Este miércoles (16) se llevó a cabo una verdadera cacería de sudafricanos que persiguieron, hirieron e incluso asesinaron a migrantes y refugiados en el país.

Se grabaron escenas de barbarie en video. Se vieron hordas en diferentes barrios, lugares en llamas, amedrentando a las personas.

Por CSP-Conlutas (Brasil)

De acuerdo a la información enviada por un activista local a CSP-Conlutas, dos congoleños murieron tras ser detenidos en el tráfico. Los dos fueron asesinados dentro del auto en el que se encontraban, sin posibilidad de defensa. Las imágenes no se publicarán, ya que son contenido extremadamente sensible.

Tiendas y otros establecimientos, como una oficina de correos en Diepkloof, Soweto, ocupada por una familia durante 5 años, también fueron saqueados y destruidos, claramente una medida para intimidar y herir a africanos de otros países del continente.

Una lideresa no identificada de este movimiento, llamado “Dudula”, le dijo al reportero de eNCA, un noticiero local, que la acción se estaba realizando en conjunto con la policía, para “arrestar y extraditar a extranjeros”.

En las redes sociales, simpatizantes y apoyadores del movimiento describieron las acciones de desalojo y la violencia ocurridas en este día como un proceso de limpieza en el país, y utilizaron el hashtag “SouthAfricansFirst” (Sur africanos en primer lugar) junto de la principal, #Dudula.

La región más afectada por la ola de violencia xenófoba fue Soweto. Muchos migrantes fueron expulsados ​​de sus hogares y sus pertenencias fueron destruidas y saqueadas.

Solidaridad Internacional

Integrantes del Sector Internacional de la CSP-Conlutas, que están acompañando de cerca el caso, explican que tanto el gobierno como la prensa, de modo general, adoptan un discurso común que refuerza el sentimiento de odio y xenofobia contra migrantes y refugiados, vinculando por ejemplo los problemas como el alto nivel de desempleo, con la presencia de africanos de otros países.

Considerando   este contexto político y social en la región, CSP-Conlutas llama a otras entidades a buscar apoyar y denunciar la acción inhumana y criminal colocada en las calles, con el apoyo del gobierno de Ramaphosa, diversos políticos y gran parte de la prensa. Sudafricano.

A Central también envió una moción de repudio a las autoridades locales, enumerando los numerosos problemas y violaciones de los derechos humanos a los que son sometidos refugiados y migrantes en Sudáfrica ¡Ningún negro es ilegal en África!

La solidaridad internacional es urgente

¡Paren los ataques xenofóbicos en Sudáfrica; Ningún africano es ilegal en África!

Los africanos migrantes y refugiados viven con permanente miedo en Sudáfrica, debido a los constantes y permanentes ataques xenófobos y la falta de una política sistemática y coherente para proteger los derechos fundamentales y la dignidad humana de los refugiados y migrantes.

En las redes sociales circula la convocatoria a una manifestación contra los migrantes y refugiados, para el 16 de junio de 2021. Algo que es recurrente en Sudáfrica. Y por eso, es evidente que estas manifestaciones se combinan y fomentan con actos de extrema violencia que dejan muchas víctimas y aterrorizan a la comunidad de inmigrantes negros del continente africano.

Los resultados de dos ataques xenófobos se pueden verificar en varios medios, nacionales e internacionales:

En los años 2008 y 2009, hubo un brote de violencia en el Cabo Occidental, específicamente en De Doorns, que afectó a miles de extranjeros, en su mayoría refugiados zimbabuenses que fueron atacados;

En 2015, hubo masacre de extranjeros negros, asesinatos, quemados y golpeados en espacios públicos;

En 2019 fueron realizados varios atentados donde por lo menos 5 personas fueron asesinadas y hubo varios ataques a pequeños comercios de migrantes y refugiados. Proceso que combinó varias deportaciones

En 2018, los pequeños comerciantes somalíes volvieron a ser víctimas de ataques en la ciudad de Johannesburgo;

En 2019, un grupo de manifestantes ocupó la parte baja del edificio del ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados), exigiendo el traslado a un tercer país debido a la existencia de ataques xenófobos permanentes y desesperados por ninguna esperanza de futuro en Sudáfrica;

En 2020, las manifestaciones contra extranjeros de Sudáfrica se combinaron con ataques xenófobos.

