ayudantes, fueron arrestados tres exempleados y guardias de seguridad, incluido su exayudante, el teniente coronel Mauro Cid. En el transcurso de la jornada, surgieron los detalles de la operación: Mauro Cid habría falsificado los registros de vacunación para emitir carnés falsos para Bolsonaro, su hija y los propios familiares. Eso, pocos días antes de viajar a los Estados Unidos.

Los errores encontrados en este burdo intento de falsificación muestran, más que la ineptitud de Bolsonaro y su entorno, la certeza absoluta de la impunidad de sus crímenes. El registro de “vacunación” de Bolsonaro y su hija, por ejemplo, se ingresó al sistema del Ministerio de Salud el 21 de diciembre del año pasado y se eliminó el 27. Los comprobantes fueron emitidos momentos antes del embarque a Florida. Sin mencionar que el sitio de la supuesta vacunación fue Duque de Caxias (RJ), a más de 1.100 kilómetros de Brasilia, donde se encontraba en ese momento el expresidente. La articulación para esta falsificación incluso se habría realizado a través de Whatsapp, todo debidamente registrado.

Los delitos en los que pueden incurrir Bolsonaro y sus cómplices van desde malversación electrónica, violación de medidas sanitarias, falsedad ideológica hasta corrupción de menores.

El caldo puede derramarse para Bolsonaro

Atónito y llorando profusamente en una entrevista con el canal de extrema derecha Jovem Pan, Bolsonaro parecía no estar preparado para enfrentar esta denuncia, entre las muchas con las que ya lidia. Lo más interesante, sin embargo, no es ni siquiera la falsificación de las propias cartillas de vacunación, que sería un motivo para tirarlo en Papuda [Complejo Penitenciario de máxima seguridad], sino lo que se puede descubrir a partir de ahí.

Mauro Cid, por ejemplo, además de ser preso, tenía escondidos en su casa 35.000 dólares y 16.000 reales en efectivo. ¿De dónde salió ese dinero y por qué trató de ocultárselo a la policía? En conversaciones encontradas en el celular de Cid, un exmayor del Ejército, también detenido en el operativo, dice con la mayor naturalidad que sabe quién mató a Marielle. Es decir, con cada golpe de machete aparece una lombriz, y se revela la podredumbre de la familia y su entorno. ¿Qué más podría aparecer en el teléfono celular de un genocida contrabandista? A depender de la «desenvoltura» con que lidia con sus crímenes, podemos esperar muchas revelaciones en los próximos días.

Sin amnistía a golpista y enfrentar a la ultraderecha

Todavía aturdido por la operación de la PF, el bolsonarismo intentaba construir una narrativa para defender a su jefe. Una que empezó a tomar forma es que la ofensiva era un plan de Lula y Alexandre de Moraes en venganza por la derrota sufrida con el Proyecto de Ley (PL) de las Fake News en la Cámara de Diputados el día anterior. En defensa de Lula, hay que decir que el caso comenzó a ser investigado en la agonía del gobierno de Bolsonaro, a partir de una denuncia ante la Contraloría [Auditoría] General de la Unión, que pasó el caso a la PF.

¿Cuál es la política de Lula hacia los sectores golpistas bolsonaristas? Aunque en el discurso el gobierno ataque a la ultraderecha, en la práctica omite luchar hasta las últimas consecuencias contra ellos. Esto se hizo evidente cuando se filtraron las imágenes del general Gonçalves Dias, designado por Lula al comando de la GSI (Gabinete de Seguridad Institucional), caminando tranquilamente entre los bolsonaristas que destrozaban el Palacio del Planalto. Dias tuvo que renunciar, pero José Múcio, un hombre vinculado al bolsonarismo dentro de las Fuerzas Armadas, continúa al frente del Ministerio de Defensa.

Más que eso, mientras se desarrollaba la operación contra Bolsonaro, Lula anunciaba a otro general para el GSI, elegido para agradar y estrechar las relaciones con la alta cúpula de las Fuerzas Armadas. Es decir, en lugar de castigar a altos oficiales vinculados a la extrema derecha, y realizar una investigación para sacar a los golpistas y bolsonaristas, el presidente devolvió el GSI a los militares.

Esto se debe a que un gobierno de alianza de clases, que actúa junto a la burguesía, los banqueros y el agronegocio, es incapaz de enfrentar y derrotar a la extrema derecha. Bajo el argumento de que no hay correlación de fuerzas, y que se debe buscar la conciliación para evitar lo peor, se reproduce lo que sucede en el Congreso Nacional, donde el PT intenta implementar un régimen de austeridad a favor de los banqueros. Aquí, esa política se traduce en la búsqueda de la conciliación, incluso después de tantos episodios que muestran la infestación de bolsonaristas en la cúpula de las Fuerzas Armadas.

Es una prueba más de que sólo la acción independiente de la clase trabajadora y su movilización podrá devolver la ultraderecha a la cloaca de la que nunca debió salir, garantizar que no haya amnistía para los golpistas e investigar hasta el final y castigar a Bolsonaro y su familia.

Artículo publicado en www.pstu.org.br, 4/5/2023.-

Traducción: Natalia Estrada.

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