El señor de la Casa Grande, Michel Temer (PMDB) tomó el látigo de las manos de la entonces presidente Dilma Rousseff (PT) para profundizar aún más los ataques al pueblo negro.

Por: Secretaría Nacional de Negras y Negros del PSTU – Brasil

Si de hecho queremos impedir el genocidio de la juventud negra y el feminicidio de las mujeres negras, tenemos que derrotar este gobierno y todas sus reformas. Es eso lo que se propone la Marcha Nacional de la Periferia de 2017, que entre al Noviembre Negro levantando comités en diversas regiones del Brasil y hasta del mundo.

¡Combinar la lucha contra el genocidio negro con la lucha por la caída de Temer y sus reformas!

Datos del Atlas de la Violencia divulgados a mediados de 2017 revelaron el crecimiento asustador de casos de asesinatos registrados en el Brasil en el período de 2005 a 2015. Más de 500.000 brasileños fueron asesinados en solo una década. De cada 100 vidas perdidas, 71 fueron de negros y negras. Del total de muertos, 318.000 son jóvenes entre 15 y 29 años. No obstante, mientras los casos de homicidios entre los jóvenes blancos disminuyeron 12,2%, entre los jóvenes negros crecieron 18,2%. Contra las mujeres negras la práctica de homicidio aumentó 22% en esa misma década, mientras entre las mujeres blancas ese tipo de violencia disminuyó 7,4%.

La década de genocidio y feminicidio negro revelada por el Atlas de la Violencia (2005 a 2015), coincide con el período en que muchos ataques fueron impuestos por el PT contra los trabajadores, a ejemplo de la reforma de la Previsión aprobada de manera fraudulenta con dinero del mensalão [escándalo de corrupción por coimas, ndt] por Lula en 2005, los recurrentes cortes de dinero para la salud y la educación públicas, la reducción drástica de los títulos y demarcaciones de territorios quilombolas [esclavos refugiados en quilombos cuando huían de los patrones, ndt] e indígenas para beneficiar el agronegocio; los ataques al PIS [Programa de Integración Social], al PASEP y al seguro de desempleo; la transferencia regular de casi mitad del presupuesto público para pagar intereses de la deuda pública a los banqueros; el saqueo de los cofres públicos para placer de todas las contratistas.

Ese fue, también, el período en que las Fuerzas Armadas ocuparon los cerros y las periferias de Rio de Janeiro, al mismo tiempo en que se aprobaron la Ley Antidrogas y la Ley Antiterror, respectivamente por Lula y Dilma, aumentando la criminalización y el encarcelamiento de la juventud negra.

En este período, todos los gobiernos, del federal al municipal, pasando por las alcaldías, atacaron a los trabajadores y el pueblo negro. Todos ellos son responsables por el “genocidio negro” que es resultado de la combinación de ataques a los derechos humanos, sociales, laborales, con violencia puramente física.

Temer, que fue vice de Dilma, sabe muy bien eso. Sabe que sus ataques a los derechos laborales y a los servicios públicos están profundizando aún más el genocidio negro. Sin embargo, como “vidas negras” no importan y no importaron para el PMDB, Temer y el Congreso de corruptos, están dispuestos a ahogar todavía más al pueblo negro en su propia sangre para aumentar las ganancias de los grandes capitalistas nacionales e internacionales.

De su pistola racista ya fueron disparadas la reforma de la Enseñanza Media, la reforma laboral, la Ley de Tercerizaciones, la enseñanza religiosa –que aumenta la discriminación contra las religiones de matrices africanas– y aún están preparados para gatillar la reforma de la Previsión, el Proyecto Escuela sin Partido, la “Cura Gay” y el Proyecto de Ley [PL] 171 de Reducción de la Mayoría Penal.

La tristemente célebre reforma laboral que este Presidente aprobó gastando cerca de 2.000 millones de reales para comprar votos de 330 diputados corruptos, [entró] en vigencia el 13 de noviembre. Nosotros no podemos permitir que un presidente usurpador del dinero público, ladrón de cuadrilla y con 3% de aprobación popular ataque nuestros derechos y nuestras vidas en pleno mes de la Conciencia Negra. ¡Vamos a reaccionar a la altura de los ataques!

¡Las vidas negras no caben en las urnas de la democracia burguesa!

La gran prensa y los partidos electoralistas quieren convencernos de que las cosas pueden mejorar esperando las elecciones de 2018. Pero eso es una gran mentira, pues mientras los ataques a nuestros derechos parten del parlamento, nuestras conquistas más importantes vinieron de las huelgas y de las movilizaciones que la clase trabajadora y el pueblo negro realizaron en las calles justamente contra el parlamento burgués. A contramano de eso asistimos a la traición del PT y de las burocracias sindicales que cambiaron la acción directa de la huelga general del día 30 de junio por patéticos actos por las ¡Directas Ya!

Como si eso no bastase, mientras las estadísticas sobre casos de homicidios ensombrecen el país, Lula tomó los proyectores luminosos para decir que “no es más momento de pedir el ¡Fuera Temer!” ¡Puede no serlo para los corruptos y para los corruptores, pero es más que urgente para nuestro pueblo! Nosotros tenemos prisa, sí, pues nuestra juventud está siendo exterminada, nuestras mujeres de las periferias están siendo asesinadas, los LGBT’s y las transexuales y travestis están siendo asesinados en masa, el desempleo está golpeando en nuestras puertas. Las reformas de Temer están imponiéndose ahora, por lo tanto es ahora que nosotros tenemos que “aquilombar” este país para derrocar este gobierno, derribar sus reformas y sacar a todos los políticos corruptos del parlamento y meterlos en la cárcel.

Es con ese objetivo que la Marcha Nacional de la Periferia de 2017 está llegando y trayendo como tema “Abajo el genocidio negro, el gobierno Temer y sus reformas”, proponiendo los 15 días de lucha contra el racismo con vastas actividades y movilizaciones en el período que va del 10 de noviembre, día de luchas y huelgas, pasando por el 20 de noviembre, día nacional de la Conciencia Negra y día internacional de la Memoria Trans, cerrando nuestras actividades el 25 de noviembre, día internacional de lucha contra la violencia a la mujer.

Para nosotros, del PSTU, es necesario un programa de Reparaciones Históricas por los más de 350 años de esclavitud que el capitalismo impuso a millones de africanos e indígenas, por la forma criminal como se dio la abolición de la esclavitud en el Brasil, hace casi 130 años, sin cualquier indemnización o garantía de acceso al mundo del trabajo y a los servicios públicos para negros y negras.

De este modo, nosotros saludamos y construimos este importante evento del Noviembre Negro que crece a cada año y que se extiende para otros países, rescatando el internacionalismo negro, clasista y antiimperialista, rescatando las banderas de las reparaciones históricas y la tradición quilombola de lucha directa y de independencia de clase.

Organice los comités de la Marcha de la Periferia en su barrio, en su escuela, en su facultad, en su lugar de vivienda y de trabajo para fortalecer la lucha de los “de abajo” contra los ataques que vienen de los “de arriba” para que el camino de la revolución socialista sea pavimentado por la resistencia negra, obrera y popular.

Artículo publicado en www.pstu.org.br

Traducción: Natalia Estrada.