En Bolivia se ha producido un golpe de Estado que forzó la renuncia del presidente Evo Morales e instaló a la senadora Jeanine Àñez como presidente interina, apoyada en las Fuerzas Armadas. Actualmente continúa una fuerte resistencia popular al golpe, que es respondida con una dura represión. En ese marco, Evo Morales, exiliado en México, llama al “diálogo con todos los actores” para “pacificar el país”.

Por Alejandro Iturbe

El proceso que se está dando en Bolivia nos muestra una combinación altamente contradictoria de hechos, con rápidos cambios en su significado. Había un desgaste de un sector del movimiento de masas con Evo y, frente al intento de fraude del gobierno en las recientes, elecciones, se inicia una movilización esencialmente progresiva rechazándolo, en su mayoría de sectores medios urbanos.

Sobre esta base, los dirigentes de la oposición burguesa de derecha (en especial Luis Camacho, de Santa Cruz de la Sierra) redoblan la apuesta: no aceptan la propuesta de Evo de nuevas elecciones y comienzan a exigir su renuncia a través de la cúpula de las Fuerzas Armadas (FFAA), dando inicio al golpe de Estado.

Los hechos posteriores desarrollan este golpe militar disfrazado con una “cobertura democrática”. La senadora Áñez asume la presidencia interina quebrando los criterios previstos por la actual Constitución boliviana (sin mayoría parlamentaria). La foto de su posesión del cargo muestra con claridad que su verdadero respaldo es la cúpula de las FFAA.

Las movilizaciones de resistencia al golpe están siendo duramente reprimidas, primero por la Policía y luego en conjunto con tropas del Ejército, con un saldo que ya alcanza varias decenas de muertos, 500 heridos y un número impreciso de detenidos (incluyendo parlamentarios y dirigentes del MAS y de organizaciones barriales y campesinas). La represión al bloqueo de la planta envasadora de garrafas de gas de Senkata (El Alto) produjo 8 muertos y luego se reprimió el masivo cortejo que trasladaba los féretros al cementerio. No es casual que una de las primeras medidas de Áñez como presidente haya sido liberar a las FFAA de “responsabilidad penal” por la represión [1].

Es decir, en Bolivia se ha producido un cambio violento de régimen político, en el que las instituciones de la democracia burguesa (aunque hayan sido deformadas previamente por Evo y la dirección del MAS) han sido reemplazadas por un régimen basado en las FFAA y de acción represiva contrarrevolucionaria frente al movimiento de masas. Para nosotros, esto configura claramente un golpe de Estado que, sin dudas, debe ser combatido como tarea presente y urgente.

Un golpe de Estado que expresa la decisión de la gran burguesía de acabar con el gobierno burgués de frente popular de Evo. Pero que también tiene un contenido racista, de odio de la burguesía blanca contra los pueblos originarios. No por casual que la wiphala (histórica bandera indígena símbolo del estado plurinacional) haya sido quemada por los grupos golpistas de clase media blanca.

La situación actual

La situación del nuevo régimen surgido del golpe parece no estar consolidada y el nuevo gobierno enfrenta varias dificultades para conseguirlo.

La primera y principal es una fuerte resistencia de masas que la dura represión no logra quebrar. El foco principal de esta resistencia son las Juntas Vecinales de los barrios de El Alto y los más populares de La Paz [2]. También han llegado a La Paz columnas de campesinos del interior de este departamento, de Potosí y de Cochabamba. En Cochabamba, además, se produjeron fuertes enfrentamientos con los campesinos del Chapare, con varios muertos.

La Paz está bloqueada de hecho y comienza a sufrir desabastecimiento de alimentos y combustible, lo que tensa todo el cuadro [3]. El gobierno intenta quebrar esta situación y una de las batallas se dio en la planta de Senkata (El Alto) que envasa las garrafas de gas, esenciales para la vida cotidiana de los paceños. Con un operativo de tropas del ejército que provocó varios muertos, consiguió abastecer y sacar varios camiones de garrafas pero, en respuesta, el bloqueo a la planta se reforzó con contingentes populares aún mayores [4]. Después, de modo sanguinario, reprimió el cortejo que acompañaba los féretros.

