Después de intensas protestas en Francia el sábado (11), y una fuerte huelga general el 9, este domingo (12) el primer ministro en Francia, Édouard Philippe anunció el retiro provisional de la edad mínima prevista en el proyecto de reforma de pensiones. Macron elevaría la edad mínima de jubilación de 62 a 64.

Por CSP-Conlutas

«Con la intención de demostrar mi confianza en los interlocutores sindicales, estoy dispuesto a retirar a corto plazo del proyecto de ley la medida que había propuesto, que consiste en converger progresivamente a partir de 2022 a una edad de equilibrio de 64 años hasta 2027», confirmó el primer ministro en una carta dirigida a las centrales sindicales.

Sin embargo, el retiro definitivo de esta medida, parte de la reforma que aún prevé varios ataques y universaliza a varios sectores de trabajadores, está condicionada a negociaciones entre los dirigentes sindicales y patronales, con el objetivo de encontrar el equilibrio y formas de financiamiento de las pensiones.

Considerando una victoria parcial, aún no garantizada y no del todo satisfactoria para la clase trabajadora en su conjunto, para la central sindical francesa Solidaires, miembro fundador de la Red Sindical Internacional de Solidaridad y Luchas: «la seudo retirada anunciada es una prueba concreta de que la fuerza de nuestro movimiento puede llevar al gobierno a retroceder aún más». Para esta entidad, garantizar nuevos días de lucha es fundamental, porque solo con la movilización permanente será posible conquistar el retiro total de la reforma de las pensiones.

Es posible y necesario avanzar

La acción del 9 de enero fue la quinta manifestación nacional importante en poco más de un mes en contra de la reforma de las pensiones. Después de 40 días, la mayoría de la población sigue opuesta a este proyecto y apoya los movimientos.

Un año después del surgimiento de los chalecos amarillos, es probable que la insatisfacción popular cause aún más desgaste político al gobierno, ya que las encuestas muestran que el 55 por ciento de la población está en contra de la reforma de Macron.

Por estar en una fase decisiva, con el retroceso del gobierno y el apoyo popular, Solidaires, junto con las organizaciones CFE-CGC, CGT, FO, FSU, UNEF, UNL, MNL, hacen un llamado a nuevas manifestaciones y a la continuación de la huelga el 14, 15 y 16 de enero.La nueva manifestación convocada para este próximo jueves (16) será la sexta desde que comenzó la huelga el 5 de diciembre. El paro ferroviario es el más largo desde la creación de la compañía ferroviaria francesa SNCF, en 1938. Esta huelga ya causó un impacto económico, con la pérdida de 600 millones de euros en la venta de boletos.

Por el retiro total

La reforma para fusionar los actuales 42 planes de pensiones ocupacionales específicos aún no satisface las aspiraciones de la clase trabajadora. Los movimientos consideran que la universalización se utilizará para nivelar por abajo las condiciones de todos los sectores, estableciendo un nuevo sistema de cálculo, única y exclusivamente por puntos.Insatisfechos con este posible retroceso, camioneros, maestros, abogados y médicos, entre otros, exigen el retiro total del proyecto. Los funcionarios públicos también se encuentran entre los más atacados, ya que el proyecto terminaría con las disposiciones del Código de Pensiones, es decir, significaría el fin de la regla de cálculo basada en los últimos seis mejores meses. «Nuestra lucha es justa: es para que todos tengan su derecho de acceso a la salud, además de una jubilación decente, que ni la reforma anunciada ni la tan elogiada pensión mínima de 1.000 euros nos lo aseguran actualmente», dice Solidaires en un comunicado. Para la central, el día de la huelga representa «una fuerte señal para continuar la lucha por el retiro total de la reforma, y ​​desde mañana, 10 de enero, mantener la huelga y el sábado [11], realizar más manifestaciones en las ciudades”, sostienen.

Estado represivo

Solidaires una vez más condenó, en nota pública, la represión policial de los manifestantes. Culpa al gobierno por la violencia y la agresión contra los manifestantes. «La violencia tiene que parar, la libertad de expresión debe ser respetada», dice. Anteriormente, Solidaires incluso informó en un comunicado: «La violencia policial se produjo en varias manifestaciones el 1/9, como Nantes, Rouen, Burdeos o Chalon sur Saône, en donde hubo heridos graves por golpes con porras y gás lacrimógeno”.

Según la intendencia de París, ese día de lucha 20 manifestantes resultaron heridos durante la manifestación en la capital. En Rouen, dos manifestantes también resultaron heridos. Uno de ellos, un jubilado de 61 años. También hubo 16 arrestos en París, de los cuales dos son periodistas. Incluso frente a la violencia estatal, la central francesa afirma que «nuestra determinación de derrocar por completo este proyecto de regresión social permanece intacta».

Para organizar el 16 de enero, las principales organizaciones combativas y de oposición se reunirán en una asamblea intersindical el miércoles (15) por la noche.

La CSP-Conlutas ha enviado una moción para apoyar a los movimientos en Francia que luchan contra la intención de acabar con varios derechos vía de las pensiones de Macron. Asimismo, repudiamos la violencia policial contra aquellos que exigen una vida más digna, libertad de expresión, el derecho a jubilación y acceso a servicios públicos y gratuitos de calidad.