A pesar de la gravedad de la situación que viven los migrantes y refugiados, algunos mencionados anteriormente, no hay evidencia de una política consistente de combate, por parte del gobierno sudafricano, contra estas manifestaciones que comprometen la vida y la dignidad humana de los migrantes y refugiados en Sudáfrica. .

Por el contrario, en Sudáfrica se observa una política de exclusión social, marginación y expulsión de la comunidad de migrantes y refugiados. Una situación que suma miles de “indocumentados”, es decir, los migrantes y refugiados se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad social por parte del Estado al no regularizar su situación y no proporcionarles asistencia humanitaria, más bien los coloca en la marginalidad.

EL DEPARTAMENTO DE MIGRACIÓN SE NIEGA A PROPORCIONAR DOCUMENTOS A MIGRANTES

Esta situación de los «indocumentados» impide que los migrantes y refugiados tengan acceso a cualquier servicio que les otorgue un mínimo de dignidad. Enumeramos algunos de ellos a continuación:

Hay una gran cantidad de niños no registrados, que, por ser hijos de migrantes, no tienen el derecho más elemental de tener un documento, aunque nazcan en Sudáfrica, se les considera extranjeros;

Impedimento de los extranjeros e hijos de migrantes nacidos en el país (o fuera del país) para que se matriculen en escuelas por falta de documentación que el Estado sudafricano no emite. Bloqueando de esta manera, la asistencia escolar o el acceso a la educación escolar, provocando la baja escolarización de los niños y el futuro educativo.

Imposibilidad de acceso a la educación superior debido a la exigencia de documentación inaccesible para la mayoría de los migrantes y refugiados negros del continente africano.

Esta situación dificulta el acceso a empleos formales, al sistema bancario, al sistema de salud y educación y, a menudo, incluso a quienes tienen los documentos en regla;

A falta de documentación, le impide o accede a la apertura y movimiento de cuentas bancarias, impidiendo que reciba cualquier cantidad en efectivo y ayuda desde el exterior;

Falta de acceso al empleo debido a la falta de documentación y regulación estatal del empleo preferencial para los sudafricanos.

LA REALIDAD DE LOS REFUGIADOS SUDÁFRICOS EN LA PANDEMIA DEL COVID-19

Los refugiados temen la reacción que pueda tener el estado sudafricano, el aumento del odio, y para empeorar las cosas el Departamento de Migración no entrega los documentos requeridos y los refugiados sin documentados son arrestados como refugiados indocumentados.

Los actos xenófobos provocan el desplazamiento permanente de familias;

Aumento del desempleo combinado con la exclusión del acceso al trabajo, debido al privilegio de los sudafricanos en primer lugar;

Falta de financiamiento;

Falta de alimentos (sin asistencia constante a los refugiados en el período de confinamiento);

No legalización de papel ilegal que les impide acceder a cualquier servicio;

A partir del 30 de junio de 2021, extensión en línea para documentos vencidos solo a partir de febrero de 2020.

Y la inexistencia de cualquier acción para proteger los derechos de las personas migrantes y refugiadas expone la negligencia del Estado en no implementar los acuerdos y el cumplimiento de la legislación que protege los derechos humanos.

CSP CONLUTAS REPUDIA LAS AGRASIONES A LOS INMIGRANTES E INSISTE AL GOBIERNO SUDÁFRICO:

DETENER LAS AGRESIONES A LOS INMIGRANTES;

CASTIGO A LOS QUE ESTÁN INVOLUCRADOS EN ESTOS ACTOS RACIISTAS DE XENÓFOBOS;

¡QUE EL GOBIERNO RESUELVA EL PROBLEMA DE LA FALTA DE DOCUMENTACIÓN DE TODOS LOS INMIGRANTES!