El PTM (Pashtuns Tahafuz Movement – Movimiento Pashtun Protección) viene desarrollando esfuerzos por cambiar la imagen de los Pashtuns. Esto ha abierto los ojos de las direcciones civiles y militares de Pakistán, que en lugar de reconocer las necesidades y los derechos de las masas, han estado lidiando con la FATA (Áreas Tribales Federalmente Administradas) como un espacio estratégico en zona de guerra por 17 años.

Declaración del RYWM

Las Áreas Tribales tienen el mayor analfabetismo en el país, casi ninguna oportunidad de empleo, pobres condiciones de salud e infraestructura débil – incluyendo el peor sistema de comunicación. El sistema judicial regular de Pakistán no se aplica a las Áreas Tribales. El único camino hacia la “justicia” es a través de los británicos – agente político de la era colonial – o a través del antiguo sistema jirga, bajo el cual los jefes tribales deciden sobre casos que van desde crímenes insignificantes como furto y disputa por tierra hasta una sangrienta guerra. La justicia Jirga se ha usado para justificar crueles rituales, como “asesinatos de honor” y “swara” (entrega de una mujer, de cualquier edad, a la parte agraviada para cerrar la disputa mortal).

La única vez que el estado paquistaní se interesó por la Áreas Tribales y sus habitantes fue cuando necesitaron que los residentes de FATA lucharan en las guerras – 1948 en Kashmir, el Jihad anti-Soviet en Afganistán, el refuerzo y apoyo a las milicias Talibanas de frontera a comienzos de los 90, o como base de apoyo del Jihad Talibán en Afganistán.

Décadas de negligencia estatal han causado daños inmensos a la vida de los pueblos tribales. Sin embargo, el mayor sufrimiento comenzó después de la caída del régimen Talibán después del 11/9, cuando la guerra liderada por los Estados Unidos contra el terrorismo ayudó a las élites paquistaníes.

Desde 2001, los militares paquistaníes han lanzado 10 operaciones contra bastiones militantes de la región, incluyendo el Norte de Waziritán, en 2013. La ofensiva ha forzado el desplazamiento de casi 2 millones de personas de acuerdo con la agencia de refugiados de la ONU y el Centro de Monitoreo de Desplazamiento Interno situado en Geneva. Así, casas, escuelas y hospitales se han vuelto los escondites de los militantes, destruyendo los escasos servicios públicos.

El movimiento actual tomó el nombre Movimiento Pashtun Tahafuz (PTM), antes llamado Movimineto Mehsud Tafafuz. Este es un movimiento social y popular con base en el segundo mayor grupo étnico en Paquistán, quienes ya están cansados de la situación. En enero, una multitud salió a protestar por el brutal asesinato del vendedor Naqebullah Mehsud de 27 años, en manos de la Policía Karachi quien alegó auto-defensa (en un ‘fake encounter’) y posteriormente alegó que él era un militante Talibán. Este es apenas el último de una larga serie de abusos de las autoridades contra la etnia Pashtun en Paquistán.

El 26 de enero de 2018, el PTM organizó una movilización de protesta desde Dera Ismail Khan, pasando por Lakki Marwat, Bannu Karak y Darra Sdam Khel, llegando a Peshwar [ciudades paquistaníes] el 28 de enero. Después de continuar por Charsadda, Mardan, Swabi y Tarnol, la marcha llegó a Islamabad. Le exigieron al gobierno que abriera una investigación judicial por la muerte de Naqeebullah, así como todos los otros Pashtuns asesinados por la policía fuera de la ley alegando auto-defensa, el fin de la discriminación a los Pashtuns y justicia para los 32 mil Pashtuns desaparecidos. También exigieron al Ejército paquistaní que garantice que no habrá más secuestros o fuego abierto contra personas inocentes en las Áreas Tribales, el fin de los castigos colectivos contra pueblos y tribus enteras y de la imposición de toque de queda a movimientos locales, incluso después de incidentes menores. Solicitaron también que se retiren las minas de la región y los puestos de control militar.

