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Este 11 de julio, es el día en que recordamos la Nacionalización de la Gran Minería del cobre; lamentablemente hoy, esa ley es apenas una quimera (ver articulo Nacionalización y Desnacionalización).

Hoy la discusión sobre la propiedad de nuestras materias primas se ha abierto nuevamente, ¿Por qué? Porque el saqueo continúa, si ayer fue el salitre y hoy es el cobre, el mar, nuestros bosques y nuestra agua; prontamente deberemos sumarle el litio.

La lucha contra la privatización del Litio…

El litio, es fundamental para el futuro, ya que es utilizado para las baterías recargables, las pilas, los automóviles eléctricos, celulares, mp3, notebooks, incluso en la generación de energía nuclear, por tanto es un mineral estratégico para un futuro tecnológico (es el símil del petróleo reemplazando al carbón); y en Chile, se encuentra, ni más ni menos que el 75% del litio de todo el mundo y nos puede durar más de 1500 años. Entonces ¿Por qué el Gobierno de Piñera lo quiere vender a extranjeros, en vez de que seamos nosotros quienes lo extraigamos, lo procesemos, lo vendamos y ganemos mucho más? Sin duda que la respuesta es necesaria. Toda actividad económica, y más aún ésta que posee una envergadura de carácter estratégico, debemos inscribirla dentro del funcionamiento de la economía capitalista mundial.

Los países del mundo se dividen entre los industrializados/desarrollados y los exportadores de materias primas/subdesarrollados (países de América Latina). Los dueños de las grandes industrias, los empresarios transnacionales, van a los países donde pueden comprar más barato la materia prima, para así ahorrar en sus costos de producción, pero para ello también deben comprar a los políticos del país; esto nos permite entender a nuestros parlamentarios, los cuales no son ni ingenuos ni vende patrias, simplemente quieren llenar sus bolsillos de dinero a nuestras espaldas y diciéndonos barbaridades, como las del ministro Pablo Wagner, subsecretario de Minería que planteó: “…la licitación del litio va a ser de manera súper transparente”. Por esto es que debemos levantar con fuerza, la política contra la privatización del Litio, debemos decir con fuerza: El Litio es de Chile y se debe explotar por el Estado, y en donde las empresas tengan control de los trabajadores.

Campaña de renacionalización del cobre y de todos nuestros recursos naturales…

No cabe duda que la lucha por la renacionalización del cobre y de todos nuestros recursos naturales es más necesaria que nunca, y debemos unirla a la campaña del Litio. En medio de la actual crisis económica mundial, los grandes empresarios solo buscaran seguir esquilmando nuestras riquezas: tierra, aguas y bosques. A los empresarios y patrones nacionales y extranjeros sólo les importa el capital; por lo tanto, nosotros debemos decir que el cobre debe volver a manos del Estado, hay que Renacionalizar Todas nuestras riquezas. Por esto es que repetimos que aquellos políticos que han entregado nuestras riquezas básicas al extranjero y nada hacen porque ellas vuelvan a propiedad del Estado son unos corruptos, pues cuando dejan que las transnacionales se lleven nuestras riquezas lo hacen porque son cómplices de ellas, las mismas que muchas veces les pagan sus costosas campañas políticas.

¿Cuánto nos roban? El caso del cobre…

No es muy fácil acceder a las cifras de los millonarios robos, pero aquí va un ejemplo de las ganancias del año 2006. Ese año las ganancias en dólares de las Mineras Privadas que explotan el cobre chileno fue de:

US $ 25.046.000.000 (o sea 25 mil millones de dólares, según el Banco Central de Chile). Con esa plata podríamos haber:

Construido 700 mil viviendas de U.F. 1.000; o
Costeado 1.164 teletones.
Pagado sueldos a 208.717 trabajadores por 20 años a $ 250.000 mensuales;
Costeado pensiones adicionales de $170.184 para 1.300.000 jubilados por cinco años.

Al robo descarado que denunciamos, debemos agregar que las empresas extranjeras, también contaminan y súper explotan a los trabajadores; primero, no están dispuestos a buscar alternativas ecológicas, pues eso significa invertir, y no lo van a hacer. Y segundo, amparándose en la subcontratación, consiguen pagar sueldos miserables.

En consecuencia, no hay ningún interés por las personas, por la naturaleza, o por los animales. Todo lo han convertido en mercancía, todo se puede comprar y vender, todo se debe privatizar para lucrar.

{module Propaganda 30 anos – MULHER}Por último, y aunque es verdad que la ley para la renacionalización del cobre necesita quórum simple para ser aprobada, los diferentes partidos políticos no la quieren aprobar (incluyendo a honorables del PPD, del PS y la DC), esto confirma todo lo que decimos.

Los planes del gobierno para el litio

Según informaciones de Radio Universidad de Chile, el gobierno de Piñera está analizando, “contratos de operación especial” por 20 años, para conceder al sector privado la explotación del litio. La comercialización de este estratégico mineral ya es realizada por una empresa privada vinculada al genocida dictador Augusto Pinochet.

El experto Martín Pascual, del Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo (Cenda), equiparó el plan a una privatización, y sostuvo que el Estado tiene la capacidad necesaria como para extraer y explotar el recurso.

