Recientemente se ha conocido que la campaña del Pacto Histórico ha cancelado su gira por el eje cafetero en razón al conocimiento de amenazas y un posible plan estructurado para atentar contra la vida del candidato Gustavo Petro y su candidata de fórmula vicepresidencial Francia Márquez. Este plan se sumaría a las múltiples amenazas que a través de panfletos ya se habían difundido y al atentado que ya sufrió Francia en el pasado.

Por: Comité Ejecutivo Partido Socialista de los Trabajadores

A pesar de la negación que el Gobierno hace de la existencia del grupo “La Cordillera”, y de un sinnúmero de mensajes en redes que pretenden restar importancia al hecho, sabemos que cada amenaza en este país es necesario tomarla con rigurosidad dado que, por los antecedentes históricos en el país, las amenazas se han concretado en asesinatos.

Es una característica del régimen el perseguir, estigmatizar, y judicializar a los luchadores sociales, a los jóvenes o a los candidatos de oposición o con alguna postura crítica frente al mismo. Jorge Eliécer Gaitán, Luis Carlos Galán, Álvaro Gómez, personajes que sin ser de izquierda eran “incómodos” a la burguesía, fueron asesinados sin que hasta el momento se haya conocido toda la verdad sobre su asesinato. Tanto más, candidatos como Jaime Pardo Leal, de la UP, Carlos Pizarro, del M19, Bernardo Jaramillo de la UP, cuyos asesinatos se mantienen en la impunidad, junto con miles de militantes del partido Unión Patriótica.

Es sabido que grupos que se autodenominan Águilas Negras, AUC, Clan del Golfo, han amenazado a líderes juveniles, luchadores sociales, dirigentes sindicales y centenares de maestros que han tenido que cambiar su lugar de trabajo por esta razón. Estos grupos se abrogan el derecho de hacer listas de personas que ellos declaran objetivo militar y deciden a punta de fusil por quien tiene que votar los pobladores de las regiones donde operan, so pena de ser asesinados, sin que el Gobierno ni los organismos del régimen tengan una política para impedir su accionar, antes bien favoreciéndolo por acción o por omisión. Igualmente, durante el gobierno de Duque el accionar impune de estos grupos ha resultado en un verdadero genocidio político a cuentagotas, con casi un líder social asesinado al día, y varias masacres por mes.

Desde el Partido Socialista de los Trabajadores rechazamos el método de las amenazas, la criminalización de la protesta social y cualquier plan de terminar con la vida del candidato Petro quien encarna de manera distorsionada las ilusiones de cambio de los sectores populares y del Paro Nacional. Llamamos a tomar muy en serio las amenazas que en estos momentos están infringiendo sobre los miembros del pacto histórico y sobre los candidatos Gustavo Petro y Francia Márquez. Llamamos a estar alerta y salir a las calles a movilizarnos masivamente, ante cualquier ataque del régimen sobre estas candidaturas, que en últimas es un ataque a la ya recortada democracia burguesa, a las posibilidades de que haya candidatos que recojan el descontento social y lo plasmen en un programa, a la posibilidad de que la clase trabajadora se postule para gobernar. Con el paro nacional de 2021 se demostró que es en las calles donde podemos derrotar el régimen político criminal.

Si bien desde el Partido Socialista de los Trabajadores no compartimos el programa de conciliación de clases impulsado por Gustavo Petro, entendemos que es un derecho de los luchadores, de los trabajadores, de las minorías oprimidas, de la juventud precarizada, que existan estas candidaturas y que se presenten a las elecciones sin el riesgo de ser asesinados por no estar de acuerdo con el régimen político y el gobierno de Duque, con el uribismo, con el paramilitarismo y con el narcotráfico. Exigimos del gobierno nacional las acciones pertinentes para desmantelar todos estos grupos que a la sombra de la clandestinidad están definiendo el rumbo político del país. nos unimos a la exigencia de garantías para la vida de Petro, Francia y demás activistas del Pacto Histórico; pero no podemos confiarle al régimen la protección de sus vidas.

Este régimen que le ha ordenado a la policía disparar contra los manifestantes como lo hicieran el 9 y 10 septiembre de 2020 ante el asesinato el abogado Ordóñez y la protesta legítima de los jóvenes y de la población en general; que le ha ordenado al ESMAD disparar de forma irregular con armas de supuesta baja letalidad a manifestantes como lo hiciera contra Dylan Cruz o contra decenas de jóvenes manifestantes en Cali con el objetivo de mutilar sus ojos; este régimen que es cómplice del uso del cuerpo de la mujer como botín de guerra por parte de las Fuerzas Militares, este régimen que ordena bombardear campamentos supuestamente de la guerrilla donde mueren niños y define a esos niños como máquinas de guerra; este régimen que es capaz de disparar contra la población civil en medio de un bazar en el Putumayo configurándose la ya instaurada política de los resultados, que se ha configurado en los falsos positivos que usan los comandantes para sus ascensos; no puede ser garante de la vida. Estos y otros hechos han sido confesados por jefes paramilitares y por militares que se han sometido a la JEP, pero que permanentemente son negados por el Gobierno y sus ministros entre ellos el ministro molano que ha sido sometido en 2 ocasiones a moción de censura por parte del Congreso de la República.

Por eso no podemos contentarnos con exigir a un régimen asesino que respete nuestra vida, debemos avanzar a pasos grandes en la organización de nuestras propias fuerzas, será necesario rodear masivamente a Petro y Francia para evitar que sean asesinados; será necesario recurrir y fortalecer las experiencias de autoprotección como las Guardias, tal como ha tenido que hacer Francia cuya escolta ante el abandono del Estado ha tenido que ser la Guardia Cimarrona. Entendiendo las medidas de emergencia necesarias para preservar sus vidas, no será con una postura defensiva que derrotaremos la ofensiva asesina, sino con la masividad de la movilización callejera. Igualmente, no será confiando en las instituciones podridas como se esclarecerán los crímenes de Estado o como se evitará que se concreten los planes contra Petro. Como mínimo debemos continuar exigiendo la salida inmediata de Diego Molano del ministerio de defensa. Libertad para los jóvenes de primera línea y demás presos políticos. No más criminalización de la protesta social. Desmantelamiento del paramilitarismo y del ESMAD. Alto a las amenazas contra Petro, Francia Márquez y demás miembros del Pacto Histórico, protejamos sus vidas con la movilización.