Después de la aplastante victoria del Apruebo, nuestro movimiento entró en una nueva fase. Las enormes manifestaciones y celebraciones por el triunfo en el plebiscito demuestran que el pueblo no se va a quedar mirando por la televisión el desenlace del Proceso Constituyente. Sin embargo, en un sector importante de la clase trabajadora hay expectativas de que, ahora sí, las cosas van a cambiar. Todo nos indica que tendremos duras luchas de aquí en adelante.

Por MIT-Chile

Hemos ganado una batalla, pero no la guerra. Los enemigos del pueblo (los grandes empresarios y sus partidos políticos) se están reorganizando. Con el Proceso Constituyente quieren ganar tiempo. Ahora están discutiendo la mejor forma de engañar al pueblo al paso que reprimen a los que siguen luchando. Nos harán creer que van a cambiar algo para no cambiar nada. Para llevar adelante este Proceso Constituyente totalmente manipulado tienen el apoyo de sus patas izquierdas – el Frente Amplio, (que firmó el Acuerdo por la Paz) y el Partido Comunista, (que después del 12 de noviembre no convocó a nuevas movilizaciones de los sindicatos y sectores sociales sobre los que tiene influencia). No hay que olvidar que juntos, todos ellos, evitaron la caída de Piñera.

La farsa del actual Proceso Constituyente ya va quedando cada vez más evidente. Hace meses denunciamos, junto a miles de activistas y otras organizaciones, las trampas de este proceso. La imposibilidad de cambiar los Tratados de Libre Comercio, el quórum de ⅔, la existencia de presos políticos, las dificultades para elegir candidatos independientes, todo eso son enormes trabas para que la voz de las calles no sea representada en ese “Parlamento 2.0” que será la Convención Constitucional.

No podemos tener ilusiones. Esto es lo más peligroso que nos podría pasar. Lo más probable es que la Constituyente sea compuesta, en su mayoría, por los mismos partidos de siempre, ya que es casi imposible que alguno de los candidatos independientes sea elegido. Así, serán los mismos de siempre que discutirán la Nueva Constitución, los que han gobernado en los últimos 30 años y los “nuevos”, como el Frente Amplio, que son nada más que la vieja Concertación con ropa más juvenil y algunos tatuajes en el cuerpo.

Nuestra esperanza tiene que estar únicamente en nuestras fuerzas, en la organización en los barrios y lugares de trabajo, en el fortalecimiento de las brigadas de salud y de primera línea, en los colectivos de mujeres, en los sindicatos combativos, etc. Ya hemos comprobado con innumerables ejemplos que los de arriba no nos van a conceder nada si no somos millones en las calles. Que ellos lo sepan: estamos dispuestos a luchar hasta morir por los cambios que queremos. No nos van a vender la pomada nuevamente.

En el marco de fortalecer nuestra lucha y organización, desde el MIT estamos recolectando firmas para llevar la candidatura a la Convención Constitucional de María Rivera por el Distrito 8 (Maipú y otras comunas), incansable luchadora social y defensora de los presos políticos. También queremos discutir un programa revolucionario con los miles de activistas que se están organizando, con los que creen en el Proceso Constituyente y con los que no creen en ello.

Sabemos que muchos trabajadores y trabajadoras tienen expectativas de que ahora sí las cosas van a cambiar. Queremos dialogar con esos trabajadores para demostrarles que no pueden esperar mucho de este Proceso y que tenemos que prepararnos para los fuertes embates que van a venir. Este Periódico es una edición especial sobre el Proceso Constituyente. Les invitamos a leer las próximas páginas, dónde discutiremos quiénes son los enemigos del pueblo trabajador, cuáles son los cambios que necesitamos y cuál es el camino que debemos recorrer para lograrlos. ¡Adelante compañeras y compañeros, el futuro nos pertenece! ¡Adelante valiente juventud!