Lun Ene 30, 2023
30 enero, 2023

Movimiento Índigena para la Integración de las Luchas de los Pueblos Ancestrales de El Salvador

El Movimiento Indigéna para la Articulación de las Luchas de los Pueblos Ancestrales de El Salvador – MILPA quien nace a la vida pública y de lucha éste día, en alianza y coordinación con La Red de Territorios de Vida, otras organizaciones indígenas, sindicales, sociales y ambientales, regidos por el nahual de la Matata, que nos convoca a entretejer los lazos de reciprocidad, complementariedad entre los pueblos y la sagrada madre tierra. En el marco de los 91 años del holocausto perpetrado contra los pueblos indígenas en El Salvador, nos pronunciamos ante la opinión pública nacional e internacional, para manifestar lo siguiente:

  1. Que la masacre de 1932, causó heridas profundas en nuestros pueblos originarios, que siguen abiertas, pues a 91 años no hay juicio, ni castigo contra los oligarcas y militares responsables.
  • Que una de las causas que generaron la masacre, fue el robo de las últimas tierras y territorios en manos indígenas, por medio del Decreto Legislativo de la LEY DE EXTINCIÓN DE EJIDOS, del 2 de marzo de 1882, publicado en el Diario Oficial No. 62, Tomo No. 12, del 14 de marzo de 1882, promovida por el presidente de turno Rafael Zaldívar y en complicidad con La Cámara de Diputados de la República de El Salvador, del mismo año, precedida por su presidente Teodoro Moreno y las familias oligarcas.  
  • A 91 años de este horrendo crimen, no hay respuesta a nuestra solicitud ante la Fiscalía General de la República, de investigar y esclarecer tan repudiable acto. Como organización hemos solicitud desde  el 29 de junio de 2017 para que se investigue pero la FGR argumenta, que este hecho ya prescribió puesto que las víctimas y victimarios ya no existe, justificación que representa una actitud de complicidad con los hechores. Exigimos que se juzguen a los genocidas, como un acto constricción, por la memoria de nuestros mártires indígenas, como ha sido recomendado de forma reiterada al Estado de El Salvador, por las Naciones Unidas, en sus informes de cumplimiento de los derechos de los pueblos indígenas.
  •  Exigimos al Gobierno Ejecutivo y al  actual Congreso Nacional, que se declaren las leyes y decretos que implemente una  política agraria que restablezcan las tierras ejidales y comunales de forma colectiva a manos de los pueblos ancestrales, para el cumplimento de los derechos de los pueblos,  que están contemplados en  el Convenio 169 de la OIT y  la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas, como marcos internacionales, garantes de los derechos de los pueblos originarios en El Salvador.
  • Rechazamos la política extractivista del actual Gobierno, basado en la explotación y extracción de la naturaleza en nuestros territorios ancestrales, que por medio de la Ley de expropiación para «obras municipales» vigente desde el 1 de diciembre de 2021 y  la ley del Régimen excepción vigente desde el 27 de marzo de 2022, que restringe los derechos constitucionales e inmoviliza cualquier resistencia social, ante las políticas impuestas y crea condiciones para que las empresas en complicidad del Ministerio de Ambiente, sin estudios de impacto ambiental, faciliten la inversión de capitales, lo cual consideramos que es una bofetada contra los pueblos, la naturaleza, la biodiversidad, ecosistemas, contra nuestros medios de vida y subsistencia.
  • Rechazamos rotundamente los megaproyectos de inversión promovidos por el actual gobierno, como lo son las Zonas Económicas Especiales(Ciudades Chárter), el aeropuerto del pacifico, Ciudad Bitcoin, el tren del pacifico, la mega cárcel de Tecoluca, la represa el Chaparral, la represa del rio el Sapo,  megaproyectos de turismo como el Cancún de El Salvador en la Isla Tasajera, la octava represa Sensunapan, la construcción del Proyecto habitacional Valle el Ángel, el proyecto Ecoterra  en Santa Ana, estos representan mayor degradación contra la naturaleza, desplazamiento de las comunidades, mayor contaminación que causan del cambio climático  .    
  • Finalmente, llamamos a los pueblos y organizaciones a nuestra unificación ante la represión contra los movimientos sociales y a la vez, exigimos al Estado y gobierno de El Salvador, a establecer un proceso de dialogo  honesto y de respeto mutuo,  con los pueblos indígenas y la sociedad en general, con  una agenda que aborde todas las problemáticas que vivimos, de lo contrario, nos encaminamos a un escenario parecido al régimen dictatorial muy peligroso, semejante al impuesto por el tirano General Maximiliano Hernández Martínez, responsable del Mayor genocidio indígena  de 1932. 

…Vuestros nombres no se perderán. ¡Así será¡, dijeron a sus padres y se consoló su corazón. “Nosotros somos los vengadores de vuestra muerte, de las penas y dolores que os causaron”.

Popol Vuh.

Dado en Izalco, a los 22 días del mes de enero de 2023.

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