El gobierno golpista aplica una política genocida ante el Covid 19

Hospitales públicos colapsados, escasez y sobreprecio de medicamentos esenciales, despidos masivos y desempleo, congelamiento y rebaja de salarios, atropello del derecho a la educación con la declaratoria de clausura del año escolar, Bolivia vive una situación de desastre por efecto de la política del gobierno golpista de Yanine Añez, que condena al genocidio de las mayorías empobrecidas debido a la absoluta desprotección frente a la pandemia del Covid 19. Bolivia ocupa el octavo lugar de contagios y muertes en la región, con una alta concentración en los sectores sociales empobrecidos.

Por Lucha Socialista

Las medidas que hasta ahora aplicó, solo han favorecido las ganancias de los empresarios importadores de medicamentos y equipos médicos, de los dueños de clínicas privadas y se esfuerza en proteger los intereses de los bancos y grandes latifundios. A ello, se debe añadir la corrupción abierta graficada en el escándalo de la compra con sobreprecio de respiradores, que hasta hoy no funcionan.

La burguesía reaccionaria y racista de Santa Cruz, que apoya este gobierno, pretende prolongar su mandato lo más posible con el fin de asegurar el asalto de los recursos del Estado, para ello se ha pronunciado y presiona abiertamente pidiendo suspender las elecciones nacionales, con el argumento de cuidar la salud de la población, hasta que se encuentre cura al Covid 19, es decir mantener este gobierno hasta mediados del 2021. Su argumento se demuestra falso, cuando en los hechos el contagio masivo es una política consciente del gobierno, que ha promovido una “cuarentena dinámica” que solo ha servido de justificación para la represión, en tanto día a día existen grandes filas y aglomeraciones de personas, claros focos de infección, para conseguir alimentos, medicamentos, filas en el transporte público para ir al trabajo y la gran mayoría de la gente no cuentan con las condiciones para tener medidas de bioseguridad.

La incapacidad del gobierno, la corrupción, la represión y el atropello a los derechos, durante estos nueve meses en el poder, han provocado una profunda bronca e indignación en las bases y sectores empobrecidos expresado en las varias protestas que han protagonizado los distintos sectores de manera aislada.

La movilización y el bloqueo de caminos de agosto, expresión de la bronca contra el gobierno.

Luego que la presión de la burguesía y el gobierno lograran postergar nuevamente las elecciones, fijadas para el 6 de septiembre, retrasándolo para el 18 de octubre y con pedidos de que se evalué su realización según la curva de la pandemia, el malestar acumulado contra el gobierno fue utilizado por el MAS a través de los dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB) y de las organizaciones del Pacto de Unidad, para convocar a una huelga y bloqueo de caminos con el único punto de pedir se mantenga el 6 de septiembre como fecha de las elecciones.

Esta demanda, si bien coincidía con el sentimiento mayoritario de repudio al gobierno y por ello con la voluntad de sacarlo del poder lo más pronto, fue usado por el MAS para plantear la falsa ilusión de que con las elecciones y con el triunfo de su candidato se resolverá los problemas de los trabajadores y el pueblo empobrecido, siendo que gran parte de la actual crisis se ha originado en los 14 años de gobierno en los que favoreció a los empresarios y latifundistas que le hicieron el golpe de Estado.

La mayor traición de la dirección de la COB es el haber sido simples operadores del MAS y no canalizar la gran bronca y voluntad de lucha en una movilización unitaria para imponer un programa de emergencia obrero campesino y popular contra el Covid 19, defendiendo la salud, el trabajo y la educación y por la renuncia del gobierno de Añez. El carácter puramente electoral, sirvió de pretexto para que otras direcciones y sectores sociales no salgan a la lucha, como los fabriles, los maestros, los estudiantes secundarios y universitarios entre otros.

A pesar de la actitud oportunista y traidora de la dirigencia de la COB y el MAS, la bronca contra el gobierno tuvo la fuerza de imponer una movilización nacional que hasta el 13 de agosto llegó a instalar más de 170 puntos de bloqueo y que progresivamente se fue masificando y radicalizando con la participación activa de las bases de la ciudad de El Alto. La fortaleza del movimiento se ha expresado también en la organización de comités de autodefensa para enfrentar las agresiones de los grupos semifacistas (Resistencia Kochala, Unión Juvenil Cruceñista, etc.) propiciados y financiados por el gobierno y sectores empresariales que con métodos violentos y la protección policial intentaron romper los bloqueos, al igual que hicieron durante el golpe de noviembre de 2019, sin embargo, en esta ocasión sus acciones encontraron respuesta organizada desde los movimientos sociales.

Mientras las bases decían ¡Fuera Añez y sus ministros! El MAS corrió a pactar con la derecha golpista.

Lejos de unificar las luchas, la burocracia de la COB y del Pacto de Unidad siguiendo las instrucciones del MAS, encerraron a la movilización en un callejón sin salida, pidiendo solo elecciones para el 6 de septiembre, mientras los parlamentarios del MAS a espaldas de la movilización negociaban con los partidos de derecha la aprobación de una Ley de aceptación del 18 de octubre como fecha de las elecciones.

