Dom Mar 03, 2024
3 marzo, 2024

Bolsonaro solo se acuerda de los pobres en las elecciones

Al cierre de esta edición, el Congreso Nacional aprobaba miles de millones para el paquete electoralero de Bolsonaro. Para ello, decretó un “estado de emergencia”. ¿Qué emergencia? La pobreza y la crisis social agravada por la inflación, justifican los bolsonaristas. Ahora bien, ¿hace cuánto tiempo vemos que la miseria crece, los precios en los supermercados se disparan, los salarios se acaban cada vez más rápido? Bolsonaro solo recordó que hay gente pobre a tres meses de las elecciones.

Editorial de Opinião Socialista

De hecho, la llamada “emergencia” decretada por el gobierno nada tiene que ver con las 33 millones de personas que pasan hambre hoy en el país, ni con la caída de casi 8% en los ingresos del último año. La verdadera emergencia de esta gente es perder las elecciones. Bolsonaro promovió un verdadero genocidio durante la pandemia. “No soy sepulturero”, es la frase que el pueblo no olvida ante los cientos de miles de muertes, la mayoría de ellas causadas precisamente por el retraso en las vacunas y la corrupción instaurada en pleno Ministerio de Salud.

La respuesta que dio Bolsonaro a las madres que perdieron a sus hijos, o a los huérfanos de la pandemia, fue la más pura burla. Imitaba a la gente asfixiándose. Difundió un remedio que no hacía nada para dar una falsa sensación de seguridad para que la gente siguiera trabajando. Acorralado, se vio obligado a otorgar una Ayuda de Emergencia de R$ 600, y al principio quería dar solo R$ 200. Pero en cuanto pudo, cortó la ayuda a la mitad hasta extinguirla, dejando a más de 40 millones sin ninguna fuente de ingresos.

A la gestión criminal en la pandemia se sumaron sucesivos escándalos de corrupción. Las ya conocidas grietas, interferencias en la Policía Federal para salvar a sus hijos y a él mismo, hasta los casos más recientes. Bolsonaro convirtió el Ministerio de Educación en un mostrador de negocios administrado por pastores que negociaban la liberación de fondos a cambio incluso de lingotes de oro. Más recientemente, se reveló que el presidente de la Caixa Econômica Federal, Pedro Guimarães, es un abusador en serie de mujeres. Como si eso no fuera suficiente, tomó dinero del banco para pagar las reformas de su propia mansión.

El brutal asesinato del indigenista Bruno Pereira y del periodista inglés Dom Phillips, que cumplía un cuando cerrábamos esta edición, expresa la barbarie motivada por este gobierno comprometido con el agronegocio, las madereras y las empresas mineras. Para él, los indígenas y todo aquel que se ponga del lado de los pueblos originarios, o del medio ambiente, son enemigos a eliminar.

‘Pobre solo sirve para votar’

Mientras el pueblo brasileño se hunde en la miseria, el hambre y la carestía, Bolsonaro pasea en un jet sky [moto de agua] y conduce una motocicleta en horario de trabajo. En dos años quemó R$ 21 millones con tarjeta corporativa. Cuando las elecciones se aproximan, recuerda que los pobres existen. Pero sigue pensando de la misma manera que cuando dijo, en 2013, que “los pobres solo tienen una utilidad en este país: votar”. “Título de elector en la mano, y diploma de burro en el bolsillo”, dijo.

El paquete de compra de votos de Bolsonaro intenta revertir parte de su desgaste, pero ni se acerca a resolver el problema del hambre ni a aliviar la situación de la mayoría de la clase trabajadora. El aumento del Auxílio Brasil ni siquiera garantiza una canasta básica de alimentos. El “pix-trucker” [pix-camionero] es una afrenta al gremio, y el vale-gas llega a una pequeña porción de las familias más miserables. Y todo esto hasta final del año.

Mientras tanto, los precios en las gasolineras siguen subiendo. El litro de leche se acerca a los R$ 10 y viene un nuevo aumento de la luz tras la privatización de la Eletrobras.

Lula-Alckmin no es alternativa

La PEC de la Desesperación es un absurdo porque es una compra descarada de votos, pero principalmente porque no alivia ni el sufrimiento de los más miserables. Pero la oposición, en vez de denunciar esto, y exigir un auxilio real, de por lo menos un salario mínimo a todos los desempleados, extendiendo el beneficio a los 67 millones que dependían del Auxilio de Emergencia y se quedaron sin nada, ¿qué hizo? ¡Votó con el gobierno!

Si Bolsonaro está comprando votos, la oposición, con el PT al frente, lo está garantizando al no exigir medidas que ataquen realmente el hambre, la miseria o el desempleo. Sencillamente porque, para ello, tendrían que atacar los intereses y las ganancias de multimillonarios, de los banqueros y de las multinacionales. Y el PT, o la fórmula Lula-Alckmin no harán eso, sino lo contrario.

Mientras se discutía la PEC en el Congreso Nacional, Lula se reunía con grandes empresarios, como Luiza Trajano de la Magazine Luiza, y los dueños del Itaú, representantes de Google y el presidente de Fiesp [Federación de Industrias del Estado de San Pablo]. Probablemente, detallando su programa de gobierno real en lugar del conjunto de generalidades que divulgó en Internet. A Temer, el PT ya le dijo que no revocará la reforma laboral.

Resta entonces la pregunta: ¿qué hacer frente a esta crisis? ¿Defender los pilares de la Ley de Responsabilidad Fiscal (LRF), y ser “responsable” frente al mercado, como Lula-Alckmin? ¿Poner a un economista de los banqueros, como Lara Resende, para manejar la economía y dejar todo como está? Entonces, ¿por qué no dejar ahí a Guedes?

Necesitamos un proyecto socialista y revolucionario

Urge un proyecto alternativo e independiente de la clase trabajadora, que rompa con la LRF, esas leyes e instituciones de la burguesía cuyo único objetivo es beneficiar a los banqueros y perpetuar nuestra miseria y explotación. Y eso solo se da en la lucha y en la organización de nuestra clase, en defensa de otro sistema. Lo que no se puede creer es que, votando con Bolsonaro en el Congreso, vayamos a cambiar algo, ¿no?

La precandidatura de Vera a la presidencia, por el PSTU y el Polo Socialista Revolucionario, tiene el objetivo de hacer ese debate. Ganar a la mayor cantidad posible de trabajadores y jóvenes para esta idea y estrategia, porque solo así podremos cambiar algo, enfrentar la barbarie del día a día y este sistema de hambre, desempleo, explotación y opresión.

Artículo publicado en www.pstu.org.br, 6/7/2022.-
Traducción: Natalia Estrada.

 

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