En un artículo reciente, hemos reivindicado la actividad de la convencional María Rivera (militante del MIT chileno y de la LIT-CI) en la Asamblea Constituyente de su país como un ejemplo de cuál debe ser la acción de un diputado revolucionario dentro de las instituciones de la democracia burguesa[1]. En Argentina, el FIT-U (Frente de Izquierda y los Trabajadores) ha tenido, desde hace más de una década, representantes parlamentarios en el Congreso Nacional y en legislaturas provinciales. ¿Han actuado igual que María Rivera?

Por Alejandro Iturbe/Luciana Danquis

Antes de abordar los ejemplos concretos y responder a esta pregunta, creemos necesario hacer dos consideraciones previas para dar el marco conceptual en que se encuadra este debate. En primer lugar, para despejar falsas polémicas, expresar con claridad que no tenemos cretinismo antielectoral y antiparlamentario. Es decir, la concepción política que rechaza cualquier actividad revolucionaria en este terreno de la democracia burguesa porque significa “claudicarle al sistema burgués” (el “abstencionismo”).

Por el contrario, reivindicamos totalmente los conceptos expresados por Lenin en su escrito El “izquierdismo”, enfermedad infantil del comunismo (1920), donde critica las posiciones de ese tipo de algunos sectores de la III Internacional. Lenin expone que, en tanto hubiese sectores de cierto peso de la clase obrera que confiasen en las elecciones y el Parlamento burgueses, era una obligación de los revolucionarios intervenir en este terreno y allí también disputar la conciencia y la acción de los trabajadores, como una “plataforma secundaria” con respecto a la lucha de clases. Por eso, el PSTU argentino participa de las elecciones con candidatos en las listas del FIT-U (aunque no integra este frente de modo permanente).

En segundo lugar, tal como refiere el citado artículo sobre María Rivera, al mismo tiempo, se fijó el marco teórico y de principios para esta actividad. Existen varios documentos, pero la síntesis conceptual está en las Tesis “El Partido Comunista y el parlamentarismo”, aprobadas por el segundo congreso de la Tercera Internacional Comunista, en 1920[2].

El marxismo siempre consideró que la participación de los diputados comunistas en los parlamentos burgueses consistía en utilizar esa tribuna para ampliar la agitación revolucionaria, desarrollar la conciencia de clase, en suma, para despertar “…la hostilidad de las clases proletarias contra las clases dirigentes” y las instituciones de su régimen político.

¿Qué son los parlamentos burgueses?

Es necesario profundizar este tema del carácter de la institución parlamentaria y su rol en un régimen político burgués. Históricamente, el sistema electoral y parlamentario burgués (y las libertades democráticas concretas para los trabajadores y el pueblo que lo acompañan) surgen como una conquista, en general, como resultado de luchas. En el pasado, contra las monarquías absolutistas en Europa y contra los regímenes coloniales en varias regiones del mundo. De modo más reciente, contra el proyecto nazi-fascista, esencialmente en Europa, y contra las dictaduras, por ejemplo, en Latinoamérica. Por eso, cuando estos regímenes se ven amenazados por golpes de Estado o por restricciones a las libertades democráticas, los defendemos.

Pero fuera de estas situaciones específicas, la tarea de los revolucionarios frente a estos regímenes es denunciarlos y combatirlos en su papel de administradores y defensores del sistema capitalista. Porque una de sus funciones principales (la esencial en el marco de este debate) es engañar a los trabajadores y al pueblo diciéndoles que ese es el mecanismo a través del cual ellos “deciden los rumbos del país” y que todo intento de cambiar algo o de luchar contra las injusticias debe hacerse por dentro de esas instituciones y por la “vía constitucional”.

En 1983, el fallecido ex presidente argentino Raúl Alfonsín, durante la campaña electoral que siguió a la caída de la dictadura militar, sintetizó esta “siembra de ilusiones” en el lema “Con la democracia [burguesa] se come, se cura y se educa”. En EE.UU., los medios burgueses utilizan permanentemente la frase: “Escríbale a su representante [diputado]. Por eso, para impulsar a fondo la acción revolucionaria de las masas, y el avance de su conciencia, es imprescindible combatir frontalmente esta falsa ilusión.