Los puestos de control del ejército nunca agarraron a nadie en nombre de la seguridad para aplicar el murgha ban jao [posición de castigo con el cuerpo doblado hacia adelante y las manos alrededor de las rodillas]. Con los volantes distribuidos entre los manifestantes, si los Talibanes hubiesen sido derrotados, no habría motivo para que el personal de seguridad les impida entrar en sus propios poblados “en nombre de la seguridad”. Sin embargo, este movimiento ha alcanzado mucho, incluyendo una orden de arresto de la Corte Suprema para el policía que mató a Naqeebullah.

Mientras los manifestantes, en largas movilizaciones y asambleas masivas, hacían discursos y cantaban consignas por los derechos de las tribus, cientos más incendiaron un supuesto cuartel del Talibán en la ciudad de Dera Ismial Khan, en la periferia de Waziristán del Sur. El grupo Talibán estaba siendo acusado de matar una joven de Waziristán. En un ambiente muy tenso, los hombres de la tribu destruyeron una casa que supuestamente era usada por milicias pro-gobierno, y le prendieron fuego. Después, fueron grabados cantando consignas como “Muerte al Buen Talibán”. “Buen Talibán” se refiere a aquellos supuestamente apoyados por las autoridades paquistaníes.

Por un lado, las protestas por justicia y derechos humanos y políticos básicos generaron un alto grado de conciencia en pueblo tribal. Por otro, les ha brindado la posibilidad de evidenciar que no son pro-Talibán, pro-jihad ni extremadamente religiosos. Después de todo, el mundo desinformado ve a los desaventurados pueblos tribales como la causa del problema. Generalmente son considerados apoyadores del terrorismo, cuando en realidad son víctimas del terrorismo.

El PTM y los partidos políticos

El movimiento Pashtun de resistencia en Paquistán contó con una enorme participación de la juventud tribal, lo cual indica que la juventud paquistaní está cambiando sus aspiraciones.

Para realizar movilizaciones políticas en Paquistán, en general, y en especial en Khyber Pakhtunkhwa, los partidos políticos burgueses dependen de los Khans [tierra tenientes] y contratistas para traer gente desde sus regiones, con transporte pago. El PTM organizó una movilización exitosa sin depender de los Khans y contratistas, con una campaña financiera entre la juventud y los profesionales, apelando a la Diáspora Pashtun.” El PTM atrajo a la desilusionada juventud Pashtun, incluyendo una gran cantidad de mujeres jóvenes – centralmente asociadas al Partido Nacional Awami [ANP] y al Partido Pashtunkhwa Milli Awwami [PkMAP] – alrededor del país y en el exterior. También es popular entre profesionales emergentes y la clase media de Pashtun.

Incluso los líderes del Pakistan Tareek-a-Insaf [PTI] y del ANP dijeron que el PTM se volvería un partido político con el pasar del tiempo, y que Manzoor lo dirigiría como partido político no registrado. Estos partidos (PTI y ANP) fueron puerta por puerta para hablar con la población, se negaron a apoyar al PTM y no permiten que sus miembros participen del movimiento. El PPP (Partido del Pueblo Paquistaní) incluso organizó manifestaciones contra el PTM. Sin embargo, la mayoría de estos partido están compuestos por trabajadores que se identifican con la filosofía de defensa de derechos del trabajador y han participado de forma entusiasta en el movimiento. Otros partidos políticos y sus líderes se han mantenido en silencio y no quieren perder su base electoral apoyando o rechazando al PTM.

Este movimiento que ven es movilización pre-elecciones” dijeron el gobernante de Khan (PTI) y su esposa, refiriéndose a las elecciones nacionales de Julio. “No se volverá un levantamiento genuino de Pashtun” agregaron; “Los partidos políticos y otros grupos levantan asuntos que resuenan en el público, y esta movilización les da una plataforma. Es sólo politiquería”. Engañan a las masas, como lo hacen los partidos burgueses en todo levantamiento de masas.

