¡La vida por encima de las ganancias! Salud en primer lugar. ¡Fuera Bolsonaro, Mourão y Guedes! En las últimas horas, habitantes del barrio Copacabana, en Rio de Janeiro, protagonizaron un cacerolazo luego que el presidente Bolsonaro comparara el barrio con Italia y naturalizara eventuales muertes en razón del nuevo coronavirus, debido a la gran concentración de ancianos.

Por: José Eduardo Braunschweiger

Los gritos de “Fuera Bolsonaro” resonaron también en otros barrios de Rio de Janeiro, de San Pablo y de Brasilia. El cacerolazo anticipa las movilizaciones de este 18 de marzo, ya anteriormente marcadas por las centrales sindicales y la CNTE (Confederación Nacional de los Trabajadores de la Educación) en defensa de la educación, de la salud y de los servicios públicos, cuyos actos en las calles tuvieron que ser suspendidos debido al Covid-19 y convocado, en cambio, un gran barullo.

No es para menos. En las últimas semanas las infecciones del nuevo coronavirus explotaron en todo el mundo. Antes restricto a 30 países, hoy el Covid-19 afecta a cerca de 121 naciones en todos los continentes, suma más de 120.000 casos y más de 5.000 muertes, lo que obligó la Organización Mundial de la Salud (OMS) a declarar pandemia global del Covid-19 el último 11 de marzo.

A pesar de eso, hay gente que cree que es una exageración. Trump también pensaba así y, ahora, luego del crecimiento del nuevo coronavirus en los Estados Unidos, fue obligado a reconocer el problema y a adoptar medidas. El atraso en reconocer la gravedad de la situación puede costar no solamente la reelección de Trump sino la pérdida de innumerables vidas que podrían haber sido ahorradas caso se hubiese actuado más rápidamente.

Lamentablemente, también aquí en el Brasil, el presidente Bolsonaro ya había dicho que el Covid-19 era “fantasía”. Declaró, en entrevista a la Band, el último 16/3, que es “histeria” y que “está habiendo un superdimensionamiento de esta cuestión”, y completó: “no podemos parar la economía…”. Dijo incluso lo siguiente: “Si la economía se funde, se funde el Brasil. ¿Y cuál es el interés de esos dirigentes políticos? Si se funde la economía, acaba mi gobierno”.

Ahora, los gobiernos están más preocupados en preservar sus intereses electorales y los intereses económicos de las grandes empresas y del mercado financiero que en cuidar a la población.

Eso se hizo nuevamente evidente con la declaración de Guedes, ministro de Economía, al decir que “si todo el mundo se queda en casa (la economía) entra en colapso”. No en vano el paquete de medidas del gobierno brasileño es totalmente insuficiente e ignora justamente a aquellos que sufrirán más con toda esa situación: los más pobres, los trabajadores informales, los pauperizados, etc.

En realidad, al preocuparse solamente con las ganancias, solo se dieron cuenta de la pandemia cuando esta precipitó una crisis económica que ya se avecinaba y que apunta hacia una recesión mundial que puede sí colapsar todo el mundo.

La pandemia del nuevo coronavirus no es una fantasía y sus consecuencias aún son imprevisibles en el Brasil y en el mundo. Pero los pronósticos son tenebrosos, sobre todo debido a la villanía y la barbarie del capitalismo, que mata para garantizar ganancias.

El rápido contagio del nuevo coronavirus, facilitado por el actual modo de vida en los grandes centros urbanos y conglomerados, pone en jaque los sistemas de salud por todo el mundo y ya está llevando al colapso en algunos casos, como en Italia (debido a una alta letalidad en virtud de la gravedad de la SARS que demanda casi 60 veces más hospitalizaciones que la gripe estacional).

Sin embargo, la ciencia ya constató, a partir de la observación del desarrollo de la epidemia en otros países, que el método de distanciamiento social es el más eficaz hasta el momento para buscar evitar el crecimiento explosivo de enfermos y, consecuentemente, el colapso del sistema de salud.

A pesar de los enormes esfuerzos de los profesionales de la salud, las medidas sanitarias, económicas y sociales son insuficientes, sobre todo, por irresponsabilidad del gobierno Bolsonaro que nuevamente volvió a cuestionar la gravedad de la pandemia del Covid-19 y, así, pone en riesgo la vida de la población.

Frente a esto, más que nunca los trabajadores y toda la población precisan unirse en un gran movimiento para parar el Brasil para frenar el virus.

El 18 de marzo fue día de lucha convocado por las centrales sindicales a partir del llamado de la CNTE a la Huelga Nacional de la Educación. Debido al Covid-19, las manifestaciones de calle fueron suspendidas, pero la paralización se mantuvo.

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No podemos tergiversar, la hora es esta, vamos a luchar en casa, en las redes sociales, en defensa de la vida de los trabajadores, de la juventud, de la población.

Artículo publicado en www.pstu.org.br

Traducción: Natalia Estrada.