Sáb Feb 04, 2023
4 febrero, 2023

Uruguay | Paremos contra la reforma educativa y por las luchas en curso

El próximo paro general del 15 de setiembre está enmarcado en un contexto general de luchas. La principal de ellas en la educación, que desde hace varias semanas está en el centro de la escena política. Los estudiantes de los centros de formación docente con el IPA y Magisterio a la cabeza comenzaron la pelea, a la que se sumaron inmediatamente grandes liceos como el Zorrilla, el IAVA, el Bauzá, el Miranda, el Dámaso y otros. Estudiantes y profesores vienen protagonizando ocupaciones, paros y movilizaciones a lo largo y ancho del país contra la reforma educativa mercantilizadora del gobierno.

Los estudiantes vienen reclamando ser escuchados de verdad y que se postergue la reforma. Pero al gobierno solo le interesa imponerla mientras ningunea a las organizaciones gremiales. Una reforma que responde a los intereses de las multinacionales y que sigue recortando presupuesto no puede ser una reforma progresiva.

Existen también muchos conflictos en curso: los trabajadores del transporte de la empresa COPSA están reclamando salarios impagos y los de cooperativas se movilizaron contra la regresiva reforma de la seguridad social; hay una importante pelea en bancarios a raíz de los despidos en Citi Bank; la industria láctea paró 24hs contra la represión antisindical, los obreros de Frigoríficos tuvieron recientemente una movilización a pie desde Durazno a Montevideo reclamando contra los abusos de la patronal; los obreros del pan también están luchando contra el ataque de la empresa Friopan, en donde el año pasado se procesaron ocho obreros por la ocupación de la planta. Además, trabajadoras/es de la Médica Uruguaya protestaron frente a la mutualista y existen conflictos en el Hospital Español y el Piñeyro del Campo. Trabajadores estatales de UTE, OSE y ANTEL, también han tomado medidas de lucha contra los recortes.

Hay mucha rabia y bronca por abajo que está motorizando todas estas luchas en un contexto económico donde los salarios siguen a la baja mientras los precios y las ganancias fabulosas de un puñado de millonarios dueños de la tierra, las industrias y los bancos siguen y siguen aumentando con el beneplácito del gobierno antiobrero de Lacalle Pou.

La educación, punto alto de lucha contra el gobierno

Como mencionamos al principio, la principal lucha en desarrollo la están dando los jóvenes estudiantes junto a profesores. El conflicto adquirió rápidamente un carácter nacional y es donde la bronca contra el gobierno se expresa de forma más aguda y explosiva. Los estudiantes se han puesto a la cabeza ocupando los centros y realizando actividades.

La experiencia de 2015, cuando el movimiento educativo derrotó la esencialidad (prohibición de huelga), del entonces gobierno de Tabaré Vázquez, con asambleas masivas y contundentes movilizaciones, está fresca en estudiantes y docentes, así como la posterior represión en el desalojo del CODICEN. También está fresca para el propio gobierno de Lacalle Pou, que es consciente de que cualquier “paso en falso” puede hacer estallar la bronca al igual que sucedió en 2015. Por eso ha apostado por ahora a los operativos de desalojo “negociados” y “pacíficos”, con presencia policial intimidatoria y también a la campaña de desprestigio mediático contra la lucha.

En ese sentido había declarado Lacalle Pou en el acto del 25 de agosto: “tienen todo su derecho (…) [ pero] el gobierno va a desocupar todos los locales que sean ocupados; ocupan, desocupamos. Y no tuvimos la necesidad de golpear a nadie, con diálogo” (1).

Pero las semanas pasan y las ocupaciones continúan: Los desalojos, a pesar de la fuerte presencia policial, lejos de intimidar y hacer retroceder al movimiento han sido tomados como un desafío para los estudiantes, que vuelven a ocupar los centros de estudio nuevamente.