Sobre este marco general, es necesario incorporar más elementos. Tal como expresa el artículo citado: “El advenimiento de la época imperialista, [época de] ‘guerras, crisis y revoluciones’, liquidó cualquier rasgo ‘progresivo’ que el parlamento pudo haber tenido en la época histórica anterior (…) y lo transformó definitivamente en ‘un instrumento de la mentira, del fraude, de la violencia, de la destrucción, de los actos de bandolerismo’”, definición que daban las Tesis de la III Internacional.

En los países semicoloniales

En los países latinoamericanos, este cuadro se ve agravado por el carácter de semicolonias del imperialismo de esos Estados: los parlamentos, como reflejo de la sumisión de las burguesías nacionales, han dejado de ser la expresión de la independencia política del país y se han transformado en instituciones de esos regímenes al servicio de la dominación imperialista.

No es algo nuevo. Cuando el ex presidente estadounidense George W. Bush visitó Argentina en 1990, fue invitado a una sesión extraordinaria del Congreso Nacional. Luis Zamora, entonces diputado por el MAS (Movimiento al Socialismo), repudió su presencia y fue expulsado del recinto a los empujones por otros diputados. Después, las autoridades peronistas (supuestamente “nacionales y populares”) y todas las otras bancadas saludaron a Bush con una cerrada ovación, como homenaje de “desagravio”[3].

Una realidad que no se ha modificado. Actualmente, por fuera de los diputados del FIT-U y del algún representante aislado del ala que se dice más de izquierda del Frente de Todos (la coalición peronista gobernante), todos los demás legisladores están a favor de que el gobierno cierre rápidamente el acuerdo con el FMI para seguir pagando la fraudulenta y agobiante deuda externa. Solo se discute la magnitud del ajuste sobre los trabajadores y el pueblo que deberá ser aplicado en consecuencia.  

El programa del FIT-U

El FIT-U se define como un frente electoral. Hubo propuestas de algunos de sus componentes de avanzar a constituir un partido unificado, pero nunca avanzaron[4]. Sin embargo, por lo menos en los grandes temas políticos nacionales, actúa cada vez más como un bloque político permanente.  Es decir, ordenan sus actividades por esa unidad electoral.

Actualmente lo integran cuatro organizaciones: el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS), el Partido Obrero (PO), Izquierda Socialista (IS) y el Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST). Todas ellas se reivindican “trotskistas”, es decir, como “organizaciones revolucionarias”. Sin embargo, el programa del FIT-U no es un programa realmente trotskista si lo comparamos con el Programa de Transición escrito por Trotsky y aprobado como el documento principal del Congreso de Fundación de la IV Internacional, en 1938[5].

Por supuesto, no nos referimos a una repetición textual de sus propuestas y reivindicaciones que necesariamente deben adaptarse a nuevas realidades y a las especificidades nacionales. Nos referimos a dos cuestiones conceptuales centrales. La primera es que, tal como Trotsky expresó en el propio texto y en diversas ocasiones, el eje sobre el que se articula un programa trotskista es la estrategia de la toma del poder por parte de la clase trabajadora y las masas, a través de su movilización revolucionaria, para destruir el Estado burgués, construir un Estado obrero basado en organizaciones democráticas y de lucha, y así iniciar la transición al socialismo.

La segunda cuestión es que, alrededor de este eje, se articula un “programa de reivindicaciones transitorias” que, partiendo de las necesidades concretas de los trabajadores y las masas, deben servir como “puente” hacia ese objetivo. Un “puente” que solo será cruzado en la medida en que desarrolle una movilización sostenida e independiente en la cual avancen en su acción, conciencia y organización. Es decir que una consigna (o una propuesta política concreta) combina dos aspectos íntimamente ligados: por un lado, debe servir para generar procesos de movilización (también para que los revolucionarios nos insertemos en ellos); por el otro, solo cobra pleno sentido si está formulada en la perspectiva estratégica que analizamos, y puesta a su servicio.

