Celebramos la victoria que declara culpable al policía asesino de George Floyd, pero no hay que dejar que la euforia de ese logro confunda la realidad existente en el país, ya que continua el racismo, sistema judicial corrupto, militarización de la policía y la constante represión en todos los aspectos contra las minorías de color y de clase trabajadora.

Por Corriente Obrera

Minutos antes de dar el veredicto de culpabilidad al policía asesino en Minneapolis, la adolescente de 16 años afroamericana Ma’khia Bryant, era asesinada en Columbus capital del estado de Ohio por otro policía, así como también Duante Wright, afroamericano de 20 años de edad asesinado el 11 de abril por una policía blanca, exactamente en la misma ciudad que se daba el juicio contra el policía Dereck Chauvin y a solo 15 millas de donde ocurrió la muerte de Floyd.

Enviamos nuestras condolencias y solidaridad a familiares y amistades, con su lucha que también es nuestra.

Ambos casos desataron protestas de la comunidad con la participación del movimiento BLM, estos dos hechos son solo una pequeña parte de la razón por la cual decimos que la victoria del veredicto es pequeña, pues todos los asesinatos hasta hoy cometidos, y los que seguirán perdiendo la vida en manos de la policía, como también por la violencia que ejerce en muchas otras formas el sistema opresor capitalista, no ha terminado, y que creemos mientras exista nunca habrá justicia verdadera.

Comenzando por el hecho que no queremos ni una sola persona más sea agredida ni por las balas, ni por la discriminación, ni por el sistema de salud, los salarios de hambre y ni por todo el conjunto de mecanismos que conforman este sistema represivo que la clase capitalista ha establecido, para garantizar el bienestar y riqueza solo para la burguesía imperialista, y que es dirigido desde siempre por demócratas y republicanos por igual, cada cual a su propio estilo.

Está victoria, y que se señala es histórica, tiene cierta similitud con la victoria presidencial de Obama, también considerada histórica, y las dos son utilizadas para garantizar la influencia del régimen democrático burgués, en las comunidades de color, pobres y de clase obrera. El veredicto se utiliza para llamar a la población a seguir creyendo en la justicia institucional, enfocándose en confiar que por medio de juicios y las cortes, de forma paciente y ordenada, se es posible hacer justicia, sin clarificar que es solo un caso ganado, de miles perdidos, ni lo caro que es montar una buena defensa legal. Además de no saber cuántos años de prisión le darán, falta ver qué privilegios le podrían dar sus compañeros guardias de la cárcel, y que son miembros del ku klux clan y de las milicias derechistas trompistas, para quienes Chauvin es un héroe, y no saber si pudiera ser perdonado cuando llegue a la presidencia un republicano.

En el caso de la victoria presidencial de Obama, se ha utilizado para mostrar que en el país no existe tanto racismo, y que tanto los afroamericanos y otras minorías también tienen la oportunidad de alcanzar importantes posiciones en el gobierno, y que se pueden lograr todas las metas que se propongan los afroamericanos y latinos del país, sin explicar que Obama no llegó a la presidencia en representación de los afroamericanos pobres y de clase obrera, sino que llegó a ese puesto en representación de la clase corporativa, de los racistas y opresores blancos más ricos de los Estados Unidos. No es casual que la administración Obama llegó para rescatar de la quiebra y salvar de posibles juicios a las grandes corporaciones financieras, responsables de la crisis económica que estos produjeron en el 2007-2008.

El efecto Obama fue utilizado para arrastrar de regreso a las minorías de color al sistema político electoral y parlamentario, el cual rechazaban por ser dominado exclusivamente por blancos privilegiados. Esa elite blanca y millonaria se vio obligada a ser uso de elementos que en apariencia podrían ser identificados como representantes de las minorías, pero que en realidad pertenecen a los partidos corporativos en el poder, queriendo decir con esto que son 100% en contra las poblaciones de color y de las minorías en general, y particularmente contra la clase pobre y trabajadora, y eso no tiene nada que ver con la solidaridad dentro de la raza negra y mucho menos tiene que ver con un gobierno progresista, particularmente porque reprimió a más de 3 millones de otra minoría también abusada y discriminada como es el caso de los inmigrantes, dentro de los cuales se reprimió a muchas mujeres, personas de la raza negra y menores de edad.

Así que, aunque se siente bien que el veredicto encontrara culpable al policía asesino de George Floyd, debemos mantener los pies bien puestos en el suelo, y darnos cuenta que no todo está dicho, y que no se sabe ciertamente cómo se desarrollará todo lo que está aún pendiente en este caso, y más que nada darse cuenta que la movilización masiva y políticamente clara contra el sistema opresivo de las corporaciones, defendido y dirigido por demócratas y republicanos, es el camino correcto para seguir esta y todas las luchas que se dan, dispersas en diferentes puntos y causas a través de la nación, y que tenemos que unificar para crear un gran movimiento que luche por cambios sociales profundos, dicho de otra forma:

por una revolución socialista.

¡QUE EL VEREDICTO DE CULPABLE SE REFLEJE TAMBIEN EN LA CONDENA!

¡JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS POLICIAS ASESINOS!

¡NO SOLO SON LAS CORTES Y LA POLICIA QUE NO FUNCIONA, ES TODO EL SISTEMA!

¡POR UNA REVOLUCION SOCIAL PROFUNDA TODOS A LUCHAR!

CORRIENTE OBRERA LIT-CI, LOS ANGELES CALIFORNI