Entrevista a Ramiro Condori, dirigente de la COB


   


Traición de antiguos dirigentes y cooptación de sindicatos y movimientos sociales. Una historia que los trabajadores ya conocen muy bien. Esta es la realidad también en Bolivia, bajo el gobierno del ex-líder «cocalero» Evo Morales. Opinião Socialista (periódico del PSTU) conversó con el dirigente de la histórica Central Obrera Boliviana (COB), Ramiro Condori, Secretario de Finanzas de la entidad. Condori participó del Encuentro Nacional contra las Reformas y de la reunión internacional realizada por la Conlutas, el día 23 de marzo, en San Pablo. En la entrevista, Ramiro desmitifica las «nacionalizaciones» hechas por el gobierno boliviano y denuncia la intervención de Morales en los sindicatos y en la COB.


 


Opinião Socialista – Morales fue electo defendiendo la nacionalización de los recursos naturales bolivianos. Sin embargo, la nacionalización anunciada por él no se corresponde con las reivindicaciones de los movimientos sociales del país. ¿Cuál es la posición da COB frente a eso?


Ramiro – Nosotros hemos denunciado que el modelo de nacionalización de los recursos que está siendo aplicado no es, de hecho, una «nacionalización». Es una revisión de los contratos firmados por los gobiernos anteriores con as empresas transnacionales. De verdad, es apenas una adecuación de los contratos que, todavía, siguen en manos de las empresas transnacionales. Para nosotros, no hay ninguna nacionalización. Lo mismo ocurre con las mineras. Lo que Evo está haciendo con la Mina Huanuni, en realidad, no es nacionalización. Están mintiendo al pueblo boliviano y a todo el mundo cuando dicen que Bolivia está recuperando los recursos naturales para los bolivianos. Esto es una completa falacia, una mentira creada por el gobierno.


 


¿Cuál es la posición de la COB ante esta situación?


Ramiro – Antes de entrar en el gobierno, Evo firmó un pacto con la COB, diciendo que iba a luchar para respetarlo. Pero, ahora, él no está cumpliendo ese acuerdo. Tenemos denuncias y las hacemos públicamente. Antes de llegar al gobierno, Morales, por ejemplo, prometió un salario mínimo de 1.800 bolivianos. Actualmente, sin embargo, el salario es de 550 bolivianos, lo que equivale a cerca de 75 dólares. En este sentido, este gobierno es una mentira. Vamos a continuar esperando que el gobierno nos reciba con nuestras reivindicaciones. Si no nos recibe, vamos a impulsar una serie de movilizaciones.