A los pocos días de iniciado los bloqueos y conforme se extendían, las bases en lucha empezaron a plantear que la movilización ya no era solo por la fecha de las elecciones, sino por la renuncia de Añez y sus ministros, era por el derecho a la salud, a la educación y al trabajo.  En este punto, el gobierno, la derecha y el MAS empezaron a preocuparse, el propio Evo Morales desde Argentina empezó a pedir a los movilizados aceptar el 18 de octubre como fecha y no pedir la renuncia de Añez, alegando que el gobierno debe irse por el voto y no por la movilización.

Esta postura fue concretada el 13 de agosto con la aprobación y promulgación de la Ley pactada con el gobierno y el resto de los partidos de derecha, que establece el 18 de octubre como fecha inamovible de las elecciones nacionales. Nuevamente Evo y los dirigentes del MAS llamaron a los movilizados a levantar los bloqueos asegurando que la Ley aprobada era suficiente.

Sin embargo, la sensación en las bases movilizadas era la de traición y uso descarado de las dirigencias sindicales para los fines electorales del MAS, este sentimiento en la base obligó a la burocracia de la COB y del Pacto de Unidad a pronunciarse rechazando la Ley, declarándose traicionados por los parlamentarios del MAS, pero al final llamando a levantar la lucha.

Las bases alteñas fueron mucho más contundentes, reunidas en un masivo cabildo el 14 de agosto, determinaron no levantar los bloqueos ni la lucha hasta la renuncia del gobierno de Añez e imponer el derecho a la salud, la educación y el trabajo, por el cese de la persecución judicial de los dirigentes y de toda persona apresada por luchar. Es probable que por la situación de aislamiento y cansancio, pero sobre todo por el rol de las dirigencias MASistas, sea difícil para las bases de El Alto mantener la lucha, pero sin duda nuevamente han marcado con claridad y decisión el camino de independencia de clase y de no confiar en las ilusiones electoralistas.

Por un programa de emergencia obrero, campesino y de la juventud contra la pandemia y la crisis económica

Las últimas movilizaciones dejaron en claro que las elecciones no resolverán los problemas que enfrentamos, que el próximo gobierno que surja de esas elecciones sea Mesa (CC), Arce (MAS) o Añez (JUNTOS) estará al servicio de los intereses de la burguesía y los latifundistas, que a pesar de sus diferencias, esos partidos no tienen problemas en hacer pactos cuando se trata de frenar la lucha independiente del movimiento obrero, campesino y popular.

Por eso, apoyados en la enorme voluntad de lucha que se ha demostrado, es preciso avanzar en recuperar la independencia de clase de nuestras organizaciones, impulsando un proceso de reorganización sindical que desplace el utilitarismo oportunista de los dirigentes MASistas.

La crisis económica y las políticas de genocidio por el Covid 19 no se resolverán con las próximas elecciones, el actual gobierno o el próximo que salga de las elecciones, tendrán como objetivo que la crisis lo paguemos los pobres. Por eso, es urgente construir un programa de emergencia contra la pandemia y la crisis económica que pueda ser asumido desde la COB y las organizaciones sociales y nos unifique en la lucha, su necesidad se ha demostrado en esta última movilización que enfrentamos en ausencia de un programa claro.

Este programa, debe responder a las necesidades inmediatas de todos los sectores, empezando por la defensa de las fuentes de trabajo, la restitución de los despedidos, la dotación de insumos y equipos de protección, garantizar el derecho a la educación, la expropiación de las clínicas privadas, la dotación gratuita de medicamentos, la libertad y cese de la persecución judicial a los y las luchadoras sociales, la investigación y castigo a los responsables de las masacres de Senkata y Sacaba, pero al mismo tiempo considerando que la pandemia y la crisis tienen origen en el sistema capitalista, este programa debe plantear con claridad la lucha por el Socialismo, enfrentando y derribando a los gobiernos serviles del imperialismo, tanto de la derecha tradicional como del reformismo traidor como el MAS. Desde Lucha Socialista, nos ponemos a disposición de esta gran tarea.

Al cierre de edición de este artículo, se hizo público el atentado con explosivos en la sede de la Central Obrera Boliviana, responsabilizamos de estos hechos criminales a las hordas de la derecha racista y antidemocrática de nuestro país y la complicidad del gobierno golpista. Exigimos investigación y castigo, no solo de los responsables materiales que supuestamente ya fueron detenidos, sino de los poderosos que están detrás de estos hechos.

¡NO A LA CRIMINALIZACIÓN DE LA PROTESTA, CESE DE LOS PROCESOS JUDICIALES CONTRA DIRIGENTES DE LAS ORGANIZACIONES!

¡LIBERTAD A TODAS Y TODOS LOS PRESOS POR LUCHAR!

¡FUERA EL GOBIERNO GOLPISTA Y CORRUPTO DE AÑEZ!