Otro elemento es que comienzan a evidenciarse síntomas de crisis en la base de las FFAA, con soldados que se suman individualmente a las manifestaciones contra el golpe, e incluso con un sector de ellos que marchó hacia La Paz con la columna de Cochabamba [5].

Frente a esa situación, el gobierno golpista acumula contradicciones. Una de ellas es que aumentar la represión al nivel que requeriría para derrotar de cuajo la resistencia contra el golpe presenta el riesgo de que el Ejército se parta transversalmente. La segunda es que el contexto internacional lo obliga a tener que vestir el golpe con una “salida institucional” (electoral). En ese marco, Jeanine Áñez anunció la convocatoria a elecciones para el 20 de enero, en un intento de descomprimir la situación [6].

Evo llama a “conciliar y dialogar” con los golpistas

Es decir, están dadas las condiciones para el desarrollo de una lucha que pueda derrotar el golpe. El gran problema para ello es que la política de Evo y de la dirección del MAS no es esta.

En primer lugar, ellos salieron de Bolivia y entregaron el gobierno sin ofrecer ninguna resistencia. Para no dividir el ejército burgués y no alentar una resistencia que pudiera derivar en una lucha revolucionaria, Evo repitió la actitud cobarde de otros dirigentes nacionalistas burgueses como Juan Perón en la Argentina (1955) o Hugo Chávez (2002) en Venezuela.

Ahora, Evo propone no desarrollar la lucha popular para derrotar de modo contundente el golpe, sino que llama a hacer un “diálogo de conciliación para pacificar Bolivia”, con el español José Luis Rodríguez Zapatero como mediador [7]. ¡El pueblo boliviano está dando la vida en la lucha contra el golpe y Evo llama a “conciliar” con los asesinos!

Otro factor que juega en contra del desarrollo de la lucha es el lamentable papel que viene cumpliendo la dirección de la COB (Central Obrera Boliviana), una referencia histórica de los procesos de lucha en ese país. En primer lugar, esa dirección pidió la renuncia de Evo al mismo tiempo que lo hacía la cúpula de las FFAA [8]. Después se negó a convocar ninguna medida de fuerza y no llama a participar de las movilizaciones contra el golpe.

Algunas informaciones refieren que una parte de las industrias de El Alto están paralizadas, pero no sabemos si por decisión de sus trabajadores o por la situación que se vive en esa ciudad. Al mismo tiempo, una reunión de delegados y dirigentes mineros de Huanuni definió exigir a la COB la realización de una reunión ampliada de la Central convocando a todos los sectores que están resistiendo el golpe. Después de eso, la población de esa ciudad minera comenzó un bloqueo en el cruce de Machamarca que la une con la capital departamental, Oruro.

El Estado Plurinacional

Un análisis completo de la situación actual requiere necesariamente un balance de los 12 años del gobierno del MAS y de su responsabilidad en la situación actual.

Evo Morales surgió a la vida política como dirigente de los campesinos cocaleros del Chapare (región de Cochabamba) que, a finales de la década de 1980 y durante la de 1990, fueron muy perseguidos por diversos gobiernos, por política del imperialismo estadounidense. Desde esa ubicación, lanzó la formación del MAS-IPSP (Movimiento al Socialismo – Instrumento Político por la Soberanía de los Pueblos) que en 2006 ganó las elecciones presidenciales.

Como un  factor central en esta elección y en su peso de masas, Evo, perteneciente a la etnia uru aimará, canalizó el profundo sentimiento de los pueblos originarios de Bolivia (mayoritarios en la población del país) de sufrir siglos de opresión y saqueo de sus riquezas por parte del imperialismo y de los descendientes de europeos. En ese marco, él aparecía como un referente de la lucha por la defensa de los recursos naturales del país, en esos momentos, del gas natural.