La doble cara de la dirección militar

A partir del discurso del jefe militar sobre el PTM, se pueden deducir dos cosas. Primero, se permitió que los medios oficiales y la dirección política, que se mantuvo en silencio por días, se refirieran sobre el PTM dentro de un marco delimitado. Segundo, rebeló el doble discurso del Ejército Paquistaní, que por un lado presentó al PTM como una amenaza a la seguridad nacional y por otro respondió a varias de sus demandas, liberando a más de 200 hombres, retirando las minas terrestres de Waziristán del Sur, otorgándoles documentos de identidad [NADRA] y autorizando su paso en los puestos de control militar. Hace unos días, el DG ISPR [Relaciones Públicas Inter-Servicio] mencionó estas exigencias en una conferencia de prensa, donde también se refirió a Manzoor Pashtin como “un tipo increíble”. Ahora, los militares contrataron trabajadores para llevar bebidas a los civiles en cada puesto de control y muchos de estos fueron entregados al gobierno civil.

Durante la reunión con la dirección militar, los representantes del PTM preguntaron si el movimiento es una amenaza a la seguridad nacional, apelando al dolor de miles de familias cuyos parientes han sido desaparecidos pero permanecen optimistas sobre el retorno. La razón por la cual ellos dijeron que es una amenaza a la seguridad nacional es que el estado no tiene ninguna explicación o justificativa sobre el paradero de las personas desaparecidas.

En realidad, no es justo etiquetar negativamente a un grupo oprimido. Cada miembro del PTM es paquistaní, y merece un trato igual y justo. Cuando definimos justicia como tratamiento igual, queda expuesto el comportamiento opresivo y discriminatorio de muchas instituciones del estado.

El PTI [Pakistan Tehreek-e-Insaf), el PAT (Pakistan Awami Tehreek) e incluso de Khadim Hussain Rizvi (Tehreek-e-Labaik Pakistan) ya habían llevado a cabo movilizaciones como las de ahora, pero ninguno fue declarado una amenaza a la seguridad nacional, ni siquiera las veces que ocuparon la capital del país. Estas movilizaciones fueron regularmente cubiertas por los medios, a pesar de dañar infraestructura el estado, obstruir el paso y causar un alto costo a las autoridades fiscales. Cualquier persona sabe que los militares han patrocinado a estos partidos después de aceptar sus demandas. La diferencia en el trato evidencia el apoyo.

La dirección del PTM le habló al Ejército Paquistaní en la Asamblea Masiva de Peshawar del 8 de Abril.

El Ejército Paquistaní es una de las principales instituciones del estado y debería honorar y respetar todos los grupos socio-económicos, políticos y religiosos. Sin embargo, su pasado ya no es un secreto: ha estado envuelto en guerras de poder, patrocinando grupos revoltosos en Afganistán, interfiriendo en el escenario político y construyendo grupos de presión contra los gobiernos democráticos.

Todo ejército de un estado aumenta su fuerza con el apoyo y cariño invisible de los ciudadanos. Cantar himnos nacionales y celebrar la independencia y otros días de importancia nacional celebrados con pompas y festivales son símbolos del nacionalismo. Pero la realidad está muy lejos de esto en Pakistán; el PTM es una fuerte evidencia en este sentido.

El nacionalismo o patriotismo no es algo que pueda introducirse a la fuerza en los ciudadanos sino que se desarrolla con justicia e igualdad. Las consignas anti-estado usualmente nacen de las clases oprimidas de la sociedad, nunca de la burguesía. Cuanto más el estado o sus instituciones centrales comprometen la justicia, más se organizan los oprimidos.

En Paquistán es común llamar a un individuo o grupo de traidor por resistir a la opresión, ya sea por escrito, hablado o físicamente, y el PTM no está exento de esto. Hassan Nasir, Bacha Khan, Habib Jalib, Faiz Ahmad Faiz, Mahmood Khan Achakzai, Akbar Bugti, Asma Jehangir e incluso Fathima Jinnah, entre muchos otros, ya fueron llamados así. ¿Realmente eran traidores o fueron etiquetados como tales? Literalmente, siempre que la institución militar se sintió amenazada utilizó la etiqueta de “desviación o anomalía”.

Algunos analistas declararon que el Ejército Paquistaní, agente principal en asuntos de Paquistán desde el 8 de Abril de este año (Asamblea masiva de Peshwar), se sintió obligado a decir que están en peligro desde 1971, con la división entre Paquistán Oriental y Paquistán Occidental que dio origen a Bangladesh.

