Los casi 10.000 habitantes de la municipalidad de Felipe Carrillo Puerto, conocida como “La Ruana Pueblo”, en Michoacán, México, se levantó en armas el pasado 28 de Febrero, para defenderse de las agresiones y el bloqueo tendido por el grupo narcotraficante “Los Caballeros Templarios” contra la comunidad. 


No hay comercio, no hay gasolina, no hay víveres, ni bebidas y los productos que cultivan los campesinos (limón y mangos) no se puede comercializar en Apatzingán. Los doctores, el cura del pueblo han huido y los servicios sociales para la población ya no se prestan. Las empacadoras han sido quemadas y destruidas y no hay trabajo para la población.

El levantamiento popular en la Ruana dio origen a la “Policía Comunitaria”, grupos armados de habitantes que han tomado el control del municipio para defender a la comunidad. Estos patrullan las calles y hacen retenes para requisar los carros y vehículos que transitan para saber quién y que entra y sale del pueblo. Los pobladores dicen haberse armado con las armas de dotación que le arrebataron a la policía municipal que no hacía nada para defender a la comunidad y también obtuvieron otras armas compradas con los recursos de los propios habitantes.

El levantamiento y armamento de la población de Ruana no ha sido del gusto del Gobierno Federal quien dice que ellos fueron armados por el cártel de Jalisco. Esta versión es rotundamente negada por los habitantes quienes aseguran no tener vínculos con ningún grupo de narcotraficantes y lo que buscan es vivir en paz y poder trabajar. El Ejército Federal envió tropas para desarmar a la población y retomar el control del municipio, pero el intento falló cuando la población se movilizó en defensa de su propia policía comunitaria. 50 personas fueron arrestadas, pero la movilización de la población obligó al ejército a dejarlos en libertad. Por otro lado, el acecho de las bandas de narcotraficantes contra la población no cesa, pero ahora la población ha repelido esos ataques.

Lo que sucede en La Ruana también se extiende a otras comunidades de la región, quienes padecen la desidia y la corrupción del gobierno y el bloqueo y los ataques de los narcos. En el municipio de Coalcomán, Michoacán, también la población se ha levantado en armas por las mismas razones.

Los campesinos pobres y los trabajadores al servicio de los grandes propietarios de tierras y las grandes compañías en la región se encuentran en medio del fuego cruzado en la guerra que libra el gobierno de Peña Nieto, representante de los intereses de los capitalistas tradicionales y los narcotraficantes. El pueblo trabajador es el que está pagando el precio de esa guerra y el que está poniendo los muertos.

Ya la copa se rebasó en La Ruana Pueblo y se extiende a otras poblaciones en donde los campesinos pobres y los trabajadores se están auto-organizando y armando para defender sus propios intereses. Pero para que su lucha pueda prosperar deben mantener su proceso de auto- organización y autodefensa independiente tanto del gobierno y los sectores burgueses tradicionales y los narcotraficantes. Estos son enemigos de la clase trabajadora pues solo buscan perpetuar la explotación y la opresión de los pobres.

Para fortalecer el proceso de lucha y la extensión del proceso de movilización en La Ruana Coalcomán las masas necesitan unificar estas luchas con otros campesinos pobres y trabajadores que padecen esta misma situación en todo México. Ellos deben ser llamados a seguir su ejemplo como la única alternativa para poder defender la paz y el derecho al trabajo de la comunidad trabajadora.

En esta lucha el papel de la clase obrera es crucial. Esta debe construir sus propias organizaciones independientes como los sindicatos y llamar a los campesinos pobres a que se unan a una lucha nacional contra las políticas de hambre y pobreza agenciada por el gobierno burgués de Peña Nieto y por los propios narcotraficantes levantando las demandas de pan, paz y trabajo.

Otra manera de apoyar la lucha de la población trabajadora de La Ruana, en Michoacan, México, es a través de la solidaridad internacional tal y como se está llevando a cabo en diferentes ciudades en el estado de California por trabajadores que provienen de la región y que tienen familiares que padecen aquella penosa situación en La Ruana.

Las marchas, foros informativos y llamados a la solidaridad de la clase obrera americana, especialmente los inmigrantes, con esa lucha ayudará a alentar los esfuerzos de esta comunidad trabajadora en la Ruana para lograr las demandas por la que están luchando.