El lema «En defensa de la jubilación, de los derechos sociales, sindicales y laborales» orientó el 1° de mayo clasista en San Pablo, en la Plaza de la Sé, centro de la capital paulista. Ni siquiera el sol fuerte disminuyó el ánimo de los activistas presentes en la protesta contra el gobierno Lula y las reformas neoliberales, que reunió cerca de 3 mil personas. El acto ocurrió por la mañana y tuvo la participación de organizaciones y partidos reunidos en el Foro Nacional de Movilización, como la Conlutas, la Intersindical, las Pastorales Sociales, organizaciones de lucha por la vivienda, como el MTST y el MUST, de lucha por la tierra, como el MLST, diversos sindicatos y partido (PSOL, PCB e PSTU).


 


El acto se inició con una representación teatral que recordó el origen del 1º de Mayo, simbolizando la represión a las huelgas por la jornada de ocho horas, en 1886. Al final de la representación, la conclusión fue que el 1º de Mayo no debe ser una fiesta, sino una fecha para rescatar la historia de lucha de los trabajadores y alimentar con ella las nuevas luchas.


 


Hablando en nombre de la Conlutas, José Maria de Almeida destacó la unidad de las organizaciones que permitió la construcción del acto. «Es fundamental valorizar la unidad del movimiento. Vamos a implementar un calendario de lucha contra este gobierno, este acto debe impulsar la movilización del 23 de mayo, vamos a bloquear las calles y realizar paralizaciones en todo el país», dijo bajo los aplausos de los manifestantes. Zé Maria además destacó que el objetivo de las manifestaciones debe enfocarse en el gobierno Lula y llamó a las organizaciones como el MST y la CSC (que aún están en el gobierno) a romper con Lula. «No sirve criticar solo al equipo económico. Es Lula quien lo nombra, es el presidente quien designó a Henrique Meireles y a Guido Mantega. La ilusión no es buena consejera. Entender esto es fundamental para llevar una lucha consecuente hasta el fin», concluyó.


 


A continuación, habló Francisvaldo Mendes, representante de la Intersindical. Él denunció la reforma jubilatoria y comparó la explotación de los cortadores de caña de azúcar a la esclavitud. «Tenemos ahora que dar una demostración de fuerza el próximo día 23″, concluyó.


 


Aunque no llevó su base al acto, también hablaron en el palco representantes do MST. José Batista, de la coordinación del movimiento, inició su discurso recordando que el mes de abril fue marcado por luchas de diversos sectores. «No solo tuvimos luchas en el campo, sino también en otros sectores», dijo. Criticó las políticas sociales compensatorias del gobierno, diciendo que «sólo sirven para adormecer a la población«. Batista también resaltó la importancia de realizar actos unificados el día 23. «Queremos manifestar nuestro apoyo a la unidad. ¡Viva la jornada del día 23 de mayo!», concluyó.


 


A CSC tampoco llevó su base sindical al acto, pero su representante habló e realizó un saludo a las organizaciones presentes.


 


Hubo una gran presencia de los sin-techo en la actividad, provenientes de la ocupación João Cândido, en la Zona Sur de San Pablo, y del Pinheirinho, en São José dos Campos.


 


Sin-tierras de un asentamiento dirigido por el MLST de Ribeirão Preto también estuvieron presentes. Marcos Praxedes, de la coordinación del movimiento, denunció la muerte de otro cortador de caña en Ribeirão Preto e dijo: «Ese sí es uno de nuestros héroes y mártires, y no los dueños de las destilerías de alcohol que elogió Lula».


 


También estuvieron presentes los trabajadores del Metro que fueron recientemente despedidos por el gobernador José Serra, después de una paralización el último 23 de abril.


 


Los manifestantes después realizaron una marcha desde la Plaza de la Sé hasta el Viaducto del Chá, gritando consignas como «Oh, Lula, que traición, esa reforma es cosa del patrón» o «Vamos a ver, vamos a ver, quién decide el salario: ¿trabajadores unidos o el Fondo Monetario?».


 


También se realizaron actos convocados por el Foro Nacional de Movilización en varias de las principales ciudades del país: Río de Janeiro, Belo Horizonte, Porto Alegre, Fortaleza, Manaus y otras.


 


CUT y Fuerza Sindical: fiestas a favor del gobierno Lula


 



Diego Cruz (de la redacción de Opinião Socialista)


 


Como ya es tradición el 1º de Mayo, las centrales CUT y Fuerza Sindical realizaron enormes fiestas financiadas por el Estado y por las empresas privadas, a favor del gobierno. La única cosa que las centrales disputaron fue la presencia de Lula en los actos. Las direcciones das entidades vieron la forma de que el presidente pudiera participar de las dos fiestas.


 


Realizado durante años en la avenida Paulista, el acto de la CUT en San Pablo tuve que mudar de lugar en 2007. Pero el contenido totalmente pro-gobierno no sufrió ninguna alteración. El tema de este año será la exaltación al PAC (Programa de Aceleración del Crecimiento), el paquete de Lula que ataca aún más a los trabajadores para beneficiar a los empresarios y hacendados. «Desarrollo económico con distribución de renta, valorización del trabajo y defensa del medio ambiente» será el tema que servirá como pretexto para defender el paquete que, entre otras medidas, mantiene el salario mínimo de hambre en los próximos años y congela los salarios de los empleados públicos.


 


La Fuerza Sindical realiza, además del mega-show, los tradicionales sorteos de automóviles y departamentos, mostrando que, para esta central fundada con el apoyo del gobierno Collor, el dinero no es un problema. Cuando el gobierno prepara ataques sin precedentes a los derechos, la central va a festejar este día con un tema ambiental: «Trabajadores en defensa del Planeta Tierra». La cuestión ecológica es un tema de fundamental importancia para la clase trabajadora, pero aquí es utilizada para no politizar el evento.

En los últimos años, las dos fiestas costaron, en promedi0, 5 millones de reales (2,5 millones de dólares). Entre los patrocinadores, están grandes empresas públicas e privadas, como la Caixa Econômica Federal, Petrobrás, Banco Santander, Nestlé, la telefónica Tim y  otras.


 


El año pasado, además de los mega-shows, las elecciones polarizaron los actos de las dos centrales. La CUT transformó su fiesta en una gigantesca plataforma electoral para Lula, mientras la Fuerza contó con la presencia del entonces precandidato Geraldo Alckmin (PSDB) y del actual alcalde de San Pablo, el ultrarreacionario Gilberto Kasab (del ex-PFL).


 


Este año habrá consenso. Con las diferencias apaciguadas y la Fuerza muy bien representada en el gobierno por medio del ministro del Trabajo, Carlos Lupi (PDT), las dos fiestas darán apoyo a Lula mientras tratan de entretener a las masas con pan y circo.