Ayer, 11 de diciembre, miles salieron a las calles de Buenos Aires diiciendo fuera el FMI y no pago de la deuda externa. Un importante paso que no puede quedar ahí. Debemos prepararnos para una lucha larga y dura. Compartimos el texto del volante que repartió el PSTU de Argentina en esa movilización.

¿CÓMO DERROTAR EL ACUERDO CON EL FMI?

Tanto el Gobierno como la oposición patronal de Juntos por el Cambio tienen todas las energías enfocadas en terminar de acordar con el FMI y cómo será la continuidad de los pagos de la Deuda Externa. Lula, invitado a la celebración de los dos años del Gobierno, también se apresuró a hacer declaraciones en su apoyo.

Las consecuencias de lo pagado hasta ahora, las sufre el pueblo trabajador en la pobreza creciente que cada vez incluye a más trabajadores y trabajadoras, aún con trabajo “formal”, y el aumento en la precariedad de todos los aspectos de la vida.

Pero con este nuevo acuerdo vienen por más. Justo ahora anuncian el fin de la doble indemnización y de la prohibición de despidos. Es un gesto hacia las condiciones del acuerdo que, sin duda, viene con ajuste fiscal, y Reforma Laboral, sea mediante leyes, por decretos, sea por sector. Este es sentido también del “Programa Plurianual” para los próximos años, con más ajustes a los trabajadores/as y el pueblo.

Tratarán de imponer el acuerdo también con palos

Ahora bien, el saqueo, los ataques económicos y laborales no vienen solos. Para garantizarlos vienen con palos y persecución. No es casual el reciente asesinato de Elías Garay en la ocupación mapuche de Cuesta del Ternero en Río Negro y la campaña persecutoria contra el pueblo mapuche.

No es casual la escandalosa condena sin ninguna prueba a Daniel Ruiz y César Arakaki por las jornadas del 18 D de 2017 contra la Reforma Previsional, que era parte del plan del FMI. No es casual que sigan negándole la excarcelación a Sebastián Romero por la misma causa. No es casual la detención de Facundo Molares por orden del asesino Gobierno colombiano que pide su extradición.

Es parte de un mismo plan y como parte de ese plan es que hay que responder a estos casos, que de aislados no tienen nada.

Autoorganización para imponer un plan de lucha masivo

Derrotar este plan no será fácil: es preciso que la mayoría de la clase trabajadora se disponga a enfrentarlo. Para eso es necesario pasar por encima de ese gran muro de contención que son las dirigencias sindicales y de los movimientos sociales del Gobierno, que ya no son solo cómplices sino también artífices de los planes antiobreros.

Esas dirigencias y las estructuras sindicales que las sostienen son las que hoy están al servicio, no solo de contener la bronca, sino también de dividir, aislar y sembrar en las cabezas del pueblo trabajador que el acuerdo con el Fondo es un destino inevitable si no nos queremos “caer del mundo”.

Para saltar esos obstáculos y lograr imponer un plan de lucha masivo es que tenemos que anticiparnos, empezar a auto organizarnos desde cada lugar de trabajo, incluyendo a todos los compañeros y compañeras, sea del sector que sea, pertenezca al gremio que pertenezca. Coordinar las luchas que surjan. Formar comités o comisiones para garantizar lo que se decida en asamblea, romper las ataduras y la fragmentación que nos imponen las estructuras sindicales. Porque debemos tomar en nuestras manos los problemas: está visto que nadie lo hará por nosotros y nosotras.

Autodefensa: una necesidad y un derecho

Y como parte de esto, es necesario también organizarnos para enfrentar la represión que va a aumentar cuando se incrementen las luchas. No podemos salir a pelear con las manos atadas, sabiendo que los palos van a venir. Es tarea del conjunto de las organizaciones que se reivindican combativas, también plantear esto al conjunto de los luchadores y luchadoras. Los Gobiernos utilizan la represión para con ella intentar derrotar las luchas, y eso es lo que intentarán con las peleas que vendrán. Para evitar esas derrotas es indispensable planificar cómo preservarnos: la autodefensa es actuar en defensa propia y es un derecho que tenemos que ejercer.

No puede quedar acá

La jornada nacional del 11 de diciembre es un paso adelante y por eso adherimos a la misma, aunque desde el PSTU creemos que las próximas acciones deberían convocarse con los métodos propios de la clase obrera, es decir a partir los mandatos de base que salgan de asambleas realizadas en los lugares de trabajo.

Es fundamental que se empiece a expresar fuertemente en las calles el repudio al acuerdo. Pero desde el PSTU pensamos no puede quedar acá: mientras damos la pelea por sumar más sectores a ese rechazo, hay que dar continuidad y profundizar la pelea. Y en este sentido preparar medidas de acción directa que vayan más allá del testimonio masivo de repudio, para empezar a afectar la ganancia de los grandes ganadores del acuerdo con el FMI, las multinacionales y empresarios, mediante bloqueo de los puertos, refinerías, yacimientos y principales industrias.

Necesitamos otro Argentinazo: nuevo y superador

Queremos decir la verdad a la clase trabajadora: no habrá realmente soberanía y mejora sustancial de las condiciones de vida del pueblo trabajador, sin revolución social y para eso es necesaria la intervención de la clase con métodos revolucionarios. Los resultados electorales de la izquierda expresan un avance en la pelea por la independencia de clase, pero no es en ese terreno ni en la acción parlamentaria como conseguiremos derrotar los planes de ajuste.

A 20 años del Argentinazo, debemos aprender también de esa experiencia reciente para preparar una experiencia superadora que permita terminar realmente con el saqueo y sometimiento de nuestro país y las consecuencias que trae al pueblo trabajador. Un nuevo Argentinazo con la clase obrera a la cabeza, que rompa las cadenas con el FMI e imponga una Segunda y Definitiva Independencia, con un gobierno de los trabajadores y el pueblo, que planifique la economía en función de las necesidades de la mayoría de la población y no de la ganancia capitalista, en camino a una sociedad socialista.