El 24 de enero ocurrirán las presidenciales. En las elecciones marcadas por la pandemia y la crisis social, hace falta una candidatura que presente una alternativa real a los trabajadores y proponga otro proyecto de país.

Por: Redacción Em Luta, Portugal

El año 2020 será conocido por el primer año de la pandemia de Covid-19 y también por el inicio de una nueva crisis económica. Ya son más de 1,5 millones de muertos y, aunque la vacunación se haya iniciado, el problema de la contaminación será una constante por los menos durante parte de 2021. Sobre la economía mundial, el FMI prevé una caída global de 4,4%, siendo que el Banco Mundial prevé que será de 5,2%. Eso significa que, en 2020, habrá habido el peor retroceso de la economía mundial desde la crisis de 1929, muy superior a la caída de 2008 ([1,7%).

Las elecciones presidenciales en Portugal ocurrirán totalmente pautadas por estas cuestiones y en un momento en que el papel del Presidente de la República viene ganando cada vez mayor destaque, en particular al promulgar sucesivos estados de emergencia. De partida, existe una gran probabilidad de victoria de Marcelo Rebelo de Sousa en la primera vuelta. Pero quien no apoya a Marcelo y procura una alternativa real para el país debe analizar caso a caso las propuestas de los candidatos y evaluar qué postura tuvieron y tienden a tener frente a los grandes problemas que afectan a nuestra clase.

PS y PSD: la alianza estratégica de venta del país

Marcelo anunció su precandidatura el 7 de diciembre, pero ya cuenta con el apoyo oficial del PSD y con el apoyo más discreto de parte importante de la máquina del PS, que dio libertad de voto pero hace elogios al actual Presidente y a la candidata Ana Gomes.

Marcelo indica que se precandidatea porque hay “una pandemia a enfrentar, una crisis económica y social a vencer”. Pero Marcelo indica también que “tenemos una oportunidad única de, además de vencer la crisis, cambiar para mejor Portugal”. O sea, aprovechar esta crisis para hacer cambios estructurales en Portugal, profundizando el proyecto de país que el PS y el PSD vinieron a implementar; un proyecto de mayor sumisión a la Unión Europea, venta de nuestras riquezas nacionales y mayor flexibilización de las relaciones laborales.

Uniendo PS y PSD alrededor de un proyecto estratégico de país, Marcelo es el gran candidato del régimen y del proyecto de la burguesía de unidad y estabilidad para conducir el país frente a la crisis. Marcelo nada hizo para garantizar que haya una inversión seria en el Sistema Nacional de Salud (SNS) que le permitiese responder a la altura de la pandemia; por el contrario, fue central para proteger la salud privada de cualquier posible requisición. Marcelo es el centro de la política del Estado de Emergencia, que solo sirve para exponernos al contagio en el trabajo, las escuelas y los transportes, mientras reprime el derecho al entretenimiento y la sociabilidad. Marcelo está en todos lados, pero no al lado de los millares de trabajadores despedidos, cuando podía prohibir los despidos. Por lo tanto, cabe a los trabajadores la necesidad de hacer fuerte oposición a esta alianza entre gobierno y presidencia, que solo sirve a los grandes capitalistas nacionales e internacionales.

Como expresión de un descontento por parte del electorado frente a la alianza estratégica entre PS y PSD, surge la candidatura de Ana Gomes. Teniendo casi garantizada la victoria de Marcelo, es posible al PS permitir una figura de su medio más a la “izquierda” e “independiente”, como ocurrió en el pasado con Manuel Alegre. Ana Gomes intenta construir una imagen de humanista y honesta apoyando, por ejemplo, a Rui Pinto, el informático que denunció a Isabel dos Santos y negocios oscuros, pero al mismo tiempo demostrando apoyo público al antiguo primer ministro José Sócrates. Aunque quiera aparecer como outsider, la eurodiputada por el PS Ana Gomes es una candidata más del régimen, es parte de los cuadros del PS y, por eso, no es de izquierda ni tampoco independiente.

Ventura: el candidato “antisistema” por dentro del sistema

Intentando colarse al crecimiento de la extrema derecha en el mundo, con un discurso oportunista e hipócrita, André Ventura y el partido Chega se han construido con la imagen de antisistema, contra la corrupción y contra los privilegios de los políticos. Con todo, su proyecto es de mayor fortalecimiento del sistema, demostrado por sus alianzas con diversos empresarios, como Carlos Barbot, de las tintas Barbot, y João Maria Bravo, dueño de Sodarca [empresa de defensa y seguridad]. El diputado único del partido Chega mantuvo las actividades paralelas de comentador en el grupo de comunicación social Cofina y de consultor financiero en la empresa Finpartner, acumulando salarios y funciones y beneficiándose de los privilegios a los políticos.

Las propuestas de Ventura pasan por la desinversión en el SNS, restricción de las libertades de organización de los trabajadores y mayor liberalización del mercado de la vivienda. Al exigir el combate a la supuesta “subsidiodependencia” como condición para apoyar al PSD en las Azores, Ventura no solo muestra que está dispuesto a negociados para gobernar como vuelve las armas del sistema contra los más pobres. Así, fortalece los discursos racistas utilizando a los gitanos, a los negros, a los inmigrantes y a los refugiados como chivos expiatorios para los problemas cada vez más graves que viven los trabajadores y los pequeños empresarios, fuertemente afectados por la crisis.

BE y PCP: la diferencia entre el discurso y la práctica

BE y PCP presentan candidatos propios: Marisa Matias y João Ferreira. Para muchos trabajadores, estas candidaturas podrán aparecer como una alternativa a la hegemonía de Marcelo y al crecimiento de la extrema derecha. Pero veamos cuál es el proyecto de país que estas candidaturas fortalecen.

En el caso de João Ferreira, del PCP, aunque teja muchas críticas a Marcelo, en la práctica su partido cumple hoy el mismo papel que el Presidente, pero en otras arenas. En el Parlamento, el PCP garantizó la aprobación del Presupuesto de Estado (OE) de 2021, apoyando un OE de contención de costos y salvando al gobierno Costa de una crisis política. El PCP no solo no rompió con la Geringonça como sigue viabilizando las medidas de gobierno del PS. Por otro lado, en las organizaciones sindicales, donde el PCP tiene más peso, mantiene la política de negociación y de contención de los trabajadores, como se ve en el caso de la TAP, en que, frente al plan de despidos y de reestructuración de la empresa, los trabajadores tuvieron que organizarse por fuera de los sindicatos para construir las manifestaciones de los días 2 y 9 de diciembre. El PCP, como queda demostrado una vez más, es también parte del sostén del régimen.

Marisa Matias, del BE, aparece reafirmando su programa por la “libertad” y la “seguridad”, que es incompatible con la política de defensa de los patrones y de represión de los sucesivos estados de emergencia que el gobierno viene promoviendo. No obstante, Marisa y el BE continúan reivindicando la Geringonça. A pesar del voto contrario del BE al OE, la candidatura de Marisa no significa una ruptura de la política de unidad con el PS. La propia Marisa ya afirmó que, como Presidente, analizaría caso a caso las medidas del gobierno, apoyando la cosas buenas y apartándose de las malas, no asumiendo ninguna postura de proyecto alternativo, sino de continuidad de la conciliación. Incluso hasta contra su principal opositor, Marcelo, Marisa teje elogios e intenta colarse a la popularidad del presidente cuando afirma ser también socialdemócrata. Es, por eso, otra cara de la misma moneda.

Finalmente, ni João Ferreira ni Marisa –mucho menos Marcelo, André Ventura o Ana Gomes– presentan un programa que se proponga prohibir los despidos, la precariedad y el corte de ingresos, que en este momento son los mayores dramas que asolan a toda la clase trabajadora.

Creemos, así, que de las candidaturas presentadas, siendo parte del sostén del gobierno o de oposición de derecha contra este, ninguna presenta una alternativa real a los trabajadores.

Artículo publicado en https://emluta.net
Traducción: Natalia Estrada.