El Ejército Paquistaní dice que está gastando millones para repatriar a los exiliados, reconstruir la infraestructura y ganar la buena voluntad de los residentes pero muchos de ellos ven a los soldados como ocupantes. Y, con la ayuda de los militares, los activistas continúan siendo considerados una amenaza.

El papel de los grandes medios

A pesar del silencio de los medios, el impresionante acto del PTM en Peshwar del 8 de abril generó la simpatía explícita de muchos activistas sociales y políticos, e incluso intelectuales. Las redes sociales han sido su única fuente de consciencia y organización; los medios oficiales, al mostrar desinterés en la movilización, ganaron aversión de las masas. La confianza en los medios oficiales se corroe rápidamente. Estos se han convertido en el centro de la crítica en las redes sociales. La actuación de la prensa Paquistaní muestra su parcialidad y cuestiona su real “independencia”.

Es esto lo que los medios están haciendo actualmente: torciendo el debate hacia violaciones de derecho humanos por FATA y consignas “anti-estado”. Es una maniobra para disminuir su popularidad y evitar que el PTM se vuelva una herramienta de lucha colectiva.

Algunos dicen que considerar al PTM como Pashtun y convertirlo en “anti-establishment” puede agravar la situación aún más. Siempre ha existido este enfoque pacifista –y más bien optimista-, con el FATA levantando la voz pacíficamente (sin criticar al ejército), sin conseguir nada.

Lo que hace al PTM único es su valiente y convicta posición sobre los abusos militares a la dignidad civil. Si no mencionase a los militares, sería lo mismo que Jamaat-i-Islami, JUI-F, el PPP o el PTI, de las cuales habla el FATA pero evita mencionar a las fuerzas de seguridad y su rol en las desapariciones forzadas.

El PTM va mucho más allá del actual conflicto Pashtun. Es una campaña de concientización que desafía el profundo estado conocido por todos. Tiene el potencial de juntar a varios grupos oprimidos en una plataforma. Algunos ejemplos son las movilizaciones que realizaron en Quetta, donde los Shias de Balochis y Hazara participaron en gran número. Similarmente, podría atraer más pueblos de Karachi, así como de GB, Dinsh, Punjab y Kashemira.

De movilizaciones del PTM a movimiento de masas

El movimiento comenzó desde la movilización, llamando a participar en marchas y otras acciones. Pero todo tiene su límite. Hubo más ataques, deshumanización, criminalización, insultos y hasta secuestros y asesinatos de Pashtuns fundamentalistas. Actualmente, la movilización comienza a ser de masas, lo cual fuerza el diálogo y la búsqueda de estrategias en común con otras comunidades y grupos de izquierda.

Este movimiento de masas necesita determinar con precisión lo que moviliza a la gente, porque esto debe consolidarse y debemos redoblar nuestros esfuerzos para su expansión al conjunto del país. Un movimiento grande y organizado es ul punto de partida para que cualquier movilización de masas contribuya a construir y reforzar el poder en sus manos.

El movimiento ha seguido las exigencias mencionadas encima. Esto ha presionado al sistema para hacer concesiones, a la vez que queda expuesta su naturaleza opresora. Esto debe expandirse en la sociedad, ya que puede dejar al sistema más vulnerable de quedar a la defensiva y que nuestras exigencias sean alcanzadas. Cuando la consciencia política no está al comando de la combatividad, la movilización puede volverse contraproducente y, en última instancia, servir de regalo a la máquina de propaganda.

Los errores de la izquierda y sus necesidades

Algunos grupos de izquierda se acercan a una mentalidad vanguardista para evitar perder la dirección del movimiento, lo que es su peor intento por controlar al movimiento de masas burocráticamente. Si este movimiento de masas se convierte rápidamente en una organización de vanguardia, si las masas lo abandonan, degenerará en una cabeza sin cuerpo.

Debemos evitar confundir nuestra concepción de modelo teórico y respetar la relativa independencia [del movimiento de masas]. Si cometemos el error de llevar discusiones fuertes e instrucciones a las masas, esto puede tener la consecuencia de agotar al movimiento de masas, ya que la estructura democrática por la que se manifiestan sus posiciones ya no existiría.