Ahora el gobierno, que se quiere mostrar firme en que la reforma “va a pasar”, y buscando retomar una falsa “normalidad”, ya  no se considera que se “tengan el derecho” de ocupar. Ahora dicen que es “ilegal”. Los núcleos gremiales de distintos liceos como el Dámaso, Zorrilla y Miranda ya están denunciando los atropellos de las autoridades que pretenden impedir las ocupaciones. La lucha sigue tensionándose: en algunos lugares las autoridades evitaron la ocupación cerrando los liceos, pero la fuerza de la lucha logró que en muchos se ocupara igual a pesar de las amenazas.

La derrota de la reforma educativa será un triunfo de todos los trabajadores

El 15 es importante preparar y hacer desde las bases un gran paro general contra el gobierno, contra su reforma educativa y por nuestros reclamos. Desde cada liceo, escuela y facultad, cada fábrica y lugar de trabajo, debemos ponernos al hombro esta tarea.

Porque lamentablemente a la alta cúpula del PIT-CNT no le interesa profundizar la pelea y llamó al paro  debido a la presión y la rabia de la base. Pretenden que el paro solo sirva para descomprimir la bronca y no como primer paso para profundizar la pelea. Deciden las medidas y las consignas sin consultar a las bases, por eso dentro de las consignas centrales no hay, increíblemente, ninguna relacionada a la educación. La dirigencia de la FEUU tampoco ha tomado a fondo la pelea y ha aparecido muy tímidamente.

En el mismo sentido, la propuesta de la dirigencia del FA -más preocupada por esperar las elecciones de 2024 que por las luchas-, ha sido ofrecerse de “mediador” en el conflicto a través de una comisión parlamentaria para apaciguarlo, y se han sumado al coro del gobierno de que hay que “bajar la pelota al piso”… y por eso se han “solidarizado”, sin sonrojarse, con el provocador y principal cara visible de la reforma mercantilista, Robert Silva.

Pero al contrario de lo que quieren estos dirigentes, ante los ataques del gobierno es necesario profundizar la organización y la pelea, en la perspectiva de derrotar la reforma educativa. Esto sería un triunfo no solo porque evitaría que se profundice la mercantilización de la enseñanza al servicio de las multinacionales sino también porque sería un durísimo golpe gobierno que lo debilitaría más todavía, haciendo que el resto de las luchas obreras en curso cobren más fuerza y tengan mejores condiciones para triunfar.

Ante la intransigencia del gobierno es necesario que el conjunto de la enseñanza unifique la lucha. No puede luchar cada liceo, cada facultad, cada centro de formación por separado, lo que le hace al gobierno más fácil la tarea de derrotarnos. Hay que avanzar en una Coordinación Nacional de la lucha que permita decidir medidas unificadas: ocupar todos los centros, movilizaciones y asambleas conjuntas, plan de lucha unificado, etc; y donde comencemos a discutir la necesidad de preparar la Huelga General junto al conjunto del movimiento obrero, haciendo realidad la histórica consigna “Obreros y estudiantes, unidos y adelante”.

Esa Coordinación será clave para poder profundizar la pelea y en este camino tener la oportunidad de formar una nueva dirección que responda los genuinos intereses de estudiantes y trabajadores y no a los dirigentes atornillados que no quieren saber nada con pelear porque solo cuidan su chacra y sus cargos.

  • ¡Todos/as a parar el 15/9!
  • ¡Abajo la reforma educativa del gobierno! ¡6+1%, ahora!
  •  ¡Por el derecho a ocupar, coordinemos y unifiquemos la pelea!
  • ¡Por un plan económico obrero y popular que parta del NO pago de la deuda externa!
  • ¡Que las bases decidan todo en asambleas masivas!
  • ¡Ninguna confianza en los dirigentes que quieren “diálogo” y “mediación”!

1) El País, 25/8/22. https://www.elpais.com.uy/informacion/politica/ocupan-desocupamos-respuesta-presidente-protestas-reforma-educativa.html

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