Por ejemplo, antes de asumir oficialmente en La Paz realizó una ceremonia ritual aimara en el sitio arqueológico de Tiwanaku. En 2008, concretó la aprobación de una nueva Constitución por la que Bolivia pasó a considerarse Estado Plurinacional y se autorizó el uso, junto a la bandera boliviana oficial, de la wiphala. Los pueblos originarios sintieron que con Evo realmente ejercían el poder por primera vez en la historia de Bolivia. Evo traicionó varias veces las expectativas de los indígenas, pero ese Estado Plurinacional fue un triunfo de estos pueblos.

La responsabilidad de Evo y la dirección del MAS

Sin embargo, la respuesta que dieron los gobiernos de Evo a la cuestión de la opresión de los pueblos originarios y a la defensa de los recursos naturales fue burguesa, sin una verdadera ruptura con el imperialismo ni con el capitalismo. Es decir, sin cambiar el carácter capitalista semicolonial de Bolivia y, por eso, sin cortar la raíz que origina esos problemas.

Podemos caracterizar que sus gobiernos fueron claramente burgueses de frente popular y que, en ese marco, adoptaron algunas medidas nacionalistas moderadas. Por ejemplo, legislaron un porcentaje relativamente alto de participación estatal en la explotación del gas natural, pero realizaron esta explotación asociados a empresas extranjeras como la Petrobrás y aceptando un precio por debajo del mercado internacional [9]. También permitieron (de hecho alentaron) el crecimiento de los sectores cooperativistas privados a expensas de la parte estatal de la mina de estaño de Huanuni, lo que dio lugar a duros enfrentamientos entre los trabajadores de ambos sectores [10].

En 2007, estaba dispuesto a entregar las cuantiosas reservas de mineral de hierro de alta calidad de El Mutún a la multinacional indo-británica Jindal Steel and Power Limited [6]. El proyecto finalmente no se concretó y, mucho más recientemente (2017), entregó a la  consultora estadounidense Arthur G. Mckee la tarea de realizar un estudio para su explotación [11].

En otras palabras, en el marco de no cambiar el carácter capitalista de Bolivia ni eliminar el saqueo de recursos naturales, los gobiernos de Evo buscaron garantizar para el Estado burgués boliviano una fracción un poco mayor de la renta generada por esos recursos.  Eso le permitió estabilizar y generar un cierto crecimiento de la economía, impulsar alguna modernización de la infraestructura y también dar algunas concesiones a las masas, reduciendo así en varios puntos porcentuales los tradicionales índices muy altos de pobreza en el país.

Pero no cambió nada de fondo y así preparó las bases que llevaron a la situación actual. Por ejemplo, nunca combatió a la reaccionaria burguesía de Santa Cruz. Por el contrario, siempre concilió con ella y le hizo permanentes concesiones políticas y económicas, como dejar quemar una parte de la Amazonia boliviana [12].

Al mismo tiempo, en todos estos años fortaleció el rol político de las FFAA burguesas: “Las Fuerzas Armadas eran frecuentemente invitadas por Morales para sus acciones de gobierno, inclusive si el tema no estaba directamente ligado al uniforme…”  [13]. Llegó incluso a reivindicar el Ejército por su “vocación antiimperialista” [14]. Es decir, concilió o fortaleció a aquellos mismos que hoy dan el golpe.

El fraude electoral fue un detonante

En el marco de este balance de fondo, el gobierno de Evo también es responsable por haber prendido la mecha que fue aprovechada por los golpistas. La limitación de su respuesta burguesa a los problemas profundos de Bolivia generó un desgaste en sectores del movimiento de masas, que se expresó en un retroceso electoral: en 2016 fue derrotado, aunque por un margen pequeño, en un plebiscito que lo hubiera autorizado a un cuarto mandato presidencial no previsto en la Constitución actual [16].

A pesar de ello, forzó una resolución del Tribunal Supremo Electoral (TSE) autorizándolo a concurrir en las recientes elecciones presidenciales [17]. Durante el desarrollo del escrutinio, los resultados parciales indicaban que, si bien superaba a su principal opositor Carlos Mesa, no conseguiría los votos necesarios para evitar una segunda vuelta. En ese momento, el escrutinio fue suspendido y después el TSE informó que Evo había ganado en la primera vuelta y este se declaró presidente reelecto [18].