Lo que ellos perciben es que este tipo de movilización espontánea usualmente tiene vida corta y exigencias limitadas. Pero debemos observar esta movilización de forma dialéctica, combinando su combatividad y consciencia política, porque sus participantes han definido de forma correcta la naturaleza de su enemigo, de sus exigencias y de sus objetivos a largo plazo. En este caso, la consciencia está en el comando de la combatividad.

Si nosotros, revolucionarios, queremos evitar una auto-derrota del movimiento de masas y combatir la maquinaria de propaganda burguesa, tenemos que organizar la movilización del movimiento en otras áreas del país con un total celo revolucionario.

En resumen

El PTM y su agudo impulso plantean muchos cuestionamientos sobre las políticas del estado.

Primero, su valiente posición sobre los desaparecidos y sus francas consignas sobre el ejército paquistaní y su principal organismo muestra el grado de violencia cometido contra ellos.

Segundo, han concientizado a la gente sobre las políticas adversas del estado y del ejército paquistaní.

Tercero, han expuesto la situación de FATA y el así llamado “progreso” que los organismos estatales alcanzaron en un poco más de una década.

Cuarto, han eliminado el miedo del corazón de la gente de expresarse y pelear por sus derechos.

Un llamado a los activistas del PTM

Se debe construir una cercanía política con las masas para definir las movilizaciones por reformas prioritarias. Estas movilizaciones no son un objetivo en sí. Tienen una naturaleza y contenido táctico, con el objetivo de debilitar el sistema y fortalecer el potencial revolucionario de las masas organizadas, ambas cosas perennes bajo el capitalismo.

En esta etapa del imperialismo, el capitalismo ha alcanzado su cumbre y es reaccionario hasta su punto máximo, y no puede reformarse. Hacer exigencias para reformarlo es inútil.

Hay que participar en la construcción de organismos combativos de masas, tomando en cuenta el presente y el futuro. En una situación pre-revolucionaria, actúan como instrumentos de la lucha contra la explotación y la dominación. En un período post-revolucionario, serán instrumentos de poder contra el capitalismo derrotado que lucha por recuperar su poder.

La conceptualización de estas organizaciones de masas no está predeterminada, sino que se desarrollará durante el proceso de lucha. Como instrumento de lucha y de poder, necesita ser construido de forma fuertemente democrática si quiere ser resiliente y suficientemente creativo para desafiar y derrotar al sistema dominante. Los elementos subyacentes y fundamentales del poder deben ser las estructuras y la práctica democráticas.

Las masas deben controlar todas las estructuras organizadas. Se debe construir confianza entre los revolucionarios y las masas. La rendición de cuentas es esencial en la teoría y en la práctica.

Un llamado internacional para amigos y camaradas

Queridos amigos y camaradas, ustedes saben que esta región se ha vuelto un campo de batalla luego de la estratégica guerra imperialista contra el terror, y actualmente la guerra económica debido al Corredor Económico China-Pakistán, que ha traído agitación a las masas. Hemos sido tolerantes por mucho tiempo, en toda la región, con la burguesía saqueando nuestros recursos e imponiendo planes de austeridad a las masas para aumentar sus ganancias. Este movimiento no es apenas contra la burguesía nacional, los señores feudales y el establishment, sino que comienza a cuestionar las instituciones y corporaciones imperialistas. Por lo tanto, se requiere solidaridad para derrotar a estas fuerzas.

¡Abajo el imperialismo!

¡Trabajadores del mundo, uníos!

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Notas:

Una nueva cofia roja, étnica – conocida popularmente como cofia Mazari – y la palabra “Pashteen”, una pronunciación de Pashtun en dialecto Mehsud, se han vuelto populares entre la juventud Pashtun, principalmente por el fundador del PTM, Manzoor Pashteen.

Hombres y mujeres de Paquistán y Afganistán están compartiendo imágenes usando la cofia en solidaridad con el movimiento PTM.

El movimiento Pashtun Tahafuz Movement, o Pashtun Protection Movement, comenzó principalmente con jóvenes activistas Pashtun que demandaban el final de lo que ellos dicen ser violaciones a los derechos humanos por las autoridades en las regiones tribales.