Tal como señala un artículo del PSTU argentino, el programa del FIT-U presenta varios “puntos correctos”[6]. En su introducción señala: “Sostenemos la independencia política de los trabajadores y trabajadoras frente a cualquier variante patronal, (…) planteamos una salida de independencia de clase que supere esta trampa a la que pretenden meter al pueblo”. La parte de consignas está encabezada por la Ruptura con el FMI y no el pago de la deuda [externa], de gran importancia en la actualidad argentina, y propone Por un gobierno de los trabajadores y el pueblo impuesto por la movilización de los explotados y oprimidos... [como] una salida política propia de los trabajadores.

Sin embargo, en ese marco, presenta importantes omisiones y lagunas. En primer lugar, se omite una denuncia implacable contra el régimen político, la ‘democracia para ricos’”. En segundo lugar, “no existe el concepto de que hace falta una revolución dirigida por la clase trabajadora y sus organizaciones, para tomar el poder”[7].

La acción política del FIT-U

Estas omisiones y lagunas se ven agravadas porque, en las campañas electorales, los candidatos el FIT-U rebajan la presentación de su programa y gran parte de la actividad pública de las organizaciones, dirigentes y diputados del FIT-U está dirigida a insistir en lo importante que es aumentar el apoyo electoral del FIT-U y obtener más diputados en las elecciones.

Nuevamente, queremos evitar falsas polémicas: en los procesos electorales, militantes del PSTU argentino han integrado esa organización y han realizado campañas activas por el voto a las listas del FIT-U. Consideramos un hecho muy positivo de la realidad política argentina el aumento de su caudal de votos y de sus bancadas de diputados, porque expresan, así sea en el terreno distorsionado de la democracia burguesa, un avance en la conciencia de un sector de los trabajadores y las masas de Argentina.

Pero si esa actividad y ese crecimiento no se articulan explícitamente con las consideraciones anteriores, se acaba dando un mensaje confusamente electoralista: se transmite a los trabajadores y las masas la idea de que es suficiente tener muchos diputados de izquierda y movilizarse “normalmente” para lograr la “salida política” que se propone, sin que sea necesario la movilización revolucionaria y la toma del poder.

Algunos ejemplos muy negativos

Hay actividades públicas y parlamentarias de los diputados del FIT-U que presentan problemas aún más graves. Por ejemplo, recientemente, Gabriel Solano (uno de los principales dirigentes del PO y legislador de la Ciudad de Buenos Aires) participó de un programa periodístico en el que se trataba el tema del narcotráfico, a partir de la muerte de varias personas por consumir cocaína adulterada, y de la detención de un dealer. Además del periodista conductor del espacio y de otros invitados, estaba presente Guillermo Moreno, empresario y economista peronista, ex funcionario de los gobiernos kirchneristas entre 2003 y 2015[8].

La participación de Solano comenzó con una vieja frase del general Perón (El pez se pudre por la cabeza), para señalar que el narcotráfico, de hecho, es dirigido por el propio Estado, que muchas de sus instituciones lo protegen (funcionarios, Justicia y Policía), que lucran con ellos y que de allí surgen grandes negocios usufructuados por banqueros y empresarios. Por eso, lo central era actuar contra eso. Solano nunca se refirió al Estado como “capitalista” ni señaló que la corrupción generada por el narcotráfico (que sin dudas existe) es, en realidad, una expresión específica de la corrupción inherente al Estado burgués y sus instituciones, como defensores de los negocios y ganancias de los capitalistas. Acabó jugando el triste papel de “buen joven de izquierda” que le da consejos a la burguesía. No fue casual que tanto el periodista como Moreno elogiaran calurosamente su participación.

Podrá argumentarse que se trató de una actitud personal de Solano, pero no es así: lamentablemente, se ha dado con frecuencia en los legisladores del FIT-U. Por ejemplo, en 2018, durante el gobierno de Mauricio Macri (burguesía de derecha), se iba a tratar por primera vez en el Congreso argentino un proyecto para legalizar el derecho al aborto libre y gratuito, en el marco de importantes movilizaciones de mujeres (que sería conocido como la “marea verde”).