Las evidencias de fraude por parte del gobierno y el TSE fueron el detonante para las movilizaciones llamadas por el principal candidato opositor Carlos Mesa contra ese fraude y abrieron así el cambiante proceso que hemos analizado.

Debates dentro de la izquierda

En Brasil y otros países, diversas organizaciones de izquierda comparan lo que está sucediendo en Bolivia con el proceso que llevó al al impeachment (destitución) de la ex presidente del Brasil Dilma Rousseff, en 2016, al que definieron como “golpe”.

Esta comparación está equivocada. En el Brasil, todo el proceso de impeachment de Dilma se dio dentro de las instituciones constitucionales sin ninguna intervención de las FFAA ni de seguridad; asumió Michel Temer, el vicepresidente que había sido electo en la coalición con Dilma y luego se realizaron elecciones presidenciales y legislativas en los plazos previstos por la Constitución. Es decir, no hubo ningún cambio del régimen político democrático burgués y, por lo tanto, es una falacia hablar de “golpe”.

En Bolivia, como hemos visto, el proceso fue el opuesto: hubo golpe porque hay una quiebra del régimen político constitucional democrático burgués por métodos violentos y su reemplazo por otro régimen represivo basado en las FFAA. Esta caracterización del proceso actual no cambia si en el futuro, por razones políticas nacionales y/o internacionales, se ven obligados a convocar a elecciones.

Para estas organizaciones, la caracterización de que lo ocurrido en el Brasil fue un “golpe” estuvo y está al servicio de justificar la capitulación a Lula y al PT, en el marco de ver la situación mundial marcada por una “ofensiva reaccionaria del imperialismo y las derechas nacionales contra los gobiernos populares”. Hemos debatido con esa visión y esa política en numerosos artículos de esta página [19].

Un error opuesto

Algunas organizaciones de la izquierda boliviana y de otros países latinoamericanos consideran que no hubo golpe, que lo central fue una “insurrección popular” ante el fraude electoral implementado por el MAS lo que forzó la renuncia de Evo, y que, a partir de allí el proceso continúa por “carriles institucionales normales”. Por lo tanto, la tarea actual no es la lucha contra el golpe sino la “preparación de un gobierno de la COB y los campesinos”. Creemos que este razonamiento está doblemente equivocado. Por un lado, lo está en el terreno del análisis y la caracterización del proceso en su conjunto, lo que hemos abordado en el análisis previo.

Por el otro, lo que es mucho más peligroso, lo está en el terreno de la política que surge de ello. La definición de que en Bolivia no hubo golpe lleva a una propuesta equivocada, porque no llama a concentrar fuerzas para derrotar el peligro inmediato y presente.

Los revolucionarios debemos tener, como un orientador permanente, la estrategia de la toma del poder por la clase obrera y el pueblo para la revolución socialista. Pero esa estrategia solo se transforma en tarea presente e inmediata en circunstancias muy precisas, que llamamos “situación revolucionaria”. Por ejemplo, lo que sucede hoy en Chile.

Por fuera de estas situaciones, buscamos impulsar la organización y la lucha de los trabajadores y las masas por sus necesidades más sentidas. Por ejemplo, enfrentar los ataques de la burguesía y los gobiernos al empleo, las condiciones laborales y el nivel de vida de la mayoría de las masas; o la defensa de la naturaleza frente a la destrucción a la que la lleva el capitalismo.

Son propuestas de tareas que van cambiando según la propia realidad y los sentimientos de las masas. En todas ellas, a través de la movilización y organización que generen, buscamos que sean una “preparación” (un avance) en la perspectiva de la toma del poder por parte de los trabajadores y el pueblo.

Hubo golpe: cambia la tarea inmediata

Cuando se produce un golpe de Estado como el que vemos en Bolivia la tarea de enfrentarlo es muy urgente porque, de consolidarse el golpe, significará una muy dura derrota para los trabajadores y las masas.