Los sectores con los que se piensa establecer esos “contratos especiales”, serían empresas trasnacionales y grandes consorcios. Mediante esos “contratos especiales”, esas transnacionales podrán explotar 100.000 toneladas en 20 años. Está calculado que Chile tiene una reserva de 7,5 millones de toneladas en el salar de Atacama. El informe de la radio universitaria agrega que el litio chileno es considerado de altas propiedades y de bajo costo de explotación. Las ganancias por su venta pueden llegar a varios miles de millones de dólares, añade el informe de la emisora universitaria.

Por eso no sorprende que empresas norteamericanas se muestren muy interesados en acceder a esos contratos que, como afirman los expertos de Cenda, no son más que una simple privatización de uno de los recursos naturales más valiosos y de mayor futuro estratégico con los que cuenta Chile.

Esta es una reafirmación más de la hipocresía de este gobierno que dice que no hay recursos suficientes para garantizar un salario mínimo que cubra las necesidades básicas, ni para garantizar una educación y una salud estatales, gratuitas y de calidad, pero no tiene ningún problema en enajenar una de las mayores riquezas del país.

Nacionalización y desnacionalización del cobre

El cobre, principal riqueza y recurso de exportación chileno, aún es, la "viga maestra" de nuestra economía. Ya en 1905, los principales yacimientos eran explotados por capitales norteamericanos. La relación entre estas empresas y el Estado chileno, estuvieron marcadas en la segunda mitad del siglo XX, por sucesivas controversias relacionadas con aumentos de impuestos, con el precio del cobre y las inversiones.

En la década de 1960, el surgimiento de ideas reformistas y revolucionarias en América Latina, instalaron en la opinión pública, el tema de la recuperación de las riquezas básicas, cobrando fuerza los postulados de la nacionalización. Un primer paso en este proceso lo constituyó la Chilenización del cobre (1964) del Gobierno de Eduardo Frei Montalva. Esta acción permitió la intervención del Estado en la propiedad y dirección de la Gran minería, mediante la asociación con el capital extranjero.

En plena marcha de este proceso, el alza del precio del cobre y las altas utilidades de las corporaciones norteamericanas, revivieron el debate sobre una nacionalización total, obligando al Gobierno de Frei Montalva, a poner en marcha la llamada nacionalización pactada. Al finalizar el gobierno, el camino a la nacionalización integral de la gran minería del cobre quedó abierto, y fue recogido por las candidaturas presidenciales de Radomiro Tomic (DC) y de Salvador Allende. El triunfo de Allende puso en marcha un inmediato proceso hacia la nacionalización y estatización de la gran minería del cobre.

El proceso culminó el 11 de julio de 1971, cuando el Congreso Nacional aprobó, a través de una reforma constitucional y por unanimidad, la nacionalización de la gran minería del cobre, caratulada como Ley Nº 17.450, cuyos yacimientos eran en su mayoría, propiedad de yankees. La polémica se desató luego, debido a que el gobierno de Allende determinó pagar la indemnización correspondiente al "valor libro" a las empresas norteamericanas, es decir, descontando las ganancias excesivas. En la práctica, esto significaba no cancelar monto alguno a dichas empresas. Estas, no obstante, pidieron el embargo de los embarques de cobre chileno apenas llegasen a sus destinos.

El Presidente Allende, celebró el hecho histórico en Rancagua, en un masivo acto donde destacaban los cascos multicolores de los mineros. Según la prensa de la época, "el Jefe de Estado hizo una completa exposición del estado en que se encuentran los yacimientos cupríferos y llamó a los trabajadores de El Teniente a redoblar sus esfuerzos para aumentar la producción del mineral que ha denominado 'el sueldo de Chile' ".

Y la Desnacionalización…

La “Desnacionalización del cobre” comenzó durante La Dictadura militar y se acentuó bajo los gobiernos de la Concertación; mediante diversas leyes la explotación del cobre ha vuelto mayoritariamente a manos de privados.

Durante la Dictadura, en 1981, se aprobó la ley 18097 «Orgánica Constitucional de Concesiones Mineras», mediante la cual los yacimientos de minerales pasaron a ser «Concesiones Plenas», lo que implicó que los recursos naturales pasaron a ser propiedad del que obtuviera la concesión de su explotación, hasta el momento en que se agotara el yacimiento. Durante el régimen militar, la empresa privada se mostró reacia a invertir en la explotación del cobre chileno, pues existía la incertidumbre de si esta ley podría durar en el tiempo. Sin embargo, durante los posteriores gobiernos democráticos se aprobaron nuevas leyes y tratados de libre comercio con países extranjeros que facilitaron la inversión privada, incluyendo rebajas a la carga tributaria. Todo esto ha permitido que en la actualidad, el 75% de la Gran Minería del Cobre está en manos privadas y principalmente extranjeras y solo el 25% restante lo administre Codelco.

Hoy nosotros debemos volver a luchar por que toda la Gran Minería del cobre vuelva al Estado; y que se administre bajo control de los Trabajadores.

Fuente: Alternativa Comunista nº 8, Junio de 2012