Los entonces dos diputados del FIT (Romina del Plá, del PO, y Nicolás del Caño, del PTS) apoyaban el proyecto, mientras las bancadas burguesas (esencialmente el macrismo y el peronismo) estaban divididas. En función de los mecanismos parlamentarios, se realizaban reuniones para presentar el proyecto y lograr su aprobación en la Cámara de Diputados. Hasta aquí, no existe ningún problema: se impulsaba una ley justa reclamada con importantes movilizaciones.

Sin embargo, el FIT se pasó “varios pueblos” ya que Romina del Plá se integró a un grupo de whatsapp de diputadas llamado [email protected] Sororas (significa “las hermanas”), con las diputadas Silvia Lospennato (macrismo) y  Mónica Macha (peronismo), entre otras[9]. El grupo tuvo difusión pública, con artículos y fotos en numerosos medios. Algo así como una “bancada feminista transversal” que transgrede cualquier frontera de clase y que transmite la idea de que es válido formar un grupo de acción política parlamentaria con representantes de partidos burgueses que, cuando gobiernan, hambrean y reprimen a los trabajadores y trabajadoras. Ni Nicolás del Caño ni el PTS criticaron nunca este hecho.

Veamos un ejemplo de que este criterio de los diputados del FIT no es excepcional sino generalizado. En diciembre de 2015, el gobierno peronista de Cristina Fernández de Kirchner acababa de perder las elecciones presidenciales y legislativas frente a la coalición burguesa de derecha. Esto significaba que, además de la presidencia también iba a perder su mayoría parlamentaria. En ese momento, llamó a una sesión especial en la que presentó más de 90 proyectos de ley. Los diputados de Cambiemos (la coalición burguesa de derecha) no se presentaron a la sesión y también hubo algunas deserciones del propio bloque peronista. El gobierno logró el quorum necesario para sesionar gracias a la presencia de los diputados de fuerzas de centroizquierda y de los tres diputados del FIT (Nicolás del Caño y Myriam Bregman, del PTS, y Pablo López del PO), El argumento utilizado para esta “ayuda parlamentaria” al gobierno burgués en retirada fue que algunos de esos proyectos eran “favorables a los trabajadores” y que había que aprobarlos, según declaraciones de Pablo López.

Todos los proyectos fueron votados a “libro cerrado” es decir sin posibilidad de debate ni que los diputados del FIT pudiesen presentar sus propios proyectos. La presencia de los diputados del FIT acabó permitiendo que un gobierno y un parlamento burgueses aprobasen un conjunto de leyes (no solo las teóricamente “favorables a los trabajadores”). En la jerga parlamentaria argentina se utiliza la expresión “votar con el culo” precisamente cuando los diputados no votan una ley pero permiten su aprobación dando quorum. Lo cierto es que los diputados del FIT “votaron con el culo” junto con un gobierno burgués. Esto es lo opuesto a las recomendaciones de Lenin y a las resoluciones del Segundo Congreso de la Internacional Comunista, a las cuales todas las fuerzas que componen el FIT dicen seguir reivindicando,

Este profundo electoralismo y parlamentarismo afecta a todas las fuerzas del FIT-U. Recientemente, un gran incendio afectó un área muy extensa de la vegetación natural de la provincia de Corrientes. Las respuestas del gobierno provincial y del nacional frente a este desastre fueron debilísimas y tardías. Santiago Maratea, un joven y popular influencer organizó una campaña con sus seguidores y recaudó el equivalente a un millón de dólares (al cambio oficial) que puso al servicio del combate al incendio, hecho que tuvo gran repercusión en los medios.

En ese marco, en una entrevista sobre su posición política declaró que había votado a los candidatos del FIT-U. Es decir, se trata de un joven de gran popularidad mediática, sensible a los problemas de la sociedad y con perfil de simpatizante electoral de la izquierda, aunque bastante confuso; en otra nota expresó laburo de fomentar la antipolítica entre los jóvenes que me siguen”[10].