Hasta hace pocos días, la tarea central era enfrentar el gobierno burgués de Evo y, de modo más cercano, su fraude electoral. Pero el golpe cambia abruptamente las cosas: debe haber un cambio muy rápido en la tarea inmediata que le proponemos a las masas. Aunque seamos reiterativos, es una tarea urgente e imprescindible por las razones que ya expusimos: el futuro de los próximos años para las masas se juega en ese combate.

Para los revolucionarios, el enfrentamiento a un golpe de Estado de estas características debe combinar dos planos diferentes. El primero, tal como señala la declaración de la LIT-CI es “la más amplia unidad de acción” con todos los que estén dispuestos a enfrentar el golpe y derrotarlo. Esto incluye sectores burgueses, aunque nuestro llamado está hecho en especial a las organizaciones de masas.

El segundo plano es que “no depositamos ninguna confianza” en esas direcciones burguesas, en este caso en Evo Morales, y llamamos a las masas a no hacerlo y a confiar solo en su movilización y organización. En este sentido, “preparamos” un gobierno de los trabajadores y el pueblo.

No es una combinación política nueva. Fue la que propuso Lenin en agosto de 1917, ante el golpe de Kornilov contra el gobierno burgués de Kerensky (“disparar contra Kornilov apoyados en el hombro de Kerensky”) o Trotsky en España ante el levantamiento armado de Francisco Franco contra la República (“ser los mejores soldados en la lucha contra Franco”).

En otras palabras, hoy en Bolivia, la mejor manera (en realidad, la única) de “preparar” la tarea estratégica es enfrentar el golpe y derrotarlo. Porque si este triunfa, será mucho más lejana y difícil. Por el contrario, si las masas lo derrotan, la posibilidad del poder de los trabajadores y las masas será mucho más cercana y posible, como lo mostró la propia Revolución Rusa luego de la derrota del golpe de Kornilov.

Toda otra política, aunque se vista con una propuesta muy “roja” en su apariencia, no solo está equivocada sino que es casi criminal, porque llama a las masas a no luchar contra esa grave amenaza real y presente.

Las tareas actuales

Tal como hemos señalado, la principal tarea hoy es mantener y desarrollar la lucha contra el golpe. Eso significa la más amplia unidad de acción con todos los que estén dispuestos a enfrentarlo, incluyendo a los dirigentes, cuadros y militantes del MAS. Lo hacemos llamando a no depositar ninguna confianza en Evo Morales que, como vimos, propone “conciliar” con los golpistas.

Un paso necesario en este sentido es la coordinación centralizada de todos los focos de lucha existentes. La propuesta de los mineros de Huanuni puede ser una alternativa para avanzar en ese camino sumando a ese ampliado a la Federación de Juntas Vecinales de El Alto y a la CSUTCB (Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia). Es necesario exigirle a la COB que abandone su política actual y que, como hizo muchas veces en el pasado, se ponga a la cabeza de esta lucha. Y si la actual dirección no está dispuesta a hacerlo habrá que pasar por encima de ella.

Por otro lado, el nivel de represión exige como cuestión prioritaria la organización de la autodefensa de las movilizaciones contra el golpe. De modo especial es necesario profundizar los elementos de crisis que comienzan a aparecer en la base de las FFAA llamando a los soldados y suboficiales a desobedecer las órdenes de represión y, como sucedió con una parte de ellos en Cochabamba, que se pasen del lado de la lucha contra el golpe.

En el mundo, llamamos a desarrollar una amplia campaña de movilizaciones de repudio al golpe y de apoyo a la resistencia popular, como la que se realizó pocos días atrás en Buenos Aires, convocada por la comunidad boliviana y diversas organizaciones políticas, sindicales y sociales argentinas, de la que participaron decenas de miles de personas. En esas movilizaciones es necesario exigir a los gobiernos que no reconozcan el gobierno golpista de Jeanine Áñez y que rompan relaciones con él.

Frente al golpe de Estado, defendemos elecciones libres en Bolivia, sin restricción alguna de candidaturas, incluyendo la de Evo Morales o cualquier representante del MAS. En ese marco, reiteramos nuestra total independencia política con respecto a Evo, el MAS, y su carácter burgués.

