El 23 de octubre de 1940, en la ciudad Tres Corazones (MG) llega a este mundo Edson Arantes do Nascimento, conocido por todos como Pelé, un exfutbolista brasileño que se desempeñó como delantero en el Santos FC, la Selección Brasileña, el Cosmos, e inmortalizó la camiseta 10.

Por: Wellingta Macedo, de Belém (PA) – 26/10/2020

Considerado uno de los mejores deportistas de todos los tiempos, en 1999 fue elegido jugador del siglo por la Federación Internacional de Historia y Estadística del Fútbol, además de ser uno de los vencedores del premio FIFA al Mejor Jugador del Siglo, otorgado por esta entidad. Elegido Atleta del Siglo XX por el Comité Olímpico Internacional, es el mejor goleador de la historia del fútbol con 650 goles marcados en 694 partidos de Liga, totalizando 1.281 goles en 1.363 juegos, incluyendo los amistosos no oficiales. Está en el libro de récords y fue, durante un período, el atleta mejor pago del mundo.

Pues, precisamente por todo este currículo, digno de las grandes estrellas, Pelé, quien cumplió 80 años este viernes (23), recibió varios honores de los principales exponentes de la prensa deportiva internacional y también de deportistas de diversas modalidades, recordando el legado y la inspiración del “Rey” en sus vidas como deportistas.

Es importante decir que Pelé, además de su carrera futbolística, también tuvo una carrera artística como actor y cantante, participando en películas y grabando discos. Pelé, sin duda, se convirtió en una “estrella del pop” internacional, venerada y amada por muchos. Incluso el título de “Rey” le fue entregado nada menos que por el cronista y dramaturgo Nelson Rodrigues, en un texto titulado “La realeza de Pelé”, luego de un partido en el que el Santos venció al América-RJ por 5 a 3, con 4 goles de Pelé. Él solo tenía 17 años.

Pero, en la medida en que Pelé se convirtió en un ídolo para millones de personas, incluyendo muchos niños en todo el mundo, su imagen de hombre público, de negro, se estaba volviendo contradictoria, llena de inconsistencias, con escándalos en su vida personal, que involucraron a su familia y su controvertido rol de padre, generando duras críticas contra él, principalmente por su relación poco amorosa con una de sus dos hijas que tenía fuera del matrimonio.

Sandra Regina Machado fue resultado de la relación extramarital de Pelé con una trabajadora doméstica y nunca quiso asumir su paternidad. Sandra libró una batalla legal contra Pelé por el reconocimiento de la paternidad y murió el 17 de octubre de 2006, víctima de cáncer. El reconocimiento tardó casi 30 años en ocurrir, y Pelé ni siquiera fue al funeral de su hija para despedirse.

Por eso, mientras se rinden homenajes al rey Pelé, también ese “reinado” es rechazado por muchas personas. Después de todo, ¿qué rey es Pelé?
Pelé es un rey en un país racista, cuyo mito de democracia racial se ha incrustado en el inconsciente colectivo.

Durante mucho tiempo fue el brasileño más conocido y uno de los negros más conocidos del mundo. A diferencia de otros atletas negros, como el boxeador Muhamad Ali y los corredores Tommie Smith y John Carlos, que levantaron los puños en protesta contra el racismo en Estados Unidos, Pelé nunca se unió a la lucha contra el racismo, ni en Brasil ni en el mundo.

Pelé es un rey en un país machista, cuya cultura de violación, nacida con la esclavitud de los pueblos indígenas y africanos, con la violación de mujeres indígenas y africanas, ha construido roles sociales para hombres y mujeres en los cuales los primeros, independientemente del color de piel, están privilegiados en este sistema. Una sociedad donde muchos hombres abandonan y no se responsabilizan con sus hijos e hijas, mientras que las mujeres son juzgadas y condenadas si hacen lo mismo con su descendencia. Obligadas a tener hijos que no planificaron, muchas mujeres son sometidas a realizarse abortos clandestinos que las llevan a la muerte y, cuando escapan de ella, son encarceladas. A los hombres no les pasa nada.

Pelé es un rey en un país LGBTIfóbico, en donde más se mata a la población LGBTI del mundo, cuyo fútbol, el deporte que le dio su reinado, continúa con prácticas sexistas y lgbtifóbicas en estadios, a través de fanáticos que no solo cantan canciones lgbtifóbicas sino que también persiguen a Jugadores LGBTI, que se ven obligados a ocultar su orientación sexual.

Es rey en un país donde el fútbol femenino no tiene el mismo respeto y trato que el masculino, a pesar de tener una “reina”, Marta, elegida seis veces la mejor del mundo.

Pelé es un rey en un país capitalista dividido en clases sociales, donde los sectores más vulnerables de la clase trabajadora siguen oprimidos y explotados.

Pelé es un negro de origen pobre que ha ascendido socialmente y que adora a la burguesía blanca y racista. Así, se hizo amigo de los poderosos del Estado.

Pelé fue, en 1995, ministro de Deportes del gobierno neoliberal de Fernando Henrique Cardoso y dejó el cargo en 2001 por sospecha de corrupción. Estuvo cercano a figuras como Ronald Reagan y José Sarney. Un «negro de la Casa Grande», un negro de «Hacienda», como lo define Malcom X.

Pelé es un rey en un país cuya monarquía ya no existe, a pesar de sus “viudas” que lloran a su alrededor, pero un país al que le encanta elegir “Reyes” y “Reinas”. El Rey de la Música es Roberto Carlos. La Reina de los pequeños es Xuxa. Pelé es el Rey del Fútbol. De hecho, ¡es el único «Rey» negro en el país con más negros fuera de África!, y cuyo reinado es rechazado. ¿Por qué será?

Para el fútbol y el mundo del deporte, la figura de Pelé como deportista del siglo XX, es innegable. Sus logros, sus goles, su forma de jugar y celebrar siguen siendo inspiración para muchos niños y niñas negros repartidos por las periferias y barrios marginales de este país que sueñan con ser estrellas del fútbol. Su trayectoria en el campo es innegable, ¡sí!

Ahora, el hombre Pelé o, mejor dicho, Edson Arantes do Nascimento (su otro yo), debe ser enfrentado y criticado por sus inconsistencias, contradicciones, por su posición de clase y por sus posiciones políticas. El “reinado” de Pelé está marcado con manchas y fallas irreparables. Es un rey sin legado fuera del campo de fútbol.

Traducción: Anita Rodríguez.