Es decir, declaraciones que sería interesante aprovechar si se estuviese en una campaña electoral pero que, en medio de la actual situación argentina, y específicamente la de Corrientes, no pasaron de ser un hecho anecdótico. Sin embargo, Izquierda Socialista (IS) publicó en el blog de su página lo siguiente: Santi Maratea, quien juntó más de 100 millones [de pesos] en solidaridad para damnificados por los incendios en Corrientes, cuando se le preguntó el año pasado por las elecciones fue contundente en su apoyo a la Izquierda: «Yo voté a Del Caño…», señalando que si ganaba la izquierda «estaríamos mejor»[11]. De esta forma, IS transmite claramente a los jóvenes el mensaje de que es suficiente votar a la izquierda para que gane las elecciones que todos los problemas de los trabajadores y las masas podrán resolverse.

La acción erosiva de la democracia burguesa

¿Por qué organizaciones que se reivindican trotskistas y revolucionarias, en contradicción con lo formulado por la III Internacional, toman como centro de su militancia la actividad en las elecciones y el parlamento burgueses? Se trata de un proceso muy profundo que es necesario explicar.

Hemos dicho que la democracia burguesa tiene como uno de sus principales objetivos engañar a los trabajadores y las masas. En ese marco, tiene una política de cooptación para las organizaciones de la izquierda revolucionaria que comienzan a tener algún peso. Les dice: “hay un espacio para ustedes si no rompen el cerco electoral”.

Si empiezan a darse buenas votaciones y se eligen diputados, el próximo paso es lo que podemos llamar “embriaguez electoral” y la conclusión de que “la cosa pasa por ahí”. El siguiente paso es la adaptación profunda y la claudicación al sistema.

Hablamos con conocimiento de causa. Fue el MAS quien abrió el camino para que el trotskismo argentino saliese de su marginalidad y pasase a ser un elemento real de la política argentina, lo que se expresó en la elección de Luis Zamora como diputado en 1989, y su transformación en una figura importante de la vida política del país. A partir de allí, el MAS sufrió esa presión que describimos y comenzó a adaptarse a ella, un proceso que fue un componente muy importante de su crisis posterior y su estallido.

El gran problema no es solo el giro electoralista y parlamentarista sino que comienza a cambiar al carácter de la organización: se deja de ser la “chispa de la revolución” y se comienza a ser un complemento del sistema, una válvula de escape que descomprime la lucha revolucionaria de las masas. Las organizaciones integrantes del FIT-U están viviendo claramente este proceso.

Volvamos entonces a la pregunta inicial: ¿los parlamentarios del FIT-U han actuado igual que María Rivera, es decir como “tribunos revolucionarios”? Nosotros creemos que no, que su actividad no puede ni debe ser tomada como modelo de aplicación de los criterios planteados por la III Internacional. Por el contrario, reivindicamos la actuación de María Rivera en la Asamblea Constituyente chilena.

Notas:

[1] https://litci.org/es/maria-rivera-una-tribuna-de-la-revolucion-chilena-en-la-convencion-constituyente/

[2] Tesis, manifiestos y resoluciones adoptados por los Cuatro Primeros Congresos de la Internacional Comunista (1919-1923). 2ª edición digital. Valencia: Edicions Internacionals Sedov, 2017, pp. 91-97.

[3] https://www.youtube.com/watch?v=rtnjwX-41zo

[4] Ver, por ejemplo, https://www.marxist.com/argentina-y-el-partido-de-izquierda-unificado.htm

[5] https://www.marxists.org/espanol/trotsky/1938/prog-trans.htm

[6] https://www.pstu.com.ar/sobre-el-programa-del-fit-unidad/

[7] Ídem.

[8] https://www.youtube.com/watch?v=ahFYgQwnx8k

[9] https://www.pstu.com.ar/aborto-legal-fit-sororidad-o-hermandad-de-clase/

[10] https://www.diariopopular.com.ar/espectaculos/santi-maratea-duro-el-cantante-la-mancha-rolando-no-te-conoce-nadie-boludo-n620422

[11] https://izquierdasocialista.org.ar/2020/index.php/blog/para-la-web/item/20194-santi-maratea-si-ganaba-la-izquierda-estariamos-mejor