Hemos dicho que está planteada la posibilidad de derrotar al golpe. Si a pesar de la política “conciliadora” de Evo esta lucha resulta victoriosa, se abrirá en Bolivia una situación completamente diferente, con los trabajadores y las masas a la ofensiva. Tal como dijimos, será un paso que nos acerque a la verdadera salida para el país: la toma del poder para instalar un gobierno de los trabajadores y campesinos que comience la construcción del auténtico socialismo: un Estado obrero, multicultural y pluriétnico.

 

Notas:

[1] https://www.tucumanalas7.com.ar/internacional/2019/11/16/anez-libera-de-responsabilidad-penal-las-fuerzas-armadas-por-la-represion-188110.html

[2] Ver por ejemplo: https://www.anred.org/2019/11/13/golpe-en-bolivia-el-alto-en-historica-asamblea-marcha-sobre-la-paz/ y https://www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=322220&SEO=bolivia-represion-en-el-alto-movilizacion-en-la-paz

[3] https://www.dw.com/es/desabastecimiento-en-la-paz/av-51306494

[4] https://elpais.com/internacional/2019/11/19/america/1574195119_155540.html y https://www.infolibre.es/noticias/mundo/2019/11/20/al_menos_seis_muertos_durante_operativo_policial_militar_para_trasladar_combustible_paz_101157_1022.html?fbclid=IwAR1ESe2tNQjvPX51m4oD0ZC_Qry_D9e4RxC3aemSv8drPTqXxfSnK6qZ134

[5] Ver, por ejemplo: https://www.youtube.com/watch?v=opXNbzFVRoU y https://www.youtube.com/watch?v=07YSHyi84NY&fbclid=IwAR2af0zmzzzjipSzmJGKPK_1zmVLrCN2gJrGww3TAmZp3-d_zZw2B33vNVE

[6] https://sanluis.eluniversal.com.mx/mundo/20-11-2019/jeanine-anez-anuncia-que-convocara-elecciones-en-bolivia

[7] https://lanoticiadebarinas.com/mundo/evo-morales-pide-dialogo-propone-zapatero-como-mediador/

[8] https://www.paginasiete.bo/nacional/2019/11/10/la-cob-pide-la-renuncia-de-evo-morales-236994.html

[9] Ver, por ejemplo: https://www.investidorpetrobras.com.br/ptb/7943/c-7943-ptb.html y https://www.ilumina.org.br/preco-do-gas-boliviano-em-discussao/

[10] https://www.diariovasco.com/prensa/20061007/mundo/conflicto-minero-bolivia-causa_20061007.html

[11] https://www.alainet.org/es/active/34653

[12]http://www.editorialrn.com.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=11280:cuantiosa-reserva-de-hierro-en-el-mutun&catid=14&Itemid=599

[13] https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-49811380

[14] [10] https://www.opinion.com.bo/articulo/el-pais/presidente-saluda-d-iacute-ej-eacute-rcito-bolivia-destaca-vocaci-oacute-n-quot-antiimperialista-quot/20181114100500632534.html?fbclid=IwAR2KXBt_B-7VfxOujNMYx8iaXe_d4kAVvLOqgv1zAt8sQf8wA5WqYyG4_I4

[15] Sobre este tema ver, por ejemplo: https://www.clacso.org/detras-del-golpe-la-industrializacion-del-litio-en-bolivia/ y https://www.youtube.com/watch?v=q6lrJ7X7p3s

[16] https://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/02/160223_bolivia_evo_morales_referendo_resultado_ep

[17] https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-46450251

[18] https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-50171147

[19] Ver por ejemplo: https://litci.org/es/menu/lit-ci-y-partidos/partidos/pstu-brasil/el-significado-del-impeachment-de-dilma/ y https://litci.org/es/menu/lit-ci-y-partidos/partidos/pstu-brasil/el-fin-de-un-ciclo-el-pt-y-el-impeachment-de-dilma/