No deja de tener algo de enternecedor el modo como la comunicación social, acompañada por algunos de nuestros comentaristas políticos, se asociaron en los cien años del PCP. No faltó quien comparase el PCP con los bolcheviques rusos y a Álvaro Cunhal con el Lenin portugués. Cien años son, de hecho, una edad rara para un partido, pero en los aniversarios, incluso centenarios, la historia no debe ser sustituida por la hagiografía.

Por: José Monteiro, Portugal

Siendo, supuestamente, la Revolución Rusa y los bolcheviques referencias del PCP, puede ser tentadora la comparación de este partido con los bolcheviques y la de Cunhal con Lenin. Al final, ambos regresaron del exilio, el primero pocos días antes del inicio del proceso revolucionario, el segundo algunos meses antes de la toma del poder por los soviets rusos. De ambos existen registros del discurso de llegada hecho arriba de un blindado. Una tentadora analogía, sin duda, pero que no pasa de un devaneo histórico. Pero vamos a los hechos.

La política de independencia de clase para tomar el poder…

Cuando el padre Gapón va a Zúrich a proponer a Lenin un amplio acuerdo político de urgencia por el derrumbe de la monarquía rusa, Lenin le responde que hasta podrían golpear juntos, pero que continuarían marchando separados. De regreso a Rusia, en 1917, Lenin rechaza cualquier tipo de apoyo y de participación en el gobierno de Kerensky. La orientación política de los bolcheviques pasa a ser, como se sabe, la de que los ministros socialistas deben romper la colaboración con los ministros burgueses, “Todo el poder a los soviets”. En 1922, ya gravemente enfermo, Lenin es el primero en alertar al partido bolchevique sobre el peligro de que, si no se hacía nada, el gobierno de los soviets sería sustituido por la dictadura de la burocracia, que ya amenazaba con dominar el partido bolchevique.

… y la política de alianza de clases del PCP

Al contrario de Lenin y de los bolcheviques, la política del PCP siempre estuvo orientada por su participación y/o apoyo a gobiernos burgueses, que el PCP clasifica como “política patriótica y de izquierda”. Donde Lenin hablaba de proletariado, el PCP habla de un “amplio frente social de lucha”. Donde Lenin hablaba de ningún apoyo a gobiernos burgueses (incluso los dichos democráticos), el PCP habla de participar en gobiernos con “sectores patrióticos democráticos y antimonopolistas” (bien expresado en las Tesis del XXI Congreso). En verdad, el PCP hace mucho abandonó el leninismo y con él la independencia política de la clase trabajadora que el leninismo dejó como legado a todos los revolucionarios.

Frentes populares aplicados a Portugal

El PCP siempre mantuvo (y por cierto continuará a mantener) un muy oportuno silencio sobre sus ligazones internacionales. Se percibe, porque al final cien años de existencia dan origen a mucho para explicar. Sabemos hoy que el PCP acompañó y participó en los Congresos de la Komintern (Internacional Comunista). Fue en el VII Congreso, en 1935, que los entonces dirigentes del PCP adhirieron a la política de los “frentes amplios contra el fascismo”, que Stalin no demoraría en aplicar en Francia y, poco después, en la Guerra Civil Española, con consecuencias devastadoras para los trabajadores de estos países. Cunhal, acabado de llegar a secretario general del PCP y corregido el “desvío de derecha”, aplicará la misma línea política en las tesis del congreso del PCP de 1965. Posteriormente publicadas con el título Rumbo a la Victoria, las tesis preveían la caída del fascismo por la revolución “democrática y nacional” y reivindicaban participación del PCP en un futuro Gobierno Provisorio, gobierno este que tendría la participación de los trabajadores y, claro, de todos los “portugueses honrados”. Era la colaboración de clases estalinista en su versión cunhalista.

La burocracia y el terror estalinista

Pero la ligazón entre el PCP y la Komintern no queda solo en la aplicación política de las tesis frentistas salidas del VII Congreso, en 1935. Donde Lenin hablaba de combatir la burocracia, la historia del PCP nos nuestra el apoyo y la justificación política de los actos más criminales de la burocracia estalinista.

Durante la Guerra Civil Española, Cunhal y varios cuadros del partido son enviados a España, donde les son atribuidas tareas de “investigación de actividades fascistas”. En el período de la guerra civil en España, estas “investigaciones” eran solo la justificación con la cual el NKVD (Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos) arrestaba y, en algunos casos, eliminaba físicamente a todos aquellos que no aceptaban la política impuesta por Stalin. El testimonio nos fue dejado por George Orwell en sus memorias:

“Cuando llegué al hotel mi mujer estaba sentada en el salón de espera. Se levantó, caminó hacia mí (…) y murmuró en mi oído:

–Dé un fuera [Váyase].

_¿Qué?

–Salga de aquí inmediatamente. Precisa salir ahora mismo.

–¿Por qué? ¿Qué está diciendo?

Ella ya me agarraba por el brazo y seguía conmigo llevándome hacia la salida. Al pie de la escalera, uno de los empleados del hotel, miembro del POUM (sin que la gerencia supiera, por lo que presumo) salió furtivamente del elevador y me dijo, en inglés estropeado, para salir de allí. Hasta entonces yo no comprendía lo que ocurría.

–¿No supo? El POUM fue extinto, ellos tomaron los edificios y prácticamente están todos presos. Dicen que ya comenzaron a fusilar a algunos.

–Entonces, era eso (…) En aquellos días intermedios debe haber habido un buen número de hombres que murieron sin saber que los periódicos en la retaguardia los llamaban fascistas.

No se trataba de una batida para agarrar criminales, solo de un reinado de terror. Yo no era culpado de cualquier acto definido, sino de trotskismo. El hecho de que sirviera en la milicia del POUM era más que suficiente para llevarme a prisión”.

Por lo menos desde los primeros años de la década de 1930 que el PCP envía cuadros a Moscú, poniéndolos en la Escuela Internacional Lenin, donde deben aprender la “construcción del socialismo ruso”. Como estudiantes del “socialismo” estalinista tuvieron contacto con la realidad de las purgas y de las persecuciones políticas que durante esta década afectaron a toda la sociedad rusa. Dado que visitaban las grandes obras, no tuvieron cómo desconocer la utilización extensiva de mano de obra de prisioneros de los Gulags. Asistieron a juicios de trabajadores en sus fábricas que, normalmente, terminaban en condenas a trabajos forzados. Terminada la formación podían ser destacados para apoyar a la GPU (Dirección Política Unificada del Estado) y, posteriormente, la NKVD en la creación de redes de control, en el interior de los partidos nacionales, de opositores de izquierda al estalinismo. La escuela leninista de Moscú garantizaba así la formación de los cuadros que cimentarían la fidelidad de los Partidos Comunistas por todo el mundo a la burocracia estalinista en Rusia.

La subida del nazismo y el pacto Stalin-Hitler

En agosto de 1939, la Alemania nazi y la URSS estalinista firman un pacto de no agresión que marca del inicio de la Segunda Guerra Mundial. A la parte pública de este acuerdo se juntaba una parte secreta que definía las condiciones de división de Polonia entre Hitler y Stalin. Serían necesarias las explicaciones más inimaginables para justificar lo impensable. Aquellos que en los últimos años habían perseguido como espías fascistas todo cuanto era oposición de izquierda al estalinismo surgían ahora como casi aliados del nazismo. Pero para el PCP acababa “de ser librado un duro golpe al fascismo internacional. El arma con que se libró ese golpe fue el pacto de no agresión germano-soviético”. La fidelidad acrítica está siempre a un pequeño paso del ridículo.

PCP como heredero de Stalin, y no de Lenin

La política y el curso del PCP en estos últimos cien años muestran que este partido representa en Portugal el legado de la contrarrevolución dirigida por una casta burocrática liderada por Stalin en la URSS y que sacó a los trabajadores el poder que estos habían conquistado en la revolución de 1917. A pesar de que normalmente se identifica al PCP con el leninismo y el legado bolchevique, la herencia revolucionaria del partido bolchevique de Lenin fue continuada por Trotsky y todos los viejos bolcheviques perseguidos y asesinados por el régimen usurpador de Stalin. Como los ejemplos aquí referidos buscaron mostrar, las referencias del PCP son las del camino seguido por Stalin, en todo opuesto al de Lenin y a su perspectiva revolucionaria. Ese es el único punto de partida posible para entender la política del PCP en estos cien años.

Texto publicado originalmente en el periódico Em Luta n.° 27, marzo de 2021.-
Traducción: Natalia Estrada.