Vie Feb 23, 2024
23 febrero, 2024

Perú: Cuando la democracia (de los patrones) mata

Al cierre de esta edición moría Rosalino Flores, joven cusqueño de 22 años hospitalizado poco más de dos meses tras recibir 36 impactos de perdigones el 11 de enero, mientras se movilizaba contra el gobierno de Dina Boluarte y el Congreso.

Con su muerte, se eleva a 49 la cifra de personas asesinadas directamente por las balas (o perdigones) de la represión desatada desde el pasado 7 de diciembre.

Por Víctor Montes

La democracia de los ricos

Toda esta represión tiene como único propósito sostener en el poder al gobierno pactado por Dina Boluarte y el Congreso.

Es por eso que hacen uso y abuso de las armas que les ofrece la Constitución y las leyes: declaratoria de estado de emergencia, suspensión de garantías, toque de queda, sacar a los militares a las calles, etc.

Y es que hasta la democracia más “plena” sigue siendo, en este sistema, un aparato de violencia de la clase dominante para mantener su control sobre el pueblo. Y es esa misma democracia la que contempla la forma de ahogar en sangre a quienes luchan.

Ejecuciones extrajudiciales

Sin embargo es un hecho comprobado por organismos internacionales y nacionales que la actual represión viene amparando, además de abusos, el uso sistemático de armas letales contra el pueblo movilizado. Hechos que constituyen ejecuciones extrajudiciales realizadas por las fuerzas armadas y policiales. Así lo muestran los restos de balas de fusil galil y AK-M, así como perdigones de plomo, encontrados en las 49 víctimas directas de la represión. La mayoría, ejecutadas durante las masacres en Andahuaylas (8), Ayacucho (10) y Juliaca (18).

Salta a la vista, tal como han denunciado algunos organismos internacionales, el ensañamiento de la represión sobre la población de la sierra sur, campesina y en la absoluta mayoría de los casos, quechua o aymara. Ensañamiento que desvela, por tanto, un alto contenido discriminador, racista y clasista, que se suma al conocido “terruqueo” con el que pretenden justificar el accionar asesino de las fuerzas armadas y policiales.

¿Defender la democracia o superarla?

Ante esta realidad, se contraponen dos posturas en el terreno de los que luchan.

Para las organizaciones reformistas que se dicen de izquierda, la represión es prueba de que el régimen democrático ha sido reemplazado por una dictadura. y por tanto, la gran tarea sería, “recuperar la democracia”.

Que dicha afirmación provenga de aquellos sectores del movimiento que han puesto los muertos y se han enfrentado a las balas de la policía y las fuerzas armadas, como el pueblo de Puno, Ayacucho y Andahuaylas, es perfectamente comprensible, pues expresa un sentimiento legítimo.

Sin embargo, que lo digan las organizaciones de la izquierda reformista, que han renunciado a enfrentar de forma directa la represión del gobierno, esconde un engaño para el pueblo pobre, porque la única democracia que existe hoy en el país, es la democracia de las grandes empresas.

Es decir, la democracia que garantiza la dominación de las grandes mineras, petroleras, bancos y fábricas. Para esa mal llamada izquierda, la “democracia” sería un régimen de plenos derechos, sin represión… Un régimen que no existe ni ha existido en ninguna parte donde exista la dominación de clase.

“Olvidan” esos “progresistas”, demócratas e “izquierdistas” que desde el “retorno a la democracia”, los gobiernos de Toledo, García, Humala, PPK – Vizcarra, Merino y Sagasti asesinaron 173 personas por medio de la represión.

Con esta política el reformismo reproduce su triste y viejo papel de sembrar confusión entre la clase obrera y el pueblo, limando su filo revolucionario.

Para nosotros, en cambio, en tanto es la propia democracia la que ha disparado contra el pueblo, solo nos queda superarla contraponiendo a su violencia el poder de las bases movilizadas y organizadas en asambleas territoriales, órganos de poder, de democracia obrera y popular, donde el pueblo armado responda a la violencia del Estado de los ricos.

RECUADRO

¡Libertad a los presos de la rebelión! ¡Abajo los estados de emergencia!

Juntos a las balas, el régimen de Boluarte y el Congreso viene persiguiendo y encarcelando a una parte de la vanguardia que salió a enfrentar su gobierno asesino. Desde estas páginas demandamos la inmediata libertad de los luchadores y luchadoras encarcelados, el cese de los procesos abiertos y el fin de los estados de emergencia en Madre de Dios, Cusco, Puno, Apurímac, Arequipa, Moquegua y Tacna.

RECUADRO

Los muertos de la democracia

GobiernoPersonas asesinadas por la represión
Boluarte – Congreso49*
Sagasti12
Merino2
Vizcarra5
PPK5
Humala52
García